Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Lo que el olvido de Almería esconde

Pedro M. de la Cruz
Director de La Voz de Almería

La pasividad globalizada con que desde hace mil años se comportan los almerienses ante cualquier agravio ha hecho caer a los políticos que nos gobiernan en la tentación de ignorar el principio físico de que por definición a toda acción le sucede una reacción. Así ha sido siempre, o casi. Con los almerienses -piensan- nunca pasa nada; y si pasa, no pasa nada.
La Voz de Almería de hoy

Por eso les ha cogido por sorpresa lo que ha ocurrido desde que el lunes se supo que Almería volvía a ostentar el bajo honor de ser la única provincia andaluza en quedar fuera del consejo de gobierno hecho público ese día por Susana Díaz.

Nunca hasta esta semana habían sido tantas las voces que se habían hecho oír por los que han -hemos- considerado que esa exclusión debía ser valorada como un punto y final en el mapa sevillano de agravios comparativos soportados en silencio por los ciudadanos almerienses.

No es que en la exclusión del lunes hubiese de mayor cuantía de agravio que en las perpetradas durante los últimos treinta años: solo cuatro almerienses, cuatro, de entre los 182 consejeros nombrados en treinta y un años. Susana Díaz no ha actuado peor que Escuredo, Borbolla, Chaves o Griñán.

Es que ha cometido (o le han hecho cometer quienes le asesoraron en la madrugada del lunes) un error en el que nunca debió caer una política que, cobijada en el paraguas de “nuevos tiempos”, había proclamado su voluntad para cambiar los comportamientos que provocan la indignación, tan justificada, de los ciudadanos hacia quienes les gobiernan, sea desde el poder o desde la oposición.

Si el cambio de gobierno se hubiese producido como una remodelación más sin relevo de presidente, la protesta habría quedado reducida a un titular de página par sin relieve. El mismo argumento interpretado por el mismo personaje aburre. Ningún almeriense -ni Martín Soler, que fue uno de sus primeros apóstoles antes de ser guillotinado- esperó nunca nada de un presidente que llegó revestido de primer actor y acabó la función de secundario.

A Griñán -como a Escuredo, Borbolla o Chaves- siempre le interesó poco Almería y se le notaba. Tanto que en cuatro años, cuatro meses y cinco días de presidencia -1.598 días- sólo la visitó en unas pocas decenas de ocasiones; y casi todas ellas en fin de semana (Laujar es una tierra de excelentes vinos y excelentes amigos).

Con Susana era distinto. Su llegada había generado (y sigue generando: un error aminora el crédito de quien lo comete, pero no acaba con él; a ver qué pasa a partir de ahora), su llegada, digo, había generado la expectativa que siempre acompaña la llegada de aire fresco.

Por eso su inexplicada e inexplicable decisión -¿cómo justificar, salvo desde el cinismo o la mentira, que todas las provincias están representadas en el consejo de gobierno menos Almería: es que aquí somos más tontos?- disparó las alarmas.

Las críticas generalizadas a esta exclusión no están provocadas por el provincianismo. Quienes sostienen esa teoría, por convicción o por interés, o no entienden o, lo que es peor, no quieren entender por estrategias políticas personales. Lo que ha irritado a tantos –alcaldes y dirigentes socialistas incluidos; sí, sí, créanme, a la mayoría del PSOE, incluida su dirección, les ha molestado la decisión, aunque lo callen en público-, lo que ha indignado a casi todos no es la ausencia de un almeriense en la mesa de San Telmo, es lo que eso significa.

Presidentes de Andalucía
Lo importante no es estar, es ser. Con esta decisión lo que no ha sido valorado es la capacidad y el trabajo de los hombres y mujeres de esta tierra y, sobre todo, su forma de mirar el futuro.

La forma de enfrentarse al futuro de un sector tan importante en la estructura económica andaluza como la agricultura no es la misma desde la cultura agraria aprendida en Sevilla, Jaén o Almería. Los sistemas productivos de estas provincias no sólo no son similares, sino que, en su esencia, son antagónicos. ¿Qué tienen que ver las grandes fincas de Sevilla con el monocultivo almeriense? ¿Dónde confluye la subvención permanente al olivar con la permanente innovación tecnológica, genética, funcional o comercial de los invernaderos y sus entornos?

Es evidente que el ser de una provincia no determina la capacitación para ejercer una responsabilidad. Pero es aún más evidente que esa función podrá ser también desarrollada con igual garantía de éxito por aquellos que por conocimientos o experiencia llevan en su mochila una visión más cercana al futuro que al pasado. ¿Por qué, entonces, despreciar siempre y por sistema a quienes, por su cercanía a los nuevos conceptos productivos, se les supone, cuando menos, el mismo nivel de conocimientos que a los elegidos durante treinta años?

En cuanto a ese desdén pedante por el provincianismo, ¿se ha preguntado quien lo censura si la permanente presencia de Zarrías en los gobiernos andaluces ha beneficiado (¡y cuánto!) a su provincia o por qué Málaga siempre aspira e impone que sea de su provincia el consejero de Turismo o Granada el de Educación?

El poder sevillano nunca se ha sentido cercano con Almería y Almería nunca se ha sentido cómoda con el poder sevillano. Esto es así y quien lo discuta o está ciego o le ciega un interés remunerado. Y ante este desencuentro permanente los almerienses han dado un paso más exteriorizando su incomodidad.

De la Junta depende ahora que la incomprensión que ha provocado durante treinta años esa incomodidad no acabe despertando el sentimiento uniprovincial hasta ahora dormido pero siempre vivo.

Almería, la última Almería no puede continuar llegando siempre la última a donde nunca pasa nada porque desde Sevilla nadie se ha preocupado en hacer lo que tiene que hacer. No podemos ser los últimos en todo o en casi todo. No podemos, como Penélope, sentarnos en un andén viendo los trenes pasar mientras caen las hojas en un otoño permanente.

Nos hemos cansado de estar sentado en ese andén meneando el abanico y esta semana ha demostrado que el viento del abanico puede convertirse en un huracán de vocación uniprovincial. Shakespeare, tan inteligente siempre, aludió a ese principio físico de acción-reacción de la que escribía al comenzar esta carta en el excelente monólogo de Shylock en su Mercader de Venecia.

Vuelvo al texto del escritor inglés y adaptándolo a la relación entre el poder sevillano y Almería podría escribirse que si durante treinta años han insultado con el olvido nuestra “raza” ofreciendo sólo las migajas que otros no querían; obstaculizado nuestros negocios ejecutando o propiciando derribos como la casa de los Prior en Vera, el Algarrobico en Carboneras o las miles de casas de los ingleses en el Almanzora, mientras que en otras provincias con mayores atrocidades urbanísticas no se han atrevido; si han enfriado a nuestros amigos del norte decretando normas que dificultaran su llegada e inflamado a nuestros enemigos del sur con su pasividad; si han invertido miles de millones en metros y tranvías escasamente rentables cuando no inutilizados, mientras que aquí vamos en trenes de lentitud prehistórica; si todavía hay enfermos que tienen que buscar en otros territorios solución a sus dolencias porque aquí no las encuentran; si todavía hay pueblos donde el agua no es apta ni para lavarse; si hay zonas turísticas asfixiadas por la náusea que provoca el olor de unas depuradoras insuficientes; si se alimentan con la influencia la llegada de cientos de millones a actividades económicas terminales cuando se racanea la ayuda a empresas y sectores que devuelven ciento por uno; si todo eso ocurre, ¿cómo quieren que respondamos?

La indolencia que nos han enseñado un día podríamos ejecutarla y hacerlo de tal modo que sin duda superará a la de los instructores. Mi pasión por los mercaderes y Venecia me hará perdonar la lectura libre del texto shakesperiano. La pasión de los almerienses por Almería no tiene que perdonarse. Tiene que alimentarse. Y de que no acabe estallando hacia vías separadoras tienen la responsabilidad quienes nos gobiernan desde Sevilla.


Está cambiando el tiempo. De Susana Díaz depende que no acabe en tormenta. Confiemos en su inteligencia. Pero tengamos el paraguas preparado.
(Artículo publicado en la edición de papel de La Voz de Almería. Autorizada su reproducción para La Opinión de Almería)

26 comentarios:

  1. Como Almeriense en Barcelona, lugar donde me he criado y donde he aprendido que hay que luchar con uñas y dientes por tu tierra y los tuyos, me indigna el pasotismo de mi ciudad de origen. Ya no vale con que desde gobiernos de cualquier índole tengan que solucionar los peoblemas de Almería, hay que solucionarlos en medida de lo posible desde Almería y paralelamente pelear sin cesar por lo que nos pertenence, desafiar a la junta y potenciar todo lo propio. Pero principalmente hay que hacer campaña por lo almeriense y sus habitantes, para generar e todos la idea de una identidad propia, diferente y diferenciada dentro del conjunto. Almería única!

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    1. No puedo estar mas de acuerdo contigo.

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  2. me gusta... y mucho!!!

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  3. Siempre me ha parecido algo bobalicón este director de este periódico provinciano, más preocupado por aparecer en el mayor número posible de fotos que de hacer un periodismo más profesional y no el periodismo del señor Fernández Revuelta, frustrado imitador quevedesco y erudito a la violeta que no ve la viga en su ojo y sí la paja en el ajeno...; como digo, siempre me ha parecido algo bobalicón este director, pero tengo que reconocer mi coincidencia con gran parte de su elegíaco artículo en defensa de Almería; y digo gran parte porque, haciendo honor a sus cortas miras, insinúa una disparata y extemporánea amenaza a la señora presidenta de la Junta con la proclamación de una autonomía uniprovincial (¿o quizás, en lugar de esto, es una sutil sugerencia a los abnegados y sufridos y sufridas almerienses para que nos sublevemos y acantonemos en pro de una república independiente?)¿Acaso se ha detenido este ínclito director a pensar que existe el diálogo y que tendríamos que empezar por exigir a nuestros políticos provinciales que, además de preocuparse por su sillón, se planten ante la señora Presidenta y defiendan de una puñetera vez los intereses de todos los almerienses? ¿No sería esto más adecuado y productivo que rancias posiciones románticas, absurdas, trasnochadas y fantásticas?

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    1. Su comentario es visible, pero demos la cara.

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    2. por que tienen que ser rancias, romanticas absurdas, y fantasticas posiciones? hace 30 años, eso ocurria con las comunidades, y hoy son una realidad, y sevilla, jamas perdonara el resultado del referendum. para ellos fuimos unos traidores, porque no les reimos los chistes, y ahora digo yo, que demosnios hacemos en la junta de andalucia, en que nos parecemos, que tradiciones, cultura, pensamientos, personalidad, forma de hablar y de vivir, tenemos con el resto de las provincias andaluzas.
      cuantos años han retrasado la creacion de infraestucturas,cabe recordar la A92 el porque se llama asi y cuando se termino, la autovia del mediterraneo, y asi podemos estar hablando todo el dia

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    3. Otro independiente, esto de la independencia de Cataluña se esta también poniendo de moda en Almería,jajaja, lo que hay que ver, como se nota que la gente no tiene otra cosa mas a provechosa que hacer los domingos.,

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    4. Este comentario huele a Rafael M. Martos o alguno de sus acólitos que tira para atrás.

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  4. La Junta de Andalucía lleva toda su vida de existencia marginando a Andalucía Oriental: Almería, Granada y Jaén. Para acabar con este menosprecio, se fundó el Partido Regionalista por Andalucía Oriental (PRAO), que defiende la creación de una autonomía para estas tres provincias, las más olvidadas de este invento sevillano llamado Andalucía.

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    1. Vamos, que la alternativa es cambiar el centralismo sevillano por el granadino. Pues apañados vamos.

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    2. Mejor lo cambiamos por Almeria, jajaja.

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  5. nosotros tuvimos estado.el reino de granada,cataluña y pais vasco jamas tuvieron estado propio

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    1. cataluña era condado cuando Almeria ya era reino aprender historia que os viene bien.

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    2. Jajaja, Almeria reino. Almeria pertenecía al Reino de Granada y todo su ámbito era era el Al ANDALUS. ¿Cateaste en historia?

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    3. Madre mía cuando analfabeto, a ver quién dice la burrada más grande.

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  6. TODA LA RAZON PERO POR DESGACIA SABE DOÑA SUSANA QUE ALMERIA SOLO SALE A LA CALLE EL MISMO DIA QUE CONSIGUE EL ASCENSO A PRIMERA DIVISION Y YA NO MAS. OLE POR LA CAMARA Y ASEMPAL QUE HAN MANIFESTADO LA INTENCION DE NO ACUDIR A LOS ACTOS DE GOBIERNO, QUE HAGAN LO MISMO SINDICATOS Y PARTIDOS POLITICOS, Y QUE CUANDO VENGA ESTE SOLA.

    ENHORABUENA POR EL ARTICULO

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  7. Certero y fidedigno artículo, felicidades. Parece que el enésimo desprecio infligido por el Gobierno andaluz a Almería ha despertado por fin a la hasta ahora pasiva y resignada sociedad almeriense, avivando un sentimiento, a mi juicio mayoritario, que permanecía silente: el de no pertenencia a la Comunidad Autónoma de Andalucía, y la legítima aspiración a constituir una comunidad independiente (uniprovincial o en unión con la vecina Murcia, donde resido por motivos laborales, habiendo podido constatar las muchas semejanzas entre nosotros en casi todos los ámbitos: económicos, socio-culturales, políticos, etc). ALMERÍA NO ES ANDALUCÍA!

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    1. No tenéis bastante con 17 taifas, ahora queréis 18 chupando del bote.

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    2. El de Almeria no es Andalucía. Eso es muy facil si quieres una comunidad independiente coge las maletas y vete a Murcia. ¿A ver si te va mejor? Es muy fácil.

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  8. Muy harticos de Andalucía, la Junta y los chorizos que robaban el dinero de los Eres. Estar ahí nos da muy mala imagen

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  9. ¿Y los Barecenas, sobresueldos y los gurteles, brugales, ese tipo de corrupción le ve bien? ¿O es porque son casos de corrupción del PP, ya no los considera corrupción.? Me hace gracía eso que solo hablan de Eres y ni dicen ni mu del PP, que hay más casos de corrupción en estos momentos, solo hay que leer los periodicos

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  10. El anónimo que contesta todo se le caen las rosas por el culo con perdón....otro que chupa del bote.Será provincianismo o catetismo, como quieras...pero desde Adra hasta Pulpí,pasando por el norte de la provincia; de andaluces poquito señor "sociata" maltrabaja.Y si sientes lo contrario no eres de aquí,nuestra forma de actuar no es dame 400 euros que ya hago trapicheos por otro lado, sino dame oportunidades que ya me ganaré yo la vida, ese es el problema, mientras en Sevilla sólo piensan como repartir las subvenciones para seguir comprando votos y no dar palo al agua,aquí pedimos agua para buscarnos el pan...aplícate el cuento.

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  11. A ver si alguien le dice a Pedro Manuel de la Cruz que antes de intoxicar a políticos locales ingenuos con el derecho a su cuota parte territorial y antes de emprender cruzadas 'por el bien de la provincia' se dedique a informar, por ejemplo, de los casos de corrupción que tanto empeño tiene en ocultar, o a pedir perdón cuando una información, por ejemplo, el caso de una de las denuncia de AMAyt en Fiscalía, si no falsa, es al menos inexacta...del todo.

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  12. ¡Que nivel señores, que nivel¡ Pobre Almeria si estos son sus líderes de opinión, bueno, mejor intoxicación previamente sufragada con dinero publico que reparten, como si fuera suyo, los políticos locales.

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  13. Cuanto anónimo opinando se nota que sois políticos.

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  14. Si no es detrás del supremo, es del anónimo ....estos políticos

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