Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035

Sin medias tintas

José Luis Sánchez Teruel
Secretario General del PSOE de Almería

A día de hoy, 2.348 mujeres de nuestra provincia tienen una orden de protección activa ante el riesgo real de que sean agredidas por sus ex parejas. Estas 2.348 mujeres se levantan cada mañana y luchan para salir adelante lejos de sus agresores gracias a que, como sociedad, en estos últimos años hemos aprendido algo sobre la violencia de género. Codo con codo, todos unidos, hemos sido capaces de articular las medidas necesarias para ofrecer protección a las mujeres que lo necesitan. El Pacto Estatal contra la Violencia de Género o la Ley de Medidas de Protección Integral para las Víctimas de Violencia de Género son los mayores exponentes de esa unidad demostrada en los últimos tiempos, por las distintas fuerzas políticas, para luchar contra esta lacra.

El consenso en la lucha contra la violencia de género, sin embargo, se ha empezado a resquebrajar recientemente, con la irrupción de la extrema derecha y su negación de la violencia de género. Su discurso, que diluye la violencia contra las mujeres, mezclándola con otros tipos de violencias, sólo sirve para silenciar el machismo que aún impera en nuestra sociedad y perpetuar sus manifestaciones: desde las más sutiles hasta las más graves.

El negacionismo de la extrema derecha no sería un problema si ésta no estuviera encontrando apoyo en otras fuerzas políticas que no han tenido problema en vender sus convicciones al mejor postor

Con todo, el negacionismo de la extrema derecha no sería un problema si ésta no estuviera encontrando apoyo en otras fuerzas políticas que no han tenido problema en vender sus convicciones al mejor postor. Tenemos ejemplos muy cercanos –en el Ayuntamiento de El Ejido o en el propio Gobierno de Andalucía– de cómo el Partido Popular y Ciudadanos han pasado por el aro de la involución cuando así se lo ha pedido la ultraderecha. Sin embargo, Moreno Bonilla debería saber que contra la violencia machista se está o no se está, no caben medias tintas.

En Andalucía, en estos dos años de gobierno de PP y Cs las asociaciones de mujeres que trabajan para erradicar la violencia de género no han recibido ni un euro para financiar sus programas. En Almería, el alcalde ha cerrado los centros de información a la mujer, dejándolas sin un sitio al que acudir para pedir ayuda. No es casualidad que en ambas instituciones, el apoyo de Vox resulte fundamental para la estabilidad del gobierno.

Por mucho que Moreno Bonilla ponga luces moradas en San Telmo, la realidad es que claudica de manera vergonzante ante el machismo de Vox

Así las cosas, desde que en Andalucía gobiernan las derechas, el Parlamento andaluz no hace una declaración unánime con motivo del 25N para no molestar a su socio preferente, que no es otro que Vox. Además, este año el minuto de silencio por las víctimas de violencia machista ha sido un esperpento porque la presidenta del Parlamento lo ha organizado en la puerta del aparcamiento y con una señal de tráfico alusiva como único y triste homenaje. Por mucho que Moreno Bonilla ponga luces moradas en San Telmo, la realidad es que claudica de manera vergonzante ante el machismo de Vox. Que Moreno Bonilla recorte la protección a las mujeres víctimas de maltrato machista demuestra claramente esa debilidad.

La lucha contra la violencia de género, la dignidad de las mujeres, no puede ser moneda de cambio para mantener un sillón. El combate contra el machismo y su expresión más violenta no admite ni un paso atrás. Como sociedad, no podemos permitirnos dar ni un paso atrás en lo que ya hemos conseguido. 

La protección a las víctimas no es una opción, es una obligación de las administraciones y, desde todos los estamentos, se ha de garantizar que estas mujeres puedan rehacer sus vidas junto a sus hijos e hijas que son, igualmente, víctimas de la violencia machista. El PSOE siempre va a estar ahí, defendiendo a las víctimas, sin medias tintas.

El propietario del Almería, Turki Al-Sheikh, supera su enfermedad y vuelve a Riad

Rafa Góngora
La Voz

El presidente del Almería ya está en casa, en su querida y amada Riad. Turki Al-Sheikh, ministro de Entretenimiento en Arabia Saudí, ha subido a sus redes sociales este sábado por la noche un vídeo en el que se le ve bajando del avión y a continuación se agacha para besar suelo saudí.

Turki Al-Shekh, el día que compró la mayoría de las acciones del Almería, a la salida de la notaría (Lao)

El propietario del proyecto rojiblanco estaba deseando volver a Riad después de un mes en Manhattan, donde fue tratado de una dolencia, pero el propio Turki comentó: "Alabado sea Dios que no alaba a nadie más que a él... Si Dios quiere, a finales de noviembre regreso a Riad, alabado sea Dios, estoy bien y el mal se ha ido... Doy gracias a mi Señor, el Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, y a mi señor y mi señor, el Príncipe Heredero, por cuidarme. Pronto a Riad".

Una noticia que fue muy bien recibida por la familia rojiblanca del Almería, ya que el presidente ha llegado al corazón tanto de la UD Almería como de todos los almerienses por sus muestras de generosidad hacia una ciudad que lo adora.

El último gesto fue el siguiente: "A la gente de mi amada ciudad de Almería. Después de todo vuestro apoyo durante mi angustiosa enfermedad aquí estoy. Me he recuperado y quiero devolverles una pequeña porción de todo lo recibido, por lo que voy a donar 200.000 euros para comprar la vacuna del Covid-19. El Alcalde de Almería nos ayudará a distribuirla entre la gente de nuestra ciudad. Estáis en mi corazón".

Ha sido un mes pendiente de las redes sociales del ministro, donde tiene más de doce millones de seguidores, para conocer el estado de salud del presidente del Almería. Estuvo poco más de una semana sin realizar comentarios ni subiendo fotos a sus diferentes perfiles de redes sociales. Fueron días de preocupación para los aficionados de la UD Almería sin noticias de un presidente muy querido por todos.

La plantilla del Almería realizó un vídeo en el que Petrovic, en nombre del equipo rojiblanc, mandaba toda la fuerza del mundo para Turki Al-Sheikh. Aquella imagen de los jugadores llegó al corazón del presidente del Almería.

El presidente, que ha estado muy pendiente del Almería desde EEUU, ahora lo estará desde Riad, donde comenzará de nuevo a ejercer su labor de ministro de Entretenimiento, como él mismo anunció en sus redes sociales. Turki Al-Sheikh espera celebrar el lunes una victoria rojiblanca en el partido ante el Oviedo.

Las portadas de los periódicos de Almería (30-11-20)

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

La Voz de Almería abre su edición con este titular: "La presión hospitalaria por Covid da una tregua a la baja". Diario de Almería dice: "Le mejoría en las UCI con ocho ingresados menos". Ideal destaca: "Almería consigue reducir casi en un 20 % la ocupación en las UCI de sus hospitales".





Barómetro Dialoga Consultores: el PP aventaja en 2,5 puntos al PSOE en Andalucía

Tania Artajo
@opinionalmeria

Si ahora se celebraran elecciones autonómicas en Andalucía, el PP-A sería el vencedor con el 28,1 % de los votos, con una ventaja de 2,5 puntos sobre el PSOE-A, que obtendría el 25,6 % de los sufragios. Con este resultado el Partido Popular podría volver a sumar la mayoría absoluta en el Parlamento autonómico con Ciudadanos (Cs) y Vox. Es lo que nos dice el barómetro elaborado por la consultora especializada Dialoga Consultores. El sondeo se basa en 1.500 entrevistas realizadas entre el 23 y el 27 de noviembre a personas mayores de 18 años de las ocho provincias.

Juanma Moreno y Susana Díaz (La Voz del Sur)

Vox conseguiría el 12,5 % de los votos, mientras Ciudadanos se quedaría con el 11,8 %. El sondeo distingue entre una coalición de Podemos e IU, a los que atribuye un 9,8 % de los votos, y Adelante Andalucía, que obtendría el 6,1 % de los votos.

Traducido en escaños, este resultado arrojaría entre 36 y 39 escaños para el PP-A en el Parlamento andaluz, frente a los 26 que tiene en la actualidad, mientras que el PSOE-A obtendría entre 29 y 32 frente a sus actuales 33. Ciudadanos pasaría de tercera a cuarta fuerza al quedarse con entre nueve y trece diputados --frente a los 21 logrados en diciembre de 2018--, y se vería superado por Vox, que obtendría entre 16 y 19 escaños, cuando en las últimas elecciones autonómicas consiguió doce parlamentarios.

El barómetro proyecta para Podemos una estimación de siete a diez escaños --frente a los 17 logrados como Adelante Andalucía hace cerca de dos años--, mientras que Adelante Andalucía, a la que presenta como coalición de los Anticapitalistas de Teresa Rodríguez con otras formaciones andalucistas, se quedaría con cuatro o siete diputados a lo sumo. (Fuente. El Correo de Andalucía).

La contaminación visual del paisaje

Eduardo D. Vicente
La Voz

Si uno se coloca delante de la estación del tren, pegado al costado del Preventorio, volverá a toparse con una realidad que nos ha acompañado como si formara parte de nuestro carácter colectivo: el desarraigo por nuestro patrimonio. Daña la vista mirar al viejo edificio de la estación, que intenta resurgir de sus cenizas con una profunda rehabilitación, custodiado a sus espaldas por dos gigantes de hormigón que de la noche a la mañana se han convertido en los rascacielos de Almería. No sé si habrá pisos más altos, pero lo que sí es seguro es que pocos van a causar el impacto visual que esta nueva urbanización está provocando sobre uno de los tesoros de nuestro pasado. La estación, por abandonada que haya estado, por insignificante que parezca desde que dejó de recibir a los viajeros, es el símbolo más importante de nuestro progreso, la última huella de aquel sueño cumplido cuando a finales del siglo diecinueve todas las aspiraciones de la ciudad y su provincia pasaban por el ferrocarril que nos tenía que sacar del aislamiento.

Viendo el desaguisado, uno llega a la conclusión de que hemos progresado muy poco o casi nada en temas de concienciación urbanística, que detrás de las buenas palabras y de las grandes intenciones políticas, sigue prevaleciendo el negocio al precio que sea. Solo de esta forma se puede explicar que la ciudad haya mirado para otro lado y haya permitido este tipo de construcciones en un escenario que tenía que ser sagrado.

Si usted se sube a los miradores históricos de la ciudad, como la Alcazaba y el Cerro de San Cristóbal, volverá a chocar con el impacto visual de estos rascacielos que sobresalen del resto de edificios como un gigante en Lilliput. El derribo del almacén del mineral, conocido popularmente como el Toblerone, nos abrió una ventana a la esperanza, pensando que de verdad esos terrenos entre la estación y el mar iban a ser aprovechados para el bien de la ciudad y que todos íbamos a salir ganando.

Pero la realidad nos vuelve a abrir los ojos ante una pesadilla que no tiene nada que desmerecer a las agresiones urbanísticas que sufrió Almería a finales de los años sesenta y en la década siguiente. Seguimos viviendo en el todo vale y seguimos confundiendo el negocio con el valor. Estamos tan acostumbrados a la contaminación visual de nuestro patrimonio histórico que cuando surge un nuevo elemento perturbador ya ni nos damos cuenta. Basta darse una vuelta por el casco histórico para encontrarse con cientos de ejemplos de contaminación paisajística, desde grandes edificios a cableados.

En la calle Velázquez, pegado a los muros de la Catedral, sigue en pie el edificio de la librería Pastoral, que el Obispado de Almería levantó en los años sesenta para competir en altura con la torre de la campana. Qué decir de los edificios que se construyeron a la espadas del Palacio del Obispo o de los que rodearon la fachada de la iglesia de San Sebastián.

Un capítulo aparte merece el Paseo, que dejó de ser la avenida más hermosa de la ciudad para transformarse en un galimatías despersonalizado en el nombre del santo negocio. Parecía que todos estos errores podían servir para algo, pero sesenta años después de que empezáramos a destruir el alma de Almería, seguimos cometiendo errores parecidos. El tiempo juzgará a sus responsables.

El Paseo, la Plaza Vieja y los ficus

Pedro Manuel de la Cruz
Director de La Voz de Almería

Cuando pasen veinte años y alguien busque en las hemerotecas digitales cómo fue el año 2020 en Almería, además de encontrarse con el río interminable, inquietante y agobiante de la pandemia que estremece al mundo, podrá comprobar con asombro cómo el segundo tema que más caudal informativo generó en los medios y en las redes sociales tuvo sus raíces en el traslado o mantenimiento de un puñado de ficus.

Que nadie desenfunde: el argumento de esta carta no pretende entrar en la defensa de ninguna de las posiciones encontradas; eso supondría echar más leña al fuego de una polémica, otra más, de casino provinciano y a las que tan aficionados son una parte de los ciudadanos capitalinos, más cercanos siempre a ver las hojas que a entrar en el bosque.

Resulta increíble que proyectos tan importantes como la integración del puerto en la ciudad, la llegada de la Alta Velocidad, el soterramiento de la estación, el rescate de la decadencia a que se ven abocados algunos barrios o la cada vez más peligrosa tela de araña mafiosa que están tejiendo los cultivadores y narcos de la marihuana, provoquen menos movilización ciudadana que el futuro (siempre a preservar, con traslado o sin el) de ese puñado de árboles.

Ante esta realidad la pregunta brota irremediablemente: ¿Por qué actuamos así los almerienses? Como en toda pregunta abierta las respuestas son amplias y, como en todo en la vida, no hay una sólo Razón que la explique, sino muchas razones que son útiles para encontrar la respuesta al interrogante. 

Pero no creo andar escaso de tino si defiendo que una de esas razones se parapeta en el conservadurismo con el que siempre se ha comportado un sector social ante la propuesta de cualquier cambio. Es un “tradicionalismo” transversal en lo político, intercambiable en lo económico y sin fronteras en lo demográfico. Cualquier cambio se percibe como una amenaza. Da igual que se vote a la derecha o a la izquierda, el nivel que se ocupe en la escala de renta o el barrio en el que se viva. Hay una resistencia al cambio, a cualquier cambio, amparándose en el paraguas emocional del “cualquier tiempo pasado fue mejor” y en el concepto místico del “necesito poco, y, lo poco que necesito, lo necesito poco”. 

Es verdad que esta situación está cambiando. Que aquella ciudad que un día definió Fausto Romero en los 70 como “la Puerta de Purchena rodeada de suburbios” ya habita en el olvido, ha pasado a formar parte de lo que fue y ya, afortunadamente, no lo es (aunque algunos románticos la añoren con lánguida melancolía). Los proactivos, con sus errores, están ganando la batalla a los reactivos y a su nostalgia. Ese ese el camino. Somos hijos del pasado y hay que preservarlo con mimo, pero, sobre todo, hay que ser padres del futuro porque, como sostiene Woody Allen, es donde vamos a pasar el resto de nuestras vidas. El ayer no puede hipotecar el mañana. 

Por eso haríamos bien todos en no caer en errores pasados y convertir la peatonalización del Paseo, como está sucediendo con la Plaza Vieja y ha sucedido con tantos proyectos, en un bucle interminable en el que el ruido de las discrepancias emocionales acabe por llevar el proyecto a ningún sitio. 

Y, sobre todo, que el traslado o el mantenimiento de algún ficus no acabe movilizando más atención y esfuerzos que la aspiración de convertir el Paseo en la arteria llena de vida que todos deseamos y no en un paisaje en decadencia del que, más temprano que tarde, lamentarnos.

 Dejemos ya de una vez de tocar la lira y vayamos a lo importante. Hay espacios y arterias de la ciudad que se están quedando sin sangre. Y los ficus no son ni el problema irremediable ni la solución definitiva. Lo importante, lo nuclear, es qué hacer para recuperar el centro histórico y el Paseo y sus entornos, no dónde mueve el viento la hoja de un árbol. 

Las portadas de los periódicos de Almería (29-11-20)

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

La Voz de Almería abre su edición con este titular: "Almería llega a 18.000 casos pero ya tienden a la baja". Diario de Almería dice: "El ecuador de la legislatura consolida a Moreno pese a la timidez de los cambios". Ideal destaca: "Llamamiento para donar sangre al cancelarse las macrocolectas por culpa de la pandemia".





S&P calcula que la rentabilidad de Cajamar estará en 2020 entre el 0,5% y el 1%

Luis A. Torralba
Valencia Plaza

A mediados de marzo pasado Fitch Ratings subía un escalón la calificación a largo plazo de Grupo Cooperativo Cajamar, Cajamar Caja Rural y Banco de Crédito Social Cooperativo, a 'BB' con perspectiva estable. O lo que es lo mismo: dos peldaños por debajo del grado de inversión.

Pues bien ocho meses después ha sido S&P Global Ratings la que ha asignado la misma nota a la primera cooperativa española. Una calificación dentro del llamado 'bono basura', con perspectiva estable. Asimismo, ha puesto la misma calificación y perspectiva para los ratings a largo plazo de Banco de Crédito Cooperativo (BCC), entidad cabecera del Grupo Cooperativo Cajamar al que también pertenece Cajamar Caja Rural.

La firma ha explicado que la rentabilidad de la entidad es limitada, principalmente debido a su alta base de costes, resultado en parte de su gran red de sucursales, incluso en áreas rurales remotas. Asimismo, prevé para el grupo una mayor presión como resultado de la pandemia debido a las mayores provisiones y a unos menores ingresos por comisiones.

S&P considera que la condición de cooperativa y empresa no cotizada ejerce menos presión sobre la rentabilidad de Cajamar en comparación con sus pares que sí tienen que rendir cuentas ante los mercados financieros

En esta línea, S&P calcula que la rentabilidad del grupo se situará en un rango de entre el 0,5% y el 1% en 2020 y 2021, respectivamente, por debajo del nivel ya débil que alcanzó en 2019, cuando se situó en el 2,9%. En cualquier caso, considera que la condición de cooperativa y empresa no cotizada ejerce menos presión sobre la rentabilidad de Cajamar en comparación con sus pares que sí tienen que rendir cuentas ante los mercados financieros.

No obstante, su perfil corresponde al de uno con un nivel de riesgo mayor debido a su alta exposición a activos problemáticos. "Aunque ha reducido los niveles en los últimos años, siguen siendo elevados y superiores a los de sus competidores nacionales", ha precisado S&P. También ha recordado que es probable que la crisis económica generada por la pandemia del coronavirus eleve el nivel de dudosos en los balances de las entidades financieras.

Las portadas de los periódicos de Almería (28-11-20)

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

La Voz de Almería abre su edición con este titular: "Moreno: Hay que evitar la tercera ola del coronavirus". Diario de Almería dice: "La primera nevada del año en las sierras". Ideal destaca: "La pandemia deja como dato positivo el descenso de delitos".





Cajamar abre oficina en Alcalá de Guadaíra

Juan Folío
@opinionalmeria

La banca cooperativa Cajamar ha abierto hoy nueva oficina en Alcalá de Guadaira, que se convierte en la octava sucursal en la provincia de Sevilla y en la 251 de Andalucía. La nueva oficina de la mayor caja rural española, dirigida por Salvador María de Mier Fernandez de Liencres, está situada en la calle Mairena, número 4y cuenta con un equipo profesional especializado en financiación de empresas, comercios y negocios, así como en la economía familiar. Además, dedicará una especial atención a los sectores productivos locales y en particular al agroalimentario, para el que Cajamar es entidad de referencia en toda España.

En la imagen: Juan Antonio Navarro, gerente de Empresas; Graciela Mateos, administrativa; Jesús Vargas, subdirector general de Cajamar; Salvador de Mier, director de la oficina; Francisco Manuel Martinez, director territorial; y Vicente Ruíz, interventor.

El acto de apertura ha contado con la presencia del subdirector general de Cajamar, Jesús Vargas Ibáñez, y del director territorial Sur y Extremadura, Francisco Manuel Martínez Ibáñez, que han acompañado a los responsables y gestores de la oficina.

Cajamar es la primera cooperativa de crédito española con 1.069 oficinas y agencias y 5.465 empleados que dan servicio presencial a sus 3,5 millones de clientes, así como en sus canales de banca electrónica y banca móvil. Este año ha continuado su plan de expansión territorial y diversificación de su actividad abriendo nuevas oficinas en Lugo, Vitoria y Plasencia, y en las próximas semanas lo hará también en Baeza y Utrera.

En la situación actual consecuencia de la pandemia, el desempeño financiero y social de Cajamar está contribuyendo adar apoyo a las familias y a la actividad empresarial y profesional a través de líneas especiales de financiación, así como propiciando iniciativas económicas y sociales que les ayudan a crear valor, mejoran su rentabilidad e impulsan su actividad económica y generación de empleo.

A la derecha de Adra le preocupa mucho la ‘Ley Celaá’ y nada ser los primeros en contagios por el virus

Joaquín Navarro Imberlón
Exalcalde de Adra por el PSOE

Con esta publicación no quiero ser grosero con los concejales de mi pueblo y quien me conoce sabe que para mí la política ‘buena’ es la que se hace en los Ayuntamientos, pero ahora la que se hace en algunos municipios, como es el caso de Adra, no es la de zapatero a tus zapatos’ porque sus partidos nacionales les exigen que hagan también ‘trajes’, no siendo ‘sastres’ u otros oficios sin conocerlos.

No es que menosprecie las otras políticas, las nacionales o las autonómicas, porque reconozco que también son necesarias, pero siempre he considerado a la política municipal como ‘la verdadera’ y sobre todo la que se hace en pueblos como Adra, donde casi todos nos conocemos, pues considero que la política municipal es la menos dependiente del marketing, de las apariciones en las teles y de las demagogias, como la que ahora está haciendo la derecha con la ‘ley Celaá’, de Educación.

Esa ‘buena’ política que creo se puede y se debe hacer en los Ayuntamientos y por la que he intentado luchar en mis años de actor cuando estaba en ese escenario la veo cada vez más contaminada, como he indicado en otras publicaciones. Contaminada por las exigencias que los partidos nacionales hacen a sus concejales en los municipios, que quieren que hagan, además de ‘zapatos’, ‘trajes’ y otras cosas que les corresponde hacer a sus diputados, a sus senadores, a los parlamentarios autonómicos, etc. que son los que tienen que trabajar y ‘estudiarse’ leyes como esta de Educación que ahora nos ocupa.

A los concejales de Adra, los partidos de la derecha en el último Pleno, les obligaron a pronunciarse sobre la Ley de Educación, conocida como ‘Ley Celaá’

Todo esto viene a cuento porque a los concejales de Adra, los partidos de la derecha en el último Pleno, les obligaron a pronunciarse sobre la Ley de Educación, conocida como ‘Ley Celaá’. Repito lo dicho al principio, cuando les decía que no pretendo ser grosero con los concejales de Adra, pero dudo que los 21 se hubieran leído la Ley como para debatir sobre ella, entre otras cosas apoya mi duda el hecho de los concejales desconocían que en ese pleno la derecha iba a llevar esa Ley a debate, puesto que la presentaron sin que se conociera como moción de urgencia y no me consta que se hiciera un receso para que los miembros de la corporación se pudieran ‘estudiar’ la Ley, al tratase de un texto de 55 páginas en formato PDF, del tipo que se emplea en el Boletín Oficial.

Es un texto de 55 páginas en el que no he encontrado ninguna de las cosas que esa moción de urgencia de la derecha proponía. Pero bueno, quizás la derecha de la corporación abderitana tenga ‘doctores’ preparados en ese texto legal y yo desconozca. Aunque esas cosas de la Ley que la derecha critica en Adra tienen importancia, porque aquí no hay ni centros concertados, ni centros de educación especial y la única lengua vehicular es el castellano. Lo que sí hay en Adra son varios centros bilingües, todos públicos, y, por mis muchos años como profesor de uno de esos centros públicos, si conozco que en Adra tenemos la suerte de tener unos excelentes centros públicos, con unos docentes muy preparados que dan la tranquilidad a los padres de que sus hijos van a recibir una enseñanza de calidad y en igualdad, con independencia de la condición social, económica, étnica, etc., de su familia y el que quiera estudiar Religión lo puede hacer con total libertad.

Somos el municipio de la comarca del Poniente que más tasa de contagios tiene, con 612,37 (y creciendo), cuando esa tasa en el Poniente es de 381,67 y en la provincia de Almería es de 397,31

La contradicción de la derecha abderitana es que le preocupara una Ley que a Adra no afecta nada y sin embargo no llevaron al pleno la preocupación de muchos abderitanos como es que somos el municipio de la comarca del Poniente que más tasa de contagios tiene, con 612,37 (y creciendo), cuando esa tasa en el Poniente es de 381,67 y en la provincia de Almería es de 397,31.

No quiero hacer demagogia con datos de la elevada tasa de contagios del Covd-19 en Adra porque es muy preocupante, pero creo que las derechas, que son los responsables de cuidar de nuestra salud en el municipio y en Andalucía, hacen como poco dejación de funciones, preocupándose por una Ley que no es de su competencia y no llevando ninguna propuesta al pleno con medidas que puedan mejorar la tasa de contagios, como ésta que vemos en la prensa: ‘Cribados masivos en Viator, Vícar, Berja y Benahadux’ , en la que vemos que no está Adra.

¿Eso cómo lo llamaríamos? Yo no lo quiero calificar, lo dejo a vuestra voluntad, pero sí termino diciéndole a la derecha que a mí sí me preocupa mucho que seamos ‘los primeros’ en contagios del virus cuando somos ‘los últimos’ en las cosas buenas como el turismo, la limpieza, en servicios, en quitar la deuda, etc. 

Las portadas de los periódicos de Almería (27-11-20)

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

La Voz de Almería abre su edición con este titular: "La situación hospitalaria es "preocupante, no alarmante". Diario de Almería dice: "Brote en la residencia de Vélez Rubio con 12 casos". Ideal destaca sobre la victoria del Almería ante el Tenerife: "Tocando las puertas del cielo".





Covid 19: los 205 fallecidos en Almería, pueblo a pueblo

M. R. Cárdenas
La Voz

Almería ha superado esta semana los 200 fallecidos por coronavirus. Ocho meses después de que se declarara la primera muerte en la provincia, el sábado 21 de marzo, cuando una mujer de 86 perdió la vida en el Hospital La Inmaculada, en Huércal-Overa, la provincia experimenta un aumento sin precedentes de los fallecidos que ha dejado en los últimos meses cifras de récord con respeto a los anteriores.

En la primera ola de la pandemia tuvieron que pasar más de cinco meses para que se alcanzaran las tres cifras de fallecidos por covid, el 29 de agosto, cuando Almería, tras sumar tres muertes ese sábado alcanzó los 101 fallecidos, tal y como recoge el histórico de la pandemia en la provincia que la Consejería de Salud y Familias publica en el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía. 

En cambio, en esta segunda oleada le han bastado tres meses a la provincia para volver a superar los 200 pacientes fallecidos por la enfermedad, ya que en la actualidad son 205 los almerienses que han perdido la vida por la covid-19. Es decir, en sesenta días menos la provincia de Almería ha igualado las cifras de la primera oleada, lo que refleja la intensidad con la que se ha presentado la pandemia en la provincia una vez es dijo adiós al verano y que dejó señales de ello el pasado 30 de octubre, cuando en un solo día el parte diario de Salud recogía una decena de almerienses muertos por coronavirus. 

Pero la intensidad con la que el virus se ha vuelto mortal en las últimas semanas en Almería no ha sido la misma en todos los territorios de la provincia, es más, el virus está dejando a su paso un reparto muy diferenciado de los fallecidos, ya que más de un 25% de los mismos se han concentrado en una sola localidad, Almería capital que cuenta en su haber con 57 de los 205 pacientes con covid que han perdido la vida. 

A pesar de que es la ciudad más grande de la provincia la que mayor número de muertes cuenta, en cuanto a los distritos sanitarios es el Poniente el que ha visto fallecer a más personas, con 79, frente a las 74 del distrito Almería y las 51 del Levante-Alto Almanzora. Y es que son los municipios del Poniente almeriense los que se han llevado la peor parte, con especial protagonismo para Roquetas de Mar y El Ejido, donde se han reportado 32 y 17 muertes, respectivamente. Asimismo, por encima de la decena de fallecidos se encuentran otros dos pueblos de este distrito, Vícar y Adra, con 12 y 10 muertes, respectivamente, y que en el municipio vicario tiene parte de 'culpa' el brote declarado durante la segunda oleada en el interior de la Residencia San Antonio.  

Ya por debajo de los 10 fallecidos destaca la presencia de Huércal-Overa, que ha visto marcharse por la covid a siete de sus vecinos. Seis, en cambio, han muerto en NíjarBacares y Macael, estos dos últimos dos municipios que no son ni mucho menos de los que mayor población tienen de los 103 que hay en la provincia. De este modo, en el caso de Bacares vuelve a ser una residencia de ancianos el detonante del aumento de fallecidos, aunque el centro ya se encuentra totalmente libre de covid. 

Albox y Cuevas del Almanzora, por su parte, han registrado cinco muertes, una más de las que se han dado en Terque y Vélez-Rubio, con cuatro cada uno. Vera, Dalías y La Mojonera, con tres, y Gérgal, Íllar, Antas, Mojácar, Pulpí y Vélez-Blanco, con dos, también figuran en la lista, en la que con solo un fallecido figuran: Abrucena, Almócita, Huércal de Almería, Arboleas, Cantoria, Garrucha, Líjar, Purchena, Serón, Turre, Berja y Enix. Por último, cabe destacar un fallecido entre las personas que no están empadronadas en ninguna localidad de la provincia. 

De este modo, son 32 los pueblos almerienses que han visto morir por la pandemia a un vecino suyo y 71 los que aún se escapan de las garras mortales de la covid, que son los siguientes: Abla, Alboloduy, Alhabia, Alhama de Almería, Alsodux, Beires, Benahadux, Benizalón, Bentarique, Canjáyar, Carboneras, Castro de Filabres, Fiñana, Gádor, Huécija, Instinción, Lubrín, Nacimiento, Ohanes, Padules, Pechina, Rágol, Rioja, Santa Cruz de Marchena, Santa Fe de Mondújar, Sorbas, Tabernas, Tahal, Las Tres Villas, Turrillas, Uleila del Campo, Viator, Albanchez, Alcóntar, Armuña de Almanzora, Bayarque, Bédar, Chirivel, Cóbdar, Fines , Los Gallardos, Lúcar, María, Olula del Río, Oria, Partaloa, Sierro, Somontín, Taberno, Tíjola, Urrácal, Zurgena, Alcolea, Balanegra, Bayárcal, Felix, Fondón, Láujar de Andarax, Alcudia de Monteagud, Alicún, Benitagla, Lucainena de las Torres, Olula de Castro, Senés, Velefique, Chercos, Laroya, Suflí y Paterna del Río.

El descrédito que consiente Moreno Bonilla

Juan Carlos
Pérez Navas

El Parlamento de Andalucía, institución en la que está depositado el poder de autogobierno de la comunidad autónoma, sobre el que descansa el poder legislativo y que representa al pueblo andaluz, ha sufrido el mayor episodio de violencia verbal y de actitud antidemocrática y ha sido de la mano de la extrema derecha. El talante antidemocrático hacia la Cámara andaluza y el trato denigrante que sufrió la presidenta del Parlamento no tuvieron contestación entre las filas del PP y Ciudadanos. La humillación y el insulto de la extrema derecha a la presidenta del Parlamento y a la institución en sí han sido consentidos por el Gobierno de las derechas.

"A tomar por culo" (Foto. H. Post)

En ese contexto, lo poco que quedaba de Ciudadanos ha dejado de existir para ser fagocitado por un PP que aquí, en Andalucía, abraza a una ultraderecha, a la que no rechista y que hasta sitúa en el puente de mando de nuestra comunidad. Y todo ello pese a que el partido de Abascal defiende el desmantelamiento de la autonomía, de los servicios públicos y de las políticas de la igualdad.

El insulto de la extrema derecha en sede parlamentaria pasará a la historia de la democracia y mucho me temo que después de este vendrán otros, porque lejos de ponerle freno, Moreno Bonilla y su socio de Ciudadanos le han dado alas. Más aún, el presidente de la Junta parece estar más centrado en que nada ni nadie le tuerza el gusto a la extrema derecha. Vox es, en esta tesitura, el gobierno en la sombra de una comunidad cuyo presidente perdió una oportunidad magnífica de dignificar la política, el Parlamento y esta comunidad llegando a un acuerdo con el PSOE, quien le ofreció la mano para sacar adelante las cuentas que Andalucía necesitaba en esta situación de crisis global sin precedentes provocada por el coronavirus.

Susana Diaz tan sólo puso una condición para votar a favor: algo tan sencillo como blindar nuestros servicios públicos, la sanidad y la educación y llevar a cabo las políticas de empleo que más que nunca necesitan los andaluces y andaluzas. Los socialistas tan solo pedíamos que se corrigiera un presupuesto que es, a todas luces, insuficiente para las necesidades que tiene la ciudadanía, cuya normalidad ha quedado devastada por el Covid19, y que se destinaran los recursos necesarios para mejorar con urgencia la sanidad andaluza.

De otro lado, vemos cómo Moreno Bonilla no tiene tampoco ningún plan verdaderamente ambicioso de ayudas a los sectores más afectados por las restricciones que ha aplicado, como son el pequeño comercio y el turismo, que se han de conformar con una ridícula partida económica que, en su mayoría, se destina a avales y préstamos, lo que ha convertido a Andalucía en una de las comunidades que menos ayudas y apoyo directo destina de todo el país para este fin.

Lo único bueno que tuvo la salida de la ultra derecha de la Cámara, tras el desplante y los insultos de su portavoz, es que sus votos no dieron al traste con la Proposición No de Ley del PSOE para apoyar a la hostelería con 250 millones de euros de ayudas directas. PP y Ciudadanos se quedaron solos en su rechazo a esta medida, que salió adelante gracias a los socialistas que sí comprendemos que el sector no aguanta más. La hostelería ha cumplido con los protocolos y medidas impuestos por el presidente andaluz, pero no hay reciprocidad en el compromiso. Moreno Bonilla se despacha al sector con avales y préstamos del todo insuficientes para su supervivencia. Se muestra, en el peor momento, distante con la ciudadanía y deja claro que su único afán es no moverse del sillón, pese a los insultos de la ultraderecha a las reglas de la democracia.

Las portadas de los periódicos de Almería (26-11-20)

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

La Voz de Almería abre su edición con este titular: "Más presión en los hospitales: 143 ingresados y 41 en las UCI". Diario de Almería dice: "Récord de hospitalizados: 143 ingresados y 41 en la UCI". Ideal destaca: "Adiós a Maradona".





Las portadas de los periódicos de Almería (25-11-20)

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

La Voz de Almería abre su edición con este titular: "Más de 200 almerienses han perdido la vida por el virus". Diario de Almería dice: "La provincia supera la barrera de los 200 fallecidos por Covid". Ideal destaca: "Una demanda excesiva de vacunas de la gripe obliga a Salud a poner solo a personas de riesgo".





Después de las ocho

Moisés S. Palmero Aranda
Educador ambiental y escritor

Después de las ocho es el título del documental estrenado recientemente sobre los sucesos acaecidos en El Ejido en el año 2000. Su conclusión es sencilla. Todo puede volver a pasar, y no solo aquí, porque no se han solucionado los problemas que ocasionaron los trágicos acontecimientos que han servido, entre otras cosas, para etiquetar injustamente de racistas, inhumanos y explotadores a los vecinos de El Ejido.

Inevitablemente aquellos días formarán parte de nuestra historia. La realidad no se puede cambiar pero si se puede interpretar y me alegra comprobar que las últimas noticias sobre nuestra agricultura a nivel nacional ponen de manifiesto que el problema no radica en las malas personas que vivimos en Almería, sino que lo que falla es el modelo insostenible que nos ha tocado vivir.  No pretendo echar balones fuera y diluir la responsabilidad individual, pero las mejoras que podemos, y debemos, aportar cada uno de nosotros por hacer un mundo más justo, se tornan insuficientes ante un modelo que nos convierte en víctimas a todos y que nos enfrenta para que nos entretengamos defendiendo cada uno nuestra pequeña porción de la tarta. División que nos debilita y que permite que nos sigan utilizando como esclavos para mantener un modelo que beneficia a unos pocos. 

Están recogidas las opiniones de todos los agentes y algo que todos tienen en común es que, además de sentirse imprescindibles en la cadena, le echan la culpa de sus problemas al eslabón que está por encima de ellos

El reportaje parte de lo particular, de los hechos, a la generalidad, al origen del problema. Están recogidas las opiniones de todos los agentes y algo que todos tienen en común es que, además de sentirse imprescindibles en la cadena, le echan la culpa de sus problemas al eslabón que está por encima de ellos. Los inmigrantes, los temporeros, señalan al agricultor, este a las comercializadoras, estas a los intermediarios, ellos a los supermercados y estos últimos a los consumidores, que finalmente quedamos señalados como responsables de todos los males del mundo por no valorar las consecuencias económicas, ambientales y sociales que nos permiten comer barato. Como si tuviésemos otras opciones.

Nada se solucionará mientras sigamos culpándonos los unos a los otros, porque nuestros males radican en el modelo económico que rige el mundo y que la hipócrita Europa permite. Un modelo que mira para otro lado ante el agotamiento de los recursos naturales de un territorio, las condiciones inhumanas en las que viven parte de los ciudadanos, en el desigual reparto de la riqueza donde el mayor beneficio se lo lleva el que realiza el trabajo más sencillo, el que no trabaja la tierra. Todo está permitido por la vieja Europa, que no le da las herramientas y los recursos suficientes a los estados, y estos a las comunidades autónomas y ayuntamientos para solucionar los problemas locales, porque las leyes están, tenemos demasiadas, pero, por desgracia, sobre el papel todo es posible aunque la realidad demuestre una y otra vez las incongruencias y los fallos del modelo.

Es Europa la que permite que nuestros productos se vendan por debajo del precio de producción, que se tire el 30% de la cosecha, que entren en el mercado hortalizas de otros países sin los estándares de calidad exigidos en sus fronteras, que nuestros campos estén cubiertos de basura, nuestros acuíferos sobreexplotados y que los temporeros que llevan años trabajando en nuestra tierra no puedan legalizar su situación y tengan que subsistir en condiciones infrahumanas. Europa mira para otro lado y nuestra avaricia, afán de supervivencia y falta de empatía hacen el resto.

Podemos dedicarnos a reducir los impactos, las injusticias, las desigualdades, pero de nada servirá porque es la misma historia repetida millones de veces. Para que una pequeña parte del mundo viva bien, la mayoría debe pasarlo mal. Nuestra agricultura seguirá funcionando mientras el mercado lo permita, mientras le seamos útiles, por muchas manifestaciones que hagamos los unos contra los otros, por muchos productos que se tiren a la puerta de los supermercados.

Quizás esa nueva visión del problema sea para que nos hagamos a la idea de que este modelo está en decadencia, de que pronto Almería será tierra de barbecho, de que nadie puede ganar siempre.

No sé cuál es la solución, si es que la hay, salvo confiar en la esperanza de un despertar ciudadano, pero lo que tengo claro es que si la tiene que plantear VOX mal camino llevamos. Y digo esto porque son los únicos representantes políticos que salen en el documental, y eso la verdad es que asusta un poco. Por lo menos a mí.

Feafes Andalucía, con el Defensor del Pueblo

María José Vargas
Adjunta a presidencia de Feafes

La presidenta de la Federación Andaluza de Familiares y Personas con Problemas de Salud Mental, Cristina González, se ha reunido con el Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, para informarle de la urgente necesidad de incrementar los recursos destinados a los servicios y programas que prestan las asociaciones de salud mental, atención primaria y especializada para velar por el bienestar de este colectivo especialmente vulnerable.

La reivindicación de Feafes Andalucía es que haya un aumento para habilitar recursos que sean una alternativa a las cárceles para las personas presas con problemas de salud mental, así como planificar medios asistenciales donde prácticamente son inexistentes, como es el caso de la asistencia infantojuvenil y los nuevos trastornos mentales que están apareciendo en la pandemia.

En este sentido, la presidenta de Feafes Andalucía, Cristina González, como representante de las más de 18.000 familias andaluzas a las que la Federación presta apoyo ha pedido al Defensor del Pueblo que desde su posición “haga todo lo posible porque la salud mental no quede relegada en los presupuestos del próximo año a un segundo plano”.

Por su parte, el Defensor ha mostrado su apoyo y preocupación ante las necesidades urgentes que le ha trasladado Feafes sobre la situación de las personas con problemas de Salud Mental en Andalucía, mostrando su compromiso de continuar con el trabajo que la Institución viene desempeñando para la mejora del colectivo en general y, particularmente, en materia de salud mental en las prisiones.

Un informe del Senado sobre las necesidades de recursos humanos en el Sistema Nacional de Salud realizado en 2010 estimó que había 4,3 psicólogos por cada 100.000 habitantes, frente a la media europea de 18 psicólogos por cada 100.000 habitantes. Según la información facilitada al Defensor por el Ministerio de Sanidad, dicha ratio se situó en 2018 en aproximadamente 6 psicólogos. Una cifra todavía muy por debajo de las necesidades reales de la población, por lo que Feafes Andalucía demanda que puedan garantizarse los recursos necesarios que den estabilidad a los programas y servicios que se prestan, si queremos prevenir una crisis de salud mental.

El traslado de la estación de ferrocarril a Huércal de Almería era por 10 meses

Miguel Cazorla
Portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Almería

Es una ofensa a los almerienses que las principales obras de nuestra ciudad siempre acumulen sangrantes retrasos por los errores de ciertos gestores públicos, y que tengamos obras malditas, como el soterramiento de El Puche, los PERIs de varias barriadas, el paseo marítimo o la Plaza Vieja, todavía pendientes de finalizar, cuando todas deberían llevar años acabadas.

Me gustaría hacer hincapié en la surrealista situación de la capital almeriense, la única de España donde no llega el tren. Hace ahora dos años (noviembre de 2018) se consumó el traslado temporal a la estación de la vecina localidad de Huércal debido a las obras de soterramiento en El Puche, que, según anunció entonces el PP, sólo iban a durar diez meses. Ya se han cumplido dos años de aquello, y lo que te rondaré morena, porque todavía faltan, como mínimo, varios meses para terminarla.

Instamos al Gobierno de España a agilizar los trabajos para poner fin cuanto antes a ese aislamiento ferroviario que padece Almería. Desde nuestra formación política se apostó en su día por el ‘bypass’ en la avenida Mariana Pineda para evitar, precisamente, el traslado a Huércal de Almería. Por desgracia, el equipo de Gobierno del Ayuntamiento rechazó esta alternativa, cuyo coste económico era prácticamente el mismo que arreglar la estación de Huércal.

Mostramos nuestra perplejidad porque a estas alturas de la película sigamos sin saber qué uso tendrá la vieja estación de tren una vez finalice su restauración

Por otro lado, mostramos nuestra perplejidad porque a estas alturas de la película sigamos sin saber qué uso tendrá la vieja estación de tren una vez finalice su restauración. Reprochamos al ministro socialista de Fomento que ignore las cartas remitidas por el alcalde de la ciudad en las que le solicita una reunión para aclarar esta cuestión. En lo concerniente a la antigua estación de ferrocarril hay otra “papeleta pendiente” desde hace casi cuarenta años, y es saber cuándo se finalizará la tramitación del expediente para declararla como Bien de Interés Cultural (BIC).

En la campaña electoral de 2015, el entonces alcalde del PP vendió en rueda de prensa que la estación tendría un uso cultural, prometiendo cerrar un convenio con el Ministerio de Fomento para tal fin; ha transcurrido un lustro desde entonces, la estación sigue en obras y sin un destino claro. En definitiva, no es sino otra de las obras malditas de Almería. El edificio lleva en desuso desde 2005. En estos 15 años hemos visto alterarse en Madrid gobiernos del PP y del PSOE, y ciertamente la pobre gestión de ambos se asemeja bastante.