Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Las portadas de los periódicos de Almería (03-12-20)

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

La Voz de Almería abre su edición con este titular: "La Junta quiere empezar a poner las vacunas en enero". Diario de Almería dice: "Noviembre cierra con más contagios que en seis meses". Ideal destaca: "La provincia recupera los niveles de afiliación previos al estallido de la pandemia de la Covid".





Maradona no era una persona cualquiera

Moisés S. Palmero Aranda
Educador ambiental y escritor 

Maradona es un ejemplo. Pronto su vida se estudiará en las universidades de todo el mundo. Te guste o no. En cualquiera de sus facultades tendrá cabida una asignatura sobre lo que hizo y lo que no, lo que dijo y lo que calló, lo que pensó y lo que le indujeron a pensar. Es un prisma poliédrico, con miles de caras diferentes, como cada uno de nosotros salvo que multiplicado por varias miles de unidades. Desde la sociología, filosofía, antropología, psicología, marketing, publicidad, ciencias políticas, teología, economía, educación, periodismo, mitología y por supuesto en cualquier clase que se hable sobre deporte, su biografía será estudiada. Sin ir más lejos, la Universidad de Oxford, una de las que pugna en la carrera por conseguir la vacuna que nos devuelva la libertad perdida, le otorgó el titulo honorifico de Maestro Inspirador en 1995.

Para muchos aquello, como tantas otras cosas que hizo, sea un ataque a la razón, a la decencia. Una ignominia que mancha una institución tan prestigiosa como esa. Puede ser, no lo discuto. Cada cual, dependiendo de sus valores, intereses y del día que elija de su vida, porque prácticamente todos se tienen documentados, lo utilizarán como buen o mal ejemplo, y es curioso porque una de sus frases más recordadas es la de «Sólo les pido que me dejen vivir mi propia vida. Yo nunca quise ser un ejemplo». Pero lo es, para lo bueno y para lo malo.

Maradona solo quiso ser futbolista, jugar un mundial y ganarlo. Y lo consiguió. Todo lo demás le sobrevino por el don que recibió al nacer

Maradona solo quiso ser futbolista, jugar un mundial y ganarlo. Y lo consiguió. Todo lo demás le sobrevino por el don que recibió al nacer. Era un genio con la pelota por instinto, de forma natural. Nadie le enseñó en esos primeros años a hacer lo que hacía con sus piernas, en el terreno de juego, rodeado de contrarios. Luego ese talento lo perfeccionó, lo trabajó, aprendió y siguió consejos, pero nació con una magia que no se aprende en ninguna escuela.

Sí, lo sé, podemos discutir si el genio nace o se hace, o si aprovechó o desperdició todas las oportunidades que tuvo, si fue héroe o villano, víctima o verdugo, un dios o un simple mortal, un hombre libre, humilde, generoso, amigo de sus amigos, un líder, un santo o un diablo, un enfermo, un maltratador, un vicioso, un borracho, un prepotente, un mal padre, un mal marido, un juguete roto, un ser débil y despreciable. Es fácil juzgarlo, y no se me ofendan, desde nuestras insulsas vidas, con nuestra escala de valores, desde este momento de la historia, sin haber sentido la presión de todo un país desde que era joven y haber cumplido con lo que se esperaba de él; sin haber tenido las tentaciones del poder, del dinero, de los placeres mundanos, llamando cada hora a tu puerta; sin haber recibido los halagos, las lisonjas, las prebendas que compraban su compañía, su imagen, su cariño y su amistad.

No se trata de justificar sus desmanes y salidas de tono, ni de tener pena por él, pero si sería interesante que estudiásemos por qué medio mundo se paró, olvidándose de la pandemia que lo tiene paralizado, para hablar de él

No se trata de justificar sus desmanes y salidas de tono, ni de tener pena por él, pero si sería interesante que estudiásemos por qué medio mundo se paró, olvidándose de la pandemia que lo tiene paralizado, para hablar de él. Quizás para muchos no se mereciese tanta atención, tantos reconocimientos, pero la única realidad es que la tuvo en vida, el día que se murió y la tendrá en las próximas décadas. Maradona es el reflejo de nuestra sociedad, con sus aciertos y sus errores, con sus triunfos y miserias y todos nos vemos reflejados en alguno de los prismas de sus miles de caras. Juzgar solo una, sin intentar entender el resto, es desvirtuar la realidad.

Cada uno con sus ideas, con su ética, su moral, pone el acento donde cree más adecuado y eso no significa olvidar todo lo demás. Déjenme hablar tranquilo de Maradona, o de cualquier otro tema, sin hacerme sentir culpable, sin recordarme los errores que cometió. Tanto valor y respeto tiene la protesta de la futbolista señalándolo de maltratador por encima de la genialidad de su futbol, como el del forofo que se tatúa su rostro en el pecho por los momentos felices que le hizo vivir obviando sus facetas más controvertidas y por las que pagó sus consecuencias, unas ante la ley, otras en su honor y en su conciencia. Entre ellas hay una gran variedad de opciones, una interminable escala de grises, colores con los que Maradona decía no reconocerse. Frase que volvió a ponerlo en evidencia porque su figura reflejó todos los colores del mundo y cada uno percibe el que puede, el que quiere, el que le dejan.

No sé cuantas de nuestras vidas pasarían una auditoria tan exhaustiva como la que se le ha hecho a Maradona, y la verdad es que no se por qué me molesta tanto. Supongo que ya me estoy cansando de los locos con un candil en el mercado, de los puros de espíritu, de los justicieros sociales, de los inquisidores de las redes sociales, que mucho hablan pero poco aportan para cambiar lo que les rodea. Quizás me esté haciendo mayor y haya comprendido que mi escala de valores, mis ideas, no eran tan solidas e inalterables como pensaba. Quizás me asuste que no se valoren los aciertos y solo se recuerden los errores sin intentar comprender por qué se cometieron. Quizás haya entendido que dedicamos demasiado tiempo a destruir mitos sin aprovechar sus enseñanzas. Quizás al ver como se crean y se matan los dioses haya descubierto que estamos solos en nuestra infinita locura, que nada hay más allá de lo papable, de lo real, que polvo somos y en polvo nos convertiremos.

Lo otro de la nueva Ley de Educación

Sonia Ferrer Tesoro
Diputada del PSOE por Almería 

Parece que el ruido de fondo que se ha generado con la nueva ley de educación LOMLOE, popularmente conocida como ley Celaá, tiene como principal objetivo que no se sepa lo que cambia, lo que realmente aporta al sistema o más bien lo que repara de un sistema que no aporta precisamente en estos momentos unos resultados de los que podamos presumir.

Todos somos conscientes de que necesitamos converger con la Unión Europea no sólo en infraestructuras, pero en ocasiones da la impresión de que olvidamos la parte más importante de esa verdadera convergencia, que además de pasar por carreteras y trazados de Ave, debe tener su principal soporte en un modelo educativo que perfeccione a nuestros jóvenes como lo que somos: ciudadanos europeos. 

Solo se permitirá repetir dos veces en toda la enseñanza obligatoria, y se anteponen las medidas paliativas porque la enseñanza está para motivar y no para todo lo contrario

No voy a perder un solo minuto en desmontar la LOMCE o Ley Wert ni la precarización a la que nos ha llevado, porque la nueva norma soluciona precisamente uno de esos problemas, el del fracaso escolar, con medidas específicas que garantizan apoyos personalizados para aumentar los resultados, terminar con el abuso de hacer repetir y con ello paliar la alta tasa de desmotivación y abandono temprano. Solo se permitirá repetir dos veces en toda la enseñanza obligatoria, y se anteponen las medidas paliativas porque la enseñanza está para motivar y no para todo lo contrario. Y poco se habla de esto. 

Parece que entre confeccionar lazos y pancartas algunos no han reparado en que esta ley refuerza las garantías de gratuidad, incrementa las plazas o mejora la transición entre Primaria y ESO con planes individualizados para el alumnado con dificultades. Y lo que para mí es más importante que el enfado de algunos lobbies de la enseñanza concertada por su pérdida de peso, es que ahora se trabajará de verdad para que la igualdad de oportunidades en la escuela rural sea un hecho. De hecho, es desde ahora Ley. 

Acabamos con las reválidas y configuramos un bachillerato flexible que podrá realizarse en tres cursos, atendiendo a los ritmos y necesidades de cada alumno, pero parece que nos molesta más, por lo que dice la derecha en Madrid o Sevilla, que en Cataluña, Galicia o País Vasco se reconozca el papel de la lengua en la que ahora y desde hace muchos años se imparten las clases. De esto tampoco se habla. 

Parece que nos molesta más, por lo que dice la derecha en Madrid o Sevilla, que en Cataluña, Galicia o País Vasco se reconozca el papel de la lengua en la que ahora y desde hace muchos años se imparten las clases

Lo otro de la Ley, estas medidas que se ocultan tras el humo político, no le interesan a una parte del arco parlamentario. Esos que siguen empecinados en aquello de que cuanto peor le vaya a España mejor para ellos, porque creen que así tienen más oportunidades de volver al Gobierno, han sobrepasado una verdadera línea roja. Jugar con el futuro de los niños y adolescentes españoles, intentar privarles de su derecho como ciudadanos europeos de tener los mismos estándares formativos es inmoral e indecente. Y que nadie se equivoque, que eso no es política. Ni tampoco idelogía. Y como ya se dijo en su momento, “es más bien la economía, estúpido”.

Las portadas de los periódicos de Almería (02-12-20)

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

La Voz de Almería abre su edición con este titular: "Nuevo récord de muertos por la pandemia: seis en un día". Diario de Almería dice: "Bajan los contagios en la provincia, pero con seis nuevos fallecimientos". Ideal destaca: "Noviembre registró la mitad de los muertos por el virus desde que empezó la pandemia".





El Almería, suma y sigue, esta vez en Oviedo (1-2)

Carlos Miralles
La Voz

Un Almería histórico. Nunca había conseguido seis victorias en la LFP el conjunto rojiblanco y tuvo que ser José Gomes, que se vio contra las cuerdas después de un mal inicio, quien superara a los míticos Unai Emery y Javi Gracia. Para muchos solo un dato, y para otros la confirmación de que el proyecto deportivo se va asentando y acercándose a sus altísimos objetivos. 

Para ganar en el Carlos Tartiere había que administrar los diferentes tiempos del partido. Empezó mandando el Oviedo, con un Almería que despertó gracias a un jugador que maneja con maestría la sala de máquinas, Manu Morlanes. Fruto de un pase al espacio llegó el penalti de Carlos Hernández a Umar Sadiq. Esta vez no hubo polémica ni discusiones por la pelota. José Corpas se puso frente a Joan Femenías y colocó el esférico en la escuadra. Imposible de parar. Un jugador que vive la tercera campaña como profesional no duda en echarse el equipo a sus espaldas. Era un aviso para lo que vendría.

Pudo hacer más daño en la primera mitad el Almería, pero dejó vivo el encuentro y al final lo pudo pagar. El Real Oviedo utilizó sus armas para dar una velocidad más al choque y aprovechar a Blanco Leschuk para rematar los centros laterales. Justo cuando no pasaba nada en el duelo, llegó la igualada. Un balón al área despejado por los centrales golpeó a Samú Costa y el ‘9’ local lo aprovechó para batir a Giorgi Makaridze.

Sin embargo, este Almería es diferente y ahora mejora con los cambios. José Gomes metió a José Carlos Lazo y otra vez cambió el guión. Samú Costa, Umar Sadiq, el propio Lazo, y José Corpas, se fabricaron un gol de videoconsola. El balón volaba y el derechazo del capitán puso de nuevo en ventaja al equipo.

Dieciocho puntos a domicilio hablan de un grupo que nunca se rinde y que tiene esa calidad extra que le permite dar el zarpazo para ganar. Séptima diana de un Corpas que es el Pichichi destacado del grupo. Tan grande fue el mazazo para el Oviedo que no pudo levantarse. Le rompió los esquemas el Almería con el 1-2 de Corpas y a partir de ahí el único peligro para Makaridze llegó con balones directos al área. Ahí no había nada que hacer con las torres Cuenca y Maras.

Con Manu Morlanes dirigiendo la orquesta y José Corpas agigantándose en cada partido, el Almería ya está tercero a solo un punto del ascenso directo, y con un partido menos que sus rivales. De una plantilla que tocó fondo en septiembre a un equipo que ha despegado. En Segunda División hay que sufrir para ganar, pero con los rojiblancos siempre hay que esperar al final, como en las buenas películas, para ver lo mejor. El jueves llega el Real Mallorca, el líder (32), y el Almería va lanzado para darle caza.

El Almería se sitúa tercero, a solo un punto del Espanyol y a tres del Mallorca. Otra buena noticia es que abre margen de seis puntos con el séptimo clasificado y aún tiene un partido menos.

REAL OVIEDO: Femenías, Mossa, Carlos Hernández (Arribas, 45), Bolaño, Juanjo Nieto, Sergio Tejera (Javi Mier 79’), Édgar González, Viti (Sangalli, 50’), Borja Sánchez (Obeng, 88), Nahuel (Rodri, 79’), y Blanco Leschuk.

UD ALMERÍA: Makaridze, Akieme, Cuenca, Maras, Balliu, Morlanes, Samú Costa, Aketxe (Lazo, 68’), Fran Villalba (Carvalho, 68’), José Corpas (Mendes, 88’) y Umar Sadiq (Petrovic, 82’). GOLES 0-1, min 27: Corpas, de penalti. 1-1, min 65: Blanco Leschuk. 1-2, min 78’: Corpas.

ÁRBITRO: Gálvez Rascón.