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No todos son ‘okupas’: la advertencia de un juez de Roquetas a los propietarios

Juan Folío
@opinionalmeria

Una reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre los cortes de suministros en viviendas ocupadas ha comenzado a provocar consecuencias que probablemente sus propios magistrados quisieron evitar. Algunos propietarios han interpretado la resolución como una especie de autorización general para cortar el agua o la electricidad a quien permanece en un inmueble contra su voluntad. Pero no es eso lo que dice el Supremo. Y un juez de Roquetas de Mar acaba de advertirlo con especial claridad a raíz de un caso que afecta a una mujer de 88 años.

La clave está en una palabra que se ha instalado con enorme facilidad en el lenguaje cotidiano: «okupa». Bajo ese término se agrupan situaciones jurídicamente muy distintas, cuando no tiene nada que ver quien entra en una vivienda ajena sin título alguno con el inquilino que dejó de pagar el alquiler, el cónyuge que permanece en el domicilio familiar mientras se resuelve un conflicto o quien perdió su vivienda en una ejecución hipotecaria y todavía está pendiente del correspondiente lanzamiento judicial.

La controversia tiene su origen en la sentencia 426/2026, dictada el pasado 24 de junio por el Pleno de la Sala Segunda del Tribunal Supremo. La resolución aborda el posible delito de coacciones cuando se interrumpen los suministros de una vivienda y establece una distinción fundamental: no puede recibir el mismo tratamiento quien dispone de un título legítimo, aparente o incluso discutido para ocupar el inmueble que quien carece completamente de él. El propio Supremo advierte, además, de que su criterio no puede trasladarse «de manera automática o acrítica» a cualquier supuesto de corte de suministros.

El asunto ha adquirido una dimensión especialmente humana en Roquetas de Mar. Una mujer de 88 años perdió la propiedad de la vivienda en la que residía después de no poder continuar haciendo frente a una hipoteca que había estado pagando durante 25 años. El inmueble salió a subasta y fue adquirido por un nuevo propietario. La mujer debía abandonar la casa, pero el lanzamiento todavía no había sido ejecutado judicialmente.

Antes de que llegara ese momento, el nuevo dueño solicitó a las compañías suministradoras que interrumpieran el agua y la electricidad. La anciana, según consta en las actuaciones, estaba al corriente del pago de esos servicios y pretendía continuar abonándolos mientras permaneciera en la vivienda. El corte se produjo, además, durante el mes de agosto y obligó a la mujer, que vivía sola, a trasladarse temporalmente al domicilio de una de sus hijas.

El caso ha terminado en el Tribunal de Instancia de Roquetas de Mar. Su titular de la Sección de Civil y de Instrucción de la plaza número 5, Claudio García Vidales, ha abierto diligencias por la posible comisión de un delito de coacciones y acordó cautelarmente la restitución del agua y de la electricidad. El propietario procedió posteriormente a solicitar a las suministradoras que restablecieran ambos servicios.

La reflexión que introduce el magistrado trasciende el caso concreto. La mujer había perdido la titularidad de la vivienda y tenía obligación de abandonarla cuando así se ejecutara judicialmente, pero eso no la convertía en una ocupante ilegal ni permitía al nuevo propietario sustituir mediante hechos consumados el procedimiento previsto por la ley. Una cosa es tener derecho a recuperar la posesión de un inmueble y otra muy diferente decidir unilateralmente cómo y cuándo hacerlo.

Ahí reside probablemente la enseñanza más importante de este asunto. El Tribunal Supremo no ha concedido a los propietarios una patente de corso para utilizar el agua o la electricidad como instrumento de presión. Su sentencia distingue entre quien posee algún título o derecho para permanecer en una vivienda y quien la ocupa sin ninguno. Confundir ambas situaciones puede convertir a quien pretende ejercer legítimamente sus derechos como propietario en investigado por un delito de coacciones.

El caso de Roquetas sirve también para recordar hasta qué punto una palabra puede simplificar una realidad jurídica mucho más compleja. Ni todo el que permanece en una vivienda contra la voluntad de su propietario es un «okupa», ni todos los propietarios pueden recurrir a las mismas medidas para recuperar sus inmuebles. Cuando existe un procedimiento judicial abierto, corresponde a los tribunales ordenar y ejecutar el lanzamiento con las garantías previstas legalmente.

La mujer de 88 años tendrá que abandonar una casa que ya no le pertenece cuando llegue el momento establecido judicialmente. El nuevo propietario tiene derecho a recuperar el inmueble que adquirió. Ambas afirmaciones pueden ser ciertas al mismo tiempo. Lo que no cabe es convertir ese derecho de propiedad en una facultad para anticipar por cuenta propia una decisión que corresponde ejecutar a la Justicia. Porque recuperar una vivienda es un derecho; tomarse la justicia por su mano, no.

Deporte es salud

Fátima Herrera
Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería

La verdadera trascendencia de la actividad física rara vez ocupa portadas. El deporte real, el que transforma una sociedad, es silencioso, terapéutico e imprescindible: es la mujer que combate la artrosis entre brazadas, el vecino que rehabilita una lesión de espalda en el agua o el joven que combate el aislamiento en la cancha de su barrio. En términos de salud pública y bienestar comunitario, un pabellón municipal no es un lujo; es medicina preventiva. 

Por eso resulta tan amargo constatar el progresivo deterioro de los espacios deportivos públicos de Almería. El reciente episodio del Complejo Deportivo Municipal Rafael Florido es un síntoma alarmante de una desconexión preocupante. Centenares de abonados —la mayoría mayores de 65 años, que utilizan el hidromasaje por prescripción médica— han tenido que plantarse ante la alcaldesa para defender su espacio, pues pretende desmantelar esta zona para destinarla a un local comercial. 

Cuando el lugar dedicado al bienestar y la salud de nuestros mayores se cambia por un escaparate, algo falla en el orden de prioridades. El rendimiento mercantil imponiéndose a un servicio público esencial. Esta situación se suma a la de los vecinos de Los Ángeles, privados de su piscina municipal desde hace años, y a un modelo de concesiones que parece hacer aguas. La falta de mantenimiento y el desinterés institucional se observa en vestuarios que se caen a pedazos, servicios que se suprimen y un limbo administrativo que siempre pagan los mismos: los vecinos. 

Cuidar la salud de Almería pasa por cuidar el lugar donde esa salud se construye. La actividad física salva vidas, ahorra millones en gasto sanitario y teje comunidad en nuestros barrios. Las instalaciones deportivas no son simples parcelas de negocio para concesionarias privadas. Exigen control, auditorías y un compromiso con lo público. Si dejamos que se desmantele el bienestar a cambio de parches comerciales, no solo estaremos perdiendo un jacuzzi o una piscina: estaremos perdiendo la salud y la dignidad de nuestros barrios.

Las portadas de los tres periódicos de Almería

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Cada mañana se pueden adquirir tres periódicos de papel que tratan sobre los temas de Almería y su provincia. El decano es  La Voz de Almería , que es también el que tiene mayor difusión. El segundo por el número de lectores es  Ideal,  el periódico con sede en Granada, que tiene una edición especial para Almería. El tercero en difusión es el más joven -que recuperó el nombre de una cabecera histórica-, Diario de Almería, que pertenece al Grupo Joly, propietario de cabeceras en casi todas las provincias andaluza:




Julia Janeiro resucita mediáticamente a Belén Esteban

Tania Artajo
@opinionalmeria

Belén Esteban llevaba tiempo alejada del lugar en el que durante más de dos décadas se desenvolvió como pocos personajes de la crónica social española: el centro de la conversación televisiva. El final de Sálvame y, posteriormente, la desaparición de los distintos proyectos que intentaron mantener vivo aquel universo modificaron radicalmente su presencia en los grandes canales. Su principal incursión reciente en la televisión generalista había llegado de la mano de Top Chef: Dulces y famosos, en La 1 de RTVE, donde consiguió alcanzar la final. Pero aquello era otra Belén: concursante, repostera improvisada y personaje de entretenimiento, muy lejos de las interminables guerras familiares que construyeron buena parte de su historia televisiva.

Belén Esteban en 'Top Chef: Dulces y famosos', de La 1 / RTVE

Y entonces apareció Julia Janeiro

Juls, como prefiere ser conocida públicamente, ha hecho algo que durante años parecía improbable: entrar voluntariamente en una historia de la que hasta ahora había permanecido prácticamente al margen. La hija de Jesulín de Ubrique y María José Campanario ha comenzado a contestar preguntas de los reporteros y, poco a poco, sus respuestas han terminado alcanzando inevitablemente a Belén Esteban. Primero cuestionó el relato que durante años se había contado sobre su familia, asegurando que existen dos versiones de la historia. Después defendió a sus padres, afirmó que Belén había hecho «muchísimo daño» a su madre y sostuvo que, si no profundizaba en determinados asuntos, era por respeto y cariño hacia su hermana Andrea.

El último episodio ha ido todavía más lejos. Después de que Belén asegurara que Andrea le había dado permiso para hablar de determinadas cuestiones familiares, Julia reaccionó públicamente mostrando su extrañeza y preguntándose por qué, en ese caso, no hablaba directamente su hermana. Un terreno especialmente delicado porque Andrea Janeiro decidió hace años mantenerse voluntariamente alejada de los medios y porque cualquier referencia a ella multiplica inmediatamente el interés de una historia que parecía agotada.

La paradoja es evidente: Julia Janeiro ha terminado devolviendo actualidad al personaje televisivo de Belén Esteban. Y lo ha hecho, además, en el escenario en el que la madrileña alcanzó sus mayores cotas de popularidad.

Porque Belén nunca ha ocultado que le gustaría regresar a Telecinco. Lo ha reconocido en distintas ocasiones. En abril, durante su participación en ¡Menudo cuadro!, llegó incluso a mencionar expresamente ¡De viernes! como uno de los espacios en los que podría imaginar ese regreso. Durante los últimos meses, sin embargo, ese deseo parecía tener difícil recorrido. Hace apenas unos días confesaba que la televisión ya no la quería y aseguraba que nadie de Telecinco se había puesto en contacto con ella.

En medio de esa situación apareció una información de Marta Riesco que inicialmente encontró más desmentidos que confirmaciones. La periodista aseguró que existían movimientos para recuperar a Belén Esteban en Mediaset y habló de una propuesta que contemplaba varias apariciones en la cadena. La propia Belén enfrió inmediatamente esas expectativas y otras voces vinculadas a la crónica social, entre ellas David Insua, cuestionaron que existiera el regreso en los términos en los que se estaba contando.

Pero la información tenía más recorrido del que inicialmente parecía

Telecinco ha terminado confirmando el regreso de Belén Esteban y lo hace precisamente a ¡De viernes!, el programa al que ella misma había reconocido que le gustaría acudir. La primera cita será este viernes 25 de septiembre y la cadena ya ha comenzado a promocionar una entrevista en la que Julia Janeiro tendrá inevitablemente un protagonismo fundamental. Después de tres años fuera de Mediaset, Belén vuelve a sentarse en uno de sus platós para responder a las polémicas que han vuelto a colocar su nombre en primera línea.

Y la maquinaria promocional ya está funcionando. Entre los primeros avances difundidos aparece una frase de Belén que apunta directamente al corazón del conflicto familiar: «Me da pena que entre hermanas no se hablen. Porque es mentira lo que cuenta Julia: no tiene relación con su hermana».

Veintisiete años después de que su relación con Jesulín de Ubrique la convirtiera en uno de los personajes más reconocibles de la televisión española, la historia parece haber completado un inesperado círculo. Durante décadas fue Belén Esteban quien habló de los Janeiro. Ahora es una Janeiro quien habla de Belén Esteban y quien, posiblemente sin pretenderlo, ha contribuido a devolverle aquello que parecía haber perdido: una gran entrevista en Telecinco, una polémica familiar de enorme recorrido y nuevamente todos los focos apuntando hacia ella.

Julia Janeiro quería contar su versión. De momento, una de las consecuencias más visibles ha sido resucitar mediáticamente a Belén Esteban. Pero tampoco hay que olvidar una cosa: la aparición de Belén en dos programas consecutivos de ¡De Viernes! eleva considerablemente el caché de Julia Janeiro, y también el de su madre, ante un posible contrato con Telecinco. 

Cajamar abre oficina en Pozuelo de Alarcón

Juan Folío
@opinionalmeria

Cajamar continúa adelante con su estrategia de expansión nacional y acaba de abrir una nueva oficina en Pozuelo de Alarcón, uno de los municipios con mayor nivel de renta de España. La nueva sucursal está situada en el número 9 de la avenida de Europa y eleva a 36 las oficinas de la entidad en la Comunidad de Madrid, reforzando su presencia en uno de los principales mercados financieros del país.

Nueva oficina de Cajamar en Pozuelo de Alarcón (Madrid) / Cajamar

La elección de Pozuelo no parece casual. El municipio madrileño ocupa la primera posición entre las localidades españolas de más de 2.000 habitantes por renta neta media anual por persona, con 30.524 euros, según los últimos datos disponibles del Instituto Nacional de Estadística. Los datos fiscales también sitúan a Pozuelo a la cabeza de España, con una renta bruta media declarada superior a los 88.000 euros anuales. A ello se suma un importante tejido empresarial y profesional y su condición de uno de los principales núcleos residenciales de alto poder adquisitivo del área metropolitana de Madrid.

La nueva oficina estará dirigida por Óscar Sanz, acompañado por otros tres profesionales, y ofrecerá servicios financieros tanto a particulares y familias como a profesionales, comercios y empresas.

Pero la apertura tiene una lectura que va más allá de Pozuelo. Cajamar sigue ampliando su red física en un momento en el que buena parte del sector financiero español lleva años recorriendo el camino contrario, reduciendo sucursales como consecuencia de las fusiones, la digitalización y el creciente peso de las operaciones a través de internet y aplicaciones móviles.

La entidad de origen almeriense ha optado por una estrategia diferente. Sin renunciar a la transformación digital, mantiene la oficina como un elemento importante de la relación con sus clientes y utiliza nuevas aperturas para ganar presencia en territorios donde todavía dispone de margen de crecimiento.

Esta política quedó definida a comienzos de año, cuando el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, anunció la apertura de once nuevos puntos de atención dentro de la estrategia de crecimiento y diversificación de la entidad. El plan ya se está materializando con nuevas oficinas en diferentes puntos de España, especialmente en grandes ciudades y áreas de elevado dinamismo económico.

La estrategia resulta especialmente significativa por proceder de una entidad nacida en Almería y estrechamente vinculada históricamente al sector agroalimentario, pero que desde hace años desarrolla un proceso de diversificación territorial y de negocio que la ha convertido en una entidad financiera de dimensión nacional.

La llegada a Pozuelo representa así algo más que una nueva sucursal. Cajamar desembarca en uno de los municipios más ricos de España reforzando una estrategia poco habitual en el panorama financiero actual: mientras la tendencia dominante del sector es reducir la presencia física, Cajamar continúa abriendo oficinas.