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Rocío Carrasco, símbolo de fortaleza y resiliencia

Alba Haro
@opinionalmeria

La imagen pública de Rocío Carrasco atraviesa uno de los momentos de mayor reconocimiento. Lejos de quedar anclada en las polémicas que durante años marcaron su presencia mediática, la hija de Rocío Jurado ha conseguido abrir una nueva etapa profesional basada en proyectos culturales, documentales y formatos de entretenimiento que están consolidando una percepción muy distinta de su figura.

Rocío Carrasco, esta semana, en Onda Madrid

Esa transformación ha sido analizada por la revista Lecturas en un artículo firmado por su director digital, José Confuso, bajo el título «Un experto en comunicación: Rocío Carrasco pasó de ser vista como un personaje enigmático a convertirse en un símbolo de fortaleza y resiliencia. El público percibe su buena actitud».

El trabajo recoge el análisis del experto en imagen y marca personal Pau Sabaté, quien sostiene que la evolución de Rocío Carrasco representa uno de los cambios de posicionamiento más relevantes de la televisión española en los últimos años. A su juicio, desde su regreso en 2021 «pasó de ser vista como un personaje enigmático a convertirse en un símbolo de fortaleza y resiliencia», gracias a una estrategia basada en la autenticidad y en la construcción de una identidad propia.

Sabaté considera que actualmente Rocío Carrasco transmite «seguridad, carácter e identidad propia», proyectando una imagen mucho más sólida y autónoma que la que durante años estuvo condicionada por la controversia. Esa percepción se ha visto reforzada, según explica, por una comunicación más cercana, alternando grandes apariciones públicas con otras mucho más naturales, sin artificios y alejadas del exceso de exposición mediática.

El experto también destaca que programas como Bake Off y Hasta el fin del mundo han permitido descubrir una faceta distinta de la protagonista. Su participación en estos formatos ha demostrado, según afirma, que puede conectar con el público sin recurrir al conflicto. De hecho, sostiene que «el público percibe su buena actitud y la interpreta como un giro hacia algo más positivo y constructivo», dejando atrás una imagen asociada casi exclusivamente a la confrontación para vincularla ahora con valores como la superación personal, la capacidad de adaptación y la resiliencia.

Otro de los aspectos subrayados por Pau Sabaté es la oportunidad que tiene Rocío Carrasco para consolidarse como una figura televisiva renovada e independiente del peso de su apellido. Sus actuales proyectos, entre ellos el documental dedicado a Rocío Jurado y la serie sobre Pedro Carrasco, pueden reforzar esa evolución siempre que continúe apostando por una comunicación basada en la autenticidad y en la cercanía con el público.

La conclusión del experto resulta especialmente significativa. Advierte de que la televisión siempre entraña riesgos y que determinados momentos pueden magnificarse mediáticamente, pero considera que, si mantiene la coherencia de esta nueva etapa, Rocío Carrasco podrá consolidar definitivamente una imagen mucho más positiva y menos dependiente de las controversias del pasado.

Precisamente por ello llama la atención que, mientras diversos analistas destacan esta evolución favorable, algunos espacios televisivos continúen reabriendo debates que parecían ampliamente conocidos por la audiencia. Este mismo fin de semana, una colaboradora del programa Fiesta, de Telecinco, afirmó no comprender cómo Rocío Carrasco no mantiene relación con sus hijos, pese a que la propia cadena ha dedicado durante años numerosos programas a explicar el complejo proceso familiar que desembocó en esa situación.

Es legítimo que existan opiniones diferentes sobre Rocío Carrasco, pero también resulta razonable preguntarse si insistir de nuevo en ese aspecto de su vida personal contribuye a ofrecer una visión equilibrada de su realidad actual o, por el contrario, desplaza el foco de una etapa marcada por sus proyectos profesionales y por el éxito de los homenajes dedicados a la memoria de Rocío Jurado. En esa medida, puede interpretarse que determinados discursos pretenden cuestionar la nueva percepción pública que está alcanzando, insistiendo en una narrativa que buena parte del público considera ya suficientemente conocida.

En cualquier caso, el análisis publicado por Lecturas, firmado por José Confuso y sustentado en las valoraciones de Pau Sabaté, pone de manifiesto una realidad difícilmente discutible: Rocío Carrasco ha conseguido modificar de forma sustancial su imagen pública. Hoy es percibida por una parte importante de la audiencia como una mujer que ha sabido reconstruirse tras años de enorme exposición mediática, convirtiéndose en un referente de fortaleza, resiliencia y capacidad de reinvención. Todo indica que esa transformación ya forma parte de su identidad pública y que será ese nuevo perfil, más que las viejas polémicas, el que marcará el futuro de su trayectoria. A pesar de que haya una cadena de televisión empeñada en promocionar la intervención de personajes que se resisten a aceptar la nueva realidad personal y profesional de la hija de La Más Grande.

El Gobierno facilita que familiares de María Asensio accedan a indemnizaciones

Antonio Torres
Periodista

El Gobierno reconoce por vez primera a 63 víctimas de la Transición e incluye el caso Almería y a María Asensio de Overa. Las primeras grandes manifestaciones por el agua en los inicios democráticos trajeron tragedias. María Asensio de Huércal Overa murió víctima de un pelotazo de goma. La primera reacción la recogemos en exclusiva del actual secretario de Estado de Memoria Democrática del Gobierno de España, Fernando Martínez López, uno de los padres e impulsor de la Memoria, catedrático y exalcalde de Almería, quien mostró su alegría por el avance de la comisión y la luz que se le abre a las familias, víctimas de la violencia. Francisco Javier Mañas Morales, el hermano de Juan Mañas, el almeriense de Pechina, una de las víctimas del caso Almería, subrayó en exclusiva que celebran la resolución de la comisión que lleva varios años trabajando: “Los familiares de las 63 víctimas de la violencia policial y de la ultraderecha reconocidas por el Gobierno, nos hemos enterado de la noticia por los medios de comunicación. El esperado reconocimiento salda una deuda pendiente del Estado para con las víctimas, aunque no la deuda de justicia. Permanecemos a la espera de que el Estado lo comunique de forma oficial y directa a las familias”. Mañas pide que se acelere todo porque los familiares directos de las víctimas que buscaron libertad y democracia van falleciendo. Una vez concluido el trabajo de la comisión de estudio, el Gobierno impulsará el “acceso a la verdad judicial mediante los instrumentos de jurisdicción voluntaria que prevé la Ley de Memoria Democrática”.

Fernando Martínez preside la comisión / Gobierno de España

El documento oficial que obra en nuestro poder se denomina “Informe de la Comisión sobre las vulneraciones de Derechos Humanos acaecidas en el periodo comprendido entre la entrada en vigor de la Constitución española (29 de diciembre de 1978) y el 31 de diciembre de 1983”. Elaborado en aplicación de la Ley de Memoria Democrática. Incluye a María Asensio Morales, de 29 años, madre de dos hijos, casada con Baltasar Venancio Sánchez Alarcón, de 37 años, vendedor de frutas ambulante, en la madrugada del 4 de marzo de 1981, junto a las mujeres y niños de las casas de Los Menas, en la barriada de Overa, en el término municipal de Huércal-Overa, salieron al camino para impedir que Explotaciones Agrícolas Cuevas de Almanzora, Sociedad Anónima utilizara su agua. Tras una asamblea celebrada en el cortijo de María Molina donde se decidió que se continuaran las protestas ante una empresa que “venía a robarles el agua. Todo con informes judiciales favorables y en contra de los agricultores y jornaleros de la zona. En el transcurso de los incidentes, protagonizados por 80 vecinas y las fuerzas de la Guardia Civil, murió María Asensio. La vecina Mari Carmen Parra relató: “Estaba muy cerca de ella. Vestía pantalones y un jersey oscuro. La reconocí porque su cabello era rubio. De pronto, dio un brinco en el aire. Giró, como giran los protagonistas de las películas de vaqueros, cuando son alcanzados por una bala. Todo estaba lleno de humo de los gases. No se oía otra cosa que los disparos de las bolas de goma y los gritos de las mujeres. Pensé que se había desmayado, me arrodillé junto a ella, le tomé la cabeza y entonces me di cuenta de que tenía la cabeza abierta como una granada. Estaba desangrándose. Desde la margen del camino un Guardia Civil me apuntaba con el arma. Me dijo que la soltase. Quería llevármela. Empecé a gritar: `Vámonos, que van a matamos a todos´. Durante todo el día la Guardia Civil estuvo recogiendo los casquillos de bala y las pelotas de goma del suelo. Aún ahora, de vez en cuando, entre los naranjales encontramos algunas de aquellas bolas. Todo pasó en menos de 10 minutos”. A María Asensio se la llevaron aquel 4 de marzo de 1981 Hospital de Huércal Overa y falleció 19 días después en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia. El director de LA VOZ Pedro Manuel de la Cruz tenía en dicho hospital un amigo médico, natural de Albox, que desmintió la versión oficial. De la Cruz y quien firma, visitamos al entonces teniente coronel de la Guardia Civil pidiendo explicaciones para nuestros medios de entonces. Nos abrazó llorando y nos entregó una cuartilla en la que explicaron que la mujer, me acuerdo perfectamente, podría haberse golpeado corriendo de espaldas con un objeto metálico que bien pudo ser una pieza de arado”. Ese jefe era Castillo Quero, el mismo que dos meses y seis días después, estaba al frente del caso Almería y nos dejó perplejos, llenos de dudas, hasta que se investigaron las mentiras.

El almeriense José Antonio Martínez Soler forma parte de la comisión / Gobierno de España

El periodista José Antonio Martínez Soler (Almería, 1947) ha formado parte de dicha comisión, presidida por su paisano Fernando Martínez.  Este lunes estará en el PITA con Cajamar y descansa varios días en Dalias con su amigo Antonio Cantón para ir perfilando su nuevo libro La Transición para jóvenes que saldrá en septiembre, según me adelantó el viernes. ¿Descubrió algún caso que desconocía durante las sesiones de trabajo de la comisión?, le preguntó en la contraportada de El País del pasado lunes Natalia Junquera: “Sí. Y los detalles sobre las víctimas que luchaban por consolidar la democracia me removían las tripas. También incluimos en otro apartado las que, como en el caso Almería sufrieron violación de derechos humanos a causa de los patrones de conducta antidemocrática, impunidad y gatillo fácil de policías, guardias civiles y grupos de extrema derecha. El informe es solo un primer paso. El Gobierno debería seguir avanzando para reconocer y reparar el daño causado a todas las víctimas durante la Transición, que no fue tan pacífica como algunos nostálgicos piensan”. Otro caso que le conmovió fue el del asesinato de Javier Verdejo Lucas en su Almería natal en 1976. “Apareció un guardia civil y le atravesó la garganta con un fusil. El gobernador civil lo tapó todo, dijo que el guardia tropezó y que se le había disparado el arma. Se llamaba Roberto García Calvo y años más tarde el PP lo promovió para ocupar un puesto en el Tribunal Constitucional. Que alguien que tapa crímenes terminara ahí duele. ¿Cómo va a impartir justicia alguien así?”. Martínez Soler sufrió torturas y secuestros en esos años de violencia antidemocrática. 

El exjuez de Instrucción de Almería, Baltasar Garzón, actual abogado y exjuez de la Audiencia Nacional, acaba de publicar La democracia amenazada (Planeta). En declaraciones a Leonor Mayor admite que la democracia está amenazada por la corrupción, “pero también por el negacionismo de la memoria democrática”. “Me duele que en este país cueste tanto asumir que hubo una dictadura feroz y que se sigan poniendo palos en el camino para reparar a las víctimas”. Con este informe se ha dado un primer paso valiente y necesario para fortalecer al Estado social y democrático, según el catedrático de Derecho Penal Landa Gorostiza.

Un subdelegado desconectado de la realidad

María del Mar Vázquez
Alcaldesa de Almería

La proliferación de cultivos domésticos de droga en Almería capital no es solo un problema de delincuencia; es una crisis social que exige una respuesta inmediata y contundente de la administración responsable, que es el Gobierno de España. En estos días iniciales de verano, con una ola de calor que acarrea el incremento de consumo eléctrico en los hogares y negocios por el uso del aire acondicionado, miles de almerienses sufren las consecuencias de la sobrecarga que suponen los enganches ilegales que emplean los delincuentes para el cultivo de las plantas. 

La falta de un control efectivo sobre estas actividades ilegales ha permitido que se hayan asentado en muchos barrios, generando un clima de inseguridad y miedo entre los vecinos. Los cultivos de marihuana no solo representan un desafío legal, sino que también traen consigo una serie de problemas colaterales que perjudican la vida cotidiana de quienes viven en las zonas afectadas. Desde el aumento de la delincuencia hasta la degradación de los espacios públicos, los efectos son devastadores. 

Estas plantaciones ilegales requieren un enorme consumo energético, lo que ha llevado a la saturación de la red eléctrica en muchos puntos de nuestra ciudad. Como consecuencia, hemos sufrido cortes de luz que afectan a miles de hogares, poniendo en riesgo la salud de familias enteras, especialmente en momentos de altas temperaturas. Esta crisis energética, que se repite verano tras verano, no puede ser minimizada ni ignorada. 

En pleno siglo XXI, es inaceptable que en una ciudad como Almería, que se esfuerza por seguir creciendo y prosperando, haya ciudadanos que se vean obligados a vivir bajo la amenaza constante de actividades delictivas que comprometen su bienestar e incluso amenacen su vida, como los usuarios de respiradores médicos que dejan de funcionar cuando se produce un apagón. Por todo ello es urgente que el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, asuma de una vez su competencia directa en este asunto y adopte medidas concretas y efectivas para acabar con este problema. Para ello sabe que siempre ha contado y podrá contar con la colaboración leal del Ayuntamiento y el apoyo de su Policía Local. 

Pero el representante del Gobierno de Sánchez en Almería debe dejarse de contemplaciones y dejar de estar desconectado de una realidad que nos afecta a todos. La presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado debe ser reforzada en nuestras calles, y se deben implementar operativos específicos que garanticen la erradicación de estas actividades delictivas, contando como siempre con el respaldo de la Policía Local que depende del Ayuntamiento. 

Los almerienses exigimos que la administración responsable actúe con la urgencia y la determinación que la situación exige, porque la seguridad y el bienestar de nuestros vecinos no pueden esperar más. Las familias almerienses no pueden seguir sufriendo cortes continuos de luz por culpa de quienes cultivan marihuana. Solidarizándome con los miles de vecinos afectados, quiero que sepan que el Ayuntamiento está aquí para defender sus intereses. 

No podemos permitir que la delincuencia y la falta de acción por parte de quienes tienen la responsabilidad de proteger a la ciudadanía sigan afectando a la calidad de vida de miles de almerienses. Es hora de que quienes tienen la responsabilidad de proteger a los ciudadanos de Almería actúen con firmeza, porque la inacción no es una opción. La lucha contra el cultivo de droga en nuestros barrios es una cuestión que nos concierne a todos, y el momento de actuar es ahora.

Orgullo de avanzar

José María Martín
Subdelegado del Gobierno en Almería
Secretario General del PSOE de Almería

Los tiempos en los que había que esconderse por amar a otra persona o por vivir libremente la propia identidad forman parte del pasado. Esa es, probablemente, una de las mayores conquistas de nuestra democracia. Y cada vez que España aprueba una nueva ley para proteger mejor los derechos de las personas LGTBI+, como la reciente reforma del Código Penal que castigará las llamadas terapias de conversión, nuestro país gana en justicia, pero, sobre todo, en dignidad. 

Nada de esto es fruto del azar, sino la consecuencia directa de decisiones que nos han situado en el camino correcto. Los avances de los que hoy disfrutamos fueron durante años reivindicaciones de miles de personas que lucharon contra el miedo, la discriminación y el silencio. Gracias a ese compromiso colectivo y al impulso de los gobiernos socialistas, España se ha situado a la vanguardia de Europa en derechos y políticas públicas que defienden la diversidad y la igualdad. Pero sería un error pensar que todo esto ya está garantizado para siempre. 

La discriminación continúa existiendo, aunque a menudo adopte formas más silenciosas. Está presente en el acoso, en los discursos de odio y también en ámbitos tan cotidianos como el deporte, donde demasiados jóvenes siguen sufriendo prejuicios e invisibilidad simplemente por ser quienes son. Por eso el Orgullo sigue siendo mucho más que una celebración. Es el recordatorio de que ningún derecho conquistado está garantizado para siempre y de que la libertad y la igualdad deben defenderse cada día. 

No es casualidad que algunos ayuntamientos gobernados por la derecha y la extrema derecha se nieguen incluso a colocar una bandera arcoíris en sus balcones. Puede parecer un gesto menor, pero responde a una estrategia mucho más amplia: convertir nuevamente la diversidad en motivo de confrontación. Aquellos que plantean la defensa de las personas LGTBI+ como un debate ideológico, en realidad lo que están cuestionando son los derechos humanos y la dignidad de una sociedad que solo puede llamarse verdaderamente libre cuando nadie tiene que esconder quién es ni a quién ama. 

Aquí, en Andalucía, debemos estar especialmente atentos a los acuerdos que Moreno Bonilla alcance con el partido de Abascal y que nos hagan retroceder en derechos. Por eso es tan importante no dar nunca nada por hecho y seguir defendiendo la libertad, la diversidad y la igualdad que simboliza el Orgullo.

Las portadas de los tres periódicos de Almería

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Cada mañana se pueden adquirir tres periódicos de papel que tratan sobre los temas de Almería y su provincia. El decano es  La Voz de Almería , que es también el que tiene mayor difusión. El segundo por el número de lectores es  Ideal,  el periódico con sede en Granada, que tiene una edición especial para Almería. El tercero en difusión es el más joven -que recuperó el nombre de una cabecera histórica-, Diario de Almería, que pertenece al Grupo Joly, propietario de cabeceras en casi todas las provincias andaluzas: