La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha suspendido de forma anticipada su viaje institucional a México y regresa a España antes de lo previsto. El Ejecutivo autonómico anunció la decisión este viernes 8 de mayo, apenas seis días después del inicio de una gira que estaba programada del 3 al 12 de mayo. Según el Gobierno regional, la causa es el “clima de boicot” generado por el Ejecutivo mexicano de la presidenta Claudia Sheinbaum, que habría llegado a amenazar con cerrar el complejo hotelero donde se celebran los Premios Platino si Ayuso asistía a la gala.

Isabel Díaz Ayuso, en una entrevista en RTVE
Razones del viaje
El desplazamiento tenía como
objetivo principal “intensificar las relaciones económicas y culturales” entre
la Comunidad de Madrid y México, segundo inversor latinoamericano en la región.
Madrid capta el 98 % de las inversiones mexicanas que llegan a España. Durante
la estancia, prevista en Ciudad de México, Monterrey, Aguascalientes y la
Riviera Maya, Ayuso tenía programadas reuniones con empresarios, inversores y
autoridades locales, además de actos culturales como una misa en la Basílica de
Guadalupe y su participación en la gala de los Premios Platino del cine
iberoamericano en Xcaret.
El viaje se enmarcaba en la agenda internacional de Ayuso en 2026, tras sus visitas a Nueva York y Bruselas, y buscaba reforzar la atracción de capital mexicano. De hecho, durante la gira se anunció un proyecto de la empresa Alsea en Madrid por 77 millones de euros que generará 2.400 empleos.
Cómo se desarrolló el viaje
La presidenta llegó a México el domingo 3 de mayo y comenzó con una misa en la Basílica de Guadalupe. Sin embargo, la visita estuvo marcada desde el principio por la polémica. En España, la oposición (PSOE, Más Madrid y otros grupos) criticó la opacidad de la agenda y los gastos -estimados en torno a 300.000 euros- y la calificó de “vacaciones pagadas con dinero público”. En México, las críticas se centraron en declaraciones previas de Ayuso, como calificar al país de “narcoestado” o su defensa del legado de Hernán Cortés, que generaron protestas y abucheos en algunos actos.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, respondió públicamente en varias ocasiones, lamentando el “homenaje a Hernán Cortés” y cuestionando el interés político de la visita. Ayuso mantuvo reuniones empresariales y culturales, pero en los últimos días su agenda pública se vació parcialmente y trascendió que se encontraba en la Riviera Maya, lo que avivó las acusaciones de que el viaje había derivado en unas vacaciones.
Por qué decidió volver antes de tiempo
El punto de inflexión llegó con la gala de los Premios Platino, prevista para este fin de semana en el complejo Xcaret de la Riviera Maya. En un comunicado oficial, la Comunidad de Madrid denunció que el Gobierno mexicano había amenazado a los organizadores con “cerrar el hotel” si Ayuso acudía al evento o al recinto. “La presidenta del Gobierno mexicano boicotea la gala de los Premios Platino: amenaza con cerrar el hotel donde se celebran si acude la presidenta Díaz Ayuso”, afirmaba el texto. Ante este “clima de boicot” y “ataques diarios” de Sheinbaum, Ayuso optó por no asistir a la gala “para no perjudicar a los empresarios mexicanos” y canceló la última etapa del viaje en Monterrey. “Todo el clima de boicot que sigue creciendo por parte del gobierno de ultraizquierda mexicano obliga a la presidenta Díaz Ayuso a suspender la tercera parte del viaje […] y volver a Madrid”, concluía el comunicado.
Reacciones de la Comunidad de Madrid y del hotel mexicano
Desde la Comunidad de Madrid se ha defendido la decisión con dureza. El
Ejecutivo autonómico ha calificado los hechos de “sin precedentes” y ha acusado
directamente a Sheinbaum de “expulsar” a Ayuso al amenazar a los organizadores
de un evento internacional de cine. Fuentes cercanas a la presidenta han
subrayado que no se trataba de una agenda vacía, sino de una presión política
que hacía inviable continuar.
Por su parte, el Grupo Xcaret, propietario del complejo hotelero que acoge los Premios Platino, desmintió categóricamente las acusaciones de la Comunidad de Madrid. En un comunicado emitido horas después, la empresa negó “haber recibido amenazas o instrucción alguna por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo o algún funcionario del Gobierno de México”.
Al contrario, Xcaret explicó que fue su propia decisión solicitar a los organizadores que retiraran la invitación a Ayuso “debido a las desafortunadas declaraciones realizadas por la representante de la Comunidad de Madrid los últimos meses”, con el fin de “prevenir que el evento sea utilizado como plataforma política” en lugar de una celebración de la industria cinematográfica iberoamericana.
La polémica pone fin abrupto a un viaje que buscaba reforzar lazos económicos pero que ha terminado marcado por la confrontación política entre ambos gobiernos. Ayuso regresa a Madrid mientras el debate sobre el coste, el objetivo real y el resultado de la gira sigue abierto en la capital española.










