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La cultura del 0,75

Ignacio Ortega
@opinionalmeria

Dimitir tras dar 0,75 al volante no tiene nada de "ejemplar", por mucho que la alcaldesa se empeñara en venderlo así el pasado 25 de agosto. Es, simplemente, lo que toca. Hay renuncias que exigen folios de explicaciones y otras que no necesitan ni medio minuto; la de Diego Cruz pertenece a las segundas. Lo cazó la Policía Nacional a la salida del ferial de Almería, conduciendo un coche oficial y triplicando la tasa permitida. Se ha ido rápido y sin rechistar, algo que hoy resulta raro en política, pero marcharse porque no te queda otra salida tampoco te convierte en un héroe. Una cosa es la vía penal y otra muy distinta la ética mínima para seguir sentándote en un sillón municipal.

Por el camino queda un detalle casi berlanguiano: la Policía Nacional tuvo que llamar a la Local para hacer la prueba porque la patrulla que lo interceptó no tenía el aparato homologado. Y el etilómetro, que no entiende de concejalías,  hizo su trabajo. Pero la historia deja dos responsabilidades, no una. La primera es conducir con esa tasa de alcohol; la segunda, usar el coche oficial como si fuera de uno privado para irse a la Feria. Las Bases del Presupuesto están para algo: el vehículo municipal es para trabajar, requiere un parte de viaje y un conductor asignado. Sin eso, no es el coche de empresa del edil.

Con la dimisión se cierra el expediente personal, pero no el político. Una renuncia se firma en dos minutos; lo que hay detrás son tres años de gestión que merecen explicaciones. El Pleno extraordinario del pasado miércoles era la plaza perfecta para pedir cuentas. Se había convocado para tramitar la salida de Cruz y la entrada de su sustituto, Sandro Soler. Era el momento de que la oposición fiscalizara. Sin embargo, prefirieron callar y dejar correr el turno.

Ese silencio le regaló el micrófono en bandeja a la portavoz del PP, Sacramento Sánchez, que aprovechó para calificar la dimisión como un "ejercicio de coherencia frente al error" y sacar pecho del trabajo de Cruz: más de 400 espectáculos y 500 artistas que, según ella, han colocado a Almería en el mapa del turismo y los festivales.

Pero acoger festivales no es lo mismo que tener una política cultural. Mucho de ese supuesto éxito depende de la chequera y la logística pública -limpieza, policía, permisos, espacios o subvención directa- puestas al servicio de promotores privados. En cuanto un promotor decide llevarse el Dreambeach a Vélez-Málaga, como ha ocurrido este año, la ciudad descubre de golpe que su gran escaparate no era suyo, sino de una empresa que simplemente ha cambiado de sede. La pregunta que faltó fue cuánto le cuesta a la ciudad cada uno de esos 400 espectáculos, qué contratos menores se han firmado, qué convenios y a qué precio.

Lo mismo ocurre con el mantra del "impacto en el comercio". Queda muy bien en las notas de prensa, pero la realidad de la calle es otra. Un macroevento te llena los hoteles y las terrazas más cercanas al recinto, pero deja el Centro Histórico completamente desierto y con las persianas bajadas. Hay negocio, claro que sí, pero ni se reparte por igual ni llega a toda la ciudad.

Pregunten en la calle de las Tiendas, en las librerías, en las salas pequeñas que malviven once meses al año esperando que alguien se acuerde de ellas. Allí el impacto no se mide en pernoctaciones ni en pulseras de festival. Se mide en si pueden pagar el alquiler de febrero. Y en febrero no hay Dreambeach.

Llenar el calendario de fechas no equivale a cuidar la cultura local. Las cifras no aclaran cuántas compañías almerienses han tenido trabajo real ni cuántos proyectos locales han tenido continuidad. El Sr. Cruz terminó su gestión confundiendo programar con producir. Es un modelo vistoso mientras duran los focos, pero desolador cuando la música se apaga y el escenario se desmonta.

Ese era el debate que la oposición debía haber forzado en el salón de plenos, en lugar de permitir que el Gobierno municipal convirtiera el trámite en un acto de autoelogio. Para eso esta la oposición: para proponer, fiscalizar, pedir expedientes y exigir explicaciones.

Diego Cruz tuvo que dejar el cargo por culpa del alcoholímetro. El problema es que para medir la costumbre de sentirse por encima de las normas y del dinero público no hay ningún aparato homologado; para eso está la política.

Empieza el curso en Almería con importantes carencias de personal y recursos

Ustea
Almería

USTEA-Almería denuncia que el curso escolar comienza nuevamente con importantes carencias de personal y recursos. En Andalucía, 1.118 docentes no se incorporarán a sus centros desde el primer día de curso. De ellos, 182 corresponden a la provincia de Almería, donde no llegarán hasta el 10 de septiembre en Primaria y muchos otros hasta el 15 en Secundaria, coincidiendo con la incorporación del alumnado. De estas 182 plazas, 60 son vacantes, es decir, puestos docentes que permanecen sin cubrir y que, por tanto, no cuentan con el profesorado que debería haber ocupado su puesto desde el 1 de septiembre. Para USTEA, esta situación es consecuencia de la falta de previsión y organización de la Consejería, que no ha garantizado la cobertura de estas plazas al inicio del curso. La situación afecta a centros como el CEIP San Fernando de Adra, la Escuela Infantil Punta Sabinar de El Ejido, el CEIP Juan Sebastián Elcano de San Isidro, el CEIP Camino de la Torre de Viator, el CEIP San Indalecio de La Cañada o los CEIP Los Almendros y CEIP Santa Isabel – Manuel Samper de la capital.

A estas carencias de personal y recursos se suma ahora un nuevo ejemplo de falta de previsión y coordinación por parte de la Administración: el despropósito generado el pasado martes con la adjudicación de destinos del profesorado en Andalucía. La Junta de Andalucía ha atribuido a un supuesto “error informático” la necesidad de repetir el procedimiento, una decisión que ha obligado a realizar una nueva adjudicación. Para USTEA, este nuevo episodio evidencia una vez más la improvisación de la Administración y ha obligado a numerosas personas interinas a asumir desplazamientos, reorganizar su vida personal y laboral e incluso buscar alojamiento en destinos que, horas después, dejaron de ser los que inicialmente se les habían adjudicado. Una situación que el sindicato considera especialmente grave porque vuelve a situar al colectivo interino ante la incertidumbre y la precariedad, “jugando una vez más con sus derechos, su tiempo y su estabilidad”.

A esta falta de profesorado se suma el problema de las ratios. Según los datos recabados por USTEA-Almería, más del 80 % de los centros presenta al menos un aula que supera las ratios legalmente establecidas: 25 alumnos en Infantil y Primaria, 30 en Secundaria y 35 en Bachillerato. Entre ellos, el sindicato señala el CEIP La Atalaya de Níjar, el CEIP Nueva Almería-Rosalía Román, el CEIP Las Lomas de Roquetas de Mar, CEIP Francisco Sainz Sanz de Aguadulce, IES Murgi de EL Ejido, CEIP  Doctor Guirao Gea de Velez Rubio o el CEIP Trina Rull de Olula del Rio, este último con un aula de primaria con 28 alumnos y alumnas.

USTEA alerta, una vez más, de la insuficiencia de recursos para la atención a la diversidad, una problemática que se repite cada curso. Aunque la normativa establece que el profesorado especialista no debería compartir más de dos centros, cada año, docentes asignados inicialmente a un único centro son obligados a atender otros, superando este límite. Es especialmente significativo en Audición y Lenguaje, con algunos ejemplos en las zonas de Sorbas, Palomares, San Isidro y Níjar, donde docentes deben atender tres o más centros, aunque son muchos más los casos que se repiten por toda la provincia.

Respecto a la nueva normativa de desburocratización publicada el 31 de agosto, USTEA considera que, pese a que la Consejería, con el beneplácito de los sindicatos firmantes, entre los que no se encuentra USTEA, la presenta como un gran avance, en la práctica no supone una solución real a la burocracia que soporta el profesorado. Además, la norma vuelve a olvidarse de los Centros de Educación Permanente y los Equipos de Orientación Educativa, que también soportan una importante carga burocrática y quedan nuevamente al margen de estas medidas. Para el sindicato, la verdadera desburocratización pasa por reducir el horario lectivo, disminuir las ratios y aumentar las plantillas, medidas que permitirían liberar tiempo para la tarea educativa y mejorar las condiciones de trabajo del profesorado.

USTEA reclama asimismo un acuerdo sectorial y la reforma de la Orden de 10 de junio de 2020 para acabar con la precariedad y movilidad del profesorado interino, mediante medidas como la zonificación territorial, la elección de una única provincia para vacantes, mejoras en la conciliación, cobertura inmediata de sustituciones y estabilidad para mayores de 55 años con cinco años de servicio.

Por último, USTEA denuncia las deficientes infraestructuras educativas y las elevadas temperaturas que un año más soportan alumnado y profesorado. La Ley de Bioclimatización de 2020 apenas se ha aplicado, según el sindicato, en torno al 10 % de los centros de la provincia, mientras el plan “Mejora tu centro” ha resultado insuficiente. A ello se suma la falta de nuevos centros aprobados desde 2019, como el CEIP e IES de Vega de Acá o el centro previsto en Los Molinos, que continúan a la espera mientras los vecinos sufren desde hace años la falta de plazas educativas.

USTEA exige a la Consejería una apuesta real por la educación pública: plantillas completas desde el primer día, menos ratios, más recursos para la inclusión, menor carga lectiva y centros con condiciones dignas para alumnado y profesorado.

Las portadas de los tres periódicos de Almería

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Cada mañana se pueden adquirir tres periódicos de papel que tratan sobre los temas de Almería y su provincia. El decano es  La Voz de Almería , que es también el que tiene mayor difusión. El segundo por el número de lectores es  Ideal,  el periódico con sede en Granada, que tiene una edición especial para Almería. El tercero en difusión es el más joven -que recuperó el nombre de una cabecera histórica-, Diario de Almería, que pertenece al Grupo Joly, propietario de cabeceras en casi todas las provincias andaluza:




Las portadas de las cinco revistas semanales

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Ya están en los puntos de venta las revistas semanales. Cuatro de ellas (Lecturas, ¡Hola!, Diez Minutos y Semana) salen los miércoles, mientras la revista Pronto se adelanta sobre sus compañeras y se pone a la venta los lunes. Estas son las portadas de esta semana:






Mª Carmen Morales: “Los Festivales de España dejaron un poso de amor por el teatro”

Antonio Torres
Periodista

La ciudad de Vera ha empezado fuerte el mes de septiembre con la salida de una etapa de la Vuelta Ciclista a España con todo lo que ello representa de dar a conocer el patrimonio a todo el mundo desde el corazón de la población que dirige Alfonso García. Es una de las ciudades que más crece. Ha superado la barrera de los 20.200 habitantes. Otro golpe de desarrollo turístico y cultural aguarda con la futura estación de alta velocidad Vera-Almanzora que se ubicará en la parte sur de la Plaza Mayor, junto a la carretera que conecta Puerto Rey y Garrucha.

Juanjo Peciña y Paquita García Peciña / Foto: Mari Carmen Morales

Vera disfrutó de los Festivales de España, un plus que no lo tenían capitales importantes. Dejó plus de autoestima y la consolidación del teatro. Los Festivales de Arte marcan el mes de septiembre desde el umbral de la democracia y continua esa semilla con los grupos de aficionados en víspera de las Fiestas populares de San Cleofás. Ahora el punto de encuentro es coqueto Auditorio Ciudad de Vera, actual templo de la cultura en la comarca, que mantiene una intensa actividad cada fin de semana y que como aperitivo de la Feria tendrá el 19 y 20 de septiembre al grupo de teatro de la RANPJN con Los caciques de Carlos Arniches.

Recordamos que en los primeros años setenta las representaciones de los Festivales de España que trajeron a Antonio Gades, María Dolores Pradera, Ana Belén, entre otros, se celebraban en el patio del primer instituto Fernando el Católico, diseñado por Góngora, el padre de Antonio Góngora Sebastián, el arquitecto de la Rambla Federico García Lorca e inaugurado por Ruíz-Giménez que fue ministro de Franco. Nombres del momento en el mundo del teatro lo representan entre otros Juanjo Guisado, hijo del añorado pionero Fernando. En los primeros años de la democracia, la Hermandad de Jesús solo había representado un par de obras con la inestimable colaboración de Fernando Guisado Janeiro, fallecido en 1999. Su gran afición al teatro nació en los años cuarenta del pasado siglo, ligado al Teatro La Latina de Madrid, donde su tío Luis Janeiro fue tramoyista. “Guisado inició en Vera a jóvenes estudiantes interesados en el mundo del teatro, sembrando una arraigada semilla que hoy sigue dando fruto”. Hay una anécdota elocuente de su sabiduría. “Dirigió Con la vida del otro, y el día del estreno tuvo que sustituir a uno de los actores, lo que hizo sin problema dado su dominio de las tablas. Colaboró con todas las hermandades en la dirección de obras de teatro, siempre de forma desinteresada, creando escuela y alimentando el amor por el teatro en Vera, ciudad que llegó a ser, sin duda, también la suya”. En 2002, la Hermandad de Jesús se hizo de un grupo de teatro estable con la colaboración de Mari Carmen Morales y Juan Antonio Lorenzo con el nombre de Al Alba Teatro. A partir de entonces el grupo fue creciendo tanto en los años posteriores que se ha ido ramificando pudiendo llevar a escena muchísimas obras de teatro, según géneros teatrales y tiempos de representación: los más veteranos optaron fundamentalmente por el drama; los más jóvenes por los musicales, primero, y por la comedia costumbrista, después. 

Todo el patrimonio teatral de Vera cuenta con actores, actrices y directores de peso como Juan A. Lorenzo, Antonio Gallardo, Ramón Flores, Paquita G. Carretero, Pedro Flores, Diego Moreno, Beatriz Rueda y la docente Mari Carmen Morales Carmona que ha inspirado y dotado de alma a varias promociones de Vera. Morales fue Comisaria del 50 Aniversario de los Festivales de Arte. Recuerda a las familias de su ciudad que crece y se transforma para que se detengan un poco y recuerden a ciudadanos que han hecho mucho por el teatro. Ahí están con personas que son eternas, pero que conviene no olvidar, como Enrique de Haro, Antonio Galindo, Francisco Núñez y Diego Alonso. El reconocimiento sincero se traslada a las familias de Antonio Morata; de José Antonio Ruiz; Fernando Guisado; Lola de Haro; María Ridao; José Flores; Juan Garrido; Ezequiel Navarrete; María Martínez; María Ruiz; Manuel Ruiz García; Manola Baraza, Nicanor de Haro, Amalia Garrido, Paco Sánchez e Isa Mari Simón, entre otros. Por supuesto, el compromiso de los padres y hermanos de Mari Carmen Morales, licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Granada. Ya se sabe que cualquier resumen por definición es injusto e ingrato. Pero, en esos pulsitos no encontraremos a Morales Carmona, querida en su tierra porque sigue activa en todo lo que tenga que ver con la cultura. Por el retrovisor, miramos la pasión por la enseñanza de Juan Miguel Núñez Martín, maestro de escuela, corresponsal de La Voz de Almería en Vera. Aventuró en su pregón del libro Feria de Vera 1969 lo importante que sería el disfrutar del mejor teatro de la época. “La cultura hay que mantenerla viva y actualizada; la de ayer, que hizo la historia; la de hoy, que nos representa a nosotros mismos y la que se presiente y va hacia el mañana. Por ello entendemos que los Festivales de España serán aquí, en nuestra comarca, vehículo y forma para que la cultura y el arte vivan insertos en el pueblo, es decir, para que sean populares”.

Vera tuvo la suerte de tener un notario con sensibilidad por la cultura. José Lucas Fernández, natural de La Gomera. Entabló amistad con Carlos Robles Piquer, en aquel tiempo director general de Cultura Popular y Espectáculos, cuñado de Fraga Iribarne, clave para que los Festivales de España fueran a Vera y no a distintas capitales de provincia. Incluso hubo actos institucionales de hermanamiento entre La Gomera y Vera, presididos por Robles Piquer que fue director general de RTVE y la persona que inauguró el reemisor de TVE en el Paraje Natural de Sierra Alhamilla y Los Baños de Sierra Alhamilla. Los festivales comenzaron con la figura del acalde Manuel García del Águila y que consolidó José Salas Bolea cuando llegó a la alcaldía en 1971, quien siempre apoyó con su talante tranquilo a este periodista en los comienzos profesionales en el umbral de la democracia. Llegaron nuevos tiempos y su talante de amistad permaneció. Aparecieron en escena César Martín Cuadrado, sobrino de otro grande veratense como el registrador de la propiedad Francisco Montoro, que junto a Juan Soler de Cuevas del Almanzora y Simón Fuentes de Carboneras fueron los primeros alcaldes democráticos a los que entrevisté. Hasta el punto que Salas y los padres de mis amigos futbolistas, grandes, como Pepe Baraza y del exalcalde Félix López, cuando desarrollaron la Asociación de la Tercera Edad, me visitaban con un centenar de vecinos, al menos, un par de veces al año en mis tiempos de director de Canal Sur Radio y Televisión. En 2011, se creó el Grupo de Teatro de Mayores con Encarni Pérez Redondo y Joaquín Amat.

Mari Carmen Morales lamenta la desaparición del Teatro Cervantes de Vera con referencias desde 1888. Y como todas aguardamos el pregón del gran Pedro López Soler, otra memoria de Vera por sus más de 40 años como secretario municipal.