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El resurgir de los Informativos Territoriales de TVE

Tania Artajo
@opinionalmeria

Durante años, los Informativos Territoriales de TVE vivieron una etapa de evidente abandono. Falta de recursos, escasa visibilidad en la parrilla y una desconexión progresiva con las audiencias hicieron que estos espacios, concebidos para vertebrar la información de proximidad, quedaran relegados a un segundo plano. El resultado fue claro: los espectadores optaron mayoritariamente por los informativos de las televisiones autonómicas, que supieron ocupar ese espacio con mayor cercanía y músculo editorial.

Gráfico publicado por RTVE

Sin embargo, esa tendencia ha cambiado de forma notable desde la llegada de José Pablo López a la presidencia de RTVE. Su apuesta por reforzar el papel del servicio público, devolver centralidad a la información y recuperar la confianza del espectador ha tenido un efecto directo y medible en los Informativos Territoriales, que hoy atraviesan uno de sus mejores momentos de audiencia.

La clave de este revulsivo no está solo en una mejora formal o en cambios de equipo, sino en una estrategia global de programación que ha vuelto a poner la información en el centro. El auge de espacios como La Hora de La 1 o Mañaneros ha generado un efecto arrastre que ha beneficiado claramente a los informativos territoriales, integrándolos en un ecosistema informativo coherente, reconocible y competitivo.

Los datos avalan este cambio de rumbo. En una semana marcada por la relevancia de la información de proximidad, los Informativos Territoriales de TVE se mantienen en máximos, con una media del 16,7% de cuota. Una cifra impensable hace solo unos años y que demuestra que el público sigue valorando la información cercana cuando se ofrece con rigor, contexto y vocación de servicio público.

La primera edición de estos informativos arroja resultados especialmente significativos en varias comunidades. TVE lidera en Andalucía con un 19,4%, en Euskadi con un 19,9%, en Madrid con un contundente 21,9% y en Navarra, donde alcanza un sobresaliente 22,6%. Castilla y León registra también un notable 19%, mientras que comunidades tradicionalmente más competidas como Cataluña (14,5%), Comunidad Valenciana (14,8%) o Galicia (14,4%) muestran una clara tendencia al alza.

Incluso en territorios donde históricamente la competencia autonómica ha sido muy fuerte, los datos reflejan una recuperación sólida: Asturias (12,5%), Baleares (13%), Región de Murcia (12,6%), Castilla-La Mancha (10,8%) y Canarias (10,5%) consolidan una mejora sostenida que confirma el cambio de ciclo.

Más allá de las cifras, lo relevante es el mensaje que envían. Los Informativos Territoriales han vuelto a ser útiles, reconocibles y competitivos. Han recuperado la capacidad de contar lo que ocurre cerca, de dar voz a los problemas cotidianos y de reforzar la cohesión territorial desde una mirada plural y profesional.

En tiempos de saturación informativa y desconfianza, el éxito de estos informativos demuestra que el servicio público sigue siendo necesario cuando se gestiona con criterio, ambición y una apuesta clara por la calidad. La etapa de José Pablo López al frente de RTVE está evidenciando que la información de proximidad no es un complemento, sino uno de los pilares fundamentales de una televisión pública fuerte y relevante.

Y los espectadores, esta vez, lo están diciendo con el mando a distancia.

Los colegios, una herida abierta

Fátima Herrera
Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería

Las tormentas que han azotado nuestra provincia no solo ha traído consigo caídas de árboles, goteras e inundaciones en calles, sino que han evidenciado el abandono estructural que sufren nuestros centros educativos. No hablamos de algo nuevo, sino de un problema que se arrastra desde hace años y que, por desgracia, sigue sin ser una prioridad para el ayuntamiento. 

Ha habido incidencias en muchísimos colegios de nuestra ciudad, la mayoría ya habían sido comunicadas con anterioridad al Ayuntamiento. Es el caso del techo del gimnasio del CEIP Virgen del Mar de Cabo de Gata, que salió volando el jueves pasado. En marzo de 2025, desde el PSOE en el Ayuntamiento alertamos por escrito del peligro que suponía el mal estado de ese tejado. ¿Hasta cuándo vamos a depender de la suerte? Se registraron incidencias en el CEIP Padre Méndez, en el San Indalecio de La Cañada, en el Santa Isabel, en el Inés Relaño, Francisco de Goya, Nueva Almería, en el Lope de Vega, etc. 

La guinda estuvo en el antiguo colegio San Valentín, que sufrió el desplome de su vallado metálico que, con suerte, no cayó hacia la calle. Hemos visto cómo se han priorizado los gastos en postureo, en proyectos que buscan más la foto que el bienestar de los almerienses. Mientras tanto, los colegios de nuestra ciudad se han ido deteriorando, sin un plan de mantenimiento adecuado que prevenga situaciones como las que vivimos la semana pasada. Es imprescindible un plan integral de mantenimiento y mejora de los centros educativos de Almería, que garantice su seguridad y funcionalidad ante cualquier circunstancia. 

No podemos seguir parcheando problemas ni esperando a que ocurran desgracias para actuar. Es hora de que desde el Ayuntamiento se escuche a las familias, a los profesores y a las asociaciones como Fapace, que han alzado la voz para denunciar este abandono. Es hora de que se invierta en lo que realmente importa: en nuestros niños y niñas, en su seguridad. Los almerienses merecemos más, y vamos a seguir exigiéndolo.

La arquitectura de una sonrisa

Ignacio
Ortega

Echo de menos una programación cultural con pulso propio, capaz de imaginarse a sí misma y de entender que la identidad de una ciudad no se dicta, se respira. Ante esa orfandad de propuestas oficiales —que deberían aspirar a trascender lo efímero—, busco refugio en otros territorios: los encuentro al caminar, cuando el asfalto deja de ser un mapa logístico para convertirse en un espacio quieto donde el tiempo parece detenerse.

Navego el tráfico de una cultura urbana a menudo dolorosa, diseñada en detrimento del peatón, de las personas con discapacidad o del ciclista. Pero camino. Las calles me devuelven los rostros de barrios que conozco de memoria: callejuelas ocupadas por el ruido de motos tuneadas, basuras sin contenedor y solares en ruina donde habita un paisaje de gatos invisibles. Gatos que trepan por ventanas o rondan obras detenidas, tan ajenos a los presupuestos municipales como el propio barrio.

Las campañas de bienestar animal han dejado una huella silenciosa en mi mirada, y ahora los contemplo con una curiosidad serena que ha evolucionado. Pero lo que me conmueve no es el animal en sí, sino el gesto de quienes los sostienen: la ética silenciosa de quienes ejercen la verdadera cultura del cuidado. En sus rostros hay un prodigio de arquitectura facial que los gatos reconocen como refugio y que los invita a acercarse sin miedo.

He visto escenas así en algunas calles de la ciudad. Siempre la misma imagen: una mujer inclinándose, un plato en la mano y una sonrisa que no obedece a convencionalismos, sino a una felicidad sencilla. Pocas personas manejan el arte de la luz como quienes cuidan de estos olvidados. ¿Qué corriente de afecto se levanta entre ellas y los animales? ¿Qué misterio íntimo se produce en ese instante mínimo que la burocracia es incapaz de catalogar?

Ahora, en cada paseo, busco esas sonrisas. Me recuerdan a la que Faye Dunaway dedica a Warren Beatty en Bonnie and Clyde cuando ambos saben que la muerte está a un suspiro: una sonrisa que ilumina incluso en mitad de la tragedia.

Sobre la tumba de Bonnie, en Dallas, se lee un verso: “Este viejo mundo brilla más por la vida de gente como tú”. Pienso en esas mujeres y entiendo que, frente a la falta de pulso institucional, la ciudad sobrevive gracias a gente como ellas. Su ética del desvelo y su cuidado diario son la materia humana, la verdadera programación cultural que hace que Almería, a pesar de todo, consiga brillar.

Las portadas de los tres periódicos de Almería

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Cada mañana se pueden adquirir tres periódicos de papel que tratan sobre los temas de Almería y su provincia. El decano es  La Voz de Almería, que es también el que tiene mayor difusión. El segundo por el número de lectores es  Ideal, el periódico con sede en Granada, que tiene una edición especial para Almería. El tercero en difusión es el más joven -que recuperó el nombre de una cabecera histórica-,  Diario de Almería, que pertenece al Grupo Joly, propietario de cabeceras en casi todas las provincias andaluza:




RTVE: del ruido político al dato incontestable

Nuria Torrente
@opinionalmeria

La comparecencia del presidente de RTVE, José Pablo López, ante la Comisión Mixta de Control Parlamentario ha vuelto a evidenciar una constante que acompaña históricamente a la radiotelevisión pública: el debate político suele sonar más alto que los datos. Sin embargo, esta vez los números han hablado con una claridad difícil de rebatir.

José Pablo López / RTVE

RTVE cerrará el ejercicio con superávit, tras varios años encadenando déficits que alimentaron el discurso del despilfarro y la ineficiencia. No es un matiz menor. En un contexto de contención presupuestaria y de creciente competencia audiovisual, pasar del rojo al verde no es solo un logro contable: es un mensaje político y de gestión. Y, sobre todo, es una anomalía positiva en un ente que durante demasiado tiempo fue sinónimo de agujero económico.

Más relevante aún es que este superávit no llega acompañado de una caída de audiencia, sino justo lo contrario. La 1 ha recuperado terreno, ha superado barreras psicológicas que parecían inalcanzables hace apenas dos años y ha vuelto a ser competitiva en franjas clave. El dato desmonta uno de los mantras más repetidos: que la televisión pública solo puede ser viable si es irrelevante o minoritaria.

En ese marco se entiende la renovación de La Revuelta. El programa de David Broncano ha simbolizado un cambio de ciclo en TVE: rejuvenecimiento del público, conversación social y presencia en el prime time. ¿Es caro? Probablemente. ¿Es rentable en términos de servicio público y audiencia? A la vista de los resultados, también. La televisión pública no puede competir siempre con precios de saldo si pretende retener talento y relevancia.

Más áspero ha sido el choque con el Consejo de Informativos, una fricción que revela un problema de fondo: cómo se evalúa el pluralismo en un ecosistema mediático radicalmente distinto al de hace una década. Defender la independencia del Consejo es compatible con cuestionar metodologías poco representativas o conclusiones excesivamente categóricas. El equilibrio entre control interno y credibilidad externa sigue siendo una asignatura pendiente.

En esa misma línea se inscribe la defensa de Sarah Santaolalla. Más allá de nombres propios, el presidente puso el foco en algo esencial: la protección de los profesionales frente al linchamiento, especialmente cuando adopta formas de acoso personal o machista. RTVE no puede exigir pluralismo y rigor mientras mira hacia otro lado cuando quienes dan la cara son objeto de campañas de señalamiento.

La comparecencia dejó claro que RTVE seguirá siendo un campo de batalla política. Eso no va a cambiar. Pero también dejó algo igual de evidente: cuando la gestión se sostiene en datos —superávit, audiencia, estabilidad— el ruido pierde fuerza. Y en un país donde la televisión pública suele debatirse más en términos ideológicos que de resultados, ese giro no es menor.

RTVE ha pasado, al menos por ahora, de ser un problema a convertirse en un argumento. Falta saber si el consenso llegará algún día. Pero, mientras tanto, los números —por una vez— juegan a favor.