Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz


Amigos del Milenio del Reino de Almería (AMRA) y la gestión de esta asociación

Jorge Lirola Delgado

Profesor de la UAL

Participé de forma activa en la creación de esa asociación porque estaba convencido de la necesidad de organizar la iniciativa ciudadana interesada en conocer nuestra historia milenaria e impulsar iniciativas para difundirla. Y sigo y seguiré decidido a continuar en la tarea. No obstante, he denunciado la gestión hecha hasta ahora. En ese sentido, basta comentar lo sucedido en la Junta Directiva de AMRA del día 29 de agosto de 2014, cuya celebración había solicitado yo bastante tiempo atrás.

Blas Guentes
En esa reunión Blas Fuentes informó del comunicado que había firmado él con la Asociación de Amigos de la Alcazaba y explicó que lo hizo porque es el Presidente y es el que manda, aunque añadió que le dio cuenta del mismo a todos los miembros de la Junta menos a mí porque así lo creyó oportuno. Sin embargo, para el punto de las propuestas a desarrollar en el próximo trimestre, solo me preguntó a mí si yo tenía alguna que hacer y si no no había ninguna actividad prevista. 

En resumen, se quiere contar con mi trabajo, pero no con mi opinión. A mí me parece un abuso que no voy a permitir y más ante la intervención de Andrés de Lucas que me acusó de ser partidista y con afán de protagonismo, precisamente él, que le encanta figurar en cuanto puede, sin haber hecho nada que no sea para beneficio propio. Como les dije, quien nos conozca bien, sabrá del talante de cada cual y el tiempo pondrá a cada uno en su sitio. Cosechamos lo que sembramos y en mi caso trato de sembrar bastante y cuidarlo para que fructifique.

Blas Fuentes no quería tratar las irregularidades que he denunciado en relación con una subvención pública para las camisetas de la Marcha del Milenio. Insistían varios, especialmente Liberio López Aguilera, en que debía “bajarme los pantalones” y disculparme ante Nicolás Castillo, quien cuando llegó el día en que se necesitaban las camisetas no trajo más de 300 de las 900 que supuestamente se tenían que haber hecho e insistía en que no se dieran muchas hasta el punto de que se las llevó antes de finalizar la Marcha, quedándose muchos almerienses sin la que le correspondía ni poder elegirla puesto que solo aparecieron las tallas M y XL de hombre; ninguna de mujer.

El Sr. Castillo me acusó de querer ser fiscal, juez y verdugo y de calumnias y difamación en contra de su honor. Si realmente lo cree, no debería dudar y denunciarme y exigirme responsabilidades, como lo hago yo públicamente para que pidan todas las aclaraciones no solo ya en este hecho, que creo que apesta bastante, sino en todos los casos similares, con facturas interpuestas presentadas a nombre de otra empresa, la cual pagaba después el dinero en metálico a Nicolás Castillo. Podría ser solo la punta de un iceberg, además con sectores a proteger como son los de la tercera edad y jóvenes a los que moviliza el Sr. Castillo. Ante mí y otros testigos, este señor propuso que se vendieran las camisetas y que la Fundación se quedara con dos de los euros de la venta, a lo cual me negué con rotundidad, pues eran para su reparto gratuito.

Alfonso Rubí me acusó reiteradamente de ser el culpable de romper la concordia. Si es para el chanchulleo o para ocultarlo, por supuesto, pues el resto de los allí presentes no quieren que se investiguen los hechos, sino que insisten en que he de pedir disculpas. El talante democrático y asociativo de Alfonso Rubí se manifestó en no permitir que pueda llegar a dirigir la Asociación si es que ese es el deseo de la mayoría de los socios, con los que, como vengo denunciado, no se cuenta para prácticamente nada. Así lo hice constar en la dimisión que presentó Blas Fuentes de su cargo de Presidente, que fue seguida de otras. Lo curioso del caso es que, aunque presentaban su dimisión (en el caso de Nicolás Castillo la retiraba y la volvía a presentar de forma más que rara), querían seguir en la Junta, de forma que tuve que llamarles la atención y se marcharon fuera a esperar a ver en qué quedaba la reunión.

Desde hace tiempo he pedido la relación de los socios que estamos en AMRA, sin que se me haya facilitado. Solo la tienen, que yo sepa, la empresa de la hija de Alfonso Rubí y Blas Fuentes, quien me ha puesto todas las pegas posibles para facilitármela y no lo ha hecho.

Blas Fuentes nombró una comisión electoral en la que puso a Liberio López Aguilera. Yo, visto que me ha agredido verbalmente y hasta lo ha intentado físicamente, presenté una recusación por enemistad manifiesta. Alfonso Rubí, quien creo que trata de controlar el proceso, no la aceptó, sin saber realmente lo que es una recusación, y convenció a los poco que quedaron en la reunión para que no prosperara.

Debe haber elecciones para la elección de una nueva Junta Directiva, pues se fijaron para el día 25 de septiembre. Tengo intención de presentarme a presidente para dinamizar, como objetivo fundamental, la asociación haciendo de ella un verdadero punto de encuentro de los interesados en la historia de Almería al mismo tiempo que un instrumento para desarrollar múltiples iniciativas que ayuden a la consecución de los fines de la misma y a una democratización real.

Me propongo los siguientes objetivos operativos:

Creación de una lista de correos que permita a todos los socios participar en la misma con propuestas e informaciones, estando en contacto todos entre sí, sin tener que hacerlo  a través del presidente.

Organización de cursos formativos de guías del Milenio en colaboración con la Fundación Ibn Tufayl de Estudios Árabes y el Grupo de Investigación asociado a la misma de la Universidad de Almería. Las rutas, para las que se dará una certificación, serán urbanas y provinciales a través de lo que era el territorio almeriense en las distintas épocas.

Realización de jornadas y conferencias en colaboración con distintas instituciones sobre el patrimonio material e inmaterial andalusí.

Creación de grupos de trabajo efectivos en diferentes áreas que permitan desarrollar múltiples actividades.

Desarrollo de una web con contenidos históricos, aparte de la agenda de actos que ya funciona.

Estudio de viabilidad de iniciativas de los socios y, en su caso, búsqueda de los medios para su realización.

Preparación de teatralizaciones diversas en las que lo lúdico y el conocimiento histórico vayan de la mano, con elaboración de documentales y cortos que sirvan para promocionar la historia y la cultura del Milenio de Almería.

Puesta en marcha de premios de relatos cortos entre los escolares, adolescentes, adultos y mayores con temas del Milenio como protagonistas.

Viajes organizados a la provincia, resto de al-Andalus y países árabes en los que se pueda conocer directamente la cultura del Milenio.

Sea como presidente o como socio seguiré en la asociación trabajando para que se cumplan sus fines, evitando que AMRA se convierta en un nido de corrupción y de valores negativos.

Y animo a todos los almerienses, con ganas de poner cada uno nuestro granito de arena para que sumándolos, entre todos hagamos cosas importantes, y lo hago tanto para que se unan a la asociación (enviando un correo aamra@mileniodealmeria.es con su nombre y dni) como para que también se impliquen presentándose a cargos de la nueva Junta Directiva. Eso sí, personalmente, me gustaría que los que vengan con malas intenciones se abstengan.

Y pido un voto de confianza para demostrar con hechos que se puede cumplir con los compromisos que hago.