Las portadas de los tres periódicos de Almería
Las ayudas al sector pesquero también deben llegar a Garrucha
Las costas del Levante almeriense han vivido en las últimas semanas uno de esos episodios que recuerdan hasta qué punto la actividad pesquera sigue dependiendo de la naturaleza. El reciente temporal no solo obligó a amarrar barcos durante días; también dejó daños en los caladeros, residuos en los fondos marinos y una reducción evidente de capturas en especies habituales como el pulpo o el salmonete.
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| Barco pesquero en Garrucha / Loa |
Ante una situación así, lo razonable sería esperar que las administraciones públicas respondieran con sensibilidad y con criterios que reflejen la realidad del territorio. Sin embargo, la decisión del Gobierno de excluir a los puertos de Almería —entre ellos Garrucha— del paquete de ayudas aprobado para paliar los efectos de los temporales ha generado una profunda preocupación en el sector.
El argumento oficial se basa en que la provincia no alcanza el umbral del 40 % de pérdidas establecido para acceder a las compensaciones. Pero el problema es precisamente ese: aplicar un criterio estadístico por provincias no refleja la realidad concreta de cada puerto, ni tampoco de cada flota. Las artes menores, tan importantes en el litoral almeriense, han sufrido semanas de paralización y daños en los aparejos provocados por los restos arrastrados por el temporal.
Cuando las políticas públicas se diseñan lejos del territorio, corren el riesgo de volverse injustas. Garrucha no es una estadística: es un puerto con historia, con familias que viven del mar y con una economía local profundamente vinculada a la pesca. En muchos casos hablamos de pequeñas embarcaciones y tripulaciones que dependen directamente de cada jornada de trabajo.
Por eso, desde Movimiento Sumar creemos que esta situación debe revisarse. No se trata de entrar en confrontaciones ni de alimentar discursos simplistas. Se trata de aplicar un principio básico de justicia territorial: las ayudas deben responder al daño real sufrido por el sector, no a un cálculo administrativo que ignora las particularidades de cada puerto.
España ha movilizado recursos importantes para afrontar los efectos de los temporales y apoyar a los sectores afectados. Precisamente por eso resulta difícil explicar que una flota como la de Garrucha quede fuera del reparto cuando los propios profesionales están alertando de la pérdida de ingresos y del deterioro de los caladeros.
El sector pesquero forma parte del tejido económico y cultural del Levante almeriense. Defenderlo no es solo una cuestión económica: es también una forma de proteger nuestra identidad y nuestro modo de vida.
Por eso pedimos al Gobierno que reconsidere los criterios aplicados y que abra un diálogo real con las cofradías y con las organizaciones del sector. La política pública debe ser capaz de escuchar y corregir cuando los mecanismos diseñados no responden a la realidad.
Garrucha no pide privilegios. Pide algo mucho más sencillo: que se reconozca el daño sufrido y que se actúe con la misma sensibilidad que se ha mostrado con otros puertos andaluces. Porque apoyar a quienes viven del mar no es un gesto político; es una responsabilidad con nuestro territorio.
La crisis energética agrava la desigualdad
La escalada bélica en Oriente Medio ha dejado de ser
una noticia lejana para convertirse en una crisis doméstica. El cierre del Estrecho
de Ormuz, una arteria vital por la que circula aproximadamente el 20% del
consumo mundial de petróleo, ha provocado un shock en los mercados
internacionales. Sin embargo, en España, el problema no es solo la escasez,
sino la gestión interna de los precios.
El cierre de este paso marítimo ha estrangulado el
suministro global. Al ser la única vía de salida para el crudo de los
principales exportadores de la OPEP, su bloqueo genera una reacción en cadena
inmediata.
Hay una
reducción de la oferta y menos barriles disponibles en el mercado. Los barcos
deben buscar rutas alternativas más largas y costosas. El miedo a un
desabastecimiento prolongado dispara el precio del barril de Brent.
Un fenómeno alarmante está ocurriendo en las
estaciones de servicio españolas. Si bien el precio del petróleo ha subido, el
incremento que llega al consumidor final es desproporcionadamente mayor.
Los precios de la gasolina suben con fuerza cuando el
petróleo se encarece, pero bajan de forma casi imperceptible cuando este
desciende. Las grandes petroleras están aprovechando la coyuntura para aumentar
sus márgenes de beneficio, repercutiendo al ciudadano no solo el coste extra,
sino un plus especulativo.
La herramienta para frenar esta escalada existía, un Decreto
Ley diseñado para facultar al Gobierno a establecer un "tope"
máximo a los precios de los combustibles, evitando así los movimientos
especulativos de las eléctricas y petroleras.
Sin embargo, este mecanismo de protección no ha podido
aplicarse. La responsabilidad recae sobre la falta de consenso en el
Congreso de los Diputados. En un escenario de emergencia nacional, los
intereses partidistas han primado sobre el bienestar general.
Algunos grupos políticos decidieron votar en contra
del decreto, dejando en la práctica al Gobierno sin herramientas legales para
intervenir el mercado. Sin un tope legal, las comercializadoras tienen vía
libre para fijar precios según su conveniencia, dejando al consumidor español
desprotegido ante la especulación.
La política energética en tiempos de guerra requiere
altura de miras. Cuando la ideología bloquea la regulación de precios en
servicios esenciales, el coste lo paga la clase trabajadora.
España se enfrenta a una "tormenta
perfecta". A la inestabilidad internacional se le suma una gestión
política interna fragmentada que ha sido incapaz de poner freno a la voracidad
de las comercializadoras. Mientras el Estrecho de Ormuz siga cerrado, solo una
acción política decidida y unitaria podrá evitar que el precio de la gasolina
se convierta en un lujo inalcanzable.
Esta es una reflexión sobre el
impacto humano y social de una crisis que, aunque nace de la geopolítica y el
bloqueo parlamentario, termina golpeando con más fuerza en los hogares donde no
hay margen de maniobra.
Cuando el precio del
combustible se dispara y las herramientas políticas para toparlo se bloquean,
no todos sufrimos igual. Para las familias con menos recursos y para las
personas con discapacidad, la subida de precios no es solo un contratiempo
económico, es una barrera de exclusión directa.
La Movilidad para muchas
personas es una Necesidad, no un Lujo.
Para muchas personas con
discapacidad, el vehículo propio no es una opción de comodidad, sino una extensión
de su autonomía. El uso de vehículos de mayores dimensiones o adaptados
suele implicar un consumo de combustible más elevado. Una subida inasumible en
el surtidor puede confinar a una persona a su hogar, limitando su acceso a
tratamientos, empleo o vida social.
Mientras que una persona sin
problemas de movilidad puede optar por la bicicleta o caminar ante el precio de
la gasolina, para quienes dependen del transporte privado o servicios de
asistencia, el encarecimiento es una trampa
sin salida.
Las familias vulnerables
dedican un porcentaje mucho mayor de sus ingresos a bienes de primera
necesidad. El aumento del combustible no solo encarece llenar el depósito, sino
que se traslada inmediatamente a:
Alimentación: Todo
lo que llega al supermercado lo hace en camión. El sobreprecio que las
comercializadoras imponen se traduce en productos de primera necesidad más caros.
Servicios de Asistencia:
Muchas familias dependen de cuidadores que deben desplazarse a domicilio. Si el
coste del desplazamiento sube, el servicio se encarece o, peor aún, deja de
prestarse.
Resulta especialmente doloroso
observar cómo, mientras las familias hacen malabares para llegar a fin de mes,
las comercializadoras aumentan sus márgenes de beneficio por encima del coste
real del barril.
Es aquí donde la responsabilidad
política adquiere un tinte ético:
El bloqueo de un decreto que
permitía topar los precios es, en la práctica, un abandono a los más débiles. Cuando
la política se convierte en un juego de "intereses partidistas", el
tablero sobre el que se juega es la economía de subsistencia de millones de
personas. Para una familia vulnerable, que el Congreso no se ponga de acuerdo
significa elegir entre llenar el depósito para ir a trabajar o pagar la
calefacción.
Estamos ante una nueva forma
de exclusión. La pobreza de movilidad se suma a la energética. Una
sociedad que permite que la especulación dicte quién puede moverse y quién no,
es una sociedad que retrocede en derechos fundamentales.
La verdadera medida de una
política no es cómo ayuda a quienes tienen mucho, sino cómo protege a quienes
no pueden permitirse un solo error de cálculo en su presupuesto mensual.
El cierre de Ormuz es un hecho geográfico, pero el sufrimiento de las familias españolas es una consecuencia política. La vulnerabilidad se agrava no por la falta de recursos, sino por la falta de voluntad para regular un mercado que, en tiempos de crisis, prioriza el dividendo sobre la dignidad humana.
Manos de mujer
En Almería hay un trabajo del que se habla poco, aunque está en casi todas las mesas. Un trabajo que no sale en las fotos de los invernaderos ni en los datos de exportación, pero que sostiene el “modelo Almería” día tras día: el de miles de mujeres en el manipulado hortofrutícola.
Muchas empiezan cuando aún no ha salido el sol. Se levantan con prisas, dejándolo todo preparado, niños que tienen que ir al cole o padres con necesidad de ser atendidos. Luego llegan a la nave y empieza otra carrera: horas de pie, manos rápidas, frío en las cámaras, movimientos repetidos, ritmos intensos.
Y, al terminar, vuelta a casa con la misma mochila: la compra, los deberes, la cena, la lavadora. Es un esfuerzo que se nota en la espalda, en las muñecas, en el cansancio que se acumula como una piedra en el bolsillo. Y, sin embargo, gracias a ellas, nuestras frutas y hortalizas llegan en perfectas condiciones a España y a Europa. Ellas son parte esencial de esa prosperidad que tanto reivindicamos.
Por eso, cuando hablamos del liderazgo agroalimentario de Almería, no podemos hacerlo mirando solo a los números. Hay que mirar también a las personas. Y, especialmente, a las mujeres que han sostenido durante años una parte clave del engranaje, muchas veces en categorías peor pagadas, con contratos temporales o parciales que no siempre son una elección, y con menos oportunidades para ascender.
La Proposición No de Ley registrada por el PSOE en el Parlamento andaluz va justo a ese corazón: dignificar el empleo, reforzar derechos, cuidar la salud laboral con perspectiva de género, y poner en marcha un plan integral con presupuesto, calendario y seguimiento. Conciliar no puede ser un lujo. Adaptar puestos en embarazo y lactancia no puede depender de la buena voluntad. Almería no sería lo que es sin esas manos.
Prestigiar el sector también es prestigiar a quienes lo levantan cada día. Y si queremos un futuro fuerte para nuestra agricultura, empecemos por lo más básico: trabajo digno, salarios justos, y respeto. Para ellas. Para sus familias. Para toda Almería.
Estos son los 18 concursantes de 'Supervivientes 2026'
Esta noche vuelve a Telecinco la aventura más extrema de la televisión: Supervivientes. Las galas serán presentadas de nuevo por Jorge Javier Vázquez, mientras desde Honduras se contará con la presencia de María Lamela. Sandra Barneda estará al frente de Conexión Honduras los domingos y los martes será Ion Aramendi el encargado de conducir Supervivientes: Tierra de Nadie. Éstos son los 18 concursantes:
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| Cuatro concursantes / Mediaset |
Gabriela Guillén (37 años): Empresaria de estética de origen paraguayo. Se convirtió en el centro del foco mediático por su relación con Bertín Osborne y el posterior nacimiento de su hijo. Busca demostrar que es más que un personaje de revistas.
Toni Elías
(42 años): Un auténtico número uno. Fue el primer campeón del mundo
en la categoría de Moto2 (2010). Tras retirarse de
las pistas, busca en Honduras la adrenalina que solía encontrar sobre la moto.
Paola
Olmedo (38 años): Esteticista de origen paraguayo
que saltó a la fama por su conflictivo matrimonio y divorcio con José María Almoguera (hijo
de Carmen Borrego). Su fichaje promete traer el universo de las Campos a la
isla.
Alberto
Ávila (28 años): Atleta paralímpico (velocista) y
gran referente de superación. Con su participación, el programa rompe barreras,
siendo el primer concursante con una prótesis en la pierna en enfrentar el reto
extremo.
Ivonne
Reyes (58 años): Veterana de la televisión, modelo
y actriz venezolana. Tras años de batallas legales y portadas, llega a la isla
como uno de los perfiles con más experiencia frente a las cámaras.
Teresa Seco
(27 años): Influencer y modelo valenciana, íntima amiga de otras
estrellas de redes sociales. Fue la última confirmada y representa la cuota de
la "Generación Z" en esta edición.
Alvar Seguí
de la Quadra-Salcedo: Nieto del mítico Miguel de la Quadra-Salcedo (impulsor
de la Ruta Quetzal). Lleva la aventura en la sangre y quiere honrar el legado
de explorador de su abuelo.
José Manuel
Soto (64 años): Cantante de éxito ("Por
ella") y figura muy activa (y a veces polémica) en redes sociales. Es uno
de los perfiles más maduros y con carácter de la edición.
Alba Paul
(37 años): Una de las influencers más potentes de España y mujer de Dulceida.
Ya sabe lo que es ganar un reality de supervivencia tras su paso por Pekín Express,
por lo que parte como favorita física.
Alex Ghita: Entrenador
personal de celebridades (incluyendo a Carla Barber o Makoke). Su nombre sonó
fuerte por su relación con Adara Molinero. Es el
"músculo" de la edición.
Ingrid
Betancor (36 años): Periodista canaria y creadora de
contenido de estilo de vida. Aporta el perfil profesional y analítico al grupo.
Alex de la
Croix (32 años): Actriz gaditana conocida por su
papel en La que se avecina y cineasta. Es
una voz importante del colectivo LGTBIQ+ y aporta un toque artístico y rebelde.
Claudia
Chacón: Joven influencer que destaca por su estilo y contenido de
moda. Entra para darse a conocer ante el gran público de la televisión lineal.
Pedro
Zárate: Actor con recorrido en cine y televisión. Su participación
es una apuesta por ver cómo un intérprete se adapta a la realidad sin guiones.
Gabriel
Arias Romero: Modelo internacional que ha trabajado para grandes marcas.
Su fortaleza física será clave para las pruebas de inmunidad.
Paula
Hergar: Reconocida periodista de entretenimiento. Pasa de analizar
los realities desde la redacción a vivirlos en sus propias carnes.
Sergio
Soriano: Atleta y creador de contenido enfocado en el fitness y el
bienestar. Promete ser uno de los líderes en la pesca y construcción del
refugio.
Sergio Diez: Modelo y creador de contenido con miles de seguidores. Completa el grupo de jóvenes que buscan convertir la isla en su mejor escaparate
Amador Mohedano quiere un '¡De Viernes!'
Es público y notorio que Amador
Mohedano no atraviesa su mejor momento financiero. El hermano de Rocío
Jurado vive hoy una realidad austera: la herencia de «La Más Grande» terminó
embargada y subastada por Hacienda, carece de patrimonio propio y
sobrevive con una pensión mínima residiendo, casi por caridad,
en la finca de su hermana Gloria.
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| Amador Mohedano, en una aparición en Telecinco |
Ante este panorama de asfixia
económica, Amador ha puesto en marcha su maquinaria habitual para hacer caja.
El objetivo es claro: sentarse en el sofá de '¡De Viernes!'. Para
lograrlo, ha seguido un guion que ya nos sabemos de memoria, una estrategia en
tres actos para volver al primer plano mediático:
1.
El dardo en
YouTube: Primero, utiliza el canal de
su amigo Juanjo para lanzar el cebo. Esta vez, la víctima ha sido —nuevamente—
su sobrina, Rocío Carrasco, a quien ha tildado de
"malnacida" y ha amenazado verbalmente con frases como: "Si yo
la cogiera cara a cara no sé lo que haría".
2.
El eco en
Telecinco: El segundo paso es que la
cadena recoja el guante. Y así ha sido: el programa de Joaquín Prat ya
se ha hecho eco de sus exabruptos, dándole la visibilidad necesaria para que el
tema "caliente" la audiencia.
3.
La
contratación final: Ahora solo queda que la
productora del programa estelar de los viernes descuelgue el teléfono y cierre
el caché.
El drama de esta situación es
la indefensión de Rocío Carrasco. Ella ha manifestado por activa y
por pasiva que quiere fuera de su vida a este sector de su familia, pero Amador
sabe que su único valor televisivo reside en atacarla a ella.
Sin el nombre de su sobrina en la boca, su testimonio no interesa a nadie,
especialmente ahora que tiene vetado hablar de su exesposa, Rosa Benito,
por expreso deseo de ella.
Rocío se encuentra en un callejón sin salida. Denunciar estos insultos y amenazas parece una pérdida de tiempo: Amador es legalmente insolvente. Sabe que puede disparar sin miedo a las consecuencias legales porque no tiene nada que le puedan quitar, salvo una dignidad que parece haber empeñado hace mucho tiempo a cambio de unos minutos de televisión.
Los Morancos: el humor que llega tarde
La televisión en España ha
cambiado mucho en los últimos años, o al menos eso nos gusta pensar. La
sensibilidad social hacia determinadas cuestiones —la diversidad, el respeto o
el impacto del lenguaje— ha evolucionado de forma notable. Sin embargo, de vez
en cuando aparecen escenas que parecen sacadas de otra época. O, peor aún, de
un humor que ya debería haberse quedado allí.
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| Los Morancos, en El Hormiguero / Antena 3 |
La reciente intervención del dúo humorístico Los Morancos en El Hormiguero dejó uno de esos momentos incómodos que revelan hasta qué punto algunos códigos cómicos siguen anclados en el pasado. Durante su conversación con Pablo Motos, los hermanos Cadaval dedicaron varios minutos a bromear sobre el aspecto físico del presentador de Telecinco Jorge Javier Vázquez. No fue una mención pasajera ni una broma rápida: fue una cadena de comentarios centrados exclusivamente en su apariencia y, concretamente, en supuestas intervenciones estéticas.
“Hay gente que se pasa con la
cirugía. Hay niveles, mira tú cómo han dejado a Jorge Javier Vázquez”, dijo uno
de ellos. A partir de ahí llegaron comparaciones, exageraciones y comentarios
sobre sus labios o su cuello. Todo ello mientras el propio presentador
intentaba esquivar el momento con evidente incomodidad.
El problema no es solo el
chiste. El problema es el concepto de humor que hay detrás.
Durante décadas, buena parte
de la comedia popular se construyó sobre señalar defectos físicos: el gordo, el
flaco, el calvo, el bajito, el que tenía la nariz grande o la cara rara. Era
una fórmula fácil, inmediata y muy eficaz para provocar risas rápidas. Pero
también era una fórmula profundamente perezosa. Y, sobre todo, cada vez más
desfasada.
Hoy sabemos —o deberíamos
saber— que convertir el aspecto físico en materia prima del humor es una forma
de ridiculización que dice más del que hace el chiste que del que lo recibe. La
risa que provoca suele ser breve, pero la incomodidad que genera puede ser
bastante más duradera.
Por eso resultó especialmente
llamativa la reacción de Pablo Motos. El presentador terminó pidiendo a sus
invitados que dejaran de insistir: “Dejadlo ya, por favor. Dejad de meteros con
Jorge Javier”. Fue un gesto que evidenciaba que la broma había cruzado una
línea. Sin embargo, también dejó la sensación de que esa intervención llegó
tarde y con demasiada timidez.
En un programa de máxima
audiencia, el papel del presentador no es solo conducir la conversación, sino
también marcar el tono. Cuando un humor se basa en ridiculizar a alguien por su
físico, lo responsable no es solo cortar el momento cuando se alarga demasiado,
sino dejar claro desde el principio que ese no es el terreno en el que merece
la pena jugar.
Porque el humor puede ser
irreverente, provocador e incluso incómodo. Pero también puede ser inteligente.
Y, sobre todo, puede evolucionar.
España tiene una tradición
cómica extraordinaria, capaz de reírse del poder, de las contradicciones
sociales o de nuestras propias manías colectivas. Reducir esa tradición a
bromas sobre labios, cirugías o caras deformadas no solo resulta viejo: también
resulta pobre.
Quizá por eso el momento vivido en El Hormiguero dejó una sensación extraña, como si estuviéramos viendo un tipo de humor que llega tarde. Muy tarde.Y cuando el humor llega tarde, ya no provoca risa. Provoca nostalgia… o vergüenza ajena.
Recorte encubierto de unidades en la educación pública
Ante la reciente información difundida por la Consejería destacando la creación de 36 nuevas unidades de Educación Infantil en la provincia de Almería, desde el sindicato USTEA consideran necesario aportar todos los datos para ofrecer una imagen real de la situación.
De
acuerdo con las fuentes consultadas de la organización, lo que no se señala es
que solo en el presente curso se han suprimido 28 unidades de Infantil en la
provincia. Es decir, el incremento que se publicita apenas compensa los
recortes realizados recientemente.
La
situación resulta aún más preocupante si se analiza la evolución de los últimos
años. En los tres últimos cursos se han eliminado 92 unidades de Educación
Infantil en la provincia de Almería. Si se comparan con las 44 unidades creadas
en ese mismo periodo, el balance final es una pérdida de 48 unidades en los
centros públicos de la provincia. Además, desde esta organización se estima que
para el próximo curso podrían suprimirse al menos otras 25 clases únicamente en
Educación Infantil en la red pública provincial.
No
se trata de casos aislados ni conocidos por la comunidad educativa. Desde USTEA
recuerdan que llevan años denunciando el cierre de unidades en la escuela
pública Andaluza, como es el caso del CEIP San Tesifón de Berja, CEIP La Molina
de Roquetas de Mar, el CEIP Clara Campoamor de Huércal de Almería, CEIP Soledad
Alonso Drysdale de Gádor o del CEIP Freinet, en la capital almeriense, que en
el presente curso ha perdido una unidad que ha terminado en un centro
privado-concertado a menos de 500 metros.
El
problema no se limita a esta provincia. En el conjunto de Andalucía se han
eliminado 611 unidades de Educación Infantil solo en los tres últimos años.
Estos datos demuestran que el anuncio de nuevas unidades no puede analizarse de
forma aislada. “Presentar incrementos puntuales sin contextualizarlos dentro
del balance global genera una imagen distorsionada de la realidad educativa de
la escuela pública”, destaca Javi Muñoz, delegado de USTEA.
Por
otra parte, los datos de planificación educativa para los cursos 2024/25,
2025/26 y 2026/27 confirman la tendencia que desde el sindicato USTEA vienen
denunciando: la Consejería está gestionando la bajada de natalidad reduciendo
plazas en la escuela pública en lugar de reforzarla. En el primer curso del
segundo ciclo de Infantil (3 años), la oferta total pasa de 9.254 plazas en
2024/25 a 8.624 en 2026/27, lo que supone una reducción de 630 plazas en apenas
dos cursos, asumidas prácticamente en su totalidad por la escuela pública, en
detrimento de la privada concertada, que mantiene prácticamente intacta su
oferta.
Asimismo,
desde USTEA critican el anuncio de la bajada de ratio a 22 alumnos en el
presente curso. Aunque valoran positivamente cualquier reducción del número de
estudiantes por aula, consideran que se trata de una medida poco decidida y sin
un compromiso real, ya que la propia norma que la regula contempla la
excepcionalidad de no aplicarla si no existen espacios disponibles. Además,
recuerdan que no se extiende a todos los cursos de Infantil en el presente
curso, ni existe garantía alguna de que esta reducción se traslade
posteriormente a la etapa de Primaria.
La
bajada de natalidad no puede convertirse en la excusa para debilitar
progresivamente la red pública. La reducción del número de alumnos y alumnas
debería aprovecharse para bajar ratios de forma decidida, mejorar la atención
al alumnado con mayores necesidades y reforzar el sistema educativo público.
La escuela pública necesita estabilidad y planificación a largo plazo, no anuncios puntuales que oculten la pérdida acumulada de unidades.
30 medidas para abordar la crisis económica originada por la guerra de Irán
En el día de ayer, el presidente Sánchez
realizó unas declaraciones sobre la crisis económica generada por la guerra de
Irán señalando que se están “estudiando posibles medidas para ayudar a los
hogares, a los trabajadores, a las empresas y a los autónomos y que puedan
mitigar los impactos económicos”.
Esto ha creado confusión en los
consumidores en tanto que las consecuencias de este conflicto bélico se están
ya sufriendo por los consumidores con las subidas que se están produciendo, por
poner algunos ejemplos, en el precio de la electricidad o los carburantes. Y
esto acaba de empezar.
A pie de calle, el ciudadano pide medidas
concretas y no frases hechas. Por ello, desde la Asociación Española de
Consumidores hemos elaborado un catálogo de medidas para abordar la crisis
económica teniendo en cuenta lo que solicitan buena parte de los ciudadanos de
este país y las empresas.
Estas medidas se dan en todos los órdenes y no sólo desde un punto de vista económico sino también social para facilitar la vida de los ciudadanos. Las medidas divididas por temáticas serían:
Administraciones Públicas:
1. Eliminación de gastos superfluos en las Administraciones. Con ello, pedimos que se eviten los observatorios, consejos, etc. o, en caso de mantenerse, que se eliminen las dietas de asistencia y los de desplazamientos, así como los gastos innecesarios que tengan asociados.
2. Reducción del número de Ministerios, Consejerías, Delegaciones, etc. Con ello se evitarían también costes innecesarios.
Políticas Sociales:
3. Agilización de la valoración de la dependencia y demás trámites administrativos que tardan años en resolverse.
4. Agilización de la acreditación del grado de la discapacidad para facilitar su incorporación al mercado laboral que los demanda.
5. Realización de un estudio de las subvenciones y ayudas que se están otorgando para analizar su utilidad social con el fin de eliminar las innecesarias y potenciar las imprescindibles para las familias.
Empleo:
6. Realización de Planes de Empleo para parados de larga duración o de edad mayor a los 55 años.
7. Regulación definitiva del teletrabajo lo que reduciría la contaminación al existir menores desplazamientos, ayudando a su vez a la conciliación familiar y un menor coste para las familias en el transporte tanto público como privado.
Economía:
8. Análisis por la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia de los precios de los carburantes.
9. Revisión de los impuestos asociados a los carburantes realizando una rebaja de los mismos para el abaratamiento del precio final que pagan los consumidores.
10. Establecimiento del descuento de los 20 céntimos por litro de carburante para los consumidores tal y como estaba con la anterior crisis energética.
11. Realización de actuaciones de control en la conformación de los precios potenciando canales más directos entre el productor y el consumidor y evitando los intermediarios que no aportan nada de valor al producto y solo lo encarecen.
Salud:
12. Abaratamiento de costes de la sanidad mediante la dispensación por principio activo y en las cantidades estrictamente necesarias.
13. Apuesta decidida por la prevención en salud para un abaratamiento de los costes sanitarios.
Medio Ambiente y Economía Circular:
14. Potenciar el reciclaje en el hogar como medio de ahorro en los costes económicos de la producción.
15. Establecer subvenciones fijas a los sistemas de ahorro y producción de energía. Hasta ahora lo que hay es puntual y con muchas trabas e inseguridades jurídicas y económicas para los consumidores.
16. Fomentar la realización de campañas sobre consumo responsable de energía contando con la colaboración de las Asociaciones de Consumidores y Usuarios.
Fiscalidad:
17. Bajada de impuestos de productos de primera necesidad de forma estable y no de manera coyuntural, estableciéndose una revisión de todo el arco impositivo del IVA. Por supuesto, al ser productos básicos en una alimentación sana y equilibrada se debe rebajar el IVA de la carne y el pescado. Con ello no sólo se abarataría la cesta de la compra sino que se incidiría en una alimentación más sana y equilibrada.
18. Rebaja del IVA en productos básicos de higiene y en productos de limpieza y alimentación infantil.
19. Revisión de los impuestos municipales y los coeficientes correctores.
Comercio:
20. Realización de campañas de promoción del comercio tanto de proximidad como en los centros comerciales o la compra online, evitando visiones simplistas y excluyentes, todos son necesarios y compatibles.
Turismo:
21. Realización de campañas de Turismo responsable.
22. Eliminación de tasas turísticas donde se hayan aplicado.
Justicia:
23. Abordar un Plan de Choque de todas las Administraciones Públicas implicadas en materia de Justicia para evitar el colapso que existe y que genera inseguridad jurídica y retraso en el reconocimiento de los derechos.
24. Establecimiento de resoluciones vinculantes y obligatorias en materia de Seguros y Bancos por parte del Banco de España y la Dirección General de Seguros. Ello conllevaría descongestionar buena parte de las reclamaciones judiciales.
Vivienda:
25. Medidas reales para el abaratamiento de la vivienda, sobre todo en el mercado del alquiler con una mayor seguridad jurídica para las partes y sin planteamientos ideológicos que han conllevado un colapso del mercado de la vivienda.
Obra Públicas y Transporte:
26. Apuesta decidida por el transporte público en todo el país y no sólo en determinadas zonas. Para ello se debe abordar un Plan de Infraestructuras estatal que se cumpla y se debe reforzar y renovar la flota de dicho transporte público.
27. Potenciación de todos los aeropuertos del país con el establecimiento de trayectos básicos en todos ellos.
28. Colaboración público-privada, no sólo como un sector privado ejecutor de infraestructuras que se realicen, sino desde inicio, en la definición de toda estrategia que se haga de conexiones, obras hidráulicas, etc.
Consumo:
29. Inclusión de la participación de las cuestiones que les afectan al conjunto de asociaciones de consumidores en función del territorio al que afecten las medidas.
30. Realización de un Plan de Inspecciones contra la economía sumergida y los fraudes a los consumidores. Perjudican tanto a consumidores como a los empresarios que realizan su actividad de una forma legal.
Se trata en definitiva de algunas medidas que conllevan un coste económico, pero otras simplemente se pueden llevar a cabo teniendo sensibilidad y miras políticas para la solución de los problemas que los ciudadanos tienen hoy en día.
Desde la Asociación Española de Consumidores finalmente exigimos que se adopten inmediatamente en tanto que ya los consumidores más vulnerables están sufriendo las consecuencias de esta situación y pedimos actuaciones y no meros discursos ideológicos y políticos en mera clave electoral.
La medalla del desconcierto
El Día de Andalucía nació para
reconocer a quienes amplían el patrimonio intelectual y social de la comunidad.
Conceder un galardón a Morante de la Puebla no es neutro: presentarlo como
“leyenda cultural” lo sitúa en el relato oficial y refuerza una imagen
folclórica con la que se nos ha identificado fuera durante décadas. La cuestión
no es si la tauromaquia tiene raíces, sino si merece el respaldo simbólico del
28-F.
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| Morante de la Puebla, Medalla de Andalucía / Loa |
El Gobierno andaluz interpreta los toros como metáfora de valor. Pero, evocando a Ortega y Gasset, comprender una época no equivale a celebrarla. Entender el bandolerismo o la Inquisición explica nuestra historia, pero no obliga a elevarlos a emblemas institucionales.
Un premio público no es una
crónica del pasado, sino un mensaje ético. Al distinguir a un torero, la
administración sugiere valores compartidos y ahí surge la brecha: el 28-F no es
un ruedo, es un escenario cívico donde cada símbolo es una declaración colectiva.
Hace cinco años, Morante de la
Puebla recibió el Premio Nacional de Tauromaquia de manos del ministro
socialista Miqel Iceta, bajo un rechazo ciudadano abrumador, revelando la
fractura social del símbolo. Posteriormente, una consulta ciudadana del gobierno
de la nación mostró un altísimo porcentaje de rechazo a ese galardón, dejando
al descubierto la división que la tauromaquia provoca como símbolo
institucional. Pese a ello, la Junta vuelve a situar al torero en el centro del
reconocimiento. ¿Es convicción cultural, voluntad de confrontación o
reafirmación identitaria?
Hoy late otra Andalucía que no
genera confrontación moral, capaz de dialogar con su tradición sin quedar
atrapada en ella. El debate no es la prohibición, sino la jerarquía simbólica:
avanzar sin renunciar a la historia, pero sin convertir en seña principal
aquello que divide más de lo que cohesiona.
El debate no es taurino, es de identidad. Cada 28 de febrero se dibuja el retrato oficial de la comunidad. En la Maestranza, bajo el himno andaluz, esta medalla deja de ser individual para ser emblema colectivo. El 28-F no debe ser un refugio de lo que fuimos, sino el espejo de lo que queremos ser: ¿estamos ampliando nuestro patrimonio o solo decorando el pasado?
Cartones bajo la lluvia
Hay
ciudades donde el sol es una herencia inviolable y la lluvia apenas ensaya su
nombre. Pero estos días, borrascas desconocidas han traído un frío que han
calado los huesos y dejado a la ciudad exhausta.
Últimamente
han aumentado en Almería capital los que pasan la noche a la intemperie. Gentes
sin nombre ni fronteras que cargan con la indiferencia de muchos, indiferencia
-sospecho- que algún día acabará devorándonos.
Los
encuentras a todas horas, pero de noche los cartones hacen de frontera contra
el húmedo suelo, junto a sus mochilas que guardan lo imprescindible: una foto,
un jersey, un documento doblado en cuatro. Quienes transitan a su lado esconden
su mirada, como si así quedaran excluidos de cualquier pregunta, como si
temieran respuestas que nadie quiere formular. Porque en una ciudad donde rara
vez llueve, el agua no solo moja: también revela.
En
el conticinio de la noche, el silencio afina el oído de estos durmientes,
envueltos en la inclemencia del tiempo. Acurrucados en su envoltorio escuchan
el chasquido del agua, el rodar de bolsas y hojarasca sobre las losas. A veces,
manos anónimas de Cruz Roja reparten mantas como abrazos urgentes; voluntarios
de organizaciones solidarias sirven un café que sabe a tregua. En ese gesto
sencillo conviven el desamparo y la ayuda, una liturgia mínima contra la
pobreza.
Pero
mientras la voluntad ciudadana improvisa respuestas solidarias, las
instituciones parecen caminar a otro ritmo, como si la urgencia del frío y la
lluvia no figurara en su calendario. La falta de previsión del Área de Familia,
Inclusión e Igualdad del Ayuntamiento, al iniciar las obras del Centro
Municipal de Acogida sin alternativas ante el invierno, ha obligado a decenas
de personas a refugiarse en soportales y parques.
Esa
intemperie compartida ha levantado un malestar vecinal que ahora clama para que
el Centro desaparezca de su ubicación, -después de 32 años- como si al borrar
el edificio se pudiera borrar también la herida; como si la pobreza fuera un
problema de fachada y no una fractura social.
Cuando la ciudad recupere su azul y el sol vuelva a imponerse sobre las aceras la próxima primavera, quedará en sus calles la huella de una pregunta que nadie quiso hacerse y una mirada que no supimos sostener. Porque, como intuyó el poeta José Ángel Valente, la lluvia no cae solo sobre los cuerpos, también sobre las almas.
























