Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

El efecto anagrama


Garf
Siodos

➤➤➤ Hace muchos años leí los comentarios de Swami Vivekananda sobre los aforismos de Patanjali. Se trata de un libro que aún conservo. De ellos surge el Raja Yoga que es uno de los yogas más importantes de la India. Es un libro interesante de leer y aún recuerdo una misteriosa anécdota que me sucedió cuando leí el Capítulo de Poderes. Anécdota que no voy a comentar aquí.

(Foto: espaciohumano.com)

Es curioso porque nunca he practicado yoga pero siempre me ha interesado y he leído bastante sobre ello. Pero el tema verdadero que quería apuntar  tiene que ver con otra temática aunque termine desembocando en el yoga. Algo así como un extraño uróboros. La cuestión es que por azares del destino hoy se me cruzó el tema de los anagramas en el trabajo con algunos compañeros. Y es verdad que en alguna otra ocasión he perdido algo de tiempo en descubrir algunos, con mejor o peor éxito. Así por ejemplo, decirle a una chica llamada Mónica  que un posible anagrama de su nombre es camión  no parece que ayude demasiado a crear un vínculo romántico entre los dos, o sea, ligar. A no ser que su vocación oculta sea ser camionera....

En fin, que si eres géminis o tienes una hermana gemela y te llamas Diana, encontrar el anagrama de Nadia es, precisamente eso, dar en el de centro de la diana. Aquí sí que sí ayuda a ligar un poquito más la gimnasia mental. Bueno, la circunstancia  es que alguien en un momento dado en el trabajo me planteó buscar un anagrama: el de Nydia. Y  fracasé brutalmente como si fuese un deportista que le ha surgido una rotura muscular.

La cuestión es que mezclando un poco las letras y echando mano de San Google en el móvil, o sea, haciendo trampas ( algo así como una gimnasia mental pasiva ) encontré Nyida que en tibetano significa “El sol y la luna“. Y hay precisamente un texto budista del siglo VIII llamado Nyida Khajor que significa “La unión del sol y la luna” en el que se basa el Yantra Yoga, originario del Tibet.

Así pues, amiga lectora, si te llamas Nydia espero haber dado en el centro de la diana mejor que con Nadia. O tal vez, mejor aún, debería practicar yoga para dar cumplimiento a aquel adagio hindú que nos dice que más vale un gramo de práctica que toneladas de teorías. Sean felices.

No hay comentarios:

Publicar un comentario