Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

La Plaza Vieja


Rafael M. Martos
Director de Noticias de Almería

Me han explicado lo de la Plaza Vieja, lo de retirar el monumento a Los Coloraos y lo de trasplantar los árboles, y como que no. La verdad es que cuando en un artículo anterior refería que no me habían explicado este asunto, me gustó leer a la concejal del área, Ana Martínez Labella, dando cuenta del proyecto, y además, tuve la fortuna de compartir tertulia en Interalmería TV con Susana Ordaz, la arquitecto que ha realizado el diseño, asi que tengo que confirmarlo: me lo han explicado. Pero como si no.


La plaza que viene y la plaza que dejamos

Lo primero es que –perdón por la insistencia- no comprendo por qué no se somete a consulta popular este asunto, que obviamente no sería vinculante, pero permitiría conocer la opinión almeriense sobre una cuestión que, en principio, debía ser básicamente estética. Tampoco comprendo la obsesión del Partido Popular por defender el proyecto previo de la Junta de Andalucía, que ya preveía la retirada del monumento –aunque no de los árboles- cuando de todos es sabido que en otros asuntos no tiene inconveniente en enfrentase a esa institución. En este, para el equipo de Gobierno municipal, lo que viene de un arquitecto de Sevilla es ley… ¡quién lo iba a decir!

Ambas cuestiones no me las han explicado todavía, aunque las de fondo sí, pero siguen sin convencerme. Seguramente, que me convenzan o no da igual, ya que mi opinión vale lo mismo en un sentido que en otro, nada, ya que no podré expresarlo en ningún sitio… eso sí, igual un día me pregunta si me gustan más las rosas o los claveles en las jardineras de la plaza.
Lo realmente complejo, lo realmente innovador, hubiera sido mantener el monumento y los árboles y decirle a los arquitectos… “venga, a ver quién remodela esta plaza para sacarle el mayor partido”
La verdad es que el proyecto en sí me parece de una simplicidad apabullante. Pongo un ejemplo que me atrevo a decir que ha pasado por la mente de todos cuando nos dicen que el Gobierno no tiene dinero para pensiones o para el AVE… y decimos ¡que impriman más billetes! Luego, va alguien y nos explica qué ocurriría si se hace eso, qué es la inflación, la deflación y la estanflación, nos habla de macroeconomía… y nos damos cuenta de las cosas son más complicadas. Lo realmente complejo, lo realmente innovador, hubiera sido mantener el monumento y los árboles y decirle a los arquitectos… “venga, a ver quién remodela esta plaza para sacarle el mayor partido”.

Lo realmente complejo, lo realmente innovador, hubiera sido mantener el monumento y los árboles y decirle a los arquitectos… “venga, a ver quién remodela esta plaza para sacarle el mayor partido”. Y es que si la premisa es únicamente hacer una plaza polivalente, lo más sencillo es arramblar con todo, dejarla como un solar; pero eso no tiene ningún mérito, eso lo habría hecho cualquiera, porque lo demás son detalles estéticos… que si las losas de un tipo u otro, que si los bancos, que si las farolas, o las jardineras… en fin, minucias, el reto era dejar la plaza como estaba pero sacarle unas posibilidades que a ojos de un profano no se ven.

Lo que sí se ve desde cualquier punto de la plaza son los edificios que la circundan, porque esa es otra, que ahora, dicen, no se ven las fachadas. Habría que recordarles –igual no se han fijado- que hay árboles solo en dos de los cuatro lados de la plaza, y que su altura llega hasta la primera planta nada más.

Me explican que cuando se acabe con lo que hay en ella, se podrán dar conciertos para 1.200 personas… qué bien ¿no? Aunque claro, ahí ha habido conciertos, ha habido pregones, ha habido ferias con carpas, ha habido eso que llaman “dinamización”, y sí, claro que el monumento y los árboles son un problema, pero ahí es donde debe expresarse la imaginación de los arquitectos y otros profesionales.
No parece sensato hacer un concierto para 1.500 espectadores en el Teatro Apolo cuando su aforo no llega a los 400, ¿verdad? ¿No pueden hacerse actividades adecuadas al espacio? ¿pero tan poca imaginación hay?
En todo caso, lo más lógico es programar los eventos en función de las capacidades del lugar. No parece sensato hacer un concierto para 1.500 espectadores en el Teatro Apolo cuando su aforo no llega a los 400, ¿verdad? ¿No pueden hacerse actividades adecuadas al espacio? ¿pero tan poca imaginación hay?

Y ya lo de “recuperar” la plaza… como si hubiese sido secuestrada, es de aurora boreal. ¿Qué es recuperar la plaza? No sé, quizá es recuperar los tiempos en que la cruzaban vehículos, o cuando se hacía espectáculos taurinos… Cuando desaparezcan los andamios sí que habremos recuperado la plaza, en la que a pesar de ellos, se han seguido haciendo actividades continuamente.
Los árboles y el monumento a Los Coloraos son señas de identidad de esta plaza, que la hacen especial y diferente a otras, porque no es Madrid, ni Salamanca… es Almería
Llegados a este punto, nada he comentado de que los árboles y el monumento a Los Coloraos son señas de identidad de esta plaza, que la hacen especial y diferente a otras, porque no es Madrid, ni Salamanca… es Almería. Y tampoco he dicho nada de que el monumento está donde debe estar, porque volvió al mismo sitio del que fue arrancado durante la Dictadura franquista, y donde regresó cuando llegó la Democracia, y los símbolo, oiga, pues son símbolos, y éste lo es.

Como se suele decir, “a la fuerza ahorcan”, y a la fuerza, quitarán el monumento y quitarán los árboles, y nos dirán que la plaza está mejor así, y de nuevo, digamos lo que digamos, dará igual porque ya estará hecho. Nos hablarán de mayorías, cuando lo cierto es que los únicos que quieren quitarlo todo son los concejales del PP, que no suman mayoría plenaria.

Y por cierto, para quienes sostienen que en Almería somos adictos a las polémicas por tonterías, hay que responderles que esto no es una tontería, y que en todo caso, la polémica quien la inicia es quien quiere cambiar lo que hay, no quienes contestamos.