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El Escudo de Oro de Almería al ministro de Fomento


José Fernández
Periodista

Al PSOE le ha sentado fatal que la Diputación vaya a entregar su Escudo de Oro al ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, por la labor de su ministerio en la recuperación del Hospital Provincial, el único edificio civil del S. XVI que se conserva en Almería. Y como parece que no simpatizan con el ministro -cosas de la política- han lanzado una batería de argumentos en contra: que si el ferrocarril, que si la pancarta y en ese plan. En fin. Lo de caer bien está sobrevalorado. Hay que asumirlo con deportividad y comprender que, hagas lo que hagas, siempre habrá quien te distinga con su desafecto.


Gabriel Amat, presidente de la Diputación, impone el escudo de oro de Almería a Íñigo de la Serna, ministro de Fomento

Pero antipatías al margen, habrá que recordar que la distinción se le otorga al ministro por su papel en la rehabilitación del hospital. Y que si hablamos de otras infraestructuras, lo que está haciendo hasta ahora es cumplir con lo que ha prometido, lo que es bastante más que todos sus predecesores en esta cartera, y en eso incluyo a los ministros del ramo en gobiernos del PSOE y del PP.
Los socialistas están en el umbral del soponcio por el escudo, pero lo cierto es que Fomento ha puesto tres millones de euros para salvar al edificio histórico del estado de cochambre en que la Junta de Andalucía lo entregó a la Diputación
Pero volvamos al hospital. Los socialistas están en el umbral del soponcio por el escudo, pero lo cierto es que este ministerio ha puesto pasta -tres millones de euros- para salvar al edificio histórico del estado de cochambre en que la Junta de Andalucía lo entregó a la Diputación, después de un largo periodo de uso en el que no sólo no se invirtió en su mantenimiento, sino que fue sometido al minucioso proceso de saqueo de los elementos más valiosos de despachos y laboratorios.

No me invento nada. De la incuria del proceso es fiel reflejo el hecho de que todas las llaves del edificio fueron devueltas a Diputación en una caja de zapatos. Elegancia institucional que se llama la figura. Que las obras de restauración hayan permitido descubrir uno de los techos mudéjares más grandes de toda España no parece importante. Por lo tanto, en lugar de recordar el paso del PSOE por el hospital y optar por un prudente y elegante silencio, han apostado por un sonoro ejercicio de sectarismo. Ellas y ellos sabrán.