Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

El Billete Alcazaba


Antonio Felipe Rubio
Periodista

En pocas fechas conoceremos las directrices del “Master Plan” que diseñará la fusión de la ciudad y el puerto (Puerto-Ciudad). Este proyecto viene precedido de varias reuniones en las que se han esbozado diferentes posiciones, que varían en función de los representantes de las distintas instituciones o intereses que confluyen en esta ambiciosa iniciativa que pretende cambiar ostensiblemente el frente marítimo de la ciudad.

Puerto de Almería

Como es natural, ninguna Administración de las participantes (Ayuntamiento, Autoridad Portuaria, Junta de Andalucía y Gobierno central) ha expresado con nitidez su posición con los asuntos más espinosos y que ofrecen un factor limitante o determinante para el diseño final: conexión del tren con el puerto y estación marítima, con la verja.

La Mesa del Ferrocarril, partidaria de la conexión al puerto, ha puesto en duda la consecución del soterramiento integral ante el traslado provisional de la terminal a Huércal de Almería durante las obras del paso a nivel de El Puche; incluso, vaticina esta provisionalidad como una “maniobra” para dejar a la ciudad sin estación ferroviaria y, consecuentemente, sin la conexión con el puerto.

Ahora, “disipando” dudas sobre los rumores de posible acercamiento a ciertos sectores de la izquierda política, la Mesa ha celebrado una cumbre en la sede del PSOE provincial, y ha otorgado el privilegio de los titulares al mismísimo secretario provincial. Sánchez Teruel ha sido el encargado de trasladar la iniciativa de “solicitar al gobierno de Rajoy la creación del Billete Alcazaba”, que contaría con un descuento especial para los enlaces ferroviarios de Almería con Sevilla, Madrid y Barcelona, e igualmente lo solicita para los billetes de avión que, ahora dice, son muy caros.

Lo curioso de esta singular iniciativa es que esta circunstancia se viene produciendo desde hace muchos años, incluido el periodo en el que el PSOE ha gobernado durante la “conjunción planetaria socialista”: España, Andalucía, Almería capital y el 75% de los pueblos de la provincia estaban gobernados por el PSOE. Y es lamentable que Sánchez Teruel no se acuerde de las reivindicaciones de los transportistas y público en general que tenían que sacar los productos del Poniente por el puente de Rioja y la N-340. Tampoco ha mencionado que los almerienses tuvimos que esperar 10 años para disfrutar de la A-92… y estas limitaciones nunca encontraron amparo, mínima subvención, paliativo o facilidades transitorias por parte de ninguna institución gobernada por el mismo partido que ahora se refugia y alinea con la Mesa del Ferrocarril para, cuando estamos a punto de ver concretados los proyectos, lanzar pacatas campañas que, en el fondo, esconden el espíritu del boicot que averió proyectos como El Corte Inglés, y otros que tampoco les venían bien a sus intereses.

Parece que el problema de los precios, frecuencias y facilidades de los vuelos con Almería es cosa que padecemos desde el último Domingo de Resurrección. Igualmente, el tiempo empleado por el Talgo a Madrid acaece desde anteayer y, como solución de emergencia, aparecen estas medidas hasta la definitiva llegada del AVE. ¡Ya te digo!

Con estos mimbres, rezumando sectarismo, es imposible que tenga firmes convicciones en proyectos tan ambiciosos como el de Puerto-Ciudad; especialmente, cuando veo estas sobreactuaciones tan lamentables en algunos “socios” participantes.

Si Autoridad Portuaria no se presta trasladar la terminal marítima -con la verja- a la zona del Puerto de Pechina jamás podremos tener un proyecto Puerto-Cuidad completo y decente. Excuso decir que hay que evitar a toda costa la conexión ferroviaria con el puerto, imposición que algunos han argüido como inexcusable, pero aún estoy esperando que alguien argumente para qué se necesita imperiosamente el tren en el puerto. Todavía no he visto a ningún sector productivo manifestarse, clamar, demandar o implorar por la conexión ferroviaria con el puerto. Quizá sea porque las más sonoras demandas y manifestaciones no se coligen con la realidad almeriense, y han de entenderse desde el sectarismo y algunos egos insaciables.