Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Ciudadanos de tercera clase


Lenox Napier
Un mojaquero británico

Una de cada doscientas personas que viven en este gran país es un residente británico. Cinco en cada mil. Juntos somos un poquillo más que la población entera de la ciudad de Granada. Estoy usando las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas. Británicos: 240.934.  Granada: 234.758. No cabe duda de que hay muchos más de esos 240.000 británicos viviendo aquí, en España, pero, como muchos no figuran en el padrón o permanecen solo seis meses al año no vamos a contar aquí con ellos.

¿Tendremos los británicos derecho a voto en las próximas elecciones locales?

Estos residentes británicos, gracias al Brexit (la culpa no la tiene España en absoluto), van a perder el derecho al voto en las elecciones municipales. Dejaremos se ser considerados españoles, y pronto tampoco seremos europeos. No obstante, el tema de la pérdida del voto de los guiris no va a ocupar muchas páginas de la prensa nacional. Pero imagínense que la población entera de la ciudad de Granada perdiese sus derechos democráticos, que no pudieron votar en las elecciones municipales (de las nacionales no vamos a hablar). ¿Sería escandaloso, no?

Los extranjeros que viven en España, miembros de la Unión Europea o no, no pueden votar en las elecciones generales ni en las autonómicas, Por eso no hay nadie que hable por ellos ni en Madrid ni en la capital de su autonomía. A veces Hacienda se acuerda de nosotros y nos pone un impuesto especial (el Modelo 720, por ejemplo) o Interior nos priva de nuestro tarjeta de residencia (como pasó en 2009)… Pero, en general, estamos olvidados y permitidos pasivamente de estar aquí porque traemos pasta desde el exterior.
Quitando a los votantes británicos del proceso democrático no se ayuda en formar la integración
En los municipios pequeños, donde todos conocen a sus mandatarios, es importante para la sociedad que toda la población tenga representación. Quitando a los votantes británicos del proceso democrático no se ayuda en formar la integración. Además, ¿quién se va a preocupar por nosotros?

Se habla de que, quizás, habrá un convenio bilateral entre la Unión Europea y el Reino Unido. Me parece dudoso . Porque, una vez más, ¿quién va a luchar para conseguir tal acuerdo? Los españoles en el Reino Unico no tienen voz (hay doscientos mil), ¿y qué dice la comisaria de Asuntos Exteriores de Europa en sus conversaciones con Londres al respeto? Les voy a ayudar: se llama Federica Mogherini. ¿Y que dice el español? José Borrell tiene sus manos llenas con los catalanes).

Hace unos días, la Oficina del Censo Electoral (depende del INE) mandó una carta a los Ayuntamientos. Dice: ‘En el año 2019 corresponde la celebración de elecciones municipales y al Parlamento europeo, en las que podrán participar ciudadanos de la Unión Europea residentes en España y además, en las elecciones municipales, los nacionales de doce países que tienen firmado un Acuerdo de reciprocidad  de voto con España…’. Brexit cae en marzo del año que viene y las elecciones en mayo.

En mi pueblo, Mojácar, después de mucho tiempo, el Ayuntamiento ha sacado de repente una nota en inglés pidiendo a los extranjeros que viven allí a inscribirse en el padrón municipal. Como sabemos, esto ayuda a traer fondos del Estado. No obstante, el circular no invita a los residentes potenciales a pedir por escrito su derecho al voto, porque –hay que asumirlo – no lo vamos a tener.