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Pepe Guirao, un ecologista en el Ministerio de Cultura


Miguel Ángel Blanco Martín
Periodista

➤➤➤Su compromiso e integración con la Naturaleza siempre ha estado muy presente y ha determinado la trayectoria ideológica de José Guirao Cabrera (Pulpí, Almería, 1959). Sus comienzos juveniles, con el espíritu ecologista y su inquietud crítica ante el sistema propiciaron, entre otras cuestiones, su irrupción en el movimiento ecologista y en el sentir político de una generación que fue clave en la Transición. En este balance está, por ejemplo, el nacimiento del Grupo Ecologista Mediterráneo, la defensa del litoral de Terreros y, especialmente, de Cabo de Gata, hasta conseguir la declaración Parque Natural. Pepe Guirao fue un participante notorio en las marchas reivindicativas para la protección de Cabo de Gata y fue el presidente de la Junta Rectora del Parque Natural.

Pepe Guirao

Ahora, al frente del Ministerio de Cultura en el Gobierno de Pedro Sánchez, Pepe Guirao resurge ante la opinión pública con una personalidad forjada por los distintos espacios por donde ha transcurrido su identidad política personal. En las primeras elecciones municipales de la democracia, Pepe Guirao participó en las elecciones con un grupo de jóvenes de Pulpí, todos bajo una identidad conservacionista de la naturaleza. Fue sorprendente cómo ese grupo ganó las elecciones por mayoría absoluta y situó a Pepe Guirao como uno de los concejales más jóvenes del país. Su trayectoria, a partir de entonces, viene determinada por esa dualidad cultural y conservacionista. Al frente del área de Cultura en Diputación, bajo la presidencia de Antonio Maresca; de concejal de Urbanismo en el Ayuntamiento de la capital, con Santiago Martínez Cabrejas, cargo que abandonó por falta de sintonía con el alcalde.
Pepe Guirao mantiene una directa relación con José Ángel Valente, en torno a la dimensión cultural de Cabo de Gata
Vino después un itinerario vinculado a Cultura y Patrimonio, en Sevilla, como director general de Bienes Culturales; y en Madrid, como director general de Bellas Artes, con Carmen Alborch. Una fase posterior lleva a Pepe Guirao a la dirección del Museo Nacional Reina Sofía y al Centro Cultural La Casa Encendida, en Madrid. Todo este proceso forja su identidad de gestor sociocultural que sorprende por lo innovador.

Una constante del nuevo ministro de Cultura es su vinculación con sus raíces que permanecen; primero, con su pueblo Pulpí, nunca faltaba a las fiestas populares de San Miguel, y su entorno natural; su diálogo de sensaciones con el paisaje de Cabo de Gata; y la conciencia que relaciona estrechamente arte y naturaleza. Pepe Guirao mantiene una directa relación con José Ángel Valente, en torno a la dimensión cultural de Cabo de Gata. Y también con Juan Goytisolo y la belleza y naturaleza del paisaje de la aridez. Y con la imagen de Almería, el casco antiguo, el patrimonio y el entorno del Conjunto Monumental de la Alcazaba.

Todos estos conceptos que enmarcan la personalidad de Pepe Guirao ya están presentes en una entrevista que le hice en 1997, en Rodalquilar: “Estoy en política por la cultura”. Y sobre todo por el principio general del pensamiento crítico: “La crítica es consustancial a la cultura… Los grandes temas de la sociedad son los mismos desde hace siglos, aunque se presenten como nuevos. Y la cultura hay que entenderla con sentido crítico".
“Soy ecologista, es una actitud ante la vida… No se trata sólo de mantenerse en la naturaleza sino que ésta enriquece espiritualmente”
Para innovar hay que conocer a fondo de dónde se viene. Y eso exige que tiene que haber un sentido critico con lo establecido”. Y en la base del pensamiento de Pepe Guirao subyace su compromiso con la naturaleza: “Soy ecologista, es una actitud ante la vida… No se trata sólo de mantenerse en la naturaleza sino que ésta enriquece espiritualmente”.

Y así, José Guirao se dispone a entrar, ya como ministro de Cultura, al mundo que contempla desde un sentido libre de la naturaleza oculta.