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Autovía del Mármol: diga 33


Jose Fernández
Periodista

➤ We are the world, tralalá. Michael Jackson, Tina Turner, Bob Dylan y un escogido grupo de cantantes se reunían por primera vez para cantar una canción solidaria. Somos el mundo, somos los niños, etcétera. Aquello fue una novedad que pronto se contagió y reprodujo de mil maneras hasta acabar superado y olvidado por el paso del tiempo. Estábamos en 1985 y en aquella época sin internet, sin móviles y sin redes sociales, cualquier cosa era susceptible de asombro.

Uno de los tramos terminados de la Autovía del Almanzora

Por entonces, el PSOE ya gobernaba la Junta de Andalucía, y lo hacía además con la avasalladora legalidad de los votos, una generosísima provisión de fondos y el despiste más absoluto de la sociedad andaluza, que dejaba hacer a sus anchas al recién desembarcado equipo del presidente de la Borbolla y dos piedras. En ese año, cuando los almerienses no sabíamos lo que era una carretera decente en nuestra provincia, la Junta anunció la construcción de una magnífica autovía en la comarca del Almanzora. La llamada Autovía del Mármol iba a vertebrar toda la cuenca e iba a transformar el sector de la piedra ornamental.
Las obras llevan tres años paradas, a pesar de los reiterados anuncios de reactivación de los trabajos que cada poco tiempo hacen los cargos del PSOE
Pero treinta y tres años después, la Junta sigue sin ser capaz de terminar esa autovía. Es más: las obras llevan tres años paradas, a pesar de los reiterados anuncios de reactivación de los trabajos que cada poco tiempo hacen los cargos del PSOE. Y todo ello -lo que sin duda constituye un fenómeno paranormal- sin la existencia de contadores de días sin obra, sin plataformas reivindicativas y sin escándalos mediáticos.

El mundo que cantaban las estrellas del pop hace tres décadas ha cambiado tanto como Almería, en donde ya hay autovías, indicios del AVE y bandas anchas. Lo que no cambia es la permanente doble vara de medir que se aplica para juzgar los errores de unos y los errores de otros. Si esta bochornosa calamidad tuviera la firma política del PP, el Almanzora habría ardido ya varias veces. Pero como la cagada es del PSOE, todos tranquilos: abra la boca y diga treinta y tres.