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La Feria aprueba en el año de los recortes

Fran Murcia
Diario de Almería
 
La Feria de Almería llega a su fin y, después de días intensos de ocio, hay que analizar lo que se puede mejorar y lo que ha cumplido con las expectativas de los ciudadanos de la capital. Entre una de las demandas más inmediatas y urgentes se encuentra el cambio de recinto de los conciertos que se celebran en el Palacio de los Juegos Mediterráneos por su mala acústica, criticada por los mismos artistas este mismo año, como es el caso del grupo Marea. Un problema al que habría que buscar soluciones inmediatas porque esta mala acústica provoca que los conciertos no consigan lleno y algunos como el de Isabel Pantoja cuenten con solamente 800 seguidores. A la poca afluencia en las actuaciones de este pabellón, hay que sumarle el escaso aparcamiento que consigue el rechazo de muchas personas que deciden no pisar el recinto en toda la semana.

La plaza Vieja sí ha sido un acierto por la enjundia del espacio escénico. El cambio del Festival de Flamenco a este lugar del casco histórico y traer a uno de sus máximos exponentes como es Miguel Poveda le ha aportado que crezca un año más en su larga trayectoria. Los espectáculos y acontecimientos gratuitos han sido muy positivos. Cada evento o cita a coste cero contó con los ciudadanos almerienses que no dudaron en disfrutar de las fiestas.

Los cambios de ubicación para algunos concursos han sido claramente mejor como es el caso de la gastronomía. Las cocineras, que llevan desde la primera edición, valoraron positivamente estar refugiadas en un lugar donde el calor de los fogones no sofocara su participación gracias al aire acondicionado de la Caseta Municipal. La Infantil también ha contado con dos de los concursos tradicionales, como el de pintura y el de mascotas. Aunque la apuesta por este espacio ha sido acertada por las buenas condiciones que presenta, este lugar se queda apagado durante el resto de la noche, lo que deja de forma triste y oscura una parte del recinto que podría ser aprovechada para otras funciones. Buscarle otra ubicación podría ser lo más acertado.

El botellón continúa en Feria, tanto de la Noche como del Mediodía. Se puede observar como a la hora de la comida algunos cargan con litrona en mano y para la fiesta nocturna algunos parques públicos y la zona del río Andarax se convierten en espacio de encuentro para beber antes de visitar las casetas.

El reparto de abanicos ha sido un acierto y un éxito como en años anteriores, pero lo que más fallos ha tenido ha sido el programa. Imprecisiones en los horarios como los toros que se indicaban media hora más tarde o incluso el homenaje de mayores que se conmemoró el jueves y estaba, además de este día, el miércoles. La Feria de Alfarería ha mantenido su calidad de años anteriores, pero se ha echado en falta a los alfareros trabajando en distintos talleres.

La seguridad ha sido uno de los puntos fuertes, a pesar de las quejas vertidas con anterioridad. Se ha vivido una Feria con total normalidad, sin incidentes destacables, gracias a los ciudadanos y a la labor de los agentes. En tiempos de crisis sería necesario ajustar los precios para que las familias con menor poderío adquisitivo también puedan disfrutar de un día en el Recinto. El alto coste de las atracciones no conseguía que padres e hijos realizaran grandes paseos por los cacharricos.

La Feria del Mediodía mantiene parte de su atractivo de antaño. Los almerienses se echan a las calles del centro para disfrutar del ambiente festivo. El hilo musical de Candil Radio ha conseguido con acierto hacer bailar a los almerienses con su selección de temas.

Uno de los símbolos de las fiestas, los Gigantes y Cabezudos, han tenido menos apariciones desde que los recuperaron, algo que se ha echado de menos y que forma parte de la tradición almeriense. El Festival Canino mantiene su nivel de años anteriores. Continúa atrayendo a cientos de almerienses al Anfiteatro de la Rambla y son muchos los participantes que se acercan para que su perro se convierta en el mejor ejemplar.

La Feria de Almería, este año con más recortes que el pasado, consigue atraer, pero todavía con aspectos que mejorar.

1 comentario:

  1. Desde mi punto de vista un artículo bastante benévolo. La feria de mediodía cada año está peor. Cada año es menos atractiva para la gente de fuera. La plaza vieja daba pena, la en la plaza de la catedral el martes no había nada a pesar de estar anunciado un ambigú.
    La feria de la noche presenta el mismo problema, no hay aparcamiento y el que hay es de pago. Sin embargo la corporación municipal si tiene su zona vip, subiendo por la perrera municipal. El día del niño podías moverte como cualquier otro día, no había la muchedumbre de otros años... Hay mucho que mejorar, pero hay interés en ello...

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