Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Las salinas de Roquetas otra vez

Javier Salvador
Director de Teleprensa

Parece que Gabriel Amat tiene fallos de memoria cuando dice cosas como que una vez que el PP esté en el Gobierno, algo que da por hecho para dentro de dos años -aunque el mismo pitoniso de Roquetas dijo hace seis años que Rajoy iba a ser presidente y lo volvió a repetir hace dos-, el deslinde de Las Salinas se hará de otra manera, más o menos como a él le convenga, pero habría que recordarle que fue precisamente un director general de costas, durante un gobierno del PP, el que pintó la famosa línea escalonada y que el posterior Gobierno del PSOE lo que hizo fue, sencillamente, seguir con el trabajo iniciado por otros. Esa y no otra es la verdad, porque debe entender el alcalde en cuestión que las administraciones, al margen de los partidos políticos que las gobiernan se deben a una normas, a una leyes y que entienden poco de cacicadas.

Pero lo más asombroso de toda esta historia es que se intenta vender a los roqueteros que el pueblo se para si no se puede edificar en Las Salinas, cuando hablamos de Roquetas de Mar, el punto de Andalucía donde más viviendas hay sin vender, donde los comercios cierran en la zona centro, tradicional, porque ha sido tanta la dispersión, la mala organización de los flujos de población y de las zonas comerciales por excelencia, que los que hay han terminado en la ruina.

Tampoco parece que ese modelo sea tan bueno como se pinta, ese de construye todo lo que puedas y que los que vengan detrás asuman las consecuencias, cuando nada más empezar la crisis económica sus presupuestos municipales se vinieron abajo, su capacidad de inversión se vio limitada a lo que llegaba del Plan E y la Junta, y todas esas otras cosas que parece que ya no cuentan, o que más bien no se quieren contar.

Parece que Gabriel Amat aún no se ha enterado de que en Aguadulce, en verano, la mierda de alcantarilla flota en las aguas de las playas a partir de las tres y media de la tarde, y que no se trata de un año, sino de uno tras otro, y que esas cosas al final calan en la sociedad.

Las Salinas de Roquetas de Mar componen una zona protegida y lo quiera o no el alcalde del ladrillazo esta sociedad ha cambiado con esta crisis, sobre todo cuando ha visto que sólo unos pocos y no precisamente a los que se considera más honrados, siguen viviendo a cuerpo de rey, gastando millones de euros de lo que para ellos si fueron capaces de ahorrar o guardar pero no supieron administrar para sus empleados o administraciones.

Y no, no digo que Amat sea uno de ellos, porque sencillamente Gabriel Amat no es ejemplo de nada.

Hablamos de paro, de falta e inversión pública, de gastos excesivos en la administración, pero una de las cosas que hemos aprendido en esta crisis es que las generalidades están para los grandes números y lo que a nosotros nos afecta son las particularidades. Por todo ello la gente se preguntaba hace dos años qué hace el Gobierno para solucionar sus problemas, luego hace un año descendió al nivel de las comunidades autónomas y ahora, con las municipales a las puertas, esa misma gente analiza la gestión de sus alcaldes y se pregunta ¿qué hace este tipo por mi futuro, por mi familia?

Esa historia en la que el PP vende que el paro en Vícar es culpa de su alcalde del PSOE, pero el de Roquetas es responsabilidad del Gobierno central, ya no cuela. La gente ya no se cree que Griñán, presidente de la Junta de Andalucía, sea responsable del paro en Andalucía y que el paro de Valencia, donde gobierna el gurteliano Camps, es problema de Zapatero.

No. La gente ya ha aprendido a digerir el mensaje de los políticos y a cada uno empieza a ponerlo en su lugar, con sus justas responsabilidades.

El modelo de Roquetas no funcionó, se vino abajo en el momento que se desmontaron las grúas y los miles de pisos vacíos no encontraban comprador. Se dieron cuenta, tarde, de que muchos edificios juntos no eran suficiente atractivo y que no les queda más espacio verde que un campo de golf y las hectáreas de invernadero que aún no son suelo urbano directo. Roquetas tiene hipotecado su futuro porque no vendió excelencia, sino mogollón, y ahora se encuentra con los pisos sin vender y sin reservas de suelo para el futuro salvo que machaque una zona protegida.

Las Salinas, según la sentencia hecha pública, volverán a iniciar ese proceso de deslinde y que no se preocupen Gabriel Amat, Miguel Rifá y otros de la cuadrilla, que esta vez no se van a pasar los plazos, que ya habrá quien se los recuerde semanalmente a las administraciones implicadas.
(teleprensa.es) 

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