Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

La revolución verde

Juan José Alonso
Concejal del Ayuntamiento de Almería
 
El verde está de moda. No es la primera vez; ya lo estuvo en otras muchas ocasiones anteriores. Pero ahora vuelve a estarlo. Acaso la diferencia es que, en algunos aspectos, ahora Almería y los almerienses podemos participar de esa nueva tendencia, por méritos propios y por derecho, en el ámbito del deporte.

La pasada semana, el Ayuntamiento de Almería recibía por parte de la empresa constructora, la obra finalizada del Campo de Fútbol de Cabo de Gata, que ha servido para dotar a esta instalación deportiva de nueva iluminación, vestuarios, riego, varias otras reformas y la implantación del césped artificial.

Con ello, Cabo de Gata cierra el círculo de los barrios de Almería con campo de fútbol y que han dado el salto a la era de la hierba sintética.

Cuando Luis Rogelio Rodríguez Comendador llegó a la alcaldía de Almería, todos ellos disfrutaban de unas magníficas instalaciones municipales de tierra, arena, pedruscos y otros materiales varios. Y ello mientras en provincias no muy lejanas, el césped artificial llevaba ya años de uso.

Desde entonces, algunos de estos barrios y los clubes que utilizaban estas instalaciones han visto construirse complejos deportivos nuevos, como en el caso de Los Ángeles, La Cañada o la zona de la Avenida del Mediterráneo con el Complejo Tito Pedro; mientras que en otros casos, se han remodelado las instalaciones de manera que resulta complicado identificarlas. Son los casos de El Zapillo, El Alquián, Los Molinos o esta última instalación en Cabo de Gata.

Hace años comenzó esta auténtica revolución verde y no me es fácil describir la satisfacción que un político puede llegar a sentir cuando, como el otro día en Cabo de Gata, observa las caras de ilusión y los gestos de alegría desbordada sobre todo de los más pequeños, estrenando su nuevo campo.

No quiero terminar estas líneas sin antes dar la enhorabuena a los vecinos de Cabo de Gata por su nuevo campo, así como reiterarla al resto de barrios que ya hace tiempo que disfrutan con la revolución verde.

Y tampoco quiero que se me olvide la alusión a esa especie de ataque de barrismo que parece haberle entrado al Partido Socialista que, desde que han estrenado candidato, parecen haber encontrado el significado de la palabra barrio. También esto es una satisfacción, puesto que me faltan dedos para contar los años que ha tenido ese partido para acordarse de esos barrios que ahora, en precampaña, se apresuran a visitar y a pregonar a los cuatro vientos. Eso sí, no me faltan tantos dedos para calcular, por poner un ejemplo sencillo, el número de campos de hierba artificial que pusieron en marcha durante esas décadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario