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"Un horno" evitable

Fátima Herrera
Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería

La reciente remodelación del mercado de Los Ángeles, que pretendía ser un símbolo de modernización, ha dejado a comerciantes y clientes sumidos en un agobiante e insoportable calor. La ausencia de aire acondicionado en el diseño y posterior ejecución de las obras no es solo un fallo técnico, sino el reflejo de una planificación más que deficiente que ha ignorado las necesidades más básicas de sus usuarios. 

La alcaldesa, María Vázquez, demuestra en cada proyecto que acomete que su gestión carece de la diligencia y del sentido común que cualquier persona aplicaría en su propio hogar o en su propia empresa. Es incomprensible cómo, tras una inversión de más de un millón de euros, se ha pasado por alto un elemento tan crucial como la climatización. 

La devolución de un millón de euros de subvención a la Unión Europea por los retrasos en el inicio de estos trabajos ya hizo saltar todas las alarmas. Las obras municipales, desde el entorno del Hospital Provincial hasta la avenida de Torrecárdenas o las del Paseo se han visto marcadas por retrasos, errores y acabados deficientes, convirtiéndose en una especie de “marca Vázquez” que los almerienses ya reconocen. 

La respuesta del Ayuntamiento ante las quejas de los comerciantes, alquilar refrigeradores industriales de forma temporal, es una solución parche que llega tarde y que evidencia una improvisación constante. Es esencial que el Ayuntamiento priorice las necesidades básicas de los barrios antes de embarcarse en grandes eventos que, aunque atractivos, no resuelven las carencias diarias de los almerienses. 

La gestión pública debe ser seria, rigurosa y, sobre todo, sensible a las voces de quienes serán los beneficiarios directos de sus decisiones. La gestión del Ayuntamiento de Almería necesita un cambio de rumbo. 

Los ciudadanos de Almería merecen un gobierno local que gestione con la misma responsabilidad y cuidado que cada uno de nosotros aplica en su casa. Un gobierno que no solo reactive la economía a través de grandes proyectos, sino que también asegure el bienestar diario de sus habitantes, comenzando por escuchar y atender sus necesidades más inmediatas.

La antigua ciudad fenicia de Baria

José Francisco Cano de la Vega
Coordinador provincial de Sumar

Hay decisiones políticas que definen el modelo de sociedad que queremos construir. Y pocas resultan tan reveladoras como la forma en la que una administración trata su patrimonio histórico. Porque proteger un yacimiento arqueológico no consiste únicamente en conservar unas piedras antiguas; significa respetar nuestra memoria colectiva, preservar un legado irrepetible y entender que la historia no puede sacrificarse en beneficio de particulares intereses urbanísticos. 

Juan Grima, de Unidos por Baria / Loa

Lo que está ocurriendo con la antigua ciudad fenicia de Baria constituye, probablemente, uno de los ejemplos más preocupantes de la política patrimonial que viene desarrollando la Junta de Andalucía en los últimos años. 

Baria no es un yacimiento cualquiera. Fundada en el siglo VII AC, fue uno de los principales enclaves comerciales fenicios del Mediterráneo occidental. Sus restos documentan siglos de presencia fenicia, púnica y romana, con una extraordinaria riqueza arqueológica que ha convertido este enclave en una referencia internacional desde que Luis Siret iniciara sus investigaciones a finales del siglo XIX. Su necrópolis, con más de dos mil enterramientos documentados, sus instalaciones portuarias y su papel en las rutas comerciales del Mediterráneo hacen de Baria un patrimonio excepcional. 

Precisamente por ese valor resulta incomprensible que hoy el debate no sea cómo ampliar su protección, sino cómo compatibilizarla con nuevas promociones urbanísticas. 

La inclusión de Baria en la Lista Roja de Hispania Nostra debería haber provocado una reacción inmediata de la Junta de Andalucía. Sin embargo, lejos de convertirse en un punto de inflexión, parece haber sido recibida con una preocupante normalidad institucional. Hispania Nostra no incorpora un bien a esta lista de manera arbitraria. Lo hace cuando aprecia un riesgo real de desaparición, alteración o deterioro irreversible. Y en el caso de Baria identifica expresamente la presión urbanística como una de las principales amenazas para su conservación. 

La situación resulta todavía más preocupante si recordamos que Andalucía acumula ya 226 bienes patrimoniales incluidos en esa Lista Roja, siendo la segunda comunidad autónoma española con mayor número de elementos en riesgo. Solo la provincia de Almería suma 19 bienes en esta relación. Son cifras oficiales que deberían avergonzar a cualquier administración que afirme situar la cultura entre sus prioridades. 

La opacidad pone de manifiesto los verdaderos intereses que defiende la Junta 

La asociación Unidos por Baria ha denunciado durante años la falta de transparencia de la Administración autonómica. Resulta especialmente significativo que haya sido necesaria una resolución judicial para que la Junta entregara la memoria arqueológica preliminar de la parcela donde se proyecta la construcción de 24 viviendas, un documento que llevaba años en su poder y cuya entrega fue denegada reiteradamente alegando la propiedad intelectual de su autora. 

Cuando hablamos de un patrimonio que pertenece a toda la sociedad, la transparencia debería ser irrenunciable. Sin embargo, la Junta obligó a una asociación ciudadana a acudir a los tribunales para acceder a una información esencial para la defensa de Baria. Una actitud que transmite la imagen de una Administración más preocupada por proteger operaciones ligadas al ladrillo que por salvaguardar el patrimonio histórico. 

Mientras expertos y asociaciones reclaman reforzar la protección de Baria, la Junta sigue apostando por compatibilizar su conservación con nuevos desarrollos urbanísticos. Pero el patrimonio arqueológico no admite términos medios: cada estructura destruida o cada estrato alterado supone una pérdida irreversible de nuestra historia. 

La protección del patrimonio exige decisiones valientes, mayor inversión en conservación, equipos técnicos suficientes y una gestión transparente. Sin embargo, la política de la Junta parece orientarse en sentido contrario, priorizando demasiadas veces el desarrollo urbanístico frente a la preservación de bienes que son únicos e irrepetibles. 

La verdadera riqueza de Baria no está en el suelo que puede edificarse, sino en la historia que permanece bajo él. Esa historia pertenece a todos los almerienses y no puede quedar subordinada a intereses especulativos. 

Desde Movimiento Sumar Almería seguiremos defendiendo que proteger el patrimonio cultural no es un freno al desarrollo, sino una inversión de futuro.

La historia de Almería necesita administraciones que comprendan que proteger nuestro patrimonio nunca puede ser un obstáculo para el desarrollo, sino la mejor inversión para nuestro futuro.

Mi último Mundial

Ignacio Ortega
@opinionalmeria

Hay una edad en la que dejas de contar el tiempo hacia adelante y empiezas a contarlo hacia atrás. Lo entendí este verano, con el mando del televisor en la mano y la sensación de que cada Mundial es un cumpleaños que no elegimos. Ya no mido mi vida por la próxima Nations League ni por la siguiente Eurocopa; la mido por los Mundiales que me quedan.

Soy de los que olvidan el fútbol durante cuatro años y, cuando juega España, me convierto en un hooligan de sofá, incapaz de romper un vaso pero dispuesto a romperme por dentro si pierden. No sé por qué sigo necesitando que once tipos corran detrás de un balón para sentir que el tiempo avanza.

Con los años he descubierto que ya no espero solo los Mundiales. Me ilusiona cualquier competición en la que España se mida al mundo, porque en esas tardes todos llevamos el mismo apellido y, de repente, el país cabe en un salón. Aún recuerdo dónde vi el gol de Iniesta, con quién celebré el de Puyol a Alemania, qué hija me llamó en la prórroga contra Rusia. Quizá porque entre un Mundial y otro descubro cuánto he vivido.

Los Mundiales se repiten. El que nunca vuelve a ser el mismo es quien se sienta delante del televisor. Entre uno y otro cambian los lugares, los años y, sobre todo, las personas con las que uno sueña compartir el siguiente. Y cuando España cae, para mí el Mundial también termina, como si alguien hubiera apagado la luz de la casa un poco antes de tiempo.

Entre un Mundial y otro la vida hace su trabajo silencioso. Nos enamoramos o nos despedimos, nacen hijos, llegan nietos, perdemos amigos, aprendemos a vivir con las ausencias y seguimos creyendo que aún queda tiempo para hacer todo lo que aplazamos. Hasta que otro Mundial aparece en el calendario y comprendemos que han pasado cuatro años más.

El Mundial de 2030 ha dejado de ser una cita remota para convertirse en una pregunta incómoda: ¿quién de los que hoy celebramos estará ahí? Quiero llegar para celebrar con mi mujer y mis hijas cada aniversario, ver crecer a mi nieto, escuchar sus preguntas y explicarle por qué en esos días todos nos llamamos España. Quizá porque entre un Mundial y otro descubro cuánto he vivido.

Ojalá me alcance el próximo Mundial para sentarme con mi nieto delante del televisor. Tendrá la edad de creer que siempre habrá otro Mundial y contará los años hacia adelante. A mí me bastará con estar allí, sabiendo que quizá ese sea mi último Mundial.

El Banco de España multa a BCC-Cajamar por contabilizar mal la retribución de sus administradores

Juan Folío
@opinionalmeria

Serán finalmente los tribunales de justicia quienes dictaminen si las retribuciones variables del Banco de Crédito Social Cooperativo (BCC), el banco cabecera del Grupo Cooperativo Cajamar, se contabilizaron de forma adecuada. El Banco de España considera que no y por ello ha impuesto una sanción al propio banco y a todos y cada uno de los perceptores de esas retribuciones (o responsables vinculados a la política de remuneraciones).

La resolución del supervisor, de fecha 24 de febrero de 2025 y publicada el 24 de julio de 2026, tipifica una infracción grave consistente en incumplimientos relacionados con las políticas de remuneraciones. En concreto, por no haber considerado al menos el 15 % de los compromisos por pensiones del colectivo identificado como retribución variable. 

El Banco de España señala que dichos incumplimientos no son especialmente significativos a la vista de la importancia de las normas infringidas o de la situación económico-financiera de la entidad. Las sanciones son firmes en vía administrativa, pero han sido recurridas judicialmente ante la Audiencia Nacional y, por tanto, no son firmes en sede jurisdiccional. Las multas impuestas son las siguientes:

Banco de Crédito Social Cooperativo, S.A.: 2.000.000 euros.

Manuel Yebra Sola (consejero delegado): 75.000 euros.

Bernabé Sánchez Minguet (consejero): 55.000 euros.

Luis Rodríguez González (consejero): 55.000 euros.

Marta de Castro Aparicio (consejera): 50.000 euros.

Joan Bautista Mir Piqueras (consejero): 50.000 euros.

María Teresa Vázquez Calo (consejera): 50.000 euros.

Antonio Cantón Góngora (consejero): 48.000 euros.

Juan Carlos Rico Mateo (consejero): 45.000 euros.

Antonio José Carranceja López Ochoa (consejero): 42.000 euros.

Ana Núñez Álvarez (consejera): 40.000 euros.

Luis Francisco Fernández-Revuelta Pérez (consejero): 40.000 euros.

Rafael García Cruz (consejero): 40.000 euros.

José Antonio García Pérez (consejero): 38.000 euros.

Carlos Pedro de la Higuera Pérez (consejero): 30.000 euros.

Hilario Hernández Marqués (consejero): 30.000 euros.

María Amparo Ribera Mataix (consejera): 25.000 euros.

María López Fernández (consejera): 15.000 euros.

Antonio de Parellada Durán (consejero): 15.000 euros.

Francisco Javier Rodríguez Jurado (director general de Recursos Humanos): 30.000 euros.

El importe total de las sanciones asciende a unos 2,77 millones de euros. Tanto BCC como todos los miembros del consejo y el director de Recursos Humanos han recurrido la decisión. La entidad ha afirmado que el consejo de administración ha actuado siempre desde la base de una interpretación correcta de la norma, avalada por expertos independientes en política de remuneraciones.

La cuestión queda ahora en manos de la Audiencia Nacional, que deberá determinar si la interpretación y la contabilización de esas retribuciones variables se ajustaron o no a la normativa aplicable.

Alfredo Casas recoge el testigo de Pedro M. de la Cruz

Antonio Torres
Periodista

El hasta ahora director de La Voz de Almería, Pedro Manuel de la Cruz, es un referente del periodismo y uno de los directores más prolíficos de España. De la Cruz Alonso (Albox, 1956) es desde hace mucho tiempo un periodista legendario, cuyo legado trasciende en el tiempo desde que el editor José Luis Martínez lo nombró director del periódico decano de la provincia, La Voz de Almería, en 1988, noticia que publiqué en El País. Ambos modernizaron y consolidaron el liderazgo informativo y mantienen una lealtad admirable. En los inicios profesionales, hubo un tiempo, mientras viajábamos en mis inicios en un vetusto 850 o en un R-5, ya expresaba su pasión y exclamaba tras nuestras primeras colaboraciones: “No es posible que nos paguen por un trabajo que nos emociona cada día y, además, nos divierte”. Han sido casi 40 años de director de periódico, un récord que le convierte entre los que mayor tiempo han estado en el mundo al frente de una cabecera. En su carta de despedida del cargo tituló “Concluye una Dirección de récord: 38 años, 5 meses y 9 días”. Ha sido un proceso discreto que ha acabado con éxito. “Entré por la puerta pequeña y salí por la grande, con humildad, sin creerme más que nadie”, nos dijo a José Luis Masegosa y a mí. “Cuando he recogido mi despacho, he recordado que desde siempre tuve una sensación de provisionalidad porque solo tenía un par de cosas personales, entre ellas una foto nuestra en un lugar histórico como la Puerta de Brandeburgo”. De la Cruz deja huella en el periodismo y en la habilidad para ser un año tras otro, para nada una tarea fácil, referente de la opinión. .

Alfredo Casas, con Simón Ruiz / La Voz

De la Cruz, cuando estudiaba en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, ya enviaba crónicas y entrevistas para La Voz de Almería, periódico que leía desde niño cuando su hermano Ramón vendía periódicos desde su librería de Albox, punto de encuentro del mundo progresista. Sus primeros pasos los aprendió de la sabiduría albojense de Paco Torregrosa y del director de Ideal Almería, Miguel Ángel Blanco, referente periodístico de la Transición. Desde siempre, bebiendo de la capacidad global de su amigo Paco Cosentino, medalla de Andalucía, y reconocido en todo el mundo. 

Compartió residencia universitaria y estudios en la Complutense con el exdirector de El Mundo Francisco Rosell. Ya con el título universitario, fue un reportero que desmontó con sus investigaciones al grupo de extrema derecha UFA, con reportajes para la revista Almería Semanal que dirigió el añorado Manuel Acién. Pedro M. de la Cruz ofreció para El País las crónicas de El caso Almería y para el extinto La Crónica entrevistó a los abogados y recogió las primeras reacciones tras la sentencia. Asunto que le acompaña desde aquella tarde del 10 de mayo de 1981 cuando lo llamé con un antiguo teléfono que funcionaba con monedas desde bar que había justo enfrente del Cementerio de Almería, lugar donde se les practicó la autopsia a las tres víctimas. Es curioso que en el trágico incendio forestal de Los Gallardos-Bédar que se cobró 13 víctimas fue una de sus últimas aportaciones a su periódico, radio y redes sociales. La incierta primera madrugada conversamos en varias ocasiones donde tuvo que cerrar la portada y coordinó un amplio despliegue humano y técnico con sinergias derivadas de las peticiones de toda Almería y del equipo nacional de Pedro Blanco para el programa Hoy por Hoy de la Cadena SER.

Pedro Manuel de la Cruz ha permanecido cuatro décadas como director de La Voz de Almería / A. Torres

Pedro Manuel de la Cruz, voraz lector y conversador con una inteligencia descomunal, aplicó sinergias para primera redacción multimedia de España con la extinta Localia Televisión, el liderazgo de la Cadena SER y el decano de la prensa provincial. Sus análisis de carácter político y económico sobre el desarrollo de Almería lo han convertido en un referente para conocer la evolución y desarrollo de una provincia de acogida con todo lo que ella representa y con especial conocimiento de la génesis y evolución de Cajamar, entidad de la que se siente admirador por la biografía de su fundador Juan del Águila y orgulloso de la entidad como ejemplo del poder de Almería.

En la memoria ha quedado la portada durante los sucesos racistas de El Ejido de febrero del año 2000 con aquella petición en la portada de La Voz: “Paz, Paz y Paz”. Una portada que permanece a la historia de la provincia. El detonante fue el asesinato de tres vecinos, pero los disturbios y la tensión fue de tal envergadura que alcanzó el tratamiento de medios internacionales y de ámbito nacional. Esa portada contribuyó a parar, pensar y lanzar ideas para la necesaria convivencia donde El Ejido ha avanzado de tal manera que hoy es una población de cien mil habitantes. 

La hora de Alfredo Casas. La incomunicación, el agua, siempre el agua y el crecimiento en la era digital con la llegada del AVE queda en manos del periodista Alfredo Casas López (Almería, 1971). Se enfrenta a una tarea intensa, pero hermosa en una provincia, multicultural, en constante crecimiento. Alfredo lleva toda una vida dedicándose a la comunicación. Se ha ganado una reputación muy sólida. Le tracé un perfil en estas páginas en 2020 por su pundonor al realizar su programa desde su domicilio por la COVID-19. Su trabajo en Andalucía Directo, lo pude comprobar, fue brillante donde ejerció con plena libertad, tan amenazada ahora en todo el mundo. Se muestra feliz, tras ser nombrado director tanto de la cabecera líder en la provincia, La Voz de Almería, como de las emisoras provinciales de la SER. El lunes ya no estuvo ante el micrófono. En sus primeras declaraciones a Fran García, mostró ilusión y responsabilidad para seguir siendo referentes. Cuando le felicité por la nueva responsabilidad, vaticinó algunos objetivos como el fortalecimiento de contenidos audiovisuales con la transformación de que los estudios de radio se conviertan en platós multimedia. Quiere que la radio se escuche y se vea. Se debe convivir con los retos de la inteligencia artificial. Vivimos tiempos de polarización y de broncas en redes sociales. Trabaja para que las toxicidades e intereses no le alcancen a una carrera que comienza con la calle ganada, dada la empatía consolidada en programas imprescindibles como el Hoy por Hoy de la Cadena SER Almería que ha presentado desde 2011. Está claro que la envidia forma parte del ser humano. No somos ingenuos, pero si tenemos claro que deseamos suerte para unos tiempos en los que los bulos quieren ganar el relato, vía redes o de poderes con estrategia montada. 

El incendio de Los Gallardos y el cambio climático

José Francisco Cano de la Vega
Coordinador provincial de Sumar

El incendio de Sierra de Bédar y Los Gallardos ha dejado una cicatriz imborrable en nuestra provincia. Trece personas perdieron la vida, miles de hectáreas quedaron reducidas a cenizas y numerosos vecinos vieron desaparecer en pocas horas el trabajo y el patrimonio de toda una vida. Ante una tragedia de semejante magnitud, la obligación de cualquier Administración es hacer una autocrítica rigurosa y asumir responsabilidades cuando existan errores. Sin embargo, la Junta de Andalucía ha optado por una estrategia muy distinta: cerrar filas, negar cualquier fallo y refugiarse en el argumento de que todo se hizo correctamente. Con estas bases, estamos condenados a repetir la historia.

Una triste imagen tras el incendio / Loa

Sin embargo, los hechos empiezan a dibujar un relato muy diferente. El informe pericial incorporado a la investigación judicial sostiene que la activación de la Situación Operativa 1 del Plan Infoca se retrasó cerca de tres horas, pese a que ya existían desalojos y un riesgo evidente para la población. La organización ciudadana FACUA ha solicitado explicaciones por esa demora, al entender que resulta incompatible con una gestión eficaz de una emergencia de esta magnitud. Mientras tanto, continúan abiertas las investigaciones judiciales para esclarecer qué ocurrió realmente durante aquellas primeras horas decisivas. 

No se trata de buscar culpables antes de tiempo. Se trata de algo mucho más elemental: conocer la verdad para que no vuelva a repetirse una tragedia semejante. Porque la cuestión va mucho más allá de la respuesta operativa durante un incendio. El auténtico problema es qué se ha hecho -o, mejor dicho, qué no se ha hecho- durante los meses y los años anteriores. 

Gestionar incendios con herramientas del siglo pasado 

Los incendios forestales ya no son episodios excepcionales. El cambio climático los está convirtiendo en un riesgo estructural. Andalucía soporta temperaturas cada vez más extremas, periodos prolongados de sequía, vegetación más seca y fenómenos meteorológicos capaces de convertir un pequeño foco en un gran incendio en cuestión de minutos. Negar esta realidad supone gestionar el siglo XXI con herramientas del siglo pasado. 

Precisamente por eso sorprende que la Junta continúe centrando buena parte del debate en los medios de extinción cuando la experiencia científica lleva años insistiendo en que la mejor inversión es la prevención. 

Ecologistas en Acción lo ha expresado con claridad tras el incendio de Bédar: Andalucía sigue arrastrando importantes carencias en materia de gestión forestal preventiva. La limpieza de montes, los tratamientos selvícolas, la recuperación del mosaico agroforestal, el mantenimiento de cortafuegos, la gestión del combustible vegetal o el apoyo a la actividad agrícola y ganadera tradicional son actuaciones que reducen enormemente la intensidad de los incendios antes incluso de que aparezcan las primeras llamas. No basta con disponer de helicópteros o aviones cuando el fuego ya es incontrolable. La verdadera batalla contra los incendios se libra durante todo el año. 

La Junta reconoce en su Plan Anual de Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales que la estrategia debe ser integral, permanente y basada tanto en la prevención como en la extinción. El propio documento fija como objetivos la asignación estable de medios profesionales, la ejecución de trabajos preventivos durante todo el año y la planificación territorial frente al riesgo de incendios. 

La pregunta, por tanto, es inevitable: si esos principios forman parte de la planificación oficial, ¿por qué seguimos encontrándonos con municipios sin planes locales de emergencia plenamente desarrollados, zonas forestales insuficientemente gestionadas y profesionales que llevan años reclamando más estabilidad laboral y un refuerzo de las plantillas? 

Los incendios no se gestionan únicamente con tecnología. Se gestionan con personas. Con bomberos forestales, agentes de medio ambiente, técnicos, retenes, operadores del 112, personal de Protección Civil y especialistas que conocen el territorio palmo a palmo. 

Durante demasiado tiempo se ha tratado el gasto en prevención como un coste prescindible cuando, en realidad, constituye una inversión en seguridad pública. Cada euro destinado a prevención evita después millones en extinción, restauración ambiental e indemnizaciones. Pero, sobre todo, puede salvar vidas. 

Luchar contra el cambio climático no es una opción política 

En Movimiento Sumar defendemos que la lucha contra el cambio climático no puede limitarse a declaraciones institucionales o campañas de sensibilización. Debe convertirse en el eje transversal de las políticas públicas. Significa adaptar la planificación territorial a un clima distinto, reforzar los servicios públicos de emergencias, aumentar las inversiones en prevención forestal y dotar de estabilidad a quienes trabajan durante todo el año protegiendo nuestros montes. No podemos seguir reaccionando únicamente cuando ya vemos las llamas por televisión. 

Por respeto a esas víctimas, Andalucía necesita una revisión profunda de su política forestal. Necesita evaluar con transparencia qué ocurrió durante la emergencia, revisar los protocolos de activación, reforzar la coordinación entre administraciones y, sobre todo, incrementar de forma decidida la inversión en prevención y en recursos humanos. Esa es la razón de que nuestro grupo parlamentario, Por Andalucía, haya exigido la creación de una Comisión de Investigación en el Parlamento Andaluz. 

Pero, desgraciadamente, eso parece muy difícil. Cuando Moreno Bonilla ha optado por aliarse con el negacionismo más extremo, que considera el cambio climático un invento progresista y renuncia a poner en marcha cualquier política pública que afronte un problema que para Almería supone poco menos que su supervivencia. Parece que en las pasadas elecciones autonómicas los almerienses hubiéramos optado por el suicidio colectivo.

Cristóbal Manuel y Ricardo Martín Morales fotografiaron a la novia real de 'Bodas de Sangre'

Antonio Torres
Periodista

El Cortijo del Fraile sigue acaparando la atención de visitantes desde julio de 1928. Fueron Carmen de Burgos con Puñal de claveles y Federico García Lorca con Bodas de sangre los autores que han contribuido a que cada verano recordamos el Crimen de Níjar “En la noche o madrugada del 23 de julio del año 1928, el procesado José Pérez Pinos, que acompañado de su mujer y de sus hijos [dos de ellos] se dirigía al cortijo llamado del Fraile, situado en el término municipal de Níjar, para asistir a la boda de su hermano Casimiro con Francisca Cañadas Morales. Al llegar al sitio conocido por la Capellanía, oyó la voz de ésta y se escondió detrás de unas matas, observando desde allí que la dicha Francisca marchaba acompañada por su primo Francisco Montes Cañadas, y como quiera que con este creía que se deshacía la boda proyectada entre Francisca y su hermano Casimiro y con ello se frustraba el negocio que para él representaba el entrar de labrador en el Cortijo del Fraile, pues así estaba convenido se haría cuando se casasen Casimiro y Francisca, salió súbitamente revolver en mano, haciendo que se espantase la caballería en que montaban, cayendo aquellos al suelo, y en este, y sin que Francisco Montes Cañadas pudiera defenderse, ni precaver la agresión, ni preferido palabra alguna, le hizo tres disparos consecutivos, causándole diferentes heridas, una de las cuales, penetrante en la región craneana, le originó la muerte de modo instantáneo”,  según recoge la sentencia redactada un año después, el 1 de mayo de 1929, por la Audiencia Provincial de Almería sobre el Crimen de Níjar.

Ricardo Martín Morales y Cristóbal Manuel Sánchez, con Antonio Torres, en el centro / Miguel Parra

La extinta revista Blanco y Negro realizó en 1964 un reportaje bajo el título: “Vive todavía la protagonista de Bodas de sangre”. Firmado por dos estudiantes de Periodismo, el almeriense de Pechina José Jesús L. Morales, y el argentino Hernán Seeber, mantuvieron una breve conversación con Francisca Cañadas.  “De esa célebre conversación”, rememora, “recuerdo que hubo mucha tensión porque había testigo y personas que decían ser sobrinas y que portaban facas enormes, pero me quedo con la expresión de Paca y ahora saldremos de nuevo en los papeles, expresión de aquellos años de analfabetismo donde papeles podrían ser libros, periódicos o conversaciones libres”. Tal como recogemos, Ángel Roldán y este autor en nuestro exitoso “¡Llévame contigo ahora o nunca! La historia jamás contada de Bodas de sangre” Francisca Cañadas Morales, Paca la coja, afirmó ante el tribunal que juzgó el caso: “ante Dios, casada; para el mundo una desgraciada”. Se encerró en vida en el cortijo que su padre le dejó en herencia y se convirtió en leyenda. Los niños de Níjar se acercaban con miedo para verla. 

El premio Ortega y Gasset de Periodismo, Cristóbal Manuel Sánchez (Almería, 1960), quien mejor realza el factor humano de los entrevistados, y este autor, tuvimos la oportunidad de conocer a algunos de los protagonistas del crimen de Níjar. La experiencia permanece en el recuerdo a lo largo del tiempo. Las fotos de Casimiro Pérez y de Francisca Cañadas son el resultado de largos días, horas de espera y perseverancia. Emulamos al fotógrafo Ricardo Martín Morales (Granada, 1953) y al maestro de periodistas Antonio Ramos Espejo que en 1974 viajaron, conversaron, y fotografiaron a los protagonistas. Publicaron una serie en distintos medios con el seudónimo de Indalecio Basarte (1977), y en el semanario Triunfo de 25 de agosto de 1979.  Ricardo Martín entró por el tejado a la casa de Paca la Coja, protagonista real de Bodas de sangre y realizó la famosa foto en la que intenta levantarse de la butaca y que nadie cita. Antonio Ramos lo explica en uno de sus libros García Lorca en los dramas del pueblo.

La ciudadanía tiene en la retina una foto de Martín Morales de la noche del intento de golpe de Estado, la tarde y noche de los transistores del 23-F de 1981. En la imagen captó como fotógrafos, cámaras y periodistas repasaban en las inmediaciones del Congreso de los Diputados la primera edición de El País. Es oportuno recordarlo que fue el único medio que sacó ediciones especiales con insistencia del apoyo del medio a la Constitución y al respeto al pluralismo político. Ricardo Martín declaró a Pedro Ingelmo: “La Transición se pone en cuestión por mala fe y por oportunismo”. 

Cristóbal Manuel y quien firma esperamos muchas horas y varios días para poder fotografía a los novios reales, los que iban a contraer matrimonio Paca y Casimiro. Cristóbal ha sido protagonista durante la reciente celebración de los 50 años del diario El País, periódico que le ha homenajeado con exposiciones y diferentes publicaciones, bajo el epígrafe de “Haití, el hombre que anda” para hacer referencia a la imagen del reportero almeriense que ha llegado a lo más alto como jefe de fotografía del diario.  En la foto muestra a un joven desnudo deambula por las calles de Puerto Príncipe, la capital de Haití, tras el terremoto que devastó todo el territorio y que dejó más de 200.000 muertos. “Pese a la evidente dosis de tragedia, quizá cabe otra forma contemplar la imagen: frente al espanto, el ser humano se levanta y anda”. En 2011 recibió el Premio Ortega y Gasset de fotoperiodismo por esa imagen realizada el 4 de febrero de 2010 durante la cobertura del terremoto de Haití, país del Caribe que comparte la isla La Española con República Dominicana. “Es un gran honor formar parte de la historia de un gran periódico”. En la actualidad, Cristóbal Manuel desarrolla proyectos personales entre Madrid, Cáceres y Almería. Colabora como docente en el máster de periodismo de El País. Dice Cristóbal Manuel Sánchez que uno de sus mejores tesoros guardados fue trabajar con la añorada Soledad Gallego-Díaz, directora de El País. “A partir de marzo de 2020 cuando la covid golpeó y mató con fuerza, Soledad desde su casa y yo desde la mía elegíamos las fotos de todo el periódico que debían publicarse. Siempre trató al equipo de fotografía con la máxima confianza y respeto. Tuve el privilegio de compartir muchas experiencias con Sol, una de las mejores. He conocido a grandes periodistas, pero desde luego nadie tan grande como ella”.

El Cortijo del Fraile, tras muchos lustros de abandono, pasó de manos privadas a la Diputación de Almería en una buena operación del entonces presidente del organismo provincial, Javier Aureliano, muy señalado por la operación de corrupción mascarillas. Esa buena obra tuvo una importancia especial porque la rehabilitación del cortijo es el primer paso para convertirlo en referente cultural y turístico, no solo de Almería, sino en el ámbito global del turismo cultural. El actual presidente de la Diputación, José Antonio García Alcaina, el alcalde de Níjar, José Francisco Garrido y el responsable del equipo del Plan Director Carlos Corredera, deben culminar el trabajo. Si en la comisión figura el geógrafo y urbanista Rodolfo Caparrós Lorenzo, junto a otros reputados amantes del conjunto del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, ya es un buen principio.  

Carta abierta a Antonio Rossi

Alba Haro
@opinionalmeria

Estimado Antonio: Espero que, a la llegada de estas líneas, te encuentres bien. Yo, bien, gracias a Dios. Te escribo esta misiva a raíz de tus manifestaciones en el programa ¡De Viernes!, de Telecinco. Con carácter previo, Antonio, deseo recordarte -aunque creo que no es necesario, pero por si acaso- que un periodista tiene el deber deontológico de elegir siempre la verdad ante el rumor o, simplemente, la falsedad. Y tú, el viernes, despreciaste esa obligación deontológica, a pesar de que las afirmaciones que hacías no se ajustaban a la realidad, algo fácilmente contrastable acudiendo a la extensa hemeroteca y a la documentación pública sobre el particular. Por cierto, he observado a lo largo de tu trayectoria profesional que, cuando se tratan cuestiones relacionadas con Rocío Carrasco, siempre eliges, entre las varias versiones, aquellas que más pueden poner en entredicho su honestidad. Desconozco los motivos de esta inquina.

Antonio Rossi, en ¡De Viernes! / Mediaset

Vamos con tus afirmaciones. En primer lugar, te sumaste a la falsedad que con frecuencia difunde Rosa Benito: que Rocío Jurado tenía “un seguro muy bueno” que cubría los gastos médicos en Houston y que, por tanto, no había necesidad de afrontar gasto médico alguno.. Es falso, Antonio, y lo sabes. El seguro médico privado que la artista contrató en los años previos al diagnóstico sí asumió las asistencias sanitarias en España -pruebas, intervenciones y hospitalización en el Hospital Montepríncipe de Madrid-, pero carecía de cobertura para la atención recibida en el MD Anderson Cancer Center de Houston. Así lo explicó públicamente Rocío Carrasco, respaldándose en la facturación del tratamiento. No consta documentación pública alguna que acredite que la aseguradora sufragara un solo dólar de la asistencia prestada en Estados Unidos. Al contrario: los documentos exhibidos apuntan a que aquellos gastos debieron afrontarse por otras vías.

es-us.vida-estilo.yahoo.com

En segundo lugar, afirmaste que José Ortega Cano vendió o hipotecó -no recuerdo exactamente cuál fue tu apreciación- una parte de Yerbabuena para afrontar esos gastos. En este caso no ratificas las palabras de Rosa Benito, quien está harta de repetir que “José Ortega Cano no pagó ni un duro de la enfermedad de Rocío”. Si tú dispones de pruebas documentales que indiquen lo contrario -una escritura de compraventa, un extracto bancario o cualquier justificante que vincule de forma específica una operación patrimonial sobre la finca con el pago del tratamiento en Houston-, muéstralas. Hasta la fecha, esa versión ha circulado durante años sin que haya trascendido documentación pública que la acredite. La finca Yerbabuena se vendió en 2013, siete años después del fallecimiento de Rocío Jurado, por un importe cercano a los 5,5 millones de euros, en un contexto vital y económico muy distinto al de 2004-2006. Desde un punto de vista estrictamente periodístico, la ausencia de pruebas obliga a distinguir entre una narración repetida y un hecho acreditado.

La secuencia real, reconstruida a partir de los testimonios de quienes gestionaron aquellos pagos y de la documentación que ha salido a la luz, es otra. En el verano de 2004 Rocío Jurado fue diagnosticada de cáncer de páncreas tras ser intervenida en Madrid. La familia optó por completar el tratamiento en el MD Anderson. Los desplazamientos y la asistencia privada en Estados Unidos generaron costes elevados. Donde sí existe coincidencia documental es en el papel de la gala Rocío… siempre, grabada por RTVE a finales de noviembre de 2005 y emitida semanas después. Según las facturas difundidas públicamente, la artista percibió aproximadamente 250.000 euros por aquel espectáculo. Esa cantidad permitió afrontar la factura de la primera etapa del tratamiento en Houston, cifrada en 246.589,50 dólares y abonada en febrero de 2006. La proximidad temporal entre el cobro del caché y el pago del hospital refuerza esa explicación. Por cierto, es público y notorio -aunque tú no sueles recordarlo, no sé por qué- que Amador Mohedano, Rosa Benito y Rosario Mohedano fueron las únicas personas que no renunciaron a sus honorarios.

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La historia de la enfermedad de Rocío Jurado constituye, estimado Antonio, un ejemplo claro de cómo determinados relatos terminan adquiriendo apariencia de verdad por el mero hecho de repetirse. El supuesto seguro internacional, la presunta venta de parte de Yerbabuena o las sucesivas versiones sobre quién asumió realmente los gastos acabaron formando parte de un relato paralelo que, en ocasiones, ha eclipsado los hechos documentados. La función del periodismo no consiste en reproducir aquello que más veces se ha contado, sino en someter cada afirmación al contraste de las pruebas disponibles. En este caso, la documentación hecha pública y los testimonios de quienes gestionaron directamente aquellos pagos permiten diferenciar con nitidez entre los rumores que han acompañado durante dos décadas a la figura de Rocío Jurado y los hechos que cuentan con respaldo. Esa diferencia no solo contribuye a una mejor comprensión de lo ocurrido; es, sobre todo, un ejercicio de rigor hacia una de las artistas más importantes de la música española. 

Quedo a la espera, Antonio, de que, si dispones de pruebas que desmientan lo aquí expuesto, las aportes con la misma claridad con la que se han mostrado las facturas y los justificantes existentes. El público merece la verdad, no la reiteración del rumor o la mentira. Un afectuoso saludo, Alba Haro.

Postdata: Otro día hablaremos, Antonio, de tu afirmación asegurando que Rocío Carrasco no viajaba en el avión que trajo a su madre de regreso a España. Sabes perfectamente que en ese avión iban, además de la enferma, los pilotos y el equipo médico, encabezado por el doctor Guerrero, José Ortega Cano y Rocío Carrasco. ¿Hasta algo tan conocido como esto le niegas a la hija de La Más Grande? ¿Pero qué te ha hecho Rocío, Antonio, para manejarte con este odio?

Manolo Escobar, siempre con el triunfo de España

Manuel León
Periodista

Fue levantar el otro día Rodri la copa en Nueva York y acordarnos todos -desde Finisterre hasta Agua Amarga- de un almeriense universal de verdad, sin que le venga ancho el adjetivo. Cuando nos sale la bizarría patriótica, brota Manolo en nuestro corazón y su Viva España, como brotó cuando Suráfrica -con permiso de Shakira y de Piqué- y su Porompompero y su Carro y todo su arsenal de estribillos que cuando los oímos de tiempo en tiempo nos hacen estremecer porque nos acordamos de nuestros padres. Fue la primera vez, desde Salmerón- salvando las distancias- que un almeriense tocaba cielo, como lo ha tocado Bisbal décadas después. Hay artistas que no pasan por un país, sino que lo atraviesan como un río. Manolo fue uno de ellos. No necesitó nunca disfrazarse de modernidad y sin embargo es perpetuo, como Raphael, como Camarón. Llegó de su El Ejido natal con una voz de tierra caliente, con el pecho abierto y la verdad sencilla de quien sabía que la copla bien dicha puede durar más que un éxito de temporada.

Pudimos disfrutar de la voz y la presencia de Manolo Escobar para festejar la Copa del Mundo de 2010. En esta ocasión, solo hemos podido disfrutar de su voz / Loa

Manuel García Escobar nació el año de la República en un cortijo junto al camino de Las Norias de Daza. Era una finca muy buena, de parrales y ganado, que su padre Antonio malvendió, porque no disponía de suficiente agua, para irse a El Ejido donde la familia de diez hijos alumbrados por la madrecita María del Carmen compró una vieja fonda con cine al lado, aunque el negocio no debió de ir demasiado bien porque la mayoría de los hermanos emigraron a Cataluña.

Enfrente de la pensión, había un bar que regentaba un hombre cuyo hijo se llamaba Juan Cantón Maldonado, uno de los mejores amigos del Manolo niño, a quien le dedicó años después la canción Luto Blanco. Manolo, junto a sus hermanos, emigró con 14 años a Barcelona, iniciándose en la farándula con Baldomero, Salvador y Juan Gabriel. Desde muy niños, en El Ejido, aprendieron a tocar la guitarra y el laúd, conociéndose como ‘Los niños de Antonio García’, que actuaban en los intermedios cuando su padre cambiaba el rollo de las películas. Les enseñó un viejo maestro llamado Antonio Manzano, al que Manolo veneró toda su vida.

La pertinaz sequía hizo que abandonaran, por tanto, su tierra natal y un tren los llevó a la industrial Barcelona donde se alojaron en una habitación alquilada en el Barrio Chino, dedicándose al principio al estraperlo tan en boga. Prosperaron y se cambiaron a Badalona y Manolo coleccionó empleos como aprendiz metalúrgico, ebanista, en una fábrica de lejías y como cartero.

Proliferaban en los barrios las verbenas callejeras de farolillos y bombillas, donde Manolo y sus hermanos se dejaban ver improvisando canciones en esos escenarios humildes. Encontraron a un padrino artístico, José María Nadal, quien les hizo formar el grupo ‘Manolo Escobar y sus guitarras’ centrándose ya para siempre en la música. En 1958 les llegó el primer contrato de categoría en Playa de Aro, en la Costa Brava. Allí conoció a una muchacha alemana que estaba de vacaciones, Ana Marx, con la que se casó un año después, sin hablar uno el idioma del otro.

Empezó el almeriense a recorrer España cantando y a encadenar éxitos hasta que Juanito Valderrama lo fichó para su espectáculo. Empezó a convertirse a principios de los 60 en un ídolo de multitudes con el pasodoble Ni se compra ni se vende o con el Porompompero y después con Mi CarroLa Minifalda y Mujeres y vino, en ese tiempo que algunos refinados han motejado como el de la España casposa. Era omnívoro este simpático ejidense y no rechazó las ofertas para hacer cine debutando con Los Guerrilleros a las que siguieron muchas otras. Interpretaba personajes del pueblo llano con un final feliz.

España, cuando sonaba Manolo en la radio, olía a colonia de domingo, a bares donde el vermú se servía con sifón, a plazas encaladas y a verbenas donde las bombillas parecían pequeñas estrellas domesticadas. Era un tiempo imperfecto, como el de aquel Festival de la Canción de Almería, que se celebraba en el patio de La Salle, donde actuó Manolo ya como una figura de talla; era un tiempo imperfecto, sí, pero con la alegría obstinada que solo conocen los pueblos que han aprendido a sobrevivir cantando.

Se ha escrito mucho, en Almería y fuera de Almería, sobre el intérprete de Mi Carro, pero detrás del personaje popular existía un hombre que entendió antes que muchos que el pueblo no necesita sofisticación para emocionarse. Necesita reconocerse. Y nuestro Manolo, como ahora nuestro Bisbal, era precisamente eso: un espejo donde millones de españoles encontraban un acento familiar, una sonrisa franca y una forma de entender la vida sin complejos. Nunca pretendió ser un revolucionario, Manolo. Su revolución fue otra. Consistió en dignificar aquello que los puristas miraban por encima del hombro: la canción popular, el orgullo de pertenecer a una tierra y la felicidad sin ironías. Mientras otros buscaban parecer internacionales, Manolo consiguió que España sonara así misma, como un Luis de la Fuente de la canción. Su voz no perseguía el virtuosismo, sino la emoción, sin importar las partituras.

Hoy resulta fácil analizar su figura desde los prejuicios del presente. Es el deporte favorito de una época que confunde contexto con sentencia. Pero Manolo Escobar pertenece a una generación que hizo de la música un refugio colectivo. Sus canciones acompañaron bodas, ferias, viajes interminables en un Simca cargado de maletas, primeras comuniones, fiestas patronales y noches de verano donde el tiempo parecía detenerse bajo una parra.

Por eso, su legado, que es el de nuestros padres queridos, no cabe en las estadísticas de discos vendidos ni en las listas de éxitos. Vive en la memoria sentimental de un país. En ese padre que silbaba Yo soy un hombre del campo mientras conducía. En esa madre que tarareaba Madrecita María del Carmen mientras preparaba la comida. Quizá ahí resida el verdadero misterio de los artistas populares: no necesitan monumentos porque viven instalados en los recuerdos. Son patrimonio invisible. Forman parte del paisaje emocional de una nación, igual que el olor del jazmín al caer la tarde o el sonido de las campanas en un pueblo blanco de Almería.

Manolo Escobar no fue únicamente un cantante. Fue una manera de celebrar la vida sin pedir disculpas. La banda sonora de un país, de una provincia, la nuestra, que aprendía a mirarse con orgullo entre luces de feria, carreteras nacionales y domingos de familia. Y mientras exista alguien que, sin darse cuenta, siga silbando una de sus melodías al volante o en la cocina, Manolo continuará haciendo lo que mejor sabía hacer: recordarnos que la alegría también puede convertirse en memoria.

Un paso al frente para evitar ocupaciones

María del Mar Vázquez
Alcaldesa de Almería

Una vivienda es mucho más que un edificio; es el lugar donde construimos nuestra vida, el espacio donde se guardan nuestros recuerdos y el patrimonio que, con mucho esfuerzo y sacrificio, han logrado consolidar muchas familias. En el Ayuntamiento somos plenamente conscientes de que el acceso a una vivienda digna es una de las mayores preocupaciones de los almerienses. 

Por ello, nuestra acción de gobierno se ha centrado en dos pilares fundamentales: facilitar el acceso a nuevos hogares y proteger, con determinación, a quienes ya los tienen. Y en nuestro compromiso con las preocupaciones reales de las personas, hemos dado un paso muy importante, porque no podemos, ni queremos, permanecer impasible. 

Por esta razón hemos presentado la nueva Oficina Municipal de Asesoramiento a Personas Afectadas por la Ocupación Ilegal, un servicio pionero que nace bajo el paraguas de nuestro proyecto Vive Almería. Ubicada en las dependencias de Almería XXI, en la Plaza Careaga, esta oficina tiene una misión clara: ser un aliado del ciudadano. La ocupación ilegal no es solo un problema estadístico; es una realidad delictiva e injusta que vulnera derechos fundamentales. 

Para entender la magnitud del desafío, debemos observar las cifras: en Almería nuestro parque de viviendas ronda las 98.000 unidades, de las cuales entre 75.000 y 80.000 son residencias principales. Sin embargo, nos enfrentamos a una realidad preocupan te: se estima que cerca de un 10% de los inmuebles que se encuentran en el mercado de compraventa sufre alguna situación de ocupación no autorizada. 

A nivel nacional, la situación es alarmante, con más de 16.400 infracciones penales registradas en 2024 relacionadas con el allanamiento de morada y la usurpación, mientras que en nuestra provincia contabilizamos alrededor de 300 casos anuales. No queremos que ningún almeriense se sienta solo ante la angustia que supone que alguien se apodere de su propiedad. Por eso, este nuevo servicio ofrecerá, de manera gratuita, orientación personalizada para que los propietarios conozcan sus derechos, la documentación necesaria y los pasos legales que deben seguir. 

Es fundamental aclarar que esta oficina no sustituye a los tribunales ni a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado -cuyas competencias son esenciales-, sino que actúa como un puente de acompañamiento indispensable para evitar la desinformación y facilitar una respuesta rápida y eficaz. Junto a esta oficina, ponemos a disposición de todos los almerienses la Guía Antiocupación. Se trata de una herramienta práctica que aporta luz sobre conceptos que a menudo generan confusión, como la diferencia entre el allanamiento de morada, la usurpación o los conflictos derivados de contratos de alquiler. 

La guía es, ante todo, un manual de actuación dentro de la legalidad. Insistimos en un mensaje crucial: la recuperación de una vivienda siempre debe hacerse con el peso y la fuerza de la ley. Nunca debe intentarse por cuenta propia, ya que las actuaciones fuera del marco jurídico solo pueden acarrear responsabilidades legales para el propio propietario. Además, este documento incluye un apartado específico de prevención, con recomendaciones para reforzar la seguridad de los inmuebles y reducir el riesgo de ocupación. En definitiva, la Oficina y la Guía son recursos que se complementan para ofrecer tres herramientas vitales: prevención, asesoría y acompañamiento. 

Desde este equipo de gobierno, estamos convencidos de que lo que realmente asegura una vivienda es la confianza. Facilitar el acceso genera confianza, pero también la genera saber que, ante la adversidad, el Ayuntamiento está ahí para escuchar y responder. Seguimos trabajando.

Campeones

José María Martín
Subdelegado del Gobierno en Almería
Secretario General del PSOE de Almería

El sentido de equipo por encima de las individualidades, la constancia y los principios que comparte una gran mayoría de la sociedad han forjado el enorme triunfo que ha alcanzado la selección española de fútbol en el reciente Mundial. Por mucho que algunos se empeñen en verlo de otra manera, esos mismos principios están permitiendo que España avance como ningún otro país de la Unión Europea en materia económica, de empleo y de derechos. 

Los resultados no son fruto de la casualidad. En todo ello ha sido determinante el empeño y el acierto del Gobierno de España por modernizar nuestro tejido productivo. Ese mismo espíritu de trabajo y visión de futuro también se percibe con claridad en nuestra provincia, que está viviendo un momento histórico de inversiones fruto de otro de los grandes éxitos de nuestro país, el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Gracias a esos fondos europeos, impulsados por el Gobierno de Pedro Sánchez, han llegado a nuestra provincia 64 millones de euros para la digitalización de la economía, de los que casi una tercera parte se ha destinado al sector agroalimentario, que también se está beneficiando de las obras que se ejecutan para modernizar los regadíos. 

Basta recorrer la provincia para comprobar los numerosos proyectos que hay en marcha o que ya han visto la luz en otros ámbitos. Ese es el caso del Centro de Experiencias Gastronómicas de Guardias Viejas, en El Ejido; del Parque Minero de Macael y del yacimiento del Cerro de Montecristo, en Adra, convertido ahora en un nuevo referente arqueológico y cultural para la provincia, por citar solo algunos de los ejemplos más recientes. Los fondos Next Generation también están haciendo posible importantes inversiones en Roquetas de Mar, tanto en materia sanitaria, con la financiación del nuevo hospital —que ahora la Junta de Andalucía deberá dotar de los profesionales sanitarios necesarios—, como en el ámbito turístico, al igual que ha ocurrido en la capital o en El Ejido. 

La provincia de Almería avanza con paso firme gracias a las inversiones, la creación de empleo y la mejora de las pensiones y de los salarios. Y España lo hace, además, con una electricidad tres veces más barata que en Italia y con una renta real de los hogares que ha aumentado un 6 % por encima de la inflación. Si de construir un país más fuerte, más moderno y con más oportunidades se trata, también podemos decir, sin complejos, que en eso somos unos campeones.

Carta abierta a Amador Mohedano

Alba Haro
@opinionalmeria

Estimado Amador: Espero que a la llegada de ésta te encuentres bien; yo, bien, G. a D. Te escribo esta misiva a propósito de tu intervención anoche en el programa ¡De Viernes!, de Telecinco. Manifestaste que estás a punto de finalizar la redacción de tus memorias, en las que cuentas no “una verdad más”, sino “la verdad” sobre Rocío Jurado, tu hermana. Dijiste anoche -y se supone que es lo que dices en esas memorias- que no te explicas cómo Rocío Carrasco tardó tanto en ver a su padre fallecido, pues no estaba lejos de su casa de Paseo de La Habana: “Estaba en Madrid, en un centro comercial”.

Amador Mohedano, anoche, en ¡De Viernes! / Telecinco

Mientes descaradamente, Amador, y lo sabes. Porque tú no te dejas conducir por la verdad, sino por exponer la versión que pueda poner en duda el cariño que tu sobrina tenía hacia su padre, con un objetivo concreto: hacerle daño y manchar su dignidad. Con tu torticera manipulación  de los hechos no solamente ratificas el odio que tienes hacia tu sobrina, sino que muestras una actitud irrespetuosa hacia Pedro y hacia Rocío, desvirtuando la verdad de unos hechos que son fácilmente contrastables.

Sabes perfectamente, Amador, que Pedro Carrasco murió el 27 de enero de 2001. Fue su esposa, Raquel Mosquera, quien lo encontró sin vida al volver de su trabajo hacia las 15:30 horas. Ya ha explicado ella con detalle los pasos que siguió tras encontrarse en la cama sin vida a su marido. Rocío Carrasco no estaba esa tarde en Madrid -insisto, y tú lo sabes-, sino en Sevilla, concretamente en un centro comercial, junto a Fidel Albiac. Tiremos de hemeroteca: “Sonó el teléfono; atendió la suegra, se desplomó y les dijo que volvieran a casa. Al llegar a casa, Fidel le dijo que a su padre le había dado un infarto. Ella respondió algo como “bueno, pero está Raquel, mañana estamos en Madrid”. Él le hizo un gesto con la cabeza y ella entendió que había fallecido. Inmediatamente se marcharon a Madrid” (Fuente: ¡Hola!).

Mientras preparaban el viaje de vuelta a Madrid, Rocío ha explicado que “pidieron a alguien de la familia de Raquel que no se llevaran el cuerpo de la casa hasta que ella llegara, para poder despedirse allí, pero no le dieron esa oportunidad” (Fuente: La Vanguardia). Rocío y Fidel fueron directamente esa misma noche al tanatorio municipal de la M-30 (Madrid), donde fue fotografiada al llegar con el rostro reflejando un gran dolor. Fuente: ¡Hola. Rocío ha explicado que coincidió en el tanatorio con Raquel Mosquera y habló con ella en varias ocasiones.

Entre la verdad y la mentira, Amador Mohedano elige la versión que más pueda denigrar a su sobrina, Rocío Carrasco / Hola.com

Este relato de los hechos, tú los conoces perfectamente, Amador, pero tu falta de respeto por la verdad es casi patológica. Porque a ti, más que la verdad, lo que te interesa es la versión de los hechos que más pueden hacer daño a tu sobrina. Y si para ello tienes que inventarte que Rocío no estaba en Sevilla, sino en Madrid, tú te lo inventas sin pudor alguno. Es mentira que alguien pueda sentir amor por una madre, tu hermana, si ese alguien siente desprecio por quien ella más quería, su hija.

Quien quiera comprarte tu verdad, Amador, que te la compre. Quien quiera reírte la gracia en ese programa, Amador, que te la ría. Nosotros, amigo, ya te conocemos y ya los conocemos y sabemos de qué pie cojeas y de qué pie cojean. 

Recibe un afectuoso saludo de está tu amiga a la que tanto diviertes, Alba Haro.

Postdata: Otro día hablaremos de la organización del concierto "Rocío siempre". Dices que tu hermana quería que lo organizaras tú. Sin embargo, tú mismo afirmas que, cuando te enteraste de quién lo estaba organizando, acudiste a ella en amparo. Y tu hermana -lo dices tú mismo- se quitó de enmedio: "Habla con ellos". O sea, traducido a román paladino, "no lo vas a organizar tú, lo van a organizar ellos".

La enseñanza de Los Gallardos

Fátima Herrera
Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería

Los almerienses estamos acostumbrados al rigor del sol y a la dureza del viento, pero lo vivido en Los Gallardos ha traspasado cualquier límite de nuestra memoria. No hemos asistido a un incendio forestal común; hemos sido testigos de un monstruo de fuego de una devastación jamás vistas en nuestra provincia. 

La magnitud de esta tragedia, que se ha cobrado la vida de 13 personas, nos obliga a hacernos la pregunta que ya no podemos esquivar: ¿cuánto más vamos a esperar para tomarnos en serio el cambio climático? Lo ocurrido no es un hecho aislado. Los expertos llevan años advirtiendo de que el aumento global de las temperaturas y la sequía crónica están creando el escenario perfecto para incendios de “sexta generación”, fuegos ingobernables que escapan a cualquier capacidad de extinción humana. 

Almería, en la vanguardia de la aridez europea, se encuentra en la zona cero de esta crisis. Negar la urgencia climática hoy no es solo una postura política irresponsable; es una ceguera que pagamos con vidas humanas y con la destrucción de nuestro patrimonio natural. En medio de esta inmensa oscuridad, la solidaridad y el coraje han sido los únicos faros. 

Desde aquí un abrazo, lleno de fuerza y consuelo, a los familiares y amigos de las víctimas. Y nuestro más profundo agradecimiento a los bomberos, brigadas forestales, fuerzas de seguridad, sanitarios y a los innumerables voluntarios que han arriesgado su propia vida para frenar el avance de las llamas. La reconstrucción va a comenzar ya. El Gobierno de España va a declarar el territorio zona catastrófica con el objetivo de agilizar la llegada de las partidas económicas y la recuperación de las áreas forestales quemadas. 

Pero la verdadera respuesta a esta catástrofe debe ser un compromiso firme de toda la sociedad. Cuidar nuestro entorno, exigir políticas de prevención reales y asumir que la emergencia climática es la mayor batalla de nuestro tiempo y el mejor homenaje que podemos rendir a quienes hoy ya no están.

Loren Zotano: "Rocío Carrasco está gestionando el legado de su madre con una sabiduría increíble"

Marian Lozano
@marian65x

Loren Zotano es una figura reconocida de la crónica social de Estepona. Empresario, comunicador y memoria viva de una época dorada de la Costa del Sol, ha sido colaborador y presentador en Estepona Televisión y Radio, donde condujo programas como Memorias de un navegante, Confidencias con Loren y Ven y sígueme -título que eligió en homenaje a Rocío Jurado-, y fue colaborador de Café y té. Su trayectoria lo ha llevado a aparecer en programas de Telecinco como Aquí hay tomate, A tu lado, Sálvame, Viva la vida o en Antena 3 con María Teresa Campos. 

Loren Zotano, en una aparición en Telecinco

A primeros de los setenta trabajó en cruceros de superlujo, conviviendo con estrellas como Elizabeth Taylor, Cary Grant, Esther Williams, Jack Lemmon, escritores como Mary Higgins Clark y las más conocidas sagas familiares del mundo de las finanzas y la política. Pero si hay un nombre que marca su vida es el de Rocío Jurado, a quien siguió desde sus inicios por toda la geografía española y con quien compartió cientos de camerinos antes y después de los conciertos, algunas confidencias y momentos íntimos. 

Pregunta: Loren, ¿cómo estás?

Respuesta: Muy bien, Marian. Con mucha ilusión por recordar a Rocío y por poner en palabras una vida que, cuando la miro hacia atrás, parece casi una película. Hablar de ella siempre me remueve, pero también me llena de alegría. Lo primero que quiero aclarar es que Rocío era humilde, sencilla y con un corazón enorme. 

P: ¿Cuándo escuchas por primera vez el nombre de Rocío Jurado y cómo empieza tu interés por su música y su figura?

R: La escuché por primera vez en Barcelona. Tendría yo unos 18 años. Estaba visitando a un amigo y me dijo: "Vamos a ver a una chica nueva que canta muy bien, te va a encantar". Yo no sabía ni quién era. Fuimos, no sé si al Teatro Apolo, y allí la vi por primera vez. Lo que sentí fue una mezcla de sorpresa y fascinación. Tenía una voz que te atravesaba, pero también una presencia que no se podía explicar. Era una niña, pero ya tenía ese brillo que luego se convertiría en leyenda. Después de la actuación quise conocerla. Entré al camerino y estaba con su madre, muy sencilla, muy natural. En mitad de la conversación dijo: "Mamá, tengo ganas de un bocadillo de anchoas". Yo jamás había oído eso en mi vida; un bocadillo de chorizo sí, pero de anchoas… porque en Andalucía la gastronomía cambia muchísimo de una provincia a otra. Me ofrecí a buscárselo con mi amigo Agustín. Salimos del teatro, buscamos el bocadillo y se lo llevamos. Ahí empezó todo. Podemos decir que nuestra relación comenzó con un bocadillo de anchoas. 

"La madre de Rocío Jurado, que la acompañaba, era una figura fundamental. Una mujer de una dulzura tremenda, protectora, pendiente de todo. Rocío siempre decía: "Mi madre canta mejor que yo"

P: Tú. que viviste sus inicios y estuviste en tantos camerinos, ¿cómo era esa Rocío que el público no veía cuando se apagaban los focos? ¿Cómo era el ambiente en esa primera época? 

R: Ella era una persona amable, muy simpática. Por eso, cuando hablan de su fuerte carácter, no lo comparto. Yo nunca vi a esa mujer con tantísimo carácter como dicen. Solo he presenciado un par de enfados con su hermano Amador, pero nunca la he visto con malos modales ni nada de eso. Era normalísima, muy atenta, muy agradable con todas las criaturas que entraban al camerino. Venía mucha gente a verla y nunca decía que no. El trato con el público era estupendo. Su madre, que la acompañaba, era una figura fundamental. Una mujer de una dulzura tremenda, protectora, pendiente de todo. Rocío siempre decía: "Mi madre canta mejor que yo". Yo nunca la escuché cantar, pero ella lo afirmaba con orgullo y con una humildad que la definía. 

P: ¿Y el papel de los hermanos en aquella primera época? 

R: Eran muy jóvenes. Amador empezó a trabajar en la compañía con Rocío, en los camiones, en los montajes, ayudaba en el sonido y en cosas de esas, pero Amador no llevaba a Rocío. Fue después, cuando Rocío ya era una estrella, no como él dice: "Yo hice una estrella de mi hermana". A Rocío la podía haber llevado cualquier mánager americano con muchísimo más caché que Amador Mohedano. 

P: Se cumplen 20 años sin "La Más Grande". ¿Cuál es el secreto para que las nuevas generaciones sigan conectando con ella?

R: Las nuevas generaciones, aunque no la hayan visto en vida, perciben esa autenticidad. Su fuerza es atemporal. Y además, su repertorio es tan amplio y tan variado que siempre hay una canción que te toca, que te encuentra. Rocío ofrecía los conciertos más largos del mundo. Estaba tres horas delante del público, pero no se quería ir. Le decían "otra" y volvía a salir, enganchando con otra y seguía. Cuando actuaba en el Tívoli, decía: "Qué rabia me da este Tívoli. Cuando más a gusto estoy, hay que cortar", porque la actuación era muy corta. Y claro, lo que querían los que gestionaban el parque es que funcionaran las atracciones, no que estuviera todo el mundo horas ahí viendo a Rocío. Era una gran trabajadora. Cantando se calentaba la voz; cuanto más a gusto estaba, más cantaba. 

P: De todos esos momentos compartidos, ¿hay alguna anécdota o palabra que guardes con especial cariño? 

R: Tengo cientos, pero hay una que siempre me emociona. Fue en Marbella, en Oasis, un lugar espectacular que pertenecía a la princesa Soraya. Rocío actuaba allí y estaba Pedro Carrasco con ella. Cuando terminó el concierto, Pedro la esperaba con una toalla blanca, la acurrucaba con un cariño enorme y la llevaba al camerino. Era una imagen preciosa: la artista agotada, el marido cuidándola como si fuera un tesoro. Cuando me acerqué a saludarla, Pedro dijo que no podía pasar. Ella respondió: "Pedro, deja pasar a Loren, por favor". Me miró, se cogió el pelo y me dijo riendo: "Estoy hasta aquí de Pedro". Con humor, con cariño, con esa naturalidad tan suya. 

"El documental La Más Grande es maravilloso. He visto los cuatro episodios de un tirón y esa es la historia de Rocío sin aditivos, no podía reflejarlo mejor. Está hecho con cariño, con verdad, con respeto. Ahí se ve a la Rocío auténtica, la que yo conocí"

P: Estos días está en boca de todos la serie documental La Más Grande en Movistar Plus+. ¿Qué te parece la repercusión? 

R: El documental es maravilloso. He visto los cuatro episodios de un tirón y esa es la historia de Rocío sin aditivos, no podía reflejarlo mejor. La crítica está hablando muy bien del documental y con razón, porque está hecho con cariño, con verdad, con respeto. Ahí se ve a la Rocío auténtica, la que yo conocí. 

"Rocío Jurado confiaba plenamente en su hija Rocío. Y lo que está haciendo -el musical, el documental, el biopic con RTVE- es exactamente lo que Rocío habría querido: proteger su memoria, dignificar su obra y mostrarla tal como era"

P: El proyecto está impulsado por Rocío Carrasco. ¿Cómo valoras su labor para proteger y dignificar el legado de su madre? 

R: No puedo ser neutral porque adoro a la madre y a la hija. Lo que ha pasado Rocío Carrasco ha sido una injusticia enorme. Y aun así, está gestionando el legado con una sabiduría increíble. Es la heredera universal. Su madre se lo dejó todo porque confiaba plenamente en ella. Y lo que está haciendo -el musical, el documental, el biopic con RTVE- es exactamente lo que Rocío habría querido: proteger su memoria, dignificar su obra y mostrarla tal como era. He llevado muy mal todos estos años de crítica a esta criatura y este machaque durante tantísimo tiempo. Ha sido la injusticia más grande del mundo. Han llegado a decir que no quería a su madre, y lo ha dicho su tío consciente de que estaba mintiendo. 

P: Si tuvieras que elegir una sola canción que defina la esencia pura de Rocío Jurado, ¿cuál sería? 

R: Amor, amor, que es una canción que resume su fuerza, su sensibilidad y su capacidad de convertir el dolor en arte. Y Punto de partida es un bombazo. Rocío tiene coplas maravillosas, pero como las cantaba ella… ninguna otra. Ella hacía que cada canción pareciera escrita para ella. 

P: A principios de los setenta trabajaste en cruceros de superlujo. ¿Cómo llega un joven de la Costa del Sol a compartir espacio con estrellas como Elizabeth Taylor? 

R: Fue una época increíble. Aquellos cruceros reunían a la élite mundial. Yo era muy joven y aquello me abrió los ojos a un mundo que jamás habría imaginado. Conocí a grandes estrellas de Hollywood: Elizabeth Taylor, Cary Grant, Esther Williams, Jack Lemmon, escritores como Mary Higgins Clark, grandes fortunas de la política y las finanzas. Fue una época maravillosa donde aprendí a tratar con la élite internacional. Fue una escuela de elegancia, de discreción y de observación. 

P: Después de viajar por el mundo, decides asentarte y dedicarte a los negocios y a los medios locales. ¿Qué te llevó a  la televisión? 

R: Yo tuve un restaurante en Estepona, el Restaurante Loren, en la zona del Paraíso. Tuvo su momento, su auge, y ahí empezó a venir mucha gente conocida, entre ellos Lola Flores. Hablé muchísimo con Lola, era súper cariñosa, cercana y agradable. Quizás el saber contar las historias me llevó a tener un espacio en la televisión, pero sin buscarlo, me lo ofreció la alcaldesa al escucharme en una entrevista. 

P: Cuéntame una anécdota con Lola Flores. 

R: Un día llega Lola, entraba corriendo para que no la viera la gente, siempre muy tarde, a las 11 de la noche o más. "¿Cuántos sois?" "Pues un montón de gente". 14, 16, 12, no sé. Al momento aparecen Carmen Flores con Carmen Mateo... Y Lola le dice a su hermana: "Carmen, Carmen, dile a Loren dónde hemos estado el miércoles pasado". Y dice: "Con tu amiga la de Chipiona en Miami. Ay, qué casa se ha comprado, Dios mío. Ay, qué casa, por Dios". Y salta Lola: "Rocío en América gana muchísimo, muchísimo dinero. La que más". 

P: Como cronista social, ¿cómo ha cambiado la forma de hacer corazón desde aquellos años dorados hasta hoy? 

R: La crónica social de antes era más agradable, más cariñosa, más bonita, quizá más ñoña, más rosa. Pero luego se convirtió en sangrante. A mí esa crónica social tan agresiva no me gusta. Ahora hay que hacer sangre, si no, no están contentos. Y esa no era la crónica social de los famosos o de la Beautiful People de Marbella de entonces, donde todo era acordado y amable. 

P: ¿Crees que algo está cambiando en televisión con la incorporación de caras nuevas y gente más joven comentando la crónica rosa? Por ejemplo: Alba Carrillo, David Insua, Alberto Guzmán, Anna Gurgui, Javi Hoyos... 

R: Era necesario un relevo, me gustan mucho. María Patiño también debería estar, tiene sus cosas como todo el mundo, pero es muy buena para este tipo de periodismo. A mí lo que me enferma es ver a los de siempre en Telecinco y hablando siempre de los mismos temas. Cuando veo a Lydia Lozano interpretando ese papel del eterno chuminero, o a Rosa Benito, que es como si viera al diablo. 

"Si hoy tuviera a Rocío frente a mí, le diría: Rocío, cariño, tú eres, como siempre dices, la mamá gallina, que tú haces y cubres a toda la familia. Pero haz un cribado, cariño, un cribadito en tu familia"

P: Si hoy tuvieras a Rocío Jurado frente a ti en un camerino, 20 años después, ¿qué le dirías? 

R: Rocío, cariño. Tú eres, como siempre dices, la mamá gallina, que tú haces y cubres a toda la familia. Pero haz un cribado, cariño, un cribadito en tu familia. Y también le diría: gracias por tanto. Gracias por tu arte, por tu verdad y por tu cariño. Le diría que el mundo sigue necesitándola, que su voz sigue viva y que su legado está en buenas manos. 

P: ¿Algo más que añadirías, Loren? 

R: Sí. Mira si Rocío era generosa. Una vez le dije: "Rocío, cariño, no he escuchado a ninguna de tus compañeras de la farándula nombrarte". Y dice: "¿Qué te pasa. Loren? Si todas son maravillosas". Y a continuación, para seguir picándola, le conté que Isabel Pantoja había dicho algo feo públicamente con respecto a ella: "La que más discos vende soy yo, que quede bien claro". Y Rocío me contestó: "Loren, tú es que me quieres mucho, pero Isabel canta muy bonito". Ni una mala palabra. No le saqué una mala palabra.