Estamos en la fase crítica de las opiniones en medios y en la calle. Las
Administraciones están demostrando unidad. Hay que poner el foco en la
prevención. Este lunes hay más optimismo, pero el paisaje desolador con el olor
a quemado permanece. Ha sido la mayor tragedia, el fuego más mortífero con el
costoso peaje de vidas humanas y heridos graves. Nadie olvidará las dos noches
del mayor pánico en las que los municipios de Bédar y Los Gallardos han sufrido en
su historia con 12 muertos, resultado provisional. Víctimas que eran parte de
Bédar, confesó consternado el alcalde Ángel Collado con el dato jamás sufrido de
6.600 hectáreas devastadas por las llamas. Es bueno subrayar la unión y
colaboración que mantienen desde siempre Collado y el alcalde de Los Gallardos
Francisco Miguel Reyes. Este domingo me reiteró el alcalde de Los Gallardos
Francisco Reyes que la incertidumbre y el dolor permanecen. “Hay media docena de cortijos seriamente dañados pero que la vivienda totalmente perdida es la de
los herederos del propietario del Bar Anita donde empezó el
devastador”. Saltó a la sierra de Alcornia por la “sierrecica” que
va por la parte de atrás del cementerio de Los Gallardos y que se convirtió en
autopista del fuego que condujo al antiguo poblado minero de El Pinar,
convertido en urbanización de mucho nivel en la sierra de Bédar, estribaciones
de Sierra Filabres. El casco urbano de Los Gallardos estuvo a salvo por la
autovía que hizo de cortafuegos.
| Primeras imágenes del incendio de Los Gallardos |
Tras el duelo, imposible de olvidar, se entra en los desafíos que dicta el
sentido común y la experiencia de los expertos. La apelación al cambio
climático que nos acompaña ya ha entrado en la agenda y pelea política. Hace
falta conciencia de gestión con perímetros de protección en las casas aisladas
y en los núcleos de población. El monte necesita cuidados para reducir la carga
explosiva que produce víctimas. El vecino de Los Gallardos Esteban Cazorla
Rodríguez, una de las mentes más lúcidas, está atento siempre a la evolución de
la zona: “La ordenación del territorio debe caminar a modelos más cívicos. “Hay
mucha resistencia en propietarios que no miran, ni creo que reflexionen. Es
lamentable”. “Se necesita”, reitera Esteban, una tarea pedagógica incesante con
ese vecino que hace lo que le da la gana y te dice ahora habrá que pedir
permiso para talar o emprender cualquier tarea. Les contesto hombre mi abuelo
en los años cincuenta del pasado siglo tenía tractor y camión sin carnet hasta
que le impusieron la obligación de sacárselo…pero, reitero el problema es de
modelo. Perdimos por esos intereses populista que se declarara parque natural
las sierras de Cabrera y de Bédar cundo se planteó en la década de los
ochenta”. Esteban confía que la ciudadanía y las instituciones pongan luces
largas, sin cegueras partidistas para un futuro mejor. El 25 de febrero pasado,
precisamente en Los Gallardos, la Diputación Provincial de Almería presentó la
redacción del Plan Territorial de Emergencias Local (PTEL) ante representantes
de 49 municipios. Es urgente que se tengan claros los conceptos administrativos
de inversiones y recuperación.
Hace falta un cambio de paradigma. Antes había cortijos rodeados de
animales y a lo sumo crecía un pequeño parral en la puerta. Ahora muchos
cortijos son viviendas y la vegetación crece mal. El geógrafo Rodolfo Caparrós
Lorenzo es un reputado experto que precisamente reelaboró y regaló con su
generosidad el mapa de todo el territorio municipal a la corporación y a la
ciudadanía. Se queja de la falta de limpieza en las referidas montañas y sin
alternativa a la disminución de la actividad del pastoreo en la sierra. “Ha
habido una ocupación del suelo que es por lo menos negligente que contribuye a
las catástrofes como la de ahora”. “El incendio no es el problema, el problema
es que hay gente viviendo donde se puede producir tragedias con un urbanismo
caótico”. “En las zonas del medio rural con viviendas aisladas, la gestión debe
hacerse no en clave urbanística, sino en función de vidas humanas. De esta
tragedia conviene aprender mucho para no volver a caer en los mismos errores”.
La primera noticia que tuve del incendio fue por Enrique García Mauriño que
viajaba hacia Mojácar y me envió varias fotos en torno al antiguo bar Anita, en
Almocaizar, término municipal de Los Gallardos. Estaba viendo la etapa del Tour
y reenvié las fotos a varios colegas, como al director de este medio, diciendo:
me imagino que tendréis controlado este incendio de mi pueblo, intentar
averiguar qué ocurre. Después supe que el alcalde de Bédar llegó a esa barriada
para ponerse a disposición de su colega gallardero quien a los pocos minutos
tiempo le informó de que las llamas se dirigían a El Pinar de Bédar. Empezó
todo con desalojo de las primeras víctimas a Sorbas. Ahí se demuestra la unión
el trabajo a una de Ángel Collado y de Francisco Reyes, por cierto, miembro de
los Serrano, una famosa familia de ganaderos y pastores, que a otra gran
familia, los Picantes, han sido los guardianes de las sierras con su
pastoreo.
Juan José Crespo Haro antes de las seis ya estaba siguiendo el incendio desde Mojácar. “A todos se nos dirá ahora que limpiemos nuestras parcelas, pero las administraciones deben aplicarse el cuento de limpiar sus patios y el patrimonio público”. Sobre el origen de todo: “Mis hijas estaban en la casa de Bédar y fue el pastor amigo, José Antonio Torres Piñero, el Cano, que estaba en el camping, en las inmediaciones de la finca de los Chicharrotes que lo estaba viendo todo como si fuera una película de miedo en vaticinar por su experiencia que el fuego saltará hasta Bédar porque el viento lleva una velocidad endiablada y todo está seco. Subí a Bédar. En el pozo minero de Tres Amigos observé que el infierno empezaba con puntos de fuego que quemaban y saltaban cada 20 metros, reproduciendo nuevos focos de fuego. Detrás de mí iban dos autobuses de Autocares Rodríguez con los conductores, los primos Pedro Jesús Rodríguez y Juan Pedro Gómez que fueron a rescatar a vecinos de Bédar. Todos con una tensión que se reflejaba en las miradas y utilizaron otra vía de regreso. Yo llegué a mi casa de Bédar, recogí a mis familiares y regresé por Lubrin, La Rambla Aljibe, Antas y Mojácar”. La solidaridad continúa. En Australia hablan de lo ocurrido, según el director de cine británico Bart Layton, muy vinculado con Bédar y que se puso en contacto con Crespo.

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