El hasta ahora director de La Voz de Almería, Pedro Manuel de
la Cruz, es un referente del periodismo y uno de los directores más prolíficos
de España. De la Cruz Alonso (Albox, 1956) es desde hace mucho tiempo un
periodista legendario, cuyo legado trasciende en el tiempo desde que el editor
José Luis Martínez lo nombró director del periódico decano de la provincia, La
Voz de Almería, en 1988, noticia que publiqué en El País. Ambos modernizaron y consolidaron el liderazgo informativo y mantienen una lealtad admirable. En los
inicios profesionales, hubo un tiempo, mientras viajábamos en mis inicios en un
vetusto 850 o en un R-5, ya expresaba su pasión y exclamaba tras nuestras
primeras colaboraciones: “No es posible que nos paguen por un trabajo que nos
emociona cada día y, además, nos divierte”. Han sido casi 40 años de director
de periódico, un récord que le convierte entre los que mayor tiempo han estado
en el mundo al frente de una cabecera. En su carta de despedida del cargo
tituló “Concluye una Dirección de récord: 38 años, 5 meses y 9 días”. Ha sido
un proceso discreto que ha acabado con éxito. “Entré por la puerta pequeña y
salí por la grande, con humildad, sin creerme más que nadie”, nos dijo a José
Luis Masegosa y a mí. “Cuando he recogido mi despacho, he recordado que desde
siempre tuve una sensación de provisionalidad porque solo tenía un par de cosas
personales, entre ellas una foto nuestra en un lugar histórico como la Puerta
de Brandeburgo”. De la Cruz deja huella en el periodismo y en la habilidad para
ser un año tras otro, para nada una tarea fácil, referente de la opinión. .
| Alfredo Casas, con Simón Ruiz / La Voz |
De la Cruz, cuando estudiaba en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, ya enviaba crónicas y entrevistas para La Voz de Almería, periódico que leía desde niño cuando su hermano Ramón vendía periódicos desde su librería de Albox, punto de encuentro del mundo progresista. Sus primeros pasos los aprendió de la sabiduría albojense de Paco Torregrosa y del director de Ideal Almería, Miguel Ángel Blanco, referente periodístico de la Transición. Desde siempre, bebiendo de la capacidad global de su amigo Paco Cosentino, medalla de Andalucía, y reconocido en todo el mundo.
Compartió residencia universitaria y estudios en la Complutense con el exdirector de El Mundo Francisco Rosell. Ya con el título universitario, fue un reportero que desmontó con sus investigaciones al grupo de extrema derecha UFA, con reportajes para la revista Almería Semanal que dirigió el añorado Manuel Acién. Pedro M. de la Cruz ofreció para El País las crónicas de El caso Almería y para el extinto La Crónica entrevistó a los abogados y recogió las primeras reacciones tras la sentencia. Asunto que le acompaña desde aquella tarde del 10 de mayo de 1981 cuando lo llamé con un antiguo teléfono que funcionaba con monedas desde bar que había justo enfrente del Cementerio de Almería, lugar donde se les practicó la autopsia a las tres víctimas. Es curioso que en el trágico incendio forestal de Los Gallardos-Bédar que se cobró 13 víctimas fue una de sus últimas aportaciones a su periódico, radio y redes sociales. La incierta primera madrugada conversamos en varias ocasiones donde tuvo que cerrar la portada y coordinó un amplio despliegue humano y técnico con sinergias derivadas de las peticiones de toda Almería y del equipo nacional de Pedro Blanco para el programa Hoy por Hoy de la Cadena SER.
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Pedro Manuel de la Cruz ha permanecido cuatro décadas como director de La Voz de Almería / A. Torres
Pedro Manuel de la Cruz, voraz lector y conversador con una
inteligencia descomunal, aplicó sinergias para primera redacción
multimedia de España con la extinta Localia Televisión, el liderazgo de la
Cadena SER y el decano de la prensa provincial. Sus análisis de carácter
político y económico sobre el desarrollo de Almería lo han convertido en un
referente para conocer la evolución y desarrollo de una provincia de acogida
con todo lo que ella representa y con especial conocimiento de la génesis y evolución
de Cajamar, entidad de la que se siente admirador por la biografía de su
fundador Juan del Águila y orgulloso de la entidad como ejemplo del poder de
Almería.
En la memoria ha quedado la portada durante los sucesos racistas de El Ejido de febrero del año 2000 con aquella petición en la portada de La Voz: “Paz, Paz y Paz”. Una portada que permanece a la historia de la provincia. El detonante fue el asesinato de tres vecinos, pero los disturbios y la tensión fue de tal envergadura que alcanzó el tratamiento de medios internacionales y de ámbito nacional. Esa portada contribuyó a parar, pensar y lanzar ideas para la necesaria convivencia donde El Ejido ha avanzado de tal manera que hoy es una población de cien mil habitantes.
La hora de Alfredo Casas. La incomunicación, el agua, siempre el agua y el crecimiento en la era digital con la llegada del AVE queda en manos del periodista Alfredo Casas López (Almería, 1971). Se enfrenta a una tarea intensa, pero hermosa en una provincia, multicultural, en constante crecimiento. Alfredo lleva toda una vida dedicándose a la comunicación. Se ha ganado una reputación muy sólida. Le tracé un perfil en estas páginas en 2020 por su pundonor al realizar su programa desde su domicilio por la COVID-19. Su trabajo en Andalucía Directo, lo pude comprobar, fue brillante donde ejerció con plena libertad, tan amenazada ahora en todo el mundo. Se muestra feliz, tras ser nombrado director tanto de la cabecera líder en la provincia, La Voz de Almería, como de las emisoras provinciales de la SER. El lunes ya no estuvo ante el micrófono. En sus primeras declaraciones a Fran García, mostró ilusión y responsabilidad para seguir siendo referentes. Cuando le felicité por la nueva responsabilidad, vaticinó algunos objetivos como el fortalecimiento de contenidos audiovisuales con la transformación de que los estudios de radio se conviertan en platós multimedia. Quiere que la radio se escuche y se vea. Se debe convivir con los retos de la inteligencia artificial. Vivimos tiempos de polarización y de broncas en redes sociales. Trabaja para que las toxicidades e intereses no le alcancen a una carrera que comienza con la calle ganada, dada la empatía consolidada en programas imprescindibles como el Hoy por Hoy de la Cadena SER Almería que ha presentado desde 2011. Está claro que la envidia forma parte del ser humano. No somos ingenuos, pero si tenemos claro que deseamos suerte para unos tiempos en los que los bulos quieren ganar el relato, vía redes o de poderes con estrategia montada.

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