La Coordinadora Ecologista Almeriense denuncia que los causantes de la tragedia del incendio forestal en Los Gallardos y Bédar tienen nombres y apellidos. Ya desde 1999 vienen denunciando la proliferación de viviendas aisladas por la Sierra de Bédar en zonas no urbanizables, principalmente en el término municipal de Bédar y también en Los Gallardos. Desde esas fechas se empiezan a construir ilegalmente casas en medio del bosque, vendiéndolas, principalmente, a británicos. Pues era muy bonito (y vendible) vivir en el bosque y cerca del mar.
| El incendio, en Bédar / Coordinadora Ecologista Almeriense |
El territorio no tenía ningún tipo de acondicionamiento urbanístico. Eran viviendas aisladas, muy aisladas, se empezaron a construir sin ningún tipo de autorización, hasta que desde el Grupo Ecologista Cóndor, en 1999, empezaron a denunciar estos casos que en 2001 y 2002 hay una gran avalancha constructiva. El Ayuntamiento de Bédar al principio hacía la vista gorda (no se sabe a cambio de qué), pero debido a las denuncias ecologistas empiezan a hacer autorizaciones sin ninguna base legal. El Grupo Ecologista Cóndor, integrado en esta Coordinadora, lo denuncia reiteradamente a los ayuntamientos de Bédar y de Los Gallardos, y a las consejerías de Medio Ambiente y de Obras Públicas (con las competencias de urbanismo). Sin ningún tipo de respuesta.
Desde este Grupo Ecologista se emiten notas de prensa informando a la ciudadanía general, pero no se ve ningún interés por parte de las administraciones competentes en parar el desaguisado. Dada la actualidad de la primera nota de prensa emitida por Cóndor el 20 de Julio de 1999, la volvemos a repetir:
“El Grupo Ecologista Cóndor quiere mostrar su pública protesta y su más enérgica oposición a la actual política urbanística de algunos municipios de la provincia de Almería. Una política basada exclusivamente en la especulación y el lucro, y caracterizada por la proliferación de construcciones en suelo NO URBANIZABLE . Uno de los Ayuntamientos que más está abusando es el de Bédar.
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| Nota de prensa de 1999 |
La ordenación urbanística busca precisamente eso: Ordenar. Y ordenar debería significar agrupar todas las viviendas en una zona determinada y especialmente acondicionada. Ordenar no significa autorizar la construcción en cualquier lugar. Ordenar no es destruir la homogeneidad de una ciudad. Ordenar es, en definitiva, racionalizar y clarificar la estructura de una población, y evitar, por tanto, cualquier proyecto o actuación que suponga un impacto estético y ambiental para los vecinos.
El Grupo Ecologista Cóndor llama, por tanto, a los Ayuntamientos a reconsiderar sus actuales políticas urbanísticas, exigiendo la aplicación rigurosa de las normas de planeamiento vigentes y la determinación, efectiva y general (según una tipología previamente establecida), de zonas de uso industrial para cada municipio. En ellas habrían de concentrarse todas las industrias, almacenes y locales de la zona, evitando su dispersión, la incomodidad de los vecinos, y, por supuesto, los impactos ambientales que podrían producirse.
La Asociación Ecologista Cóndor, en un intento de concienciación de las autoridades competentes, exige el cambio de los actuales derroteros de la planificación urbanística de nuestra provincia, claramente influenciada por los poderes locales y por la explotación y el enriquecimiento inmediato, hacia una concepción de las ciudades, no como patrimonio de los Ayuntamientos, sino como bien de todos, como realidad física y cultural base de nuestra existencia y nuestra dignidad humana. Por eso, la planificación debe partir del ciudadano, no de los intereses particulares y privados y servir a los intereses de la sociedad, que lógicamente exige zonas verdes y barrios homogéneos, no almacenes y fábricas desperdigadas y antiestéticas”.


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