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Se abre juicio oral por el 'Caso Sálvame'

Alba Haro
@opinionalmeria

El Juzgado de Instrucción nº 4 de Madrid ha acordado la apertura de juicio oral en el conocido como Caso Sálvame (también denominado Operación Deluxe u Operación Luna) y ha remitido la causa a la Audiencia Provincial de Madrid para su enjuiciamiento. El auto, fechado el 25 de junio y firmado por el magistrado Marcelino Sexmero Iglesias, mantiene la libertad provisional de los acusados, impone fianzas de hasta 426.000 euros y deja definitivamente fuera del procedimiento a Alberto Díaz Martínez.

Según informa El Confidencial Digital, el procedimiento continuará contra nueve acusados. Los hechos se enjuiciarán por los delitos recogidos en los escritos de acusación, fundamentalmente descubrimiento y revelación de secretos, junto con otros ilícitos como posibles cohechos. La Fiscalía ya determinó en fases anteriores que, de todos los delitos inicialmente investigados, el caso se ha reducido prácticamente a un delito de revelación de secretos, algo habitual en el ejercicio de la profesión periodística cuando se trata de la difusión de información.

Situación especial de David Valldeperas

La posición procesal de David Valldeperas es distinta al resto. El Ministerio Fiscal solicitó durante la instrucción el archivo de la causa contra él al considerar que no existían indicios suficientes para sostener una acusación penal. Por ello, su juicio oral se celebrará únicamente por las acusaciones particulares que han decidido mantener las acciones contra el exdirector y presentador de Sálvame.

Quién queda fuera

El juez ha acordado que no procede la apertura de juicio oral contra Alberto Díaz Martínez, al haber quedado firme el archivo de las actuaciones respecto a él. Esta decisión cierra definitivamente la vía penal contra el que fuera otro de los rostros clave en la dirección del programa.

Figuran como posibles responsables civiles subsidiarios La Fábrica de la Tele S.L., Mediaset España Comunicación S.A. y Revista Rumore-Zoom Ediciones S.L.U.

Medidas cautelares y fianzas

Todos los acusados mantienen la libertad provisional. Deberán comparecer cuando sean requeridos y comunicar cualquier cambio de domicilio. Las fianzas más altas para garantizar posibles responsabilidades civiles son para el policía  Ángel Jesús Fernández Hita (426.000 euros) y el paparazzi Gustavo González González y La Fábrica de la Tele S.L. (ahora, en manos de Telecinco), 381.000 euros cada uno. Del resto de investigados, uno tendrá que depositar una fianza de 12.000 euros, y los demás,  9.000 euros cada uno.

Historia del caso

El 'Caso Sálvame' tiene su origen en abril de 2017, cuando la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional detectó que el programa Sálvame (producido por La Fábrica de la Tele para Telecinco) difundía información confidencial extraída de atestados policiales y bases de datos restringidas.

La investigación, conocida inicialmente como Operación Deluxe (u Operación Luna), reveló una presunta trama en la que el exagente Ángel Jesús Fernández Hita habría facilitado datos privados a Gustavo González González, colaborador y paparazzi vinculado al programa. Estos datos, según la acusación, llegaban después al equipo de redacción para su difusión en antena, afectando a la intimidad de más de 180 personas famosas y relacionadas con el mundo del corazón.

A lo largo de casi una década de instrucción, el caso se ha ido estrechando. La Fiscalía ha descartado gran parte de los delitos iniciales y ha solicitado el archivo para varios investigados, entre ellos David Valldeperas en abril de 2026, por falta de pruebas suficientes contra ellos.

Próximos pasos

La Audiencia Provincial de Madrid será ahora la encargada de celebrar el juicio. Los acusados disponen de tres días para designar abogado y procurador (si no lo tienen ya) y de diez días para presentar sus escritos de defensa, en los que podrán mostrar conformidad o disconformidad con las acusaciones y proponer pruebas.

Contra la decisión de abrir juicio oral no cabe recurso, aunque sí es posible recurrir en lo relativo a la situación personal de los acusados.

Con este auto concluye la fase de instrucción del 'Caso Sálvame' y da comienzo la fase de enjuiciamiento ante la Audiencia Provincial de Madrid, uno de los procedimientos judiciales más mediáticos de los últimos años vinculados al mundo de la televisión del corazón.

In memoriam: José Antonio Torres, centenario alcalde de Chercos

Manuel León
Periodista

No ha podido hacer capicúa con su saco de años; se ha ido José Antonio Torres a menos de un mes de cumplir los 101 años. No ha habido ningún otro primer edil en la historia de España que haya llegado al centenario con la vara de mando en la mano y la cabeza en su sitio. Él lo achacaba, jocoso, al buen aire que corría en su Chercos Viejo del alma donde nació en 1925, cuando gobernaba España un tal Miguel Primo de Rivera y no había un kilómetro de asfalto en toda la provincia; no había más que esparto, legañas y petates para emigrar a La Argentina.

José Antonio Torres / Diputación de Almería

Chercos, un pueblito almeriense de 300 habitantes donde el aire huele a hierba fresca y a mermelada, ha sido la cuna del primer alcalde en la historia de España que llega al siglo de vida en sus cabales y con la vara de mando en la mano. José Antonio Torres soplaba el 22 de julio de 2025 cien velas en su pueblo natal firmando edictos y dirigiendo el pleno municipal, aunque fuese ya en una silla de ruedas. José Antonio Torres, Leo en el zodiaco, aunque no creía en el horóscopo, era un correcaminos, un corredor de fondo de la política y de la vida. Su voz sonaba hace un año, desde el salón de su casa cherquera, aún briosa, aunque el oído le fallara. “Estoy bien, con un poco de parálisis en las piernas, pero aún voy a mi despacho a hacer las tareas del día” decía entonces. No sabía el primer edil más longevo de España y del mundo -mientras no se demuestre lo contrario (solo se sabe que en EEUU hubo un alcalde de 100 años, Vito Perillo, que gobernó en el pueblo de Tintin Fall)- si lo felicitaría mucha gente o no; lo que sí sabía es que tiene un hijo de 70 años en Sevilla que no pudor ir a llevarle un regalo porque se encontraba enfermo. 

De sus cien años de vida ha invertido 30 en ser alcalde. “Cuanto entré con 70 años en el Ayuntamiento decían que era viejo y mire usted, aquí sigo”, decía. José Antonio enterró a todos sus amigos, a toda su generación, es lo que tiene vadear la centuria con la cabeza en condiciones y el corazón en su sitio. “Yo quiero a la gente que tiene buen corazón, por eso me alegro de que te hayas acordado de mí, aunque seas periodista”, decía hace un año desde su casa.

José Antonio nació en una cortijada que se llamaba La Viñilla y con 18 años se fue a recorrer mundo. Se hizo guardia civil y vivió los años del plomo -sufrió un atentado- recorriendo cuarteles de Bilbao, Lérida, Sevilla y Albacete. Y al jubilarse volvió a su pueblo que ya era Chercos Nuevo, fruto del trabajo de un pariente que le precedió como alcalde, Antonio Sáez, que construyó 14 casas de yeso, que fueron como las primeras casas de Macondo hechas de barro y cañabrava. “Gracia a él, Chercos es hoy lo que es”, explicaba con generosidad. José Antonio ha conseguido mantener en pie este pueblo al que quería con toda su alma y que siguió gobernando tras rivalizar por el mando municipal con un sobrino. Ha acumulado ocho legislaturas y ha mantenido en pie a su pueblo, con un bar, una fábrica de mermeladas, un tanatorio, una iglesia, con becas para jóvenes y mucho amor propio. “Y sin subir los impuestos”, sentenciaba el que ha sido el alcalde más longevo de España (quizá del mundo). Tuvo la satisfacción de recibir en vida el Escudo de Oro de la provincia de Almería, su provincia. Descanse en paz José Antonio, hasta ahora el patriarca de los alcaldes.

Felipe González: abrazos y memoria

Ignacio Ortega
@opinionalmeria 

Cada vez que Felipe González habla, el PSOE contiene la respiración. No por lo que dice, sino por quién lo dice. Un expresidente no opina desde una tertulia: opina desde el peso de la historia. Y cuando ese peso se usa para exigir dimisiones sin pisar una urna, la democracia empieza a escuchar ecos que creía superados.

Los dos planos

Qué extraño protagonismo el de Felipe González. Como militante, tiene todo el derecho a pedir la dimisión de su secretario general, Pedro Sánchez. Faltaría más. La crítica interna es oxígeno democrático.

Nadie con memoria puede negar su papel en la Transición, la OTAN, la UE y la modernización de España. Precisamente por ese capital político inmenso, su palabra se mide con un rasero distinto al de cualquier otro militante.

Quizá sea por eso que una parte del país sigue buscando en la voz  de González un faro de certidumbre en mitad del oleaje actual. Para muchos de quienes vivieron la modernización de los ochenta, su palabra evoca un tiempo de consensos rotos hoy. No le piden análisis: le piden memoria. Y esa memoria, con sus luces y sus sombras, sigue teniendo crédito para una España que desconfía de sus nuevos dirigentes.

Lo que no tiene es derecho a confundir los planos. Una cosa es Ferraz y otra La Moncloa. Exigir la dimisión del presidente del Gobierno desde la tribuna de exjefe del Ejecutivo es saltarse la línea que separa al militante del hombre de Estado. Sánchez es presidente por la investidura del Congreso.

Un expresidente no pierde su libertad de expresión, pero adquiere una responsabilidad añadida. Sus palabras pesan en la historia de este país. Por eso, reclamar la dimisión de un gobierno legítimo exige coherencia con su propia hemeroteca. Que nadie se confunda: no se pide silencio a González. Se pide coherencia. Pedir la cabeza del presidente no es una opinión más cuando la hace quien ocupó ese despacho durante catorce años.

La hemeroteca

Si reclama coherencia moral, tiene hemeroteca para empezar. En 1998 acudió a la cárcel de Guadalajara para abrazar a José Barrionuevo, condenado por el secuestro de Segundo Marey. Fue el Caso GAL, un caso de terrorismo de Estado y fondos reservados. Un atentado a los valores de un gobierno democrático. Aquel abrazo quedó en la memoria como un gesto de lealtad personal frente a una condena que golpeó el corazón mismo del Estado.

No se trata de equiparar casos judiciales. El GAL fue terrorismo de Estado; el caso Koldo destapó mordidas. Se comparan gestos políticos. La foto que un expresidente elige hacerse ante la Justicia es un mensaje institucional. Y los mensajes de un expresidente nunca son inocentes.

Pedro Sánchez no ha pisado ninguna prisión ni buscado una foto junto a José Luis Ábalos, exministro condenado por el Tribunal Supremo a 24 años y 3 meses de prisión en la trama de las mascarillas por delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias. Lo expulsó del partido, lo apartó del grupo y dejó actuar a la justicia sin amparo público. Entre un abrazo en 1998 y esta distancia hay una forma distinta de entender la política y la responsabilidad ante la ley.

Tampoco ayuda a esa autoridad moral que, tras abandonar La Moncloa, ocupara un sillón en el consejo de Gas Natural Fenosa, hoy Naturgy, con 126.500 euros anuales hasta 2015. Todo legal. Pero la ejemplaridad política rara vez se agota en la legalidad.

La influencia de un expresidente no se mide en votos ni en escaños. Se mide en la capacidad de marcar el debate público desde la autoridad acumulada durante años de gobierno. Por eso, cuando reclama ejemplaridad a otros, resulta inevitable contrastar sus palabras con su propia trayectoria. Un expresidente tiene un capital inmenso: la palabra.

Por eso debe medirla más que nadie y rendir respuestas que nunca llegaron. No asumió responsabilidades políticas por los GAL más allá de decir que se enteró por la prensa. Tampoco ha hecho una reflexión pública de fondo sobre decisiones que contribuyeron a erosionar la confianza de muchos ciudadanos en sus dirigentes. Y hoy reclama una ejemplaridad que su etapa no siempre practicó. Son hechos, no preguntas. En democracia, los hechos pesan más que los abrazos.

La democracia española no necesita tutores. Necesita memoria. Y la memoria exige coherencia. Si no, lo que queda es ruido. Y de ruido, en España, vamos sobrados. Porque cuando Felipe González habla, no habla solo un militante socialista. Habla un expresidente del Gobierno. Y precisamente por eso importa lo que dice. Y pesa más lo que calló.

Rocío Carrasco, símbolo de fortaleza y resiliencia

Alba Haro
@opinionalmeria

La imagen pública de Rocío Carrasco atraviesa uno de los momentos de mayor reconocimiento. Lejos de quedar anclada en las polémicas que durante años marcaron su presencia mediática, la hija de Rocío Jurado ha conseguido abrir una nueva etapa profesional basada en proyectos culturales, documentales y formatos de entretenimiento que están consolidando una percepción muy distinta de su figura.

Rocío Carrasco, esta semana, en Onda Madrid

Esa transformación ha sido analizada por la revista Lecturas en un artículo firmado por su director digital, José Confuso, bajo el título «Un experto en comunicación: Rocío Carrasco pasó de ser vista como un personaje enigmático a convertirse en un símbolo de fortaleza y resiliencia. El público percibe su buena actitud».

El trabajo recoge el análisis del experto en imagen y marca personal Pau Sabaté, quien sostiene que la evolución de Rocío Carrasco representa uno de los cambios de posicionamiento más relevantes de la televisión española en los últimos años. A su juicio, desde su regreso en 2021 «pasó de ser vista como un personaje enigmático a convertirse en un símbolo de fortaleza y resiliencia», gracias a una estrategia basada en la autenticidad y en la construcción de una identidad propia.

Sabaté considera que actualmente Rocío Carrasco transmite «seguridad, carácter e identidad propia», proyectando una imagen mucho más sólida y autónoma que la que durante años estuvo condicionada por la controversia. Esa percepción se ha visto reforzada, según explica, por una comunicación más cercana, alternando grandes apariciones públicas con otras mucho más naturales, sin artificios y alejadas del exceso de exposición mediática.

El experto también destaca que programas como Bake Off y Hasta el fin del mundo han permitido descubrir una faceta distinta de la protagonista. Su participación en estos formatos ha demostrado, según afirma, que puede conectar con el público sin recurrir al conflicto. De hecho, sostiene que «el público percibe su buena actitud y la interpreta como un giro hacia algo más positivo y constructivo», dejando atrás una imagen asociada casi exclusivamente a la confrontación para vincularla ahora con valores como la superación personal, la capacidad de adaptación y la resiliencia.

Otro de los aspectos subrayados por Pau Sabaté es la oportunidad que tiene Rocío Carrasco para consolidarse como una figura televisiva renovada e independiente del peso de su apellido. Sus actuales proyectos, entre ellos el documental dedicado a Rocío Jurado y la serie sobre Pedro Carrasco, pueden reforzar esa evolución siempre que continúe apostando por una comunicación basada en la autenticidad y en la cercanía con el público.

La conclusión del experto resulta especialmente significativa. Advierte de que la televisión siempre entraña riesgos y que determinados momentos pueden magnificarse mediáticamente, pero considera que, si mantiene la coherencia de esta nueva etapa, Rocío Carrasco podrá consolidar definitivamente una imagen mucho más positiva y menos dependiente de las controversias del pasado.

Precisamente por ello llama la atención que, mientras diversos analistas destacan esta evolución favorable, algunos espacios televisivos continúen reabriendo debates que parecían ampliamente conocidos por la audiencia. Este mismo fin de semana, una colaboradora del programa Fiesta, de Telecinco, afirmó no comprender cómo Rocío Carrasco no mantiene relación con sus hijos, pese a que la propia cadena ha dedicado durante años numerosos programas a explicar el complejo proceso familiar que desembocó en esa situación.

Es legítimo que existan opiniones diferentes sobre Rocío Carrasco, pero también resulta razonable preguntarse si insistir de nuevo en ese aspecto de su vida personal contribuye a ofrecer una visión equilibrada de su realidad actual o, por el contrario, desplaza el foco de una etapa marcada por sus proyectos profesionales y por el éxito de los homenajes dedicados a la memoria de Rocío Jurado. En esa medida, puede interpretarse que determinados discursos pretenden cuestionar la nueva percepción pública que está alcanzando, insistiendo en una narrativa que buena parte del público considera ya suficientemente conocida.

En cualquier caso, el análisis publicado por Lecturas, firmado por José Confuso y sustentado en las valoraciones de Pau Sabaté, pone de manifiesto una realidad difícilmente discutible: Rocío Carrasco ha conseguido modificar de forma sustancial su imagen pública. Hoy es percibida por una parte importante de la audiencia como una mujer que ha sabido reconstruirse tras años de enorme exposición mediática, convirtiéndose en un referente de fortaleza, resiliencia y capacidad de reinvención. Todo indica que esa transformación ya forma parte de su identidad pública y que será ese nuevo perfil, más que las viejas polémicas, el que marcará el futuro de su trayectoria. A pesar de que haya una cadena de televisión empeñada en promocionar la intervención de personajes que se resisten a aceptar la nueva realidad personal y profesional de la hija de La Más Grande.

El Gobierno facilita que familiares de María Asensio accedan a indemnizaciones

Antonio Torres
Periodista

El Gobierno reconoce por vez primera a 63 víctimas de la Transición e incluye el caso Almería y a María Asensio de Overa. Las primeras grandes manifestaciones por el agua en los inicios democráticos trajeron tragedias. María Asensio de Huércal Overa murió víctima de un pelotazo de goma. La primera reacción la recogemos en exclusiva del actual secretario de Estado de Memoria Democrática del Gobierno de España, Fernando Martínez López, uno de los padres e impulsor de la Memoria, catedrático y exalcalde de Almería, quien mostró su alegría por el avance de la comisión y la luz que se le abre a las familias, víctimas de la violencia. Francisco Javier Mañas Morales, el hermano de Juan Mañas, el almeriense de Pechina, una de las víctimas del caso Almería, subrayó en exclusiva que celebran la resolución de la comisión que lleva varios años trabajando: “Los familiares de las 63 víctimas de la violencia policial y de la ultraderecha reconocidas por el Gobierno, nos hemos enterado de la noticia por los medios de comunicación. El esperado reconocimiento salda una deuda pendiente del Estado para con las víctimas, aunque no la deuda de justicia. Permanecemos a la espera de que el Estado lo comunique de forma oficial y directa a las familias”. Mañas pide que se acelere todo porque los familiares directos de las víctimas que buscaron libertad y democracia van falleciendo. Una vez concluido el trabajo de la comisión de estudio, el Gobierno impulsará el “acceso a la verdad judicial mediante los instrumentos de jurisdicción voluntaria que prevé la Ley de Memoria Democrática”.

Fernando Martínez preside la comisión / Gobierno de España

El documento oficial que obra en nuestro poder se denomina “Informe de la Comisión sobre las vulneraciones de Derechos Humanos acaecidas en el periodo comprendido entre la entrada en vigor de la Constitución española (29 de diciembre de 1978) y el 31 de diciembre de 1983”. Elaborado en aplicación de la Ley de Memoria Democrática. Incluye a María Asensio Morales, de 29 años, madre de dos hijos, casada con Baltasar Venancio Sánchez Alarcón, de 37 años, vendedor de frutas ambulante, en la madrugada del 4 de marzo de 1981, junto a las mujeres y niños de las casas de Los Menas, en la barriada de Overa, en el término municipal de Huércal-Overa, salieron al camino para impedir que Explotaciones Agrícolas Cuevas de Almanzora, Sociedad Anónima utilizara su agua. Tras una asamblea celebrada en el cortijo de María Molina donde se decidió que se continuaran las protestas ante una empresa que “venía a robarles el agua. Todo con informes judiciales favorables y en contra de los agricultores y jornaleros de la zona. En el transcurso de los incidentes, protagonizados por 80 vecinas y las fuerzas de la Guardia Civil, murió María Asensio. La vecina Mari Carmen Parra relató: “Estaba muy cerca de ella. Vestía pantalones y un jersey oscuro. La reconocí porque su cabello era rubio. De pronto, dio un brinco en el aire. Giró, como giran los protagonistas de las películas de vaqueros, cuando son alcanzados por una bala. Todo estaba lleno de humo de los gases. No se oía otra cosa que los disparos de las bolas de goma y los gritos de las mujeres. Pensé que se había desmayado, me arrodillé junto a ella, le tomé la cabeza y entonces me di cuenta de que tenía la cabeza abierta como una granada. Estaba desangrándose. Desde la margen del camino un Guardia Civil me apuntaba con el arma. Me dijo que la soltase. Quería llevármela. Empecé a gritar: `Vámonos, que van a matamos a todos´. Durante todo el día la Guardia Civil estuvo recogiendo los casquillos de bala y las pelotas de goma del suelo. Aún ahora, de vez en cuando, entre los naranjales encontramos algunas de aquellas bolas. Todo pasó en menos de 10 minutos”. A María Asensio se la llevaron aquel 4 de marzo de 1981 Hospital de Huércal Overa y falleció 19 días después en el Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca de Murcia. El director de LA VOZ Pedro Manuel de la Cruz tenía en dicho hospital un amigo médico, natural de Albox, que desmintió la versión oficial. De la Cruz y quien firma, visitamos al entonces teniente coronel de la Guardia Civil pidiendo explicaciones para nuestros medios de entonces. Nos abrazó llorando y nos entregó una cuartilla en la que explicaron que la mujer, me acuerdo perfectamente, podría haberse golpeado corriendo de espaldas con un objeto metálico que bien pudo ser una pieza de arado”. Ese jefe era Castillo Quero, el mismo que dos meses y seis días después, estaba al frente del caso Almería y nos dejó perplejos, llenos de dudas, hasta que se investigaron las mentiras.

El almeriense José Antonio Martínez Soler forma parte de la comisión / Gobierno de España

El periodista José Antonio Martínez Soler (Almería, 1947) ha formado parte de dicha comisión, presidida por su paisano Fernando Martínez.  Este lunes estará en el PITA con Cajamar y descansa varios días en Dalias con su amigo Antonio Cantón para ir perfilando su nuevo libro La Transición para jóvenes que saldrá en septiembre, según me adelantó el viernes. ¿Descubrió algún caso que desconocía durante las sesiones de trabajo de la comisión?, le preguntó en la contraportada de El País del pasado lunes Natalia Junquera: “Sí. Y los detalles sobre las víctimas que luchaban por consolidar la democracia me removían las tripas. También incluimos en otro apartado las que, como en el caso Almería sufrieron violación de derechos humanos a causa de los patrones de conducta antidemocrática, impunidad y gatillo fácil de policías, guardias civiles y grupos de extrema derecha. El informe es solo un primer paso. El Gobierno debería seguir avanzando para reconocer y reparar el daño causado a todas las víctimas durante la Transición, que no fue tan pacífica como algunos nostálgicos piensan”. Otro caso que le conmovió fue el del asesinato de Javier Verdejo Lucas en su Almería natal en 1976. “Apareció un guardia civil y le atravesó la garganta con un fusil. El gobernador civil lo tapó todo, dijo que el guardia tropezó y que se le había disparado el arma. Se llamaba Roberto García Calvo y años más tarde el PP lo promovió para ocupar un puesto en el Tribunal Constitucional. Que alguien que tapa crímenes terminara ahí duele. ¿Cómo va a impartir justicia alguien así?”. Martínez Soler sufrió torturas y secuestros en esos años de violencia antidemocrática. 

El exjuez de Instrucción de Almería, Baltasar Garzón, actual abogado y exjuez de la Audiencia Nacional, acaba de publicar La democracia amenazada (Planeta). En declaraciones a Leonor Mayor admite que la democracia está amenazada por la corrupción, “pero también por el negacionismo de la memoria democrática”. “Me duele que en este país cueste tanto asumir que hubo una dictadura feroz y que se sigan poniendo palos en el camino para reparar a las víctimas”. Con este informe se ha dado un primer paso valiente y necesario para fortalecer al Estado social y democrático, según el catedrático de Derecho Penal Landa Gorostiza.

Un subdelegado desconectado de la realidad

María del Mar Vázquez
Alcaldesa de Almería

La proliferación de cultivos domésticos de droga en Almería capital no es solo un problema de delincuencia; es una crisis social que exige una respuesta inmediata y contundente de la administración responsable, que es el Gobierno de España. En estos días iniciales de verano, con una ola de calor que acarrea el incremento de consumo eléctrico en los hogares y negocios por el uso del aire acondicionado, miles de almerienses sufren las consecuencias de la sobrecarga que suponen los enganches ilegales que emplean los delincuentes para el cultivo de las plantas. 

La falta de un control efectivo sobre estas actividades ilegales ha permitido que se hayan asentado en muchos barrios, generando un clima de inseguridad y miedo entre los vecinos. Los cultivos de marihuana no solo representan un desafío legal, sino que también traen consigo una serie de problemas colaterales que perjudican la vida cotidiana de quienes viven en las zonas afectadas. Desde el aumento de la delincuencia hasta la degradación de los espacios públicos, los efectos son devastadores. 

Estas plantaciones ilegales requieren un enorme consumo energético, lo que ha llevado a la saturación de la red eléctrica en muchos puntos de nuestra ciudad. Como consecuencia, hemos sufrido cortes de luz que afectan a miles de hogares, poniendo en riesgo la salud de familias enteras, especialmente en momentos de altas temperaturas. Esta crisis energética, que se repite verano tras verano, no puede ser minimizada ni ignorada. 

En pleno siglo XXI, es inaceptable que en una ciudad como Almería, que se esfuerza por seguir creciendo y prosperando, haya ciudadanos que se vean obligados a vivir bajo la amenaza constante de actividades delictivas que comprometen su bienestar e incluso amenacen su vida, como los usuarios de respiradores médicos que dejan de funcionar cuando se produce un apagón. Por todo ello es urgente que el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, asuma de una vez su competencia directa en este asunto y adopte medidas concretas y efectivas para acabar con este problema. Para ello sabe que siempre ha contado y podrá contar con la colaboración leal del Ayuntamiento y el apoyo de su Policía Local. 

Pero el representante del Gobierno de Sánchez en Almería debe dejarse de contemplaciones y dejar de estar desconectado de una realidad que nos afecta a todos. La presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado debe ser reforzada en nuestras calles, y se deben implementar operativos específicos que garanticen la erradicación de estas actividades delictivas, contando como siempre con el respaldo de la Policía Local que depende del Ayuntamiento. 

Los almerienses exigimos que la administración responsable actúe con la urgencia y la determinación que la situación exige, porque la seguridad y el bienestar de nuestros vecinos no pueden esperar más. Las familias almerienses no pueden seguir sufriendo cortes continuos de luz por culpa de quienes cultivan marihuana. Solidarizándome con los miles de vecinos afectados, quiero que sepan que el Ayuntamiento está aquí para defender sus intereses. 

No podemos permitir que la delincuencia y la falta de acción por parte de quienes tienen la responsabilidad de proteger a la ciudadanía sigan afectando a la calidad de vida de miles de almerienses. Es hora de que quienes tienen la responsabilidad de proteger a los ciudadanos de Almería actúen con firmeza, porque la inacción no es una opción. La lucha contra el cultivo de droga en nuestros barrios es una cuestión que nos concierne a todos, y el momento de actuar es ahora.

Orgullo de avanzar

José María Martín
Subdelegado del Gobierno en Almería
Secretario General del PSOE de Almería

Los tiempos en los que había que esconderse por amar a otra persona o por vivir libremente la propia identidad forman parte del pasado. Esa es, probablemente, una de las mayores conquistas de nuestra democracia. Y cada vez que España aprueba una nueva ley para proteger mejor los derechos de las personas LGTBI+, como la reciente reforma del Código Penal que castigará las llamadas terapias de conversión, nuestro país gana en justicia, pero, sobre todo, en dignidad. 

Nada de esto es fruto del azar, sino la consecuencia directa de decisiones que nos han situado en el camino correcto. Los avances de los que hoy disfrutamos fueron durante años reivindicaciones de miles de personas que lucharon contra el miedo, la discriminación y el silencio. Gracias a ese compromiso colectivo y al impulso de los gobiernos socialistas, España se ha situado a la vanguardia de Europa en derechos y políticas públicas que defienden la diversidad y la igualdad. Pero sería un error pensar que todo esto ya está garantizado para siempre. 

La discriminación continúa existiendo, aunque a menudo adopte formas más silenciosas. Está presente en el acoso, en los discursos de odio y también en ámbitos tan cotidianos como el deporte, donde demasiados jóvenes siguen sufriendo prejuicios e invisibilidad simplemente por ser quienes son. Por eso el Orgullo sigue siendo mucho más que una celebración. Es el recordatorio de que ningún derecho conquistado está garantizado para siempre y de que la libertad y la igualdad deben defenderse cada día. 

No es casualidad que algunos ayuntamientos gobernados por la derecha y la extrema derecha se nieguen incluso a colocar una bandera arcoíris en sus balcones. Puede parecer un gesto menor, pero responde a una estrategia mucho más amplia: convertir nuevamente la diversidad en motivo de confrontación. Aquellos que plantean la defensa de las personas LGTBI+ como un debate ideológico, en realidad lo que están cuestionando son los derechos humanos y la dignidad de una sociedad que solo puede llamarse verdaderamente libre cuando nadie tiene que esconder quién es ni a quién ama. 

Aquí, en Andalucía, debemos estar especialmente atentos a los acuerdos que Moreno Bonilla alcance con el partido de Abascal y que nos hagan retroceder en derechos. Por eso es tan importante no dar nunca nada por hecho y seguir defendiendo la libertad, la diversidad y la igualdad que simboliza el Orgullo.

La destrucción del litoral no cesa

Coordinadora Ecologista
Almeriense

La Coordinadora Ecologista Almeriense ha presentado sus alegaciones a las ampliaciones urbanísticas que pretende el Ayuntamiento de Pulpí, manifestándose contraria al desarrollismo urbanístico costero que no cesa. Manifestan que es necesario desclasificar todo suelo no plenamente desarrollado en el PGOU de Pulpí por los siguientes motivos:

Stop destrucción

1.         Dados los miles de viviendas vacías del municipio, los enormes sectores actualmente en desarrollo y la saturación del mismo en todo su litoral, especialmente en San Juan de los Terreros, no se justifica el desarrollo de sectores aun pendientes, lo cual debería conllevar su desclasificación. 

2.         Tales desarrollos deben evitarse máxime dadas las crisis Climática y de Biodiversidad en las que, a tenor de la Ley Climática, si como del Plan Europeo de Restauración de la Naturaleza deben eludirse todas las actividades no justificadas, especialmente las más dañinas y que más contribuyen a dichas crisis como es la urbanización y especialmente en una zona tan sensible como el litoral, máxime uno de alto valor ecológico y altamente amenazado y degradado. 

3.         Esto es especialmente el caso en zonas particularmente sensibles a nivel ecológico, como es el caso de Mundo Aguilón, en la ZEC de la Sierra del Aguilón, que nunca debió aprobarse, y donde quedan aun varios miles de viviendas pendientes de desarrollar; así como todo el enorme ámbito pendiente de urbanizar en San Juan de los Terreros, en especial en la zona entre Playa de las Palmeras y el casco urbano actual así como hacia el interior. 

4.         A todo ellos se suma el carácter inundable de gran parte de los terrenos urbanizables actuales, también en San Juan de los Terreros. 

Por lo que cualquier actuación urbanística debe de ser declarada inviable, siendo incompatible con la protección ambiental, la prevención de riesgos y la ordenación sostenible del territorio. Todo ello debería conllevar las desclasificación de todos los sectores aun no plenamente desarrollados y su calificación como suelo rústico y protegido, y destinarse todo esfuerzo a la conservación del litoral y la renaturalización de zonas urbanas no consolidadas, evitando toda nueva intervención en el litoral, incluidos paseos marítimos y similares.

¿Abrir libros o abrir cajas fuertes?

Ignacio Ortega
@opinionalmeria 

De niño me enseñaron que el mérito consistía en estudiar, trabajar y decir la verdad. Más tarde descubrí que la verdad tiene categorías. Está la verdad humilde, la que uno dice cuando no gana nada con ello. Y está la verdad valiosa, la que se administra cuando ya se ha ganado bastante guardando silencio.

Luego, en la Complutense, tuve un profesor, Jorge Uscatescu, interesado en cómo la cultura de la imagen moldeaba la mente humana. Solía advertirnos de que no confundiéramos la ficción de la calle con la realidad de las imágenes en la televisión. Aquella paradoja me pareció ingeniosa. Con los años empecé a sospechar que quizá tenía razón.

Hubo un tiempo que quise ser poeta. Una debilidad hoy. Luego advertí que los poetas pasaban hambre corrigiendo metáforas mientras otros se enriquecían corrigiendo licitaciones públicas. Y se me pasó el sueño.

Con los años, aquellas pantallas de las que hablaba Uscatescu dejaron de parecerme simples ventanas al mundo. Últimamente veo en ellas a investigados convertirse en colaboradores imprescindibles y a protagonistas de escándalos brillar como piezas clave de la verdad. Entonces empecé a preguntarme si la ficción estaba invadiendo la realidad o si llevábamos demasiado tiempo confundiendo una con la otra.

Con el tiempo surgieron  las dudas. Empecé a observar ciertos procesos judiciales y sentir que había desperdiciado media vida subrayando a Machado cuando debería haber aprendido cómo funciona el borrador en los márgenes de un expediente, cómo se multiplican los ceros en un presupuesto o cómo una declaración ante un juez puede tener más versiones que el Quijote.

Vivo en una época en que el conocimiento rentable no es quién escribió la Odisea, sino quién firmó qué, quién cobró cuánto y quién llamó a quién antes de que desaparecieran los expedientes. Antes, los que somos antiguos confesábamos nuestros pecados para salvar el alma; ahora, los modernos, para negociar con el futuro. Y no hay nada más literario que eso.

La corrupción ya tiene estética: nombres, grabaciones, titulares y confesiones; un relato donde la información vale más que la inocencia, como si la picaresca la reescribiera Kafka y la corrigiera un asesor fiscal.

Y lo más llamativo es que ya casi nadie se sorprende. Durante un día nos llegan  titulares, declaraciones, filtraciones y análisis y al siguiente forma parte del paisaje. La indignación se ha vuelto intermitente. Como ocurre con ciertos ruidos de fondo: terminamos acostumbrándonos a ellos.

Quizá esa sea la victoria más silenciosa de la corrupción: no el dinero que mueve ni los favores que reparte, sino la resignación que deja detrás. El momento en que deja de sorprender lo ocurrido y empieza a dar por hecho que volverá a ocurrir. Entonces me surge una pregunta inevitable: ¿qué lección extrae un joven cuando ve  ciertos nombres recorrer los pasillos del privilegio para acabar convertidas en piezas imprescindibles del relato?

La justicia tiene sus razones. Debe tenerlas. Las tramas rara vez se desmantelan sin que alguien hable. Pero una cosa es la lógica jurídica y otra su efecto simbólico. El poeta corrige un verso durante medio año. El otro corrige su declaración ante el juez en seis minutos.

Porque una sentencia resuelve un caso, pero la opinión pública extrae sus propias conclusiones. Y la conclusión que muchos alcanzan es que el talento útil no consiste en mantenerse limpio, sino en acumular suficiente suciedad para que, llegado el día, la información valga más que la culpa. Y más que el dinero. Por eso cada vez hay menos poetas. No porque falten palabras, sino porque hoy, cuando la realidad de la calle parece ficción, aquella advertencia ya no suena tan obvia.

Recuerdo entonces aquellas palabras del profesor Uscatescu. Durante años pensé que eran una simple provocación académica. Hoy ya no estoy tan seguro. Cuando los hechos parecen inverosímiles y las explicaciones resultan más difíciles de creer que los propios escándalos, la paradoja deja de ser un juego intelectual.

El poeta, ahí sigue, en su mesa intentando comprender el mundo. El otro ya lo comprendió. Por eso tenía las llaves. Pero la pregunta es qué hago mañana con mías. ¿Se las doy a mis hijos para que abran libros o para que abran cajas fuertes?

La revolución de “La Más Grande”

Marian Lozano
@marian65x 

Movistar Plus presenta a Rocío Jurado en un gran documento audiovisual como los que ya poseen míticas divas de la música internacional, como Tina Turner o Whitney Houston, que ruedan en las plataformas de streaming con gran aceptación del público. 

La Más Grande / Movistar Plus

Con el estreno del primero de los cuatro episodios de La más grande, el proyecto nacido a iniciativa de su hija Rocío Carrasco, el género documental patrio da un giro monumental gracias a la impecable dirección de Alexis Morante. El cineasta deja atrás el clásico formato de archivo polvoriento y se lanza con esta obra rompedora, donde destaca, entre otros, una fotografía impresionante. La cámara de Morante no se limita a presentar vídeos del pasado en bucle, sino que los muestra como auténticos tesoros artísticos. El documental juega a dos con entrevistas de archivo y actuaciones de la Jurado, y lo hace de tal manera que parecen grabadas ayer mismo. Sorprenden esos planos cortos que parecen estar pensadoa para enmarcar la grandeza de la chipionera.

Uno de los puntos más sorprendentes y quizás inteligentes del documental es la elección de una narradora completamente desconocida en España para llevar las riendas del relato, la actriz chilena Daniela Vega. Al evitar una voz en off familiar o un rostro sobreexpuesto de los medios, Morante consigue que el espectador se aleje de los prejuicios mediáticos. Y es que esa voz misteriosa funciona como un hilo conductor magnético que otorga todo el protagonismo a  Rocío Jurado.

Además, el documental renuncia a los grandes expertos biográficos o musicales y aporta pequeñas intervenciones cargadas de emotividad, como las de las primas de la Jurado, Ani y Rocío. Ellas, como testigos directos de su infancia en Chipiona, dan detalles más íntimos de sus comienzos, para enlazar con su imparable proyección como artista internacional. La producción también cuenta con el rigor académico de la investigadora y divulgadora de copla Lidia García, cuyas notas ayudan a contextualizar el impacto en la cultura popular de la artista.

Pero si algo llama la atención es como la narración muestra la maravillosa contradicción de la artista, entrelazando dos realidades que convivieron en ella. Por un lado, Rocío Mohedano, la mujer criada en la dureza de la posguerra, que asumió y respetó los valores tradicionales de una sociedad patriarcal e impregnada por los valores del catolicismo. Por el otro, Rocío Jurado, la artista de rompe y rasga que absorbió de golpe toda la modernidad que empezaba a asomar en España. La niña educada en el tradicionalismo a la que su padre no dejaba ser artista se plantó en Madrid y alcanzó el sueño de su infancia para llegar a ser La más grande e icono cultural, ya que con su arte y estética plantaría cara al machismo, a la censura y a la homofobia.

La Más Grande es un trabajo excelente y necesario para comprender por qué Rocío Jurado fue la mejor cantante del siglo XX que ha dado este país.

Tres años de postureo

Fátima Herrera
Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería

Tres años después de que la Sra. Vázquez asumiera el bastón de mando de Almería, la distancia entre lo que promete y cumple se ha ensanchado hasta límites inimaginables. Mientras dibuja una ciudad idílica y asegura haber cumplido el 80% de su programa electoral, nuestros barrios cuentan una historia radicalmente distinta. Tres años esperando la poda de un árbol que impide abrir las ventanas en verano a una familia del barrio de Araceli es un ejemplo más que suficiente. 

El peso de lo cotidiano no encuentra respuesta en la agenda de la alcaldesa. Pero gobernar es priorizar, y en este trienio las prioridades parecen haberse trasladado al terreno de la imagen y el postureo. La brecha de los barrios es hoy más visible que nunca, evidenciando una Almería a dos velocidades donde la periferia siempre sale perdiendo. Lo saben bien los vecinos de Loma Cabrera o Bellavista que siguen esperando sus pistas deportivas. 

El Casco Histórico languidece y la regeneración de la Almedina sigue siendo un boceto olvidado en un cajón. Almería se transforma a pasos agigantados en una isla de calor por falta de sombra: los árboles se retiran pero no se reponen, los parques infantiles continúan desprotegidos del rigor del verano, y tres años no han sido suficientes para solucionar el desfasado e insuficiente transporte público y resolver así el grave problema de movilidad que soportamos cada día. 

Resulta paradójico que, tras prometer una congelación fiscal, los almerienses asistan hoy a una subida generalizada del IBI, el agua y la basura. El dinero público, ése que debería coser las costuras de una ciudad desigual y mejorar unos servicios de limpieza y transporte visiblemente desfasados, se escurre con demasiada facilidad hacia el departamento de eventos, autobombo y postureo. 

Los almerienses merecen una ciudad más limpia, donde se garantice la conciliación familiar y el reequilibrio de sus barrios. El balance no se mide en porcentajes de autocomplacencia, sino en la mirada de unos vecinos que ya no quieren más promesas, sino cambio, trabajo y realidades.

Crédit Agricole compra el 9,9 % del banco de Cajamar por 150 millones

Juan Folío
@opinionalmeria

El grupo bancario francés Crédit Agricole S.A. ha anunciado la adquisición de una participación minoritaria del 9,9 % en el Banco de Crédito Social Cooperativo (BCC), entidad cabecera del Grupo Cooperativo Cajamar, por un importe de 150 millones de euros mediante una ampliación de capital. Es fundamental aclarar que no se ha comprado el 9,9 % de Cajamar Caja Rural, como han indicado de forma imprecisa algunos medios. La operación se refiere exclusivamente al banco matriz del grupo cooperativo.

Se trata del 9,9 % del Banco de Crédito Social Cooperativo (BCC), cabecera del Grupo Cooperativo Cajamar, y no de Cajamar Caja Rural directamente, como equivocadamente informan algunos medios

Estructura del Grupo Cooperativo Cajamar

Cajamar Caja Rural es una cooperativa de crédito de raíz almeriense, con sede en Almería, que mantiene un fuerte arraigo territorial y un papel protagonista en la financiación del sector agroalimentario (cuota de mercado nacional del 16,4 % en el primario). Junto con otras 18 cajas rurales, Cajamar integra el Grupo Cooperativo Cajamar. Las entidades que forman este grupo, junto con otros inversores minoritarios, son los accionistas del Banco de Crédito Social Cooperativo (BCC), que actúa como cabecera bancaria del conjunto: centraliza servicios, consolida cuentas y coordina la estrategia del grupo cooperativo. Por tanto, Crédit Agricole entra como accionista minoritario en el BCC, no directamente en las cajas rurales ni en Cajamar Caja Rural como entidad individual.

Una alianza estratégica que va más allá del capital

El acuerdo, firmado el 24 de junio de 2026 y sujeto a la no oposición de las autoridades competentes (se espera su formalización en los próximos meses), no se limita a la entrada en el capital. Incluye una alianza estratégica a largo plazo con una serie de actuaciones conjuntas en áreas concretas de negocio:

Custodia y administración de activos (asset servicing).

Factoring.

Leasing y renting de vehículos y bienes de equipo.

Soluciones de inversión.

Además, ambas entidades contemplan la posibilidad de desarrollar otras colaboraciones en el futuro próximo. 

La alianza se sustenta en las raíces cooperativas compartidas por ambos grupos y permitirá a Crédit Agricole desarrollar sus líneas de negocio en España con un socio cooperativo sólido, mientras que el Grupo Cajamar impulsará su desarrollo comercial y crecimiento orgánico.

Beneficios inmediatos y a medio plazo

Para el Grupo Cooperativo Cajamar (3,9 millones de clientes, aproximadamente 944 oficinas y puntos de servicio rural, y más de 5.200 empleados):

-Refuerzo inmediato de su estructura de fondos propios: el ratio de solvencia phased-in sube del 16,6 % al 17,1 %.

-Acceso a una gama más amplia y diversificada de productos y servicios financieros para sus clientes.

-Mayor impulso a su estrategia de expansión territorial y comercial, especialmente en los segmentos cubiertos por los acuerdos.

Para Crédit Agricole: acceso al mercado español a través de un socio cooperativo consolidado, con impacto no significativo en su ratio CET1 y potencial positivo en ingresos a medio plazo.

Declaraciones de los consejeros delegados

Manuel Yebra, consejero delegado de BCC-Grupo Cajamar:

“La incorporación como accionista de uno de los mayores grupos bancarios de Europa, que comparte la misma afinidad con el modelo de crédito cooperativo, aportará un nuevo impulso a nuestra estrategia de expansión y desarrollo, tanto territorial como en lo relativo a la amplitud y diversificación de la oferta de productos y servicios financieros dirigida a los más de 3,9 millones de clientes de Grupo Cooperativo Cajamar”.

Olivier Gavalda, consejero delegado de Crédit Agricole S.A.:

“Este acuerdo con BCC-Grupo Cajamar permitirá a las líneas de negocio de Crédit Agricole S.A. seguir desarrollando sus actividades en España, ofreciendo a los clientes de Grupo Cooperativo Cajamar una gama más amplia de productos y servicios financieros”.

Contexto del Grupo Cajamar

El Grupo Cooperativo Cajamar es el mayor grupo bancario cooperativo de España y una de las 10 entidades significativas del sistema financiero español por volumen de activos (64.678 millones de euros a marzo de 2026). Mantiene un fuerte compromiso con la inclusión financiera, el mundo rural y la sostenibilidad, con especial atención al sector agroalimentario y a las zonas con menor densidad de población.

Esta alianza con Crédit Agricole —décimo banco mundial, líder europeo en banca minorista, gestión de activos y bancaseguros— representa un paso relevante para fortalecer la posición competitiva del grupo almeriense y andaluz, preservando su carácter cooperativo y su arraigo territorial.

La operación está plenamente alineada con los objetivos estratégicos de ambas entidades y abre nuevas vías de colaboración internacional en beneficio de los clientes y de la economía de Almería y de España.

Rocío Carrasco emociona en Telemadrid al recordar a Rocío Jurado: “Nunca me faltó su figura”

Alba Haro
@opinionalmeria

Rocío Carrasco protagonizó este miércoles una de sus entrevistas más personales y emotivas en televisión durante su conversación con Nieves Herrero. La hija de Rocío Jurado acudió a Telemadrid para hablar del estreno de La más grande, la docuserie que repasa la vida y trayectoria de la artista, y aprovechó la ocasión para reivindicar el legado de quien considera una de las figuras más importantes de la música española.

Rocío Carrasco, con Nieves Heerero / Telemadrid

A lo largo de la entrevista, Carrasco se mostró cercana y reflexiva al recordar la influencia que su madre ha tenido en su vida. Uno de los momentos más destacados llegó cuando aseguró que “la figura de mi madre nunca me faltó”, una afirmación con la que quiso expresar que el recuerdo y la presencia de Rocío Jurado han permanecido intactos pese al paso de los años.

La colaboradora y productora explicó que el nuevo proyecto audiovisual nace con la intención de acercar al público una imagen más completa de la cantante, mostrando no solo a la artista admirada por millones de personas, sino también a la mujer que existía detrás de los escenarios. Según señaló, la docuserie recoge aspectos inéditos de su vida personal y profesional, con especial atención a sus valores, su fortaleza y su capacidad de superación.

Durante la conversación con Nieves Herrero, Carrasco insistió en la necesidad de preservar la memoria de Rocío Jurado para las nuevas generaciones. En este sentido, destacó la importancia de conservar documentos, imágenes y testimonios que permitan comprender la verdadera dimensión de una figura que marcó la historia de la música y la cultura popular en España.

La entrevista estuvo marcada por un tono emocional y por continuas referencias al vínculo entre madre e hija. Lejos de centrarse en polémicas familiares, Carrasco puso el foco en el legado artístico y humano de la cantante, defendiendo que su recuerdo sigue despertando admiración y cariño entre el público.

La aparición televisiva coincide con el lanzamiento de La más grande, una producción que aspira a ofrecer una mirada renovada sobre la vida de Rocío Jurado y que vuelve a situar a la artista en el centro de la actualidad cultural. Para Carrasco, se trata de un homenaje necesario a una mujer cuya huella continúa muy presente veinte años después de su fallecimiento.

Con esta intervención, Rocío Carrasco reafirma su papel como principal custodio del legado de Rocío Jurado y vuelve a reivindicar la vigencia de una figura que sigue siendo un referente indiscutible de la música española.

Compartir llaves

Ignacio Ortega
@opinionalmeria

En España crecen las parejas LAT -Living Apart Together-: relaciones estables sin compartir casa. El INE aún no las mide, pero sociólogos como Luis Ayuso, de la Universidad de Málaga, y Pedro Sánchez Vera, apuntan a un 6-8% en mayores de 50. No es una moda. Es una forma silenciosa de vínculo basada en una intuición sencilla: a veces el espacio también es una forma de cuidado. El fenómeno, asentado en Europa, gana terreno aquí entre quienes dejaron atrás la crianza y las urgencias económicas.

Cuando los hijos se marchan y la presión económica afloja, aparece una pregunta nueva: ¿qué mantiene unida a una pareja cuando ya no hay nada que gestionar juntos?

Conozco el caso de Jacinto y Elena, que se encontraron frente a esa pregunta tras veinte años casados. Durante mucho tiempo apenas tuvieron ocasión de planteársela. Los hijos ya habían hecho su vida.

La casa seguía intacta: las fotografías familiares sobre el aparador, los mismos cuadros en la pared. Elena desayunaba oyendo la SER; Jacinto encendía la TV. Durante años no repararon en esas diferencias. Ahora pesaban más que los muebles. Una noche, mientras cenaban, Elena preguntó si eso era ser felices. Jacinto tardó en contestar. No supo qué decir. La pregunta quedó ahí, como una taza olvidada sobre la mesa.

Para ellos, como para tantos, aquella decisión no prometía soluciones perfectas. Implicaba más gastos, menos certezas y explicaciones incómodas. No es para todos. Ni es gratis. Mantener dos hogares exige recursos. Y asumir soledades que la convivencia amortigua.

Aun así, descubrieron que la respuesta no estaba en compartir más espacio, sino en conservar el deseo de seguir encontrándose. Entre la rutina y la ruptura apareció una tercera vía: vivir separados para seguir juntos.

Jacinto alquiló un apartamento a tres calles de ella. Elena reorganizó la casa. Ahora, la distancia no paga las facturas ni quita los ronquidos, pero hace que “¿desayunamos mañana?” vuelva a ser una pregunta y no una costumbre. Se ven para pasear o ir al cine. Hablan menos, pero lo que se dicen vuelve a importar. No son los únicos: cada vez más parejas descubren que la intimidad no siempre necesita compartir techo.

Él le riega las macetas cuando ella viaja. Ella le escribe: “Mañana hay arroz caldoso con almejas”. No comparten armario. Comparten cuidados. Comparten llaves.

El clan que nació y vivió a expensas de Rocío Jurado

Marian Lozano
@marian65x

El conflicto de este clan familiar es un auténtico laberinto de traiciones cruzadas donde, al final, todos se deben explicaciones a todos. Por un lado, Ortega Cano tendría que pedirle cuentas a Rosa Benito por las declaraciones televisivas que lo dejaron en mal lugar, pero también por haber atacado duramente tanto a su hijo José Fernando como a los hermanos y hermanas del torero. Al mismo tiempo, Ortega debería exigirle explicaciones a su propia hija, Gloria Camila, por mantener una relación más que amigable con Antonio David, el mismo hombre que lo amenazó con contar sus intimidades en televisión y que llegó a hacerlo. A su vez, Gloria Camila tendría motivos para pedirle explicaciones a su padre por renunciar a parte de la herencia que Rocío Jurado les dejó a ella y a su hermano José Fernando, cediendo supuestamente a las peticiones de Amador y Gloria Mohedano. Estos dos últimos, los tíos, también deberían pedirle explicaciones a la propia Gloria Camila por su cercanía con Antonio David, recordando que este fue uno de los peores detractores de La Más Grande y llegó a demandarla por mil millones de pesetas. Un Antonio David que ha sido criticado por Rosa Benito en infinidad de ocasiones tanto en plató como entre bastidores.

Rocío Carrasco / Cadena Dial

En esa misma línea de agravios, José Fernando tendría que pedir cuentas a Rosa Benito por contar barbaridades de él de cuando era niño. Por su parte, Amador Mohedano tendría que hacer lo mismo con su hija Chayo por criticarlo en los platós siguiendo el ejemplo de su madre. Una Chayo Mohedano que, a su vez, cae en sus propias contradicciones pues cargó duramente contra su prima Rocío Carrasco, contra el programa Sálvame, contra Telecinco y contra las seguidoras de la Marea Fucsia debido al apoyo que brindaban a Rocío. Sin embargo, Chayo debería haber pedido explicaciones primero a su propia madre, Rosa Benito, por seguir trabajando en Telecinco, y a su padre, Amador, por continuar colaborando esporádicamente en los programas de la misma cadena que ella tanto repudiaba.

Para cerrar el círculo de reproches, Rocío Flores debería pedirle explicaciones a su padre, Antonio David, por haber fustigado durante años a su madre, Rocío Carrasco, y a su abuela, Rocío Jurado. Además, la hipocresía del clan queda al descubierto al recordar que el propio Antonio David Flores cargó duramente contra Amador Mohedano, para llegar un día a dejar de lado sus diferencias y terminar pactando un plató de televisión en el que atacar conjuntamente a Rocío Carrasco. Incluso se ha llegado al ámbito judicial generando tensión innecesaria, y es que Gloria Camila denunció a Rocío Carrasco para frenar la docuserie En el nombre de Rocío, alegando la existencia de unos manuscritos que supuestamente pertenecían a su madre y dejaban en muy mal lugar a Ortega Cano. Esta terminó desistiendo del proceso en el momento en que en el juzgado le enseñaron a su abogado de qué documentos se trataba. Ahora, la hija del torero amenaza con demandarla de nuevo por una autobiografía de la de Chipiona que la artista entregó en vida a Rocío Carrasco, que relata sus vivencias desde sus orígenes hasta su divorcio de Pedro Carrasco, y en los que se basa el citado documental. 

En definitiva, se trata de un galimatías donde triunfa la traición entre todos y la lealtad brilla por su ausencia, con la única excepción de Rocío Carrasco, quien se ha mantenido al margen de las disputas hasta que la situación se volvió insostenible y decidió romper su silencio. Curiosamente, tras contar su realidad, todos los miembros del clan se unieron en un frente común en su contra, olvidando de manera hipócrita sus propias traiciones del pasado para aliarse como enemigos de Rocío Carrasco y de alguna manera de Rocío Jurado. A este bloque se sumó estratégicamente Rocío Flores quien separada de su madre por una sentencia de malos tratos y tras años sin mantener ningún tipo de relación con sus tíos Amador, Gloria y Rosa Benito y con Ortega Cano, aprovechó el conflicto de estos con su progenitora, para retomar el contacto con ellos y aunar fuerzas.

Esta inquina colectiva se perpetúa en la actualidad, coincidiendo con el 20 aniversario del fallecimiento de Rocío Jurado, ya que, con motivo de ello, Carrasco ha promovido un biopic que graba RTVE y un documental en Movistar Plus para honrar la memoria de la artista, producción que ha invitado a participar a Ortega Cano, Amador Mohedano y Gloria Mohedano. Sin embargo, todos han declinado la propuesta por el hecho de que Rocío Carrasco aparece como productora ejecutiva. Con este desplante, vuelven a evidenciar su rechazo hacia ella, intentando ensuciar un proyecto que solo busca mantener el legado de la artista. Este boicot no es nuevo, ya que la familia se ha negado a visitar el museo que Rocío Carrasco inauguró en Chipiona dedicado a la cantante o acudir a la presentación del sello que Correos emitió en su honor. El trasfondo de esta actitud radica en que los Mohedano y Ortega Cano siguen creyendo erróneamente que son los verdaderos legatarios del recuerdo y la herencia musical de Rocío Jurado, ignorando deliberadamente que la artista nombró como heredera universal a su hija Rocío Carrasco. Mientras, Gloria Camila llora en los platós de televisión reclamando que ella también es hija de la chipionera, Amador hace entrevistas despotricando contra su sobrina, Rosa Benito amenaza con largar y AD aprovechando el tirón mediático de Rocío, engorda su cuenta bancaria recaudando Bizums con el único trabajo que se le ha conocido en los últimos veinticinco años: hablar mal de Rocío Carrasco. Poniéndose en la piel de la hija de la Jurado ante semejante panorama de puñaladas por la espalda, pantomimas televisivas, demandas judiciales infundadas, pactos de conveniencia tras años de vacío y un boicot constante al recuerdo de su propia madre, resulta completamente comprensible que la única salida digna y saludable sea la indiferencia y mandar a toda la familia a freír espárragos de una vez por todas, buscando la paz lejos de un entorno tan destructivo.

Verano

Ignacio Ortega
@opinionalmeria 

En esta ciudad, el verano no llega: se instala. Cada año, desciende limpio desde mayo a octubre. Y en ese agobio que es belleza se aprende a resistir, con la misma parsimonia de los ferris que se alejan ante mí, hacia Orán, Melilla o Nador.  No pide permiso ni tiene prisa. Si tuviera río, estaría seco; si tuviera sombra, no sería Almería. El calor lo cubre todo como piel ajena imposible de quitar. No hay tregua. Ni para las flores, ni para los humanos, ni para el sueño.

El asfalto se agrieta como la piel vieja. El suelo cruje bajo las suelas. El mar, que en otro tiempo alivia la ciudad, en verano arde. El viento es un aliento caliente que empuja sin refrescar. Al atardecer, en lugar de chicharras, puedes escuchar el crepitar del suelo bajo un sol que declina entre las calles, mezclando el calor acumulado con el olor del azahar y el salitre que llega desde el puerto.

Recuerdo aquellos veranos que eran como un suspiro bajando desde Jaén,  tumbado en la penumbra de una habitación frente a la playa del Zapillo. La persiana bajada, la luz filtrándose en rayas oblicuas, el ventilador girando sin fe. Afuera, voces apagadas. Dentro, el tiempo detenido. Entonces el verano era otra cosa: un refugio lento, una promesa. Hoy el calor de este verano lo borra todo. Se borran los nombres, las palabras, las frases. Se borran y amenazan con perderse para siempre. Todo ha cambiado mucho. También yo, arrastro mis recuerdos sobre esta piel gastada, que ahora pertenecen a las arenas de estas playas. Hasta los olores a salitre y humedad vieja vuelven, y todo lo guardo, suspendido en mi memoria.

Pronto los días se acortarán y el último sol de este verano, afilado como un cuchillo, dejará su huella en la ropa, en las calles, en la memoria de quienes vivimos y pasaron por aquí. Almería no se deja olvidar. Ni su luz que no ilumina sino que te atraviesa y te deja en el alma una huella impregnada de sal y  silencio que desciende desde allá, al fondo, de una alcazaba vigía, como un faro que se impone frente al mar y la ciudad. Si algo tienen los veranos de Almería, es que los almerienses no reniegan de su sol, sino que buscan a alguien con quien compartirlo, que es la forma brutal de hacernos más humanos.