Hay ocasiones en las que las redes sociales convierten un gesto cotidiano en una controversia nacional. Eso fue lo que ocurrió tras el concierto que Niña Pastori ofreció el pasado sábado en el Starlite Occident de Marbella. La artista, como acostumbra a hacer en numerosos eventos, atendió a los seguidores que se acercaron al photocall para inmortalizar el momento con una fotografía. Entre ellos se encontraban Rocío Flores y su padre.
| Niña Pastori, en RNE / RNE |
Lo que podría haber quedado en una simple imagen de admiración hacia una cantante terminó convirtiéndose en el detonante de una oleada de críticas dirigidas, principalmente, contra Niña Pastori. En las redes sociales aparecieron mensajes de todo tipo. Algunos usuarios expresaron su "decepción absoluta", otros anunciaron que dejaban de seguir a la artista y hubo quienes cuestionaron que se hubiera fotografiado con Rocío Flores y su padre.
La cuestión de fondo merece una reflexión serena. ¿Debe un artista seleccionar a los asistentes que desean hacerse una fotografía con él? ¿Es razonable exigir que, en apenas unos segundos y entre decenas o centenares de personas, realice un juicio previo sobre cada uno de quienes se acercan a saludarle?
La respuesta parece evidente. El photocall de un concierto no es un tribunal ni una declaración de principios. Es un espacio de cercanía con el público. Quienes pasan por allí lo hacen como admiradores de la música, no como representantes de una causa política o social. Convertir cada fotografía en una adhesión personal supone atribuir a una imagen un significado que, sencillamente, no tiene.
Resulta injusto responsabilizar a Niña Pastori de una fotografía que responde a una práctica habitual en prácticamente todos los conciertos y eventos públicos. La cantante no organiza un proceso de selección entre sus seguidores ni pregunta por la vida, las opiniones o la trayectoria de quienes se acercan a saludarla. Atiende a quienes esperan ese breve instante de cercanía con la artista a la que han ido a escuchar.
La propia Rocío Flores quiso pronunciarse sobre la polémica en el programa De Viernes. Lo hizo con visible emoción, hasta el punto de romper a llorar. "Me da muchísima pena que yo vaya a disfrutar de un concierto con mi padre de una artista que para mí es indiscutible, que es increíble. Me da muchísima pena que eso la gente lo utilice para cancelarla y tirarle 'hate' a ella", afirmó. Y añadió unas palabras dirigidas directamente a la cantante: "Desde aquí te pido disculpas si esto te ha ofendido, pero a mí me duele porque al final creo que no hemos hecho nada malo. Solo hemos ido a disfrutar de un concierto".

No hay comentarios:
Publicar un comentario