Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Campanadas y aprovechados

Miguel Ángel Vázquez
Portavoz del Gobierno de Andalucía

Canal Sur Televisión se ha convertido, por desgracia, en protagonista del comienzo de 2015. La pifia en las campanadas ha sido el centro de los comentarios en los medios de comunicación, en las redes sociales y en las tertulias privadas durante las últimas horas. Una circunstancia lógica ante un patinazo de esta envergadura.

La reacción de la cadena ha sido diligente: petición de disculpas a los miles de andaluces que no se pudieron comer las tradicionales doce uvas por la interrupción de la señal desde Almería con dos anuncios publicitarios, explicaciones ofrecidas a su audiencia (los informativos contaron el episodio sin restarle gravedad, con honestidad y profesionalidad) y al resto de opinión pública, apertura de una investigación interna para aclarar lo sucedido (en principio, todo apunta a una negligencia) y asunción de responsabilidades (dimisión del responsable de Emisiones y Continuidad). Respuesta impecable y contundente ante una crisis que así lo requería.

Reacción del PP andaluz

Otros han querido aprovechar este resbalón para intentar hacer leña del árbol caído. El error humano en la retransmisión de las campanadas no puede ser la coartada para cuestionar la existencia de la cadena pública ni para sacar de nuevo a relucir los manidos tópicos sobre los andaluces. El Partido Popular de Andalucía no se ha sumado directamente al pelotón de fusilamiento de Canal Sur pero sí ha participado del festín difundiendo informaciones críticas a través de su cuenta de Twitter.

Otros se han despachado a gusto en las redes sociales criticando la falta de formación o recurriendo a los estereotipos de los andaluces indolentes y adictos al jolgorio. Posiciones mezquinas las de unos y las de otros.

Cuando se escribe con trazo grueso, se incurre en demasiadas injusticias. No cabe el ensañamiento con el que algunos desnudan sus intenciones ocultas. Ni este yerro empaña el prestigio y el buen oficio de los trabajadores de RTVA, ni resta importancia a la cadena para la vertebración de esta tierra, ni afecta lo más mínimo a la imagen de un pueblo trabajador, honesto y con talento como el andaluz.