Juan Carlos Usero
Presidente de la Diputación de Almería y candidato a la alcaldía de Almería
Ha costado, pero al final hemos conseguido que los dirigentes del Partido Popular rompan su mutismo y digan abiertamente qué harían en España para acabar con la crisis, en el caso de que llegaran al Gobierno. Ya han reconocido que privatizarán servicios sociales clave, derogarán derechos fundamentales y pondrán en marcha un plan de ajuste similar al de David Cameron en Reino Unido, que ha impuesto a los británicos el mayor tijeretazo al Estado del Bienestar en décadas y ha suprimido 500.000 empleos públicos.
El Partido Popular pretende que los ciudadanos paguen por recibir asistencia sanitaria básica o por llevar a sus hijos al colegio, y privatizar recursos como los que ofrece la Ley de Dependencia. Vamos, aplicar el modelo que ya han puesto en marcha allí donde gobiernan, como, por ejemplo, en el Madrid de Esperanza Aguirre. Ya lo han dicho. Si llegan al Gobierno eliminarán la ley de matrimonio homosexual impulsada por Zapatero, devolviendo a este colectivo a su histórica marginalidad, derogarán la nueva ley de plazos para el aborto, que ha equiparado esta norma con las que existen en los países europeos más avanzados en materia social, y eliminarán la paridad del Gobierno, respetada por el presidente socialista desde su primera legislatura en La Moncloa. Si llegan al Gobierno harán como Cameron en Reino Unido y, después de ocultar sus intenciones, impondrán el plan de ajuste más ultraliberal que se conoce y que el propio Mariano Rajoy ha defendido. A saber: destruir medio millón de empleos públicos, subir las tasas universitarias, reducir el presupuesto de dos tercios de las escuelas públicas o recortar el gasto en materia de sanidad. Si lo consiguen, faltarían calles en España para que los ciudadanos protestaran, pues estaríamos ante el mayor golpe al Estado de derecho desde que se recuerda, poniendo en peligro los logros cosechados por el Gobierno socialista desde que Zapatero llegó a La Moncloa en 2004, pues, en definitiva lo que pretenden es romper las reglas de nuestra sociedad del bienestar y arrebatar a los ciudadanos los derechos que tanto tiempo les ha costado conseguir.
Por mucho que se empeñen en intoxicar, todo el mundo sabe que los socialistas nunca traspasaremos ciertas líneas rojas, aquellas que coinciden con los límites del Estado del Bienestar. Defendemos los principios por los que hemos luchado siempre: sanidad pública, educación para todos, desarrollo de la Ley de Dependencia, protección de los más débiles, más derechos, más igualdad, en definitiva, un Estado de Bienestar dotado de recursos suficientes y que se desarrolle en consonancia con la ciudadanía. Una agenda repleta de respeto a la ciudadanía, proyectos de futuro que garanticen el empleo, protección a las familias y garantías sociales para todos; la agenda roja socialista de la solidaridad.
