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El cambio de los tiempos con Pérez Siquier desde La Chanca

Antonio Torres
Periodista

La obra de Carlos Pérez Siquier se puede contemplar en Madrid hasta finales de agosto. En su obra se capta la transformación de la pobreza extrema de Almería y la fuerza del color. 

Dice Antonio Muñoz Molina que Pérez Siquier, sin proponérselo, hace una crónica del cambio de los tiempos y de las transformaciones sociales, desde el blanco y negro de la pobreza de la Chanca a los coloridos sintéticos de los bañadores de los turistas en los años setenta, desde las facciones austeras de los pobres a las carnes rollizas untadas en cremas de los que se tuestan al sol en la indolencia de las vacaciones pagadas.

La obra del Premio Nacional de Fotografía 2003, Carlos Pérez Siquier (Almería, 1930-2021), pionero de la fotografía en color, se puede contemplar hasta finales de agosto en Madrid. A lo largo de su trayectoria, el fotógrafo, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2018, ha creado un corpus fotográfico que se adentra de manera tangencial y al tiempo profunda y mordaz en los debates de su momento. Por sus series fotográficas discurren la periferia social, las alteraciones visuales surgidas del desarrollismo franquista, el choque cultural producido por la llegada masiva del turismo foráneo a España, hasta su reciente repliegue hacia ámbitos más personales, según la Fundación Mapfre Madrid. 

Siquier fue una figura destacada en la forja del modernismo fotográfico y en la profesionalización general de la fotografía en España. Ocupó un lugar destacado en la escena española, primero por su obra neorrealista y después como pionero de la fotografía en color. Actuó desde una posición periférica al margen de ambas disciplinas, con una perspectiva única y plenamente consciente de su propia autoría, a pesar de haber comenzado con una comprensión intuitiva de la fotografía que tenía más que ver con la de un transeúnte que con la de un retratista, explican desde la Fundación Mapfre. Esta exposición constituye una amplia retrospectiva de sus series más destacadas realizadas entre 1957 y 2018, e incluye un importante número de fotografías inéditas y materiales documentales que enriquecen nuestra comprensión de su trayectoria. 

Santiago Alfonso, de la Fundación Cosentino, celebra el éxito de la exposición, que visitó el pasado jueves. El exproductor de Canal Sur Radio y Televisión Federico Ríos García, apasionado de la imagen, destaca que uno percibe al instante el tacto y capacidad de organización que ha puesto la Fundación Mapfre en una exposición de fotografía que resulta original. No es lo mismo contemplarla en Almería que en Madrid, donde observas a la gente, especialmente los jóvenes, seguirla con mucho interés. La exposición incluye las series más significativas, datadas entre 1957 y 2018. Aparecen imágenes inéditas y abundante documentación organizada en siete secciones, de recorrido cronológico.

La Fundación Maprfre viene centrando su programación de verano en la foto. Sus salas de Recoletos en Madrid acogen sendas muestras dedicadas a Paolo Gasparini y a Pérez Siquier. Este con una concepción contundente de lo que implicaba la autoría, con el tiempo alcanzaría un uso más expresivo del color en sus imágenes.

La Chanca es el barrio más fotografiado y más emblemático de Almería por la lucha en la búsqueda de la dignidad representada históricamente por la Asociación de Vecinos La Traiña. La serie de la exposición comienza precisamente por La Chanca que desde “Más de Arte” indican: “La Chanca es un espacio ultralocal, pero en la mirada de Pérez Siquier supera el contexto andaluz: es inevitable que estas imágenes nos evoquen las de los mencionados neorrealistas italianos, en las que actores no profesionales transmiten nuevas verdades justamente por apelarnos desde sus raíces y su espontaneidad. Pérez Siquier fotografiaría este lugar, más desde la intuición que buscando consolidar un proyecto cultural, y tanto en blanco y negro como en color cuando este no era habitual, subrayando en ese último caso la sensualidad tonal del barrio y la personalidad de su arquitectura sencilla, y rozando, en ocasiones, cierta abstracción. En este artista la irrupción del cromatismo llegó con el desarrollo industrial, pero hubo de enfrentarse con él a cierta incomprensión y su incorporación se debió sobre todo a un intento de dejar a un lado enfoques miserabilistas que pudieran evocar pasados tremendismos y Españas negras; de hecho manifiesta una admiración profunda por el carácter superviviente de estos vecinos y deja que sus figuras hablen más que sus ideas previas, aunque cierto enfoque político no deja de encontrarse implícito (Mi Chanca era real hasta cierto punto, llegó a decir)”.

El almeriense supo ganarse el afecto y la admiración de muchos periodistas. Dirigió el Anuario de Fotografía Española Everfoto y cubrió la corresponsalía en España del Club Photografique de París ´Les 30x4”, según consta en la ficha biográfica publicada por el Centro Pérez Siquier de Olula del Río en su página web. El mundo de la comunicación, revistas especializadas, los telediarios, y los medios escritos han sabido de la figura del artista ms grande de Almería y que pese a todas las ofertas del mundo supo que su trabajo estaba en esta provincia, sin centralismos de Madrid, Barcelona y Sevilla. Pérez Siquier realizó su primera exposición en 1955. Un año más tarde fundó, junto con el editor y catedrático José María Artero, la Agrupación Fotográfica Almeriense (AFAL) que revolucionó la fotografía. Ambos fundaron la revista del mismo nombre de la que Siquier fue redactor jefe y se organizaban para distribuir la revista, escribiendo las direcciones en sobres y depositándola en el buzón de Correos. Eran tiempos de trabajos impagables, sin medios y con técnicas rudimentarias. AFAL entró en contacto con los principales grupos de fotografía creativa europea y con el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA), así se recoge en el catálogo más importante de la fotografía por su carácter internacional que dirigió Manuel Falces. Participó en “Mediterranéennes en París y en el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y ahí ya dejó su trabajo de empleado de banca o sus fotos para aquellos encargos del ministerio de Información y Turismo de Fraga Iribarne con la apertura del Parador de Mojácar (1966) y el Aeropuerto.

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