Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Publicación no comercial.


Sin la reserva de tortugas no seguirán las obras del AVE

Manuel León
Periodista

Ya no hay marcha atrás: a partir del 26 de septiembre, 270 propietarios de Los Lobos, Los Guiraos, Guazamara y otras pedanías rurales de Cuevas del Almanzora están citados por la empresa Ineco -subcontratada por el Administrador de Infraestructuras Ferroviaria (Adif)- para firmar las actas de previas de ocupación de 500 hectáreas de terrenos y poder hacer la gran reserva de tortuga mora del Sureste Peninsular. Están amenazados por este proyecto de medidas compensatorias -indispensable para seguir adelante con las obras del AVE Murcia Almería- fincas enteras en cultivo, miles de naranjos, pomelos y limoneros, olivos, palmeras y palmitos centenarios, campos de lechuga, berenjena y una docena de cortijos y casas rurales; están amenazadas las tierras de familias enteras apellidadas valeros, cervelleras, ponces, rojas, navarros, ávilas, Pérez, que viven desde hace centenares de años en esos pagos o que emigraron a Sabadell, Hospitalet o Badalona y que aún conservan, como oro en paño, el roal que heredaron de sus abuelos.

Concentración de vecinos afectados

Desde que hace cinco años se diera la voz de alarma sobre este expediente de expropiación, ha habido promesas, encuentros y reuniones ministeriales en Madrid para reestudiar este proyecto, pero todo ha quedado en agua de borrajas. Desde finales de agosto, técnicos de Ineco han venido realizando el trabajo de campo, clavando estacas orientativas pintadas de rojo y rosa sobre los lindes de las fincas, por lo que han sido objeto de varias denuncias en el cuartel de la Guardia Civil “por invadir sin permiso terrenos privados”.

El pasado viernes, los vecinos de Los Lobos protagonizaron una concentración en la pedanía, con las cámaras de Canal Sur de testigo, bajo el grito de ¡No a la expropiación!, pero el lunes la resolución del expediente del Ministerio de Fomento salió publicada en el BOE, con pelos y señales. La técnica de Ineco Lourdes Lunera explicaba ayer que a partir de ahora se enviarán las citaciones a los propietarios y se estudiarán las alegaciones para intentar ser sensibles con los afectados. Ineco redactará un informe medioambiental para el Adif, cuyos directivos tendrán la decisión de incluir modificaciones para salvaguardar las viviendas y las tierras de labor del proceso expropiatorio.

Según Lunera, aunque hay una superficie estimada de 500 hectáreas, el documento medioambiental del que parte el compromiso de realizar esta reserva no establece unas medidas predeterminadas. El objetivo es crear un pasillo verde para el reptil entre las sierras de Almagro, Almagrera, Los Pinos y El Aguilón como compensación por la pérdida de hábitat para la tortuga y zonas LIC provocado por las vías del tren de alta velocidad entre Almería y Murcia.

El documento, redactado por especialistas de la Universidad de Elche, hace más de  una década, se pretende aplicar ahora sin tener en cuenta que la mayor parte de la zona a expropiar ha pasado de secano a regadío a consecuencia de las aguas del Negratín que llegaron en 2004 y que ha habido inversiones  por más de un millón de euros en obras de electrificación. Varios centenares de familias viven directamente del empleo que proporcionan las cosechas de frutas y hortalizas de esos invernaderos y campos de cítricos amenazados. Tanto el alcalde de Cuevas, Antonio Fernández, como el pedáneo, Serafín García, han hecho llegar su malestar al Adif.

El secretario de Estado de Infraestructuras, Manuel Niño, trasladó el lunes al diputado Juan José Matarí que “para que puedan comenzar las obras del tramo Pulpí-Cuevas  adjudicadas a la empresa Sacyr es condición necesaria que finalice antes la adecuación de la reserva de tortugas en fase de tramitación”.