Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Publicación no comercial.


Alcalde Torrecillas

Emilio Ruiz

Desde ayer tarde Albox tiene nuevo alcalde. En cinco meses, el tercero: Rogelio Luis Mena, Sonia Cerdán y, ahora, Francisco Torrecillas. Las elecciones municipales concedieron nueve concejales al Partido Socialista –mayoría absoluta-, siete al Partido Popular y uno a Ciudadanos Libres y Unidos (Cilus). En condiciones normales sería un escándalo la designación como alcalde del único concejal de esta formación local. Vistos los acontecimientos, la elección de Francisco Torrecillas no solo no es un escándalo, sino que, de todas las opciones posibles, es la decisión más acertada.

El nuevo alcalde, Francisco Torrecillas (CILUS), se vio arropado por todos los concejales socialistas y por los dirigentes provinciales Juan Jiménez (diputado nacional), Adela Segura y Rodrigo Sánchez (diputados autonómicos)

Anoche, además de nuevo alcalde los socialistas estrenaron concejal (Fotos: Juan Sánchez)

A esta situación se ha llegado tras un cúmulo de disparates que animo a algún escritor aficionado local a que lo recoja en un tratado. Más que nada, para que quede constancia de ejemplos de cómo nunca se deben hacer las cosas en política. Ni en política ni en periodismo. El último capítulo de ese libro recogería episodios emocionantes. Como ese en el que una muy joven concejala ofrece su voto al líder de la oposición, o como ese en el que un periodista local se presta a realizar labores intermediarias o aquel en el que algunos periódicos reciben como una tormenta la noticia de que no va a gobernar quien no ganó las elecciones. La lectura de algunos medios, de papel y digitales, en los últimos días produce algo más que sonrojo.

"El problema de Albox es que los socialistas lo han hecho tan rematadamente mal que el mejor pago que merecían era mandarlos a la oposición"

El problema de Albox es que los socialistas lo han hecho tan rematadamente mal que el mejor pago que merecían era mandarlos a la oposición. No busquen un único culpable de la cadena de despropósitos. Son todos. Y en ese ‘todos’ hay que incluir a todos los integrantes de la candidatura y a la dirección provincial del PSOE. Ésta, por no haber mostrado desde el principio una mayor contundencia.

Ahora bien, la hilera de errores socialista no debía desembocar inevitablemente en un retorcimiento de la voluntad de los albojenses. Los electores de Albox votaron muy mayoritariamente a los candidatos socialistas, y ello tras una gestión anterior que era de su agrado. Suplantar esa voluntad era una operación demasiado arriesgada del Partido Popular y de Juan Pedro Pérez Quiles. Creo que, hoy, ni el PP ni su candidato deben mostrar malestar alguno por terminar el asunto como ha terminado. La otra opción era peor. Porque por encima de situaciones alarmantes –en Albox, de éstas, hay unas cuantas, y por fortuna será los tribunales los que delimiten responsabilidades- está el respeto a la voluntad popular. Es de justicia reconocer que ninguno de los concejales socialistas que en la actualidad forman parte de la Corporación está inmerso en proceso penal alguno.

"Al nuevo alcalde le van a llover –le están lloviendo ya- los calificativos de quienes no han visto culminadas sus expectativas"

Desde algunos medios de comunicación se echan las manos a la cabeza al ver cómo es alcalde de Albox quien solo obtuvo en las elecciones 354 votos. Quien piense así desconoce dos cosas. Una, la dificultad que entraña en un candidato independiente obtener un puesto de concejal en un pueblo como Albox, en el que el voto está enormemente polarizado entre los dos grandes partidos. Y otra, y principal, no conoce a Paco Torrecillas. Al nuevo alcalde le van a llover –le están lloviendo ya- los calificativos de quienes no han visto culminadas sus expectativas. Tendrá que cubrirse con una coraza. Ahora bien, eso de ‘ultraderechista’ y ‘franquista’, eso es demasiado.

Momentos antes de su elección el ya nuevo alcalde de Albox ha marcado territorio: “1. Estableceremos tolerancia cero a la corrupción y a las corruptelas, y promoveremos la máxima transparencia en las actuaciones públicas, y 2. Aplicaremos el principio de máxima eficacia en el uso de los fondos públicos, que son propiedad de los ciudadanos fruto de sus impuestos”. Quienes conocen a Paco Torrecillas saben que su proceder no va a ser otro. Y quienes conocen la situación política actual de Albox deben saber que, de entre todas las opciones posibles que había para desencallar la situación, la elegida anoche es sin duda la mejor.