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El Pendón como ejemplo

José Fernández
Periodista

Al margen del fervorín histórico que ha llegado a contraponer el ardor guerrero del Santiago y Cierra España con las perfumadas cítaras de la corte del último rey moro de Almería, la celebración del Día del Pendón nos puede resultar muy útil para reflexionar acerca de la validez del sentido práctico de las cosas. Ya saben que, por mucho que griten o embistan unos y otros, lo de la Toma de Almería no fue en realidad tal, ya que los Reyes Católicos no entraron a sangre y fuego pasando a cuchillo a los residentes, ni los almerienses de aquella época eran todos unos refinados poetas que pulsaban delicadamente las cuerdas de sus laúdes entre los nenúfares de los estanques.


Al final la cosa quedó en el típico chalaneo en el que todos nos podemos reconocer fácilmente. Ni los cristianos tenían ganas de seguir guerreando (ochocientos años de escabechina cansan una barbaridad) ni los moros tenían posibilidades de resistir con éxito el ataque, ya que estaban sitiados, no podían recibir ayuda y la dominación de España estaba ya tocando a su fin.

Por lo tanto (y aquí es donde vuelvo al sentido práctico de las cosas) debemos suponer que se entabló una mesa de negociación entre ambas partes y finalmente se pactó un precio por la rendición de la plaza. Era una práctica habitual entonces para evitar baños de sangre tan improductivos como innecesarios.

Así que menos hazañas bélicas y menos genocidios. Lo que quiero decir es que cuando las situaciones están tan claramente delimitadas que prolongarlas en el tiempo sólo puede añadir dolor y pesar a una ya larga lista de padecimientos, tal vez lo prudente, lo inteligente y hasta lo económico es buscar una salida razonable que nos evite más quebrantos.

Lo apunto aquí por si alguno de ustedes es el militante socialista (no creo que Sonsoles lea este periódico) que conoce las intenciones de Zapatero de presentarse o no a las próximas elecciones. ¿Podría intentar convencer al todavía presidente del Gobierno de lo penoso que resultará para todos que se empeñe en permanecer más tiempo en su puesto? ¿No les parece que unas elecciones anticipadas nos ahorrarían problemas?

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