Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Las perversas privatizaciones de Huércal de Almería

María José López Pacheco
Concejal no adscrita del Ayuntamiento de Huércal de Almería

De todos son conocidas las políticas privatizadoras que aplica el Gobierno del Partido Popular, tanto a nivel nacional como provincial y municipal. Esas políticas de desprecio absoluto hacia "lo público" vienen acompañadas en muchos casos de cierto favoritismo hacia empresas afines al partido.

Como consecuencia de ello se produce lo que se ha dado en llamar en términos políticos “la puerta giratoria” o bien desembocan en tantos y tantos casos de corrupción política, amiguismo y compadreo que desgraciadamente están salpicando toda la geografía española. Acabamos de ver a Jaume Matas, exministro y presidente balear, entrando en prisión por tráfico de influencias, al presidente de la Diputación de Ourense, Baltar, imputado por contrataciones a dedo y un largo etcétera...

Ayuntamiento de Huércal
Aquí, en Huércal de Almería, municipio del que soy concejal, tampoco nos hemos librado de las privatizaciones. Se privatizó el servicio de recogida de basuras, el de limpieza viaria, el servicio de ayuda a domicilio, la limpieza de los colegios, etc. Servicios por los que en algunos casos pagamos hasta más que los vecinos de Almería capital.

Pero el más sangrante, el que más daño y más danmificados está dejando en nuestro municipio es el servicio de aguas, concedido a Aqualia. Día tras día vemos quejas vecinales por cortes, averías, inundaciones, daños en viviendas y negocios… En fin, un auténtico desastre que, junto a los malos olores provenientes de los vertidos al río de los municipios colindantes y las plagas de insectos, mosquitos, cucarachas y roedores, está haciendo la vida muy difícil a nuestros vecinos.

Estas políticas en las que se hacen prevalecer a la empresa privada deberían redundar en un mayor bienestar para los vecinos, y si no es así, es responsabilidad de quien hizo la concesión reclamarle a las empresas un servicio digno y de calidad para quienes con sus impuestos pagan esos servicios.

Dentro de esa política privatizadora hay ciertos aspectos que no logro entender. Hace unos días tuve acceso a un documento fechado el 14 de de julio, en el que el concejal de Urbanismo y Servicios solicitaba la aprobación de un gasto de 545,11 euros para la contratación de personal para la limpieza de dependencias. En el mismo documento se hacía constar que se aprobaba la contratación, se aprobaba el gasto con cargo al presupuesto municipal y que la empresa adjudicataria de dicha contratación era Eulen, la misma que realiza la limpieza de los colegios de Huércal de Almería.

Y mi pregunta es: ¿Si se concede el servicio a una empresa privada ¿por qué es el Ayuntamiento, o sea, los vecinos de Huércal, quien paga dicha sustitución? Y si es necesario incrementar la plantilla de limpieza, ¿por qué el Ayuntamiento, ya que ejerce de pagador, no ha pensado en las personas necesitadas que hay en nuestro municipio? ¿Acaso entre los 2.142 desempleados que hay en nuestro pueblo no se podía haber contratado a alguien para hacer esa sustitución sin tener que acudir a una empresa a la que 545,11 euros no le suponen nada, mientras que para una familia necesitada del pueblo ese dinero le hace un mundo? ¿Dónde está la famosa bolsa de empleo que este equipo de Gobierno vendió a bombo y platillo al comienzo de su legislatura?

Ésta es la triste y paupérrima política social que se practica en Huércal de Almería, donde nos venden menús a 2,50 euros, se hacen colas en la calle para repartir comida al que se ponga en ella, da igual que lo necesite o no, y tal vez el más necesitado, por dignidad o vergüenza, prefiere seguir con su necesidad en vez de ponerse para que el político de turno se haga la foto. Pero cuando existe una sola posibilidad de que alguien pueda trabajar y ganarse dignamente la vida se la regalamos a una empresa privada, pero lo pagamos con dinero público.

El pueblo necesita trabajo y no limosnas. Esa es la triste realidad, esa que Mariano Rajoy, en su comparecencia ante la prensa, ha negado a todos los españoles vendiendo una recuperación supuestamente real, sólo a efectos macroeconómicos, pero muy difícil de digerir para los cinco millones y medio de parados que hay en España.