Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Milenio, comunicados y charangas

Jorge Lirola Delgado
Profesor de la UAL

El Milenario del Reino de Almería está sirviendo, por lo pronto, para que nos retratemos tal como somos. Me he implicado a nivel personal y profesional a través de la Fundación Ibn Tufayl de Estudios Árabes y la Plataforma y la Asociación de Amigos del Milenio (AMRA) que se crearon, en estos dos últimos casos, para su conmemoración, de forma que sigo muy de cerca lo que acontece.

Una de las obras que rescatará del
olvido la conmemoración del Milenio
Denuncié con contundencia el grave error que creo que cometió la Junta de Andalucía en convertir lo que se quería que fuese la inauguración oficial en un acto privado reservado a personas que, en la mayoría de los casos, no han hecho absolutamente nada por el Milenio, dando la exclusiva a un periódico concreto que sacó un especial en el que las páginas principales eran publicidad y a esta se adosaron informaciones de hechos históricos como algo accesorio.

Y asisto ahora atónito al comunicado que las asociaciones de Amigos de la Alcazaba y Amigos del Milenio han difundido de forma conjunta. No solo soy socio de esta última, sino que estoy en la Junta Directiva, que es provisional al igual que el Presidente, José Blas Fuentes, a quien se le olvida indicarlo en el comunicado que ha enviado a título personal pues no se ha tratado en ninguna Junta ni Asamblea.

Hace ya meses que estoy cuestionando su actuación dentro de la asociación puesto que no solo actúa de modo dictatorial, tratando primero de que no hubiera elecciones dentro de la misma y de que los cargos provisionales designados a dedo se convirtieran en definitivos automáticamente, sino también de forma inquisitorial, queriendo dar el visto bueno de textos en los que él y la asociación no tenían ni arte ni parte, sin enviarnos, por otro lado, él a los socios a los que dice representarnos aquello que va a denunciar en nombre de todos, antes y no después de su denuncia, en una asociación en la que los socios no podemos interactuar entre nosotros sino que ha de ser todo a través del Presidente pues no nos da la relación de socios (al menos a mí que se la he pedido con reiteración).

No soy socio de los Amigos de la Alcazaba porque disiento de su forma de actuar: dicen querer defender, difundir y disfrutar el patrimonio, pero se les olvida añadir que para beneficio de sus socios, que para eso pagan una cuota, y muestran el mismo elitismo que critican a otros. Denuncié el que, con subvenciones públicas, editaran, en un conocido periódico, un plano de la Almería del siglo XI hecho hace tiempo y que no respondía a los conocimientos que ya tenemos de cómo era esta ciudad hace mil años, por lo que creo que se debía de haber actualizado ese plano si queremos un Milenio en condiciones y no de charanga y pandereta.

El periódico en cuestión no quiso publicar unas detalladas rectificaciones que envié, sin dar explicación alguna. Parece que lo que menos importa es que las informaciones sean veraces. Por eso mismo quizá no les ha interesado a los responsables de las dos asociaciones que firman el comunicado el que hubiera debate sobre qué conocimientos son errores acreditados que se siguen difundiendo pese a ser falsos y acabar con ellos.

Me río, por no llorar, de que los Amigos de la Alcazaba critiquen lo del acto privado cuando ellos mismos trataron de monopolizar una inauguración del Milenio también en acto privado celebrado en espacio público. He de reconocer que, tras las críticas recibidas, hicieron después un esfuerzo y empezaron a celebrar actos abiertos a todos los ciudadanos, aunque hoy han optado por la vía semiprivada en el concierto de la Alcazaba, reservando la mayor parte de las entradas a sus socios o afines, en el mismo espacio patrimonial de todos cuya gestión de sus responsables tanto critican.

Sinceramente, creo que antes de censurar a los demás, y de eso sabe bastante Blas Fuentes, quien de forma dictatorial elimina comentarios míos a noticias suyas en la web, debemos comprobar qué hacemos nosotros mismos. Cuando empecé a trabajar dentro de la Plataforma y de AMRA, con ilusión, comencé a comprobar también qué compañeros de viaje llevaba al lado: en algunos casos, farsantes. Ahora he de alegrarme de que las Administraciones no decidieran formar un consorcio como pedía Alfonso Rubí, sin duda para tratar de manejarlo él como ha estado haciendo en la Plataforma y en AMRA, apoyando las designaciones a dedo, incluida la mía y negándose a que haya un proceso democratizador y participativo de los socios, como les vengo exigiendo.

Critican la gestión de las Administraciones al tiempo que demuestran ser unos pésimos gestores ellos mismos. Y además, con un escandaloso comportamiento por parte de otro miembro de la Junta, Nicolás Castillo, en el asunto de las camisetas subvencionadas con fondos públicos, tema del que todavía no quieren aclarar nada Blas Fuentes y Alfonso Rubí y, como sigan así las cosas, traerá cola en la exigencia de responsabilidades, pues se trata de dinero de todos los almerienses.

Como ha dicho un periodista, la decisión de Alfonso Rubí de hacer que la estrella de la Marcha del Milenio fuera una charanga a ritmo de pasadoble, que tampoco anunció en las reuniones preparatorias y no sé si se le pasó al censor Blas Fuentes o es que era de su agrado, fue sencillamente ridícula. Disiento de que así se considere también el trabajo que hicimos un amplio colectivo de personas en las representaciones de los maestros y los reyes.

El que mejore el estado del patrimonio no solo el material sino también el inmaterial (muchas e importantes obras de autores almerienses siguen siendo desconocidas y continúan sin ser editadas y traducidas) no es una cuestión de dinero y de gastárselo en quitar escombros y consolidar restos arqueológicos para que unos días después la zona esté igual o peor, pues lo importante es mantener las mejoras (un crecimiento sostenible) y para eso hay que cambiar la mentalidad de la gente.

Cada vez estoy más convencido de que lo más urgente es concienciar a los almerienses de la importancia de nuestro patrimonio, de apostar por un turismo cultural en el papel que nos asignan de que seamos un país de servicios, pues el turismo de sol y playa no crea riqueza sino en unos pocos y en la mayoría de los casos en empresas de fuera o en gente sin escrúpulos como alguno que quieren encumbrar Blas Fuentes y Alfonso Rubí. ¿De qué sirve proyectarse fuera si cuando vienen turistas a visitarnos y preguntan por algún lugar de interés muchos almerienses no saben ni dónde está? ¿Cómo podremos hacer que otros valoren lo que nosotros mismos no valoramos?

Antes de exigirles a los demás, miremos si eso nos lo exigimos a nosotros mismos. Y dejémonos de pensar que el dinero lo soluciona todo. Espero que el debate se anime y vayamos sabiendo qué Milenio queremos celebrar cada uno y para qué exactamente.