Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Paco Góngora, el delfín que se convirtió en reptil

Eva Liria
Afiliada a UPyD

En numerosas ocasiones, la última en su reciente rueda de prensa de  marzo, he escuchado al alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, quejarse de las  veces que ha tenido que “mudar la piel “desde que decidió alejarse de Juan Enciso. No sé que tipo de apego tenía a sus anteriores pieles, a Juan Enciso, ni lo curtidas que pudieran estar. Ni siquiera puedo llegar a adivinar cuántas capas de piel es capaz de acumular en su rostro, por ejemplo. Lo que sí tengo claro es que el alcalde no está siendo muy afortunado  al  utilizar, de forma metafórica, esta expresión para hacernos ver lo que, a su juicio, ha sido  su sinuoso y sufrido camino hasta llegar a la alcaldía. Digo que no son demasiado afortunadas porque con una imaginación rauda y libre, como la mía, los sentidos de la mente siempre acaban transformando al alcalde, que en su día fue delfín, en un reptil.

Paco Góngora
El delfín de Enciso que tras la muda se convirtió  en alcalde, podría ser el enunciado que definiría la trayectoria de este político. Una frase que refleja su meteórico “crecimiento político” y, que a la vez,  responde a la pregunta que cada vez se hacen más ejidenses acerca de por qué estamos otra vez en el punto de mira, tras conocerse que Góngora, a través de una empresa en la que participa, podría haber buitreado a la Hacienda Pública 600 mil euros en una llamativa operación urbanística, que ahora el Juzgado 2 de El Ejido investiga junto a un presunto delito de Tráfico de Influencias.

La época de Góngora como concejal de Urbanismo y delfín de Enciso siempre tuvo sus luces y sombras. Arrojar luz sobre la oscuridad  será una tarea compleja, de hecho el PAL no soló denunció un posible delito Contra la Hacienda Pública y otro de Tráfico de Influencias, sino que la denuncia constaba de tres presuntos delitos más, de los que nunca sabremos nada por la sencilla razón  de que han prescrito.

Pero las sombras o dudas que como ciudadana puedo tener sobre la gestión de Góngora al frente del Urbanismo en la era Enciso, no sólo se circunscriben a esta extraña operación urbanística. La participación de su señora en un empresa, Jardines de Nevada, con el imputado en la Operación Poniente Jesús Aragón, siempre me intranquilizó y creo que merece un artículo aparte.

Para Góngora, Enciso fue maestro y mentor durante casi dos legislaturas. Participó en los aciertos y desatinos de la gestión de `El Chato´ al frente del Ayuntamiento, y en ese periodo de tiempo que la memoria selectiva de Paco ha enviado a la papelera de reciclaje, la deuda municipal también engrosaba. El pufo que actualmente tenemos  no se creó en los últimos años del gobierno del PAL. Es cierto que se aceleró  a pasos agigantados, y que ha sido la etapa más oscura de la vida de este joven  y endeudado Ayuntamiento, pero no fue obra sólo de Juan Enciso, fue obra del PP, de los concejales que le acompañaban en la gestión legislatura tras legislatura, y de un exceso de poder provocado por la embriaguez que provocaban esas aplastantes mayorías absolutas durante tantos años.

No puede olvidar  Paco Góngora que formaba parte de aquella función y exaltación de poder, le guste o no, y por lo tanto le corresponde a él, en un alarde de sinceridad, transparencia y compromiso con el ciudadano, publicar el dato de la deuda antes de 2006.  De modo que comenzaría, tres años después, a cumplir alguno de los puntos que firmó ante notario.

Los acuerdos rubricados  ante un fedatario deben cumplirse, y más aún si son respaldados por una mayoría de ciudadanos que creyeron en ese compromiso. De lo contrario estamos ante un fraude, un engaño, una burla y una mentira. La  pregunta,  formulada incluso en pleno, es bien sencilla: ¿A cuánto ascendía la deuda municipal cuando usted y cinco concejales más del PP se marcharon? Las cifras que se barajan la sitúan muy por encima de los 100 millones de euros.

Es a todas luces lógico que  cuando el ciudadano se pregunta ¿otra vez? la respuesta sea . Otra vez estamos en los titulares por presuntas corruptelas. Cada día es más evidente que en El Ejido no renovamos en 2011, continuamos una gestión iniciada a principio de los 90, y que hasta ahora se ha saldado con: una operación anticorrupción (Operación Poniente), un presunto saqueo de las arcas municipales, una deuda que supera  lo 300 millones de euros y un nuevo alcalde que está bajo la lupa de la justicia.

2 comentarios:

  1. Anónimo5/4/14 22:59

    Estas son las verdades del barquero de alguien que conoce muy bien los entresijos de la política, en El Ejido y en toda la provincia.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo6/4/14 21:58

    En El Ejido no ha cambiado nada. Sigue todo igual, o peor.

    ResponderEliminar