Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz


Acoso y derribo al pepino de Almería

Francisco Giménez Alemán
Periodista

No se tiene noticia de que en el medio siglo que Almería lleva cultivando productos hortofrutícolas se haya visto jamás una sola intoxicación ni que los mercados centroeuropeos, su destino principal, hayan acusado la más mínima contraindicación para su consumo. Los pimientos, los tomates y cualquier otra hortaliza de exportación cumplen los más rigurosos controles, impuestos por los mercados a los que se dirigen, y con frecuencia son objeto de análisis por sorpresa tomando aleatoriamente como muestra alguno de los cientos de camiones que cada día salen de El Ejido, de Roquetas de Mar y de los campos de Níjar. Parte de la producción se comercializa en el mercado interior y tampoco se tiene la menor noticia de que los mismos pepinos supuestamente tóxicos en Alemania hayan ocasionado ninguna enfermedad a los consumidores que los compran en las grandes o pequeñas superficies de Madrid, Barcelona e incluso en la plaza de abastos de Almería.

Lo que está ocurriendo con el pepino procedente de los invernaderos almerienses es cuestión que clama al cielo. Sin que existiese la certeza de que la bacteria E.coli había contaminado a las hortalizas en origen, las autoridades alemanas dieron la voz de alarma después de detectar casos graves de intoxicación, algunos con resultado de muerte. Nuestras autoridades contestaron de inmediato que la bacteria podía haber afectado a los productos en el transporte, en la descarga o en la manipulación antes de llegar a los puntos de venta. Y argumentaban con tino que en las pruebas realizadas a los pepinos a pie de invernadero no se había encontrado el menor resto del tristemente ya famoso E.coli. La actitud de los responsables de la sanidad germana solo puede ser calificada de terrorismo alimentario. La caída en picado de la comercialización del pepino en toda Europa ha causado daños irreparables a la agricultura almeriense, cuyos pequeños empresarios, generalmente familias, están incinerando toneladas del fruto ante la imposibilidad de exportarlo.

El caso huele a podrido, y no precisamente porque los pepinos se hayan descompuesto. Huele a podrido porque parece una maniobra para desacreditarlos y quién sabe si para acabar con la competencia de unos productos de irreprochable factura, cuya cualidad principal es la de su temprana cosecha y puesta a disposición de los mercados extranjeros, ya sea invierno o verano, llueva o luzca el sol. En los campos de cultivos tempranos de Almería se dan toda clase de hortalizas independientemente de la estación del año de que se trate, y de ahí su éxito en lugares donde no es posible encontrarlas en las épocas de frío y nieve.

El acoso y derribo que sufre nuestro pepino, y con él otras variedades hortofrutícolas no puede quedarse en las meras disculpas de los responsables del supuesto complot, sino que nuestras autoridades han de llegar hasta el fondo de la cuestión para devolverles su buena imagen ahora empañada por unos desaprensivos. Nos va en ello un reglón muy importante de la economía andaluza.
(El Correo de Andalucía)

Los pepinos de Almería, inocentes y absueltos

Emilio Ruiz

Por fin se conoce la verdad. Alemania asegura que dos de los tres pepinos españoles analizados no eran el foco de la epidemia causada por la agresiva bacteria E. coli, según revelan los resultados realizados por un laboratorio. Hasta el día de hoy, el brote ha causado ya 15 muertes y ha afectado a más de 1.400 personas solo en Alemania. Dos de las cuatro muestras tomadas de los  pepinos españoles y que han sido analizadas por el Instituto para la  Higiene y el Medioambiente del Ministerio de Sanidad germano han  resultado no tener el tipo 0104 que ha sido aislado de las muestras  tomadas a los pacientes a los que se ha diagnosticado E. coli.

"Esperábamos descubrir la fuente de los graves casos de síndrome  hemolítico-urémico (SHU) en estos resultados iniciales, pero  desgraciadamente no ha sido así", ha reconocido la senadora Storck en  declaraciones a la prensa.

Según Storck, no sería "responsable el no revelar sospechas  razonables ante tal número de enfermos" dado que "la protección de la  vida humana debe ser más importante que los intereses económicos".

Por otra parte el comisario de Agricultura, Dacian Ciolos, ha instado a los estados miembros a "no lanzar acusaciones" sobre el origen de  la intoxicación por la bacteria Escherichia Coli que ha causado  varios muertos en Alemania y que Berlín ha achacado a pepinos  importados desde España, mientras no se conozcan los análisis de  laboratorio que se están realizando para determinar la causa de la  contaminación.

Además, Bruselas estudiará las posibles compensaciones y ayudas  disponibles para apoyar al sector hortofrutícolas a superar la  crisis, pese a que las medidas que puede impulsar el Ejecutivo  comunitario son "limitadas", según ha lamentado el comisario en una  rueda de prensa al término de la reunión informal de ministros de  Agricultura de la UE en Debrecen (Hungría). Los titulares de  Agricultura han incluido de manera extraordinaria este punto en la  agenda de la reunión.

El comisario Ciolos ha alertado del "riesgo importante de  repercusiones económicas" en el sector agrícola y ha pedido prudencia  en la gestión de la crisis para evitar crear alarma, al tiempo que ha  recordado que los resultados definitivos sobre el origen de la  contaminación se esperan para las próximas horas o mañana miércoles a  más tardar.

Ciolos ha pedido "no lanzar acusaciones sobre ciertos Estados  miembros ni ciertas producciones" sin tener aún una "base" clara que  determine el origen de la contaminación, porque los agricultores  podrían tener que "pagar una factura muy cara".

Crisis del pepino: confianza y fragilidad

David Uclés
Director del Instituto de Estudios de Fundación Cajamar

Hace unos años escribía en un libro sobre el sistema agroalimentario mundial que este sector y el financiero compartían una materia prima común: la confianza. Los consumidores de servicios financieros confían en que las entidades en las que tienen depositados sus ahorros se los devolverán al completo llegado el caso, de la misma forma que se fía de un pedazo de papel en el que aparecen unas cifras en euros, a pesar de que el propio papel tiene muy poco valor.

En el caso del agroalimentario, los consumidores creen que los productos que se exponen para la venta en los lineales de los supermercados y en las baldas de los puestos son aptos para el consumo. Los sistemas de alerta alimentaria y multitud de reglamentaciones nacionales e internacionales velan por que esa garantía sea cierta. De ahí la obsesión de los últimos años por la trazabilidad y de ahí, también, el esfuerzo realizado por los agricultores y las comercializadoras para cumplir las exigencias.

En cualquier caso, de la misma manera que el sistema financiero está sujeto a errores y problemas derivados de su actividad (que se lo pregunten si no a la otrora todopoderosa banca de negocios anglosajona), en una cadena como la alimentaria en la que participan tantos agentes es normal que de vez en cuando algo falle y se produzcan situaciones de alarma. Cuando estas alarmas se relacionan con muertes, lo cual no es imposible, entonces las alarmas despiertan el pánico y los consumidores huyen del peligro como de la peste. Exactamente como de la peste. Por eso es tan importante que los responsables últimos de las alertas alimentarias sean identificados y castigados para que todo vuelva a la normalidad cuanto antes.

Como ya habrá adivinado el lector, todo lo anterior viene a cuento por el tema de los pepinos. Para cuando estoy escribiendo estas líneas, las autoridades alemanas han reconocido que no hay conexión entre los productos españoles y los casos de muertes por E. Coli. Pero el daño está hecho y ha sido brutal. Durante días se han cerrado las fronteras a la exportación, y se ha arrastrado por el fango la imagen de las frutas y hortalizas españolas, y no sólo de los pepinos.

Otra similitud: la confianza en el sistema financiero tarda en recuperarse, pero aún más tarda la relacionada con la alimentación, ya que en el primer caso lo que se arriesga es la riqueza, y en el segundo es la salud. Aunque ahora las autoridades alemanas corrijan sus acusaciones y afirmen que las producciones españolas no son culpables, es obvio que la situación tardará bastante en volver a ser normal.

Dicho lo anterior, esta crisis de los pepinos ha dejado en evidencia algunas carencias del sistema: la primera es que se han realizado acusaciones gratuitas, sin apenas pruebas y hasta en contra de lo que dictaba el sentido común. La segunda es que algunos países han optado unilateralmente por el cierre de fronteras, al margen del sistema de alarma alimentaria europea: cada uno ha actuado "a su bola". La tercera es que no se ha sido suficientemente ágil desde España en la defensa del sector, aportando pruebas y análisis que demostraban su inocencia en este caso. También me da la impresión de que se ha sido poco expeditivo a la hora de exigir explicaciones a Alemania, que a estas horas no ha explicado aún el origen de la infección: hemos actuado como si fuéramos culpables desde el principio, sin articularas un plan de contingencia desde el ministerio el mismo día en que se comenzó a fraguar el asunto.

Ahora toca recuperar la imagen perdida, recuperar por la vía de las reclamaciones parte de los daños soportados e intentar salvar una campaña que ya estaba muy cuesta arriba. ¿Cómo actuar? De la única manera que se puede hacer: con transparencia, siendo muy sinceros con los consumidores y demostrando que no sólo somos limpios, sino que somos los más limpios, incluso más que los alemanes.

Ataque a nuestra agricultura

Miguel Ángel Montero
Secretario General del PP de Urrácal
Observo atónito estos días cómo se ataca a nuestra agricultura, a la principal fuente de ingresos de nuestra tierra y motor económico. Veo asombrado cómo se cierra el mercado europeo a nuestros productos a pesar de no tener una sola prueba de que la contaminación por la  bacteria “E.Coli” haya sido en España.
Han sido muchos los ataques contra nuestra agricultura. Aún recuerdo como si fuera ayer aquellos camioneros cuyos productos transportados se tiraban al suelo en la frontera con Francia. Nos han calumniado con reportajes de dudosa credibilidad llamando a nuestros agricultores esclavizadores y usureros. Ahora, con la crisis de los pepinos contaminados,  ha llegado el momento cumbre para darle la estocada a  todo nuestro sector agrícola. El gobierno alemán, sin tener pruebas fehacientes, ha provocado el hundimiento de todo el sector.  Es comprensible que habiendo una alarma sanitaria de estas características se actúe con toda la precaución del mundo. Precaución que deberían de haber tenido los medios de comunicación alemanes antes de difamar a todo el campo español.
Las pérdidas en el campo almeriense están siendo desastrosas. Es lo que nos faltaba ya para acabar de arruinarnos. Esto ocurre mientras el gobierno hace “balance” de las últimas elecciones y busca un sucesor para las próximas generales. Y la  reacción de éste,  como siempre, tarde y mal. Si tuviéramos un gobierno fuerte, dudo que Alemania se hubiera atrevido a difamar nuestra agricultura tan rápidamente. Estoy seguro que hay intereses comerciales detrás de estas acusaciones, porque llevamos ya muchos años exportando nuestros productos con un historial incuestionable y, sin embargo, se están vetando todas las exportaciones agrícolas españolas, aun a pesar de que en Bruselas se pide calma.
No basta con ambigüedades y fotos en la prensa, aquí hay que actuar rápido y exigir a nuestros gobernantes que defiendan el campo español con uñas y dientes. No entiendo cómo se está tardando tanto en descubrir dónde se contaminaron los pepinos,  pero no hace falta ser muy experto en la materia para saber que es imposible una contaminación por una bacteria ajena al campo en dos almacenes distintos de la provincia. Cabe suponer, pues, que la contaminación es en destino y no en los almacenes. Espero que se exijan responsabilidades a aquellos que sean los culpables de esta contaminación, como también se exijan responsabilidades a los que han provocado la crisis de todo el sector, porque no solo son los pepinos retirados de las estanterías de los supermercados europeos, si no todos nuestros productos.

Una vez más, pierde la economía almeriense

Javier Ramírez
Plataforma por Andalucía Oriental

La Plataforma por Andalucía Oriental hace público su malestar por el caso de los pepinos contaminados, que supone el enésimo golpe asestado a la agricultura almeriense, y por extensión al resto de la economía de la provincia, ya que directa o indirectamente se está viendo perjudicada. Mostramos nuestro pesar compartido con todo el sector hortofrutícola almeriense.
Una vez que la ciudad-estado de Hamburgo ha informado que los pepinos españoles no son los causantes de la epidemia, ante el hecho de que todas las víctimas mortales y enfermos por este caso han tenido relación directa o indirecta con Alemania y dado que el gobierno regional de Hamburgo no ha cumplido con el protocolo establecido para casos de este tipo, filtrando a los medios almerienses el origen de esos pepinos, la Plataforma por Andalucía Oriental exige que se compense esta injusticia.
Instamos al Gobierno de España y a la Junta de Andalucía a que exijan que la canciller alemana Angela Merkel y los máximos dirigentes del gobierno regional de Hamburgo viajen a la provincia de Almería junto a los medios de comunicación alemanes, para degustar los pepinos y demás hortalizas de nuestra tierra en prueba de su calidad y seguridad dentro de una campaña para restituir a estos productos la imagen anterior.
Y también estimamos que debería ser prioritaria una valoración económica de las pérdidas que esta falta de responsabilidad por parte de Alemania está causando en los intereses económicos de Almería y de toda España para que los agentes perjudicados sean debidamente compensados por parte de Alemania y el conjunto de la Unión Europea, sin perjuicio de que la U.E. financie y promocione una campaña de promoción de las hortalizas españolas a lo largo de toda Europa. De lo contrario las instituciones europeas seguirán demostrando ser prescindibles para defender nuestros intereses.

Cainitas

Kayros
Periodista

Nada más conocerse los resultados electorales del 22-M surgió en el PSOE almeriense un malestar cainita echándose unos a otros las culpas del batacazo. Si las informaciones son auténticas y fiables, Nono Amate y Luis López pidieron inmediatamente la dimisión de Soler y Asensio y, a renglón seguido, llegó la réplica malhumorada de varios miembros de la ejecutiva local y provincial. Especialmente duro fue Clemente García, vicesecretario general de la Agrupación Local, quien dijo que durante cuatro años Amate pactó su gran sueldo con el PP aludiendo asimismo a los partidos de pádel que el portavoz de la oposición en el Ayuntamiento jugaba con el Alcalde.

A mi juicio, en ese instante había mejores cosas que afilar los cuchillos y era someter a análisis los cuatro años transcurridos entre la irresponsabilidad y la holganza. Una de las cosas más tristes de esta campaña (para mí al menos) era ver al socialismo hacer reformas cuyo código genético pertenecía más bien a la derecha, mientras que esta misma derecha, que había ocultado el origen de la crisis y nunca quiso proponer soluciones, usurpaba el concepto de cambio y poniendo el acento en los cinco millones de parados.

Desde luego si nos atenemos al resultado electoral, no cabe duda que el PP acertó aunque quede todavía el rabo por desollar. A una familia con el padre y los dos hijos en paro, si le dices que le vas a dar empleo se une a ti como el náufrago a un noray. Ahora bien, el noray es todavía algo imaginario. Sin embargo lo que parece real es que el PSOE, en treinta años de poder, se ha ido aburguesando hasta el punto de no ser ya de izquierdas. En buena lógica el votante socialista debió entregar su voto a Izquierda Unida en caso de querer castigar a Zapatero, pero, por lo que se ve, pensaron que era más útil regalárselo al PP. Esto podría explicar el desconcertante triunfo de la derecha que, sin decir una palabra sobre lo que va a hacer con la crisis, se permite perorar sobre cambio y hasta de proceso revolucionario.

Leo ahora que los barones reclaman un giro a la izquierda y, en caso de ajustes, que los ciudadanos no perciban que son injustos. Tarde ya para tanta belleza. Un día escribí que el consuelo de estas elecciones sería no ver correr hacia Sevilla a tanto enchufado hablando de modernidad. A ver si dimiten de una vez.
(La Voz de Almería)

Crisis del pepino: 150 millones de pérdidas

Manuel León
Redactor-Jefe de La Voz de Almería

Como en una triste jornada bursátil, el pánico se ha apoderado de los parqués agroalimentarios de media Europa. Alemania apuntó -sin pruebas- a Almería y los mercados y países han cerrado fronteras a los pepinos y otras hortalizas almerienses. La bacteria E.coli, que se ha cobrado ya 14 vidas hasta ahora y un millar de infectados, ha cerrado a cal y canto los mercados mayoristas a las verduras de los invernaderos almerienses provocándoles una ruina económica. La Interprofesional de frutas y hortalizas (Hortyfruta) estima que las pérdidas podrían ascender a 230 millones de kilos valorados en 150 millones de euros, la mayor parte pellizcados en la nómina de los productores y comercializadores almerienses.

La consejera de Agricultura, Clara Aguilera, mantuvo ayer un gabinete de crisis con representantes del sector agrícola almeriense para exponerles que la Administración “va a ir hasta las últimas consecuencias” y ha reiterado de nuevo sus críticas hacia la forma en que las autoridades alemanas han gestionado la alerta de seguridad alimentaria desde “una absoluta irresponsabilidad”. Aguilera ha informado de la constitución de una comisión permanente de trabajo que integrarán representantes de las consejerías de Agricultura y Salud y del sector hortofrutícola andaluz para coordinar las actuaciones en defensa de los intereses de los productores y comercializadores andaluces tras la decisión unilateral adoptada por varios países europeos de cerrar sus mercados a frutas y hortalizas frescas procedentes de España.

Las autoridades españolas han enviado muestras de los pepinos señalados por Alemania (cuatro lotes, de 13 producciones) a un laboratorio de referencia en Lugo y el jueves es probable que se tengan los resultados sanitarios. De momento, se han inmovilizado las partidas correspondientes a estos invernaderos.

Consejo hoy en Hungría

“Nos enteramos de la alerta por teletipos, no se comunicó a la Red Europea de Alertas de Seguridad Alimentaria", explicó Aguilera, y se señaló a España “sin estar en posesión de datos que fueran concluyentes o hubiese constatación” de que el foco de contaminación estuviese en origen, ha detallado. “Se ha puesto en cuestión nuestra producción sin base de análisis y comercialmente nos perjudica”. La ministra Rosa Aguilar, instó ayer a las autoridades alemanas a presentar sin dilación los resultados de la investigación. Aguilar planteará hoy a la presidencia húngara la necesidad de actuar con urgencia, dejando claro los resultados del estudio.

Aguilera emula a Fraga a pie de finca
Clara Aguilera visitó ayer la finca de producción ecológica de pepino, localizada en Pechina (Almería), desde la que, según la trazabilidad, salieron los lotes distribuidos por la cooperativa malagueña Frunet hasta Alemania. Dentro del invernadero, con un calor sofocante como corresponde, la consejera se fajó -como Fraga en Palomares hace más de cuatro décadas- para demostrar la inocuidad de la hortaliza pechinera. Entre mordida y mordida del pepino y su flor, rodeado de su delegado en Almería, Juan Deus, y del propietario de la finca, el empresario y ex concejal Miguel Cazorla, Aguilera no titubeó a la hora de cuestionar las formas de las autoridades alemanas para comunicar la alerta sanitaria. Resistió Aguilera como una gladiadora y armó un discurso sin aristas para defender los intereses de la agroindustria almeriense necesitada más que nunca de voces sólidas en la Administración.

Aguilera demuestra, una vez más, su sensibilidad y capacidad de reacción para convertirse en la mejor letrada del campo almeriense: al menos la intención -no siempre los resultados- así lo demuestran. Para Aguilera, que ha vuelto a trasladar su indignación, lo que está pasando en torno a las exportaciones hortofrutícolas españolas, bloqueadas en la frontera de algunos países de la UE, es una batalla comercial. “Hemos conocido que Francia está limitando la entrada de melocotón español y nos preguntamos en base a qué datos”.

Almería, sus pepinos, sus tomates, sus berenjenas están en cuarentena, ahora, hasta el próximo jueves en que se sabrá el resultado fidedigno de las pruebas de los pepinos en origen en la lejana Lugo. Ayer Aguilera, que conoce muy bien el negocio hortícola desde su paso por la patronal de las comercializadora, dio un voto de confianza por el campo almeriense, con su visita a pie de campo, bajo el invernadero. Al igual que Cazorla, un genuino empresario del sector que ha apostado siempre por la producción ecológica. Cuesta, por ello, trabajo pensar en mala praxis, sobre todo en uno de los operadores ejemplares con los que cuenta el campo almeriense. Cuesta trabajo pensar que en una explotación donde hasta se cuida la apertura y cierre de la puerta, pueda anidar una bacteria de vacuno: todos los pasos apuntan a que Alemania se ha columpiado esta vez acusando a la industria almeriense. Pero habrá que esperar a los resultados de los análisis que exculparan por completo al campo almeriense.

Fracasados, anónimos y tartufos

Celso Ortiz
Profesor de la UAL

Los de mi quinta, empiezo con esta frase que cayó en desuso con la desaparición del servicio militar obligatorio, los de mi quinta, digo, cuando poníamos los pies en el campamento militar de la IPS, el primer consejo que recibíamos era que hiciéramos todo lo posible para pasar desapercibidos en aquel mundo de galones y estrellas y, sobre todo, que no osáramos demostrar mérito alguno que menoscabara las dotes de un superior. Y aquel que no tenía capacidad para adaptarse a la situación, ya fuera por rebeldía o porque le resultara imposible disimular su valía, las pasaba canutas. Por el contrario, cuanto más anodino se mostraba uno, se corría mejor suerte, fuera aparte de los tartufos que alimentaban el ego insaciable de los jefes, que esos eran premiados con los mayores parabienes.

Si le damos un repaso a la historia más reciente del PSOE en nuestra provincia, que es lo que conocemos de cerca, apreciamos un funcionamiento similar. Cualquiera que despuntara en algo y que, a la sazón, pudiera ser un buen fichaje para los intereses del partido, era percibido por Soler y compañía como un peligro para sus propios intereses, y han cultivado una arrebatada caza de brujas, arremetiendo contra cualquier militante con ideas que pudiera hacerles sombra. Por el contrario los más idóneos para colocarlos en un buen cargo, eran aquellos que previamente habían fracasado en su pueblo, ya que contaban con las credenciales de su probada incompetencia. De otra manera no se explica que el secretario de la agrupación de El Ejido, por poner un ejemplo, donde el PSOE no tiene nada que rascar desde hace décadas, nos represente en el Parlamento Andaluz. O que un señor que obtuvo la mayor derrota que se conoce en Adra en unas municipales fuera elevado a la categoría de Vicepresidente de la Diputación.

A falta de militantes destronados, se buscan personajes anónimos, a ser posible sin oficio ni beneficio, cuyo primer mérito para el currículo personal es la foto de la toma de posesión del cargo. A los cuatro días entran a formar parte de la clientela que sostiene a sus benefactores y, si son buenos, nunca les faltará una asesoría.
Recuerdo que en una ocasión le pregunté a un reconocido veterano socialista, hoy fallecido, que conocía el partido como la palma de su mano, si sabía quién era un fulano recién nombrado delegado de la Junta, a lo que mi amigo me contestó: "No sé quien será. De dónde lo habrán sacado para que yo no lo conozca". El fulano en cuestión engrosó las filas de paniaguados y creo que ahora lo mantienen asesorando a no sé quién, de no sé qué cosa.

Y luego están los tartufos, pero esos merecen un capítulo aparte.

El mensaje de las urnas

Diego Asensio
Secretario General del PSOE de Almería

Las urnas han hablado. Su mensaje, quizá cada uno lo interpretamos de forma diferente, pero, a buen seguro, muchos coincidiremos en señalar las mismas variables que han entrado en juego en el conjunto formado por el resultado electoral del 22-M. Hemos leído en estos días análisis electorales de diferentes articulistas, algunos de ellos criticando a quienes apuntamos el ingente peso que en el resultado electoral ha tenido la lacra del desempleo. Intentar tapar el sol con un dedo nunca ha sido útil. Todos los cargos de nuestro partido y todos nuestros candidatos y candidatas somos responsables de los resultados electorales cosechados el pasado domingo, pero eso no impide que también hayan influido otros factores en los mismos de forma determinante.

Es de sentido común que una persona que no tiene cubiertas, o no tiene asegurada, la cobertura de sus necesidades básicas de alimentación o de vivienda, ni las de su familia, por carecer de empleo, vote pensando única y desesperadamente en lograr tener trabajo, antes que pensando en otras mejoras de su bienestar o de su calidad de vida y las de su entorno familiar.

En primer lugar, hay que destacar la subida que se ha producido en cuanto a participación, un elemento que, si bien parece no haber beneficiado en esta ocasión al Partido Socialista, nos alegra en calidad de demócratas. En los días previos a las elecciones, se ha hablado mucho de la salud democrática de este país, por ello saludamos que haya crecido el número de almerienses que han decidido votar en estas elecciones y comprometerse activamente con el gobierno de su pueblo o de su ciudad.

Los resultados que ha obtenido el Partido Socialista en el conjunto de España son muy similares en unas zonas y en otras, aunque por supuesto hay excepciones. Los ciudadanos y ciudadanas han votado más pensando en clave nacional, como pretendía el PP, que en clave local. En la provincia, hemos perdido votantes, pero desde el PSOE de Almería no nos conformamos con los resultados obtenidos. No estamos satisfechos en absoluto y vamos a trabajar para obtener la confianza de más ciudadanos y ciudadanas.

Es el momento también de hacer un especial esfuerzo para centrar toda nuestra atención en abrirnos más a los ciudadanos y ciudadanas, en escucharlos y en conocer lo que puede ayudarles en su día a día. Estamos convencidos de que las políticas de la derecha no son la respuesta a los que necesitan los ciudadanos y ciudadanas. Los socialistas de Almería defenderemos, como hasta ahora, los derechos sociales con un proyecto político, como siempre, al servicio de los ciudadanos, defendiendo los pilares del Estado del bienestar.

Almería no debe callarse

Antonio Jesús Corrales
Director de La Gaceta Económica

Algo debemos hacer mal cuando siempre sale nuestra agricultura atacada. Cualquier rumor sobre nuestra agricultura hace que todos los esfuerzos en mejorar nuestro sector hortícola pierda sentido y estemos a merced de la opinión de la prensa extranjera que únicamente viene a nuestra tierra en la búsqueda de la noticia sensacionalista y no del verdadero esfuerzo que hace los agricultores y demás empresas para  que nuestra agricultura sea líder mundial.

En la promoción de nuestra agricultura debemos cometer un error, cuando atacarnos es tan fácil y les cuesta tan poco, que lo único que nos queda es dar patadas en el suelo pero no obtenemos apoyo de nadie. Contador tuvo el apoyo de todos los políticos y estamentos gubernamentales para defender su inocencia y de nuestro campo nadie habla, ni gobierno ni oposición. La obligación de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía y el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino es lo que han hecho hasta el momento, pero ¿donde está la responsabilidad de los eurodiputados españoles? No es la primera vez que Europa ataca a nuestra economía y ningún representante de España en el Parlamento Europeo ha defendido la honorabilidad de nuestra economía ni ha ayudado a defender a este sector en Europa.

Los ciudadanos británicos que adquirieron viviendas ilegales en el Levante almeriense,  a los que nadie  de la “trazabilidad” de la compra venta de esas viviendas les advirtió, llevaron su voz al mismo Parlamento Europeo exigiendo sus derechos como ciudadanos, y eso que el Reino Unido no apuesta mucho por la Unión Europea. ¿ Se escuchará la voz de un agricultor de Almería en el Parlamento? La agricultura almeriense debe moverse y presionar directamente mediante movilizaciones por la defensa de nuestra economía de los ataques interesados a nuestra agricultura. El próxima sábado, 4 de junio, debe realizarse una concentración en el mirador de la Rambla de Almería para la defensa de uno de los pilares económicos de nuestra tierra. Defendamos nuestra tierra y expongamos a Europa que Almería ya no se calla.

PSOE de Almería: ¿Qué se ha de hacer ahora?

Luis López Jiménez
Exdelegado de Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía

Llegó el tsunami y lo arrasó todo. Sólo algunos islotes sueltos, que han podido mantenerse por encima del clima enrarecido creado por una dirección obnubilada por su obsesión de poder y desconectada de  forma intencionada y contumaz de sus bases orgánicas y sociales, han logrado aguantar airosos la gran sacudida.

Estoy hablando, única y exclusivamente,  de Almería, de la provincia en la que el desastre ha sido mayor y más contundente, debido a que los diques ya se habían prácticamente desmoronado por sucesivas y pertinazmente desatendidas sacudidas de aviso, cuyos efectos desmoralizadores no se han sabido, ni querido, reparar a tiempo. La inconsciencia de quienes todo lo han fiado al albur de la fidelidad de un electorado que nos venía demostrando ser más consciente y coherente ideológicamente de lo que merecían quienes, siendo responsables de ello,  no han sido capaces de canalizar y defender sus inquietudes ni dar respuesta adecuada a sus problemas; esa inconsciencia, digo, ha dado lugar a que el mayor y mejor capital humano del PSOE en Almería, los compañeros y compañeras de las agrupaciones locales,  hayan tenido que dar la cara por ellos mismos y por sus dirigentes, en la mayor y absoluta soledad y abandono ideológico y estratégico, teniendo que soportar ellos solos, pese a una bagaje de gestión magnífico, el correctivo, directo y categórico, de un electorado hastiado de tanta desidia.

Dirigentes sin peso social ni capacidad de dirección

Y no sólo se han encontrado solos y desatendidos en su gestión previa y en la campaña electoral, sino que han tenido que afrontar ellos solos también las consecuencias y la explicación del barquinazo del PSOE en Almería, ante una cúpula, minúscula pero bien agarrada, que sólo ha atinado, como siempre, a echar balones fuera, como si el  correctivo no tuviera nada que ver con ellos. Lo diré de una vez y antes de seguir: unos dirigentes sin peso social ni capacidad de dirección, desconectados totalmente de las bases y solo atentos a la propia supervivencia y a mantener a costa de lo que sea las posibilidades de ampliar los horizontes de su ambición,  si tienen un mínimo de dignidad y pundonor deben dimitir ya, deben de dar paso a quienes representen nuevas y distintas formas de pensar, hacer y comportarse, que sean capaces de ilusionar y dinamizar a la militancia y al electorado. Háganlo y se irán con un mínimo de honorabilidad y con el agradecimiento de militantes y simpatizantes por los servicios prestados y por su generosidad en el relevo.

Pero, además de lamentarnos y de repartirnos la cuota de responsabilidad que nos corresponde a cada uno, ¿qué hemos de hacer –y cuanto antes-  para reparar el daño y comenzar a recuperar la ilusión de los militantes y la confianza de los almerienses?

Para mí es urgente e imprescindible iniciar un proceso de revisión interna y, a partir de ella, un replanteamiento programático y estratégico de nuestra acción política; de los contenidos y métodos de nuestro quehacer, mirando siempre, desde  nuestro bagaje ideológico, por responder a las expectativas y necesidades de los almerienses.

Regeneración

Si no una “refundación”, sí hemos de iniciar (cuanto antes y de forma rigurosa, si no queremos llegar hasta el fondo del abismo) el proceso de una profunda regeneración del PSOE en Almería con los objetivos que antes señalo. Evidentemente ello ha de conllevar la sustitución de quienes han de dirigir el proceso. En modo alguno pueden hacerlo quienes, con más o menos responsabilidad –evidente en unos pocos-,  simbolizan personalmente lo que el electorado ha rechazado. No hacerlo o hacer lo contrario nos llevará irremediablemente al suicidio. Y no creo que la militancia esté dispuesta a ello. Desde luego que si nos limitamos a poner en marcha un proceso que únicamente contemple un cambio de personas, nos estaríamos equivocando de nuevo, profundizando aún más en las causas del desastre, en la línea de destruir un partido más que centenario, el más identificado sociológicamente con las aspiraciones ciudadanas y provocando que una situación como la actual, que debe ser coyuntural, se convierta en endémica, ahondando hasta lo insoportable en un “suelo” electoral que se demostraría inalcanzado.

En cuanto a la -a mi entender, imprescindible- primera parte de revisión interna, me resulta chocante que, cada vez que se plantea, salen a la palestra supuestos augures doctrinales, de dentro o de fuera de la organización, que proclaman la futilidad de la misma y el perjuicio que su abordaje puede causar a nuestras posibilidades electorales, por cuanto, según ellos, a la ciudadanía no le importan nuestros debates y “luchas fratricidas” internos, sino sólo los planteamientos de solución de sus problemas concretos. Cada vez que oigo o leo esto no tengo más remedio que concluir que se pretenden evitar, más o menos desinteresadamente, de forma directa o inducida, que cambie nada para así mantener, a costa de lo que sea, la miserable y cicatera cuota de poder de alguien. Porque para mí es más que evidente que lo que somos y hacemos en nuestro interior está directa e indisolublemente relacionado con lo que somos capaces de hacer en nuestra acción política, en la gestión de los intereses de los ciudadanos. ¿Cómo vamos a ser capaces de ilusionar y movilizar al electorado si, de forma intencionada, mantenemos una militancia desilusionada y sin motivación? ¿Cómo podemos predicar un ejercicio democrático de los derechos y practicarlo en la gestión de las instituciones si no lo vivimos en nuestro funcionamiento interno? ¿Cómo nos atreveremos a reivindicarnos honrados en la acción política y pedírsela a la ciudadanía en el ejercicio de sus derechos y deberes, si no nos comportamos honestamente en el funcionamiento de nuestra organización interna? … Dicho más llanamente y a lo bruto, ¿cómo vamos a predicar y pedir limpieza fuera de nuestra casa si dentro de ella somos unos marranos?

Por tanto, asumido que hemos de iniciar este proceso, en esa doble vertiente, hemos de plantearnos cómo hacerlo y cuáles han de ser su contenido y objetivos.

Participación libre y democrática de la militancia

El cómo ha de suponer indefectiblemente la participación libre y democrática de la militancia y que ésta transmita, además, lo que los afines y simpatizantes piensan. Ello conlleva el protagonismo de unas bases ahora adormecidas y desactivadas intencionadamente por quienes sólo han perseguido el apoyo orgánico a sus apetencias de poder. Unas bases que, implantadas en todos y cada uno de los municipios almerienses, son las únicas conectadas directamente con la ciudadanía y, por tanto, quienes mejor pueden transmitir lo que ésta demanda; bases de cuyo ámbito hay que descartar a quienes se han “arrimado” con el único objetivo de conseguir cargos o prebendas.

Hay que contar, imprescindible e inexcusablemente, en la gestión y desarrollo de este proceso, con los compañeros y compañeras alcaldes y concejales, el principal capital político del PSOE almeriense y, por cierto, los únicos legitimados directa y personalmente por el electorado, lo que, junto con su posición en la primera y más cercana línea de la gestión pública, supone un caudal inestimable y por ello indescartable de una experiencia valiosísima para determinar el camino a seguir.

Un proceso de revisión ideológica y programática, y de renovación, protagonizado por las bases y los cargos electos,  desde luego sin condiciones previas sobre cuotas de poder o de supuestas influencias en grupos internos de presión, que para mí han sido siempre espúreos y sin legitimación alguna. De ninguna manera podemos seguir consintiendo que las decisiones se adopten en base al contento de las ambiciones o supuestas influencias territoriales, con un encaje de bolillos que lo único que consigue es que se mantengan en el machito los planteamientos y estrategias de poder  de siempre los mismos, quienes, de esta forma, al final pervierten el sistema convirtiendo en esencial lo que necesariamente ha de ser accesorio y… nos llevan al final adonde hemos llegado.

Principios básicos

Y ahora, lo esencial, la sustancia, lo importante del proceso: en qué ha de estar basado, cuáles han de ser sus premisas o principios básicos.

Para determinar cuáles deben ser, según mi entender (y no pretendo dar lecciones a nadie, sólo expresar lo que pienso), creo que hay que atender desde luego al clamor de tantos “indignados” que en estos días se ha expresado pública y clamorosamente, con toda razón y fundamento; a los que, por cierto, la derecha viene despreciando con toda suerte de apelativos denigratorios.

Considero que, de esta forma que nadie esperaba pero que la mayoría venía presintiendo (era inexplicable que tanto descontento y por tantas cosas no terminara por expresarse),  la sociedad en general y los jóvenes en particular están lanzando mensajes llenos de autenticidad y de deseos de que la política sea un ejercicio limpio, responsable y consecuente en la práctica con el principio formal de la soberanía popular. En base a ello expongo tres principios básicos en los que hemos fallado (le hemos fallado al electorado), que han de ser la base de nuestro proceso de revisión y regeneración. Expongo los fallos y cada cual deducirá en dicho proceso cómo se han de subsanar.  Ruego que se me perdone la generalización subjetiva; afortunadamente, sólo a unos pocos podrían achacárseles determinadas conductas que ahora critico, pero, por desgracia para todos, la gente las generaliza, salpicando a toda la organización y a la totalidad de sus integrantes; además de que hasta ahora no hemos sido capaces de enmendar entre todos la situación por los cauces estatutarios.

Desterrar la compra de voluntades

Hemos fallado en la esencia del sistema del que los partidos políticos son un pilar básico, en DEMOCRACIA (“Democracia real, ya”, se nos exige). Si no partimos de un comportamiento democrático interno, como antes digo, difícilmente vamos a ejercer democráticamente nuestras responsabilidades públicas: “Predicar y dar trigo”, por tanto. Hemos de desterrar de una vez por todas prácticas como la compra de voluntades mediante promesas de cargos y prebendas para imponer criterios en nuestras asambleas y congresos; o aliarnos con elementos externos, influyentes pero corruptos, para lo mismo. Quien practica esto, seguro que lo practicará también en el desempeño de un cargo público. ¿Qué respeto vamos a esperar para la Justicia, si nosotros tratamos de sortear sus exigencias o no la respetamos cuando no nos interesa? ¿Quién va a creer que respetamos el principio de igualdad, el de aplicación del mérito y la capacidad a la hora de tratar a los que soportan nuestra gestión pública o de elegir y designar a quienes tienen que realizar alguna tarea, si en nuestro funcionamiento interno y en el desempeño de un cargo público nos lo estamos pasando por el forro? Y así podríamos ir dando un repaso al Título Preliminar, al I y II de nuestra Constitución que muchos hemos jurado o prometido guardar y hacer guardar, y ver en qué hemos fallado ¿Cómo se van a fiar de nosotros si no cumplimos con lo que predicamos y, lo que es peor, hemos jurado solemnemente? Si nuestros congresos, nuestras asambleas son (o las convertimos en) una farsa, en un remedo burdo e indigno de democracia, en la que impera la manipulación de los intereses de unos pocos y el desinterés, provocado intencionadamente, de la mayoría, ¿cómo nos van a creer los ciudadanos y no nos van a exigir clamorosamente que de verdad nos comportemos democráticamente? ¿Y cómo no nos van a mandar a freír espárragos?

Hemos fallado en la seña esencial de nuestro comportamiento, en la HONRADEZ (“No hay pan para tanto chorizo”, nos imprecan. Y cómo me duele; y cómo debería dolerle a quienes, mereciéndoselo, no se dan por enterados). En política no vale, no puede valer, todo. Pues mira por dónde hemos sido capaces (han sido capaces unos cuantos que se han arrogado la legitimidad de jugar, como si de un juguete de su única y exclusiva propiedad se tratara, con algo tan fundamental)  de implantar el principio contrario. Nos hemos aliado con quien fuera con tal de alcanzar el poder en las instituciones locales y provinciales, aunque dichas alianzas supusieran cargas éticas cuestionables o nos corresponsabilizaran, a sabiendas, en comportamientos presuntamente punibles; hemos dilapidado los recursos de las instituciones en perjuicio del interés público, sin escrúpulo alguno, utilizándolos en intereses particulares o plagándolas de asesores y paniaguados o para sufragar campañas de promoción de proyectos exclusivamente personalistas o para conseguir metas personales. Nos hemos buscado empresarios sin escrúpulos para financiar nuestros manejos, a cambio de concesiones más que cuestionables. ¿Para qué seguir desgranando miserias?

No todo vale en política, claro que no. No vale, sobre todo, en el comportamiento de la gestión de las instituciones.  No vale tampoco en  el enfrentamiento electoral con los adversarios. Utilizar la infamia, la mentira o la tergiversación de la verdad para desbancar de las instituciones al adversario político que, por decisión democrática, desempeña su responsabilidad; o, también, utilizar el cargo institucional al que se ha llegado por decisión democrática para satisfacer el interés particular o partidista, lleva al descrédito generalizado de unas instituciones que han de estar por encima de las personas y de las coyunturas temporales.

100 años de honradez

¿Cómo no nos van a llamar chorizos? ¿Cómo nos van a respetar, a fiarse de nosotros? ¿Seríamos capaces ahora de repetir el que fue el lema del centenario de la fundación del PSOE, nuestro  partido : “100 años de honradez”? Si no nos atrevemos, malo; algo va mal.

Para ser honestos está claro que debemos pensar lo que decimos, decir lo que pensamos y, sobre todo, hacer lo que decimos; es decir, ser consecuentes. Y, por supuesto, ser leales a nuestra propia conciencia, de forma que, ante un conflicto de intereses, seamos capaces de marcharnos a casa y dejar paso a otros. Eso nos hará recuperar la credibilidad perdida, que los ciudadanos se fíen de nosotros.

Hemos fallado, por último, en otra de nuestras señas de identidad, EL COMPROMISO SOCIAL. Los hijos del camionero, del vendedor ambulante, del agricultor, del pequeño industrial y comerciante, del jornalero, del obrero, del funcionario, del maestro,… del “ama de casa”( profesión “sus labores”), de quienes se privaron de tanto para que lo tuviéramos todo, nos hemos revuelto contra ellos; o, aunque no haya sido así, aunque haya habido que tomar decisiones para asegurar el futuro, así lo han percibido, porque, entre otras cosas, no hemos sido capaces de dar ejemplo con nuestro sacrificio al exigírselo a ellos. Hemos dejado de lado el principio de austeridad que nos inculcaron.  Nos  hemos dejado encandilar con los oropeles del cargo, con la solemnidad del poder y nos hemos convertido en “clase política”, es decir, nos hemos desclasado. Hemos perdido la conexión y nos hemos creído por encima de quienes nos han elegido. Por eso ellos se han sentido desconectados y nos han repudiado, ¿qué creíamos? Y, lo que es peor, hemos llevado al descrédito a las instituciones.

Todo esto son pamplinas, se puede argüir: Nuestros adversarios son peores, ellos han desechado estos principios desde siempre y, mira, nos han ganado. Nosotros lo hemos hecho mejor en la gestión pública, hemos tomado medidas para proteger a quienes pasan más dificultades, ellos han hecho lo contrario y, sin embargo, nos han ganado las elecciones.

También hemos fracaso en Almería en situaciones de bonanza

El argumento no me vale sino que reafirma  mi consideración de que éstas han sido las causas de nuestro fracaso. Claro que la situación de crisis económica y su efecto más pernicioso, el desempleo, nos ha pasado factura; claro que muchos ciudadanos le han dado una bofetada al gobierno en la cara de las corporaciones locales. Eso ha pasado en otros sitios del mundo y aquí también en otras ocasiones similares. Pero de ahí a que esa sea la única explicación del descalabro, y menos en Almería, va un trecho muy largo. Las causas son mucho más profundas y se vienen gestando desde mucho antes. ¿O es que en Almería no hemos fracasado también en situaciones de bonanza?

En modo alguno nos puede valer como excusa que los demás son peores o lo hacen peor y, sin embargo, han ganado. A nosotros no nos ha ganado el PP: nos han barrido los ciudadanos. Nosotros hemos adoptado como señas de identidad (“133 años de honradez”) esos tres principios en los que digo que hemos fallado; nosotros nos hemos ufanado de siempre de practicar una política “de izquierdas”. La derecha no ha tenido esos problemas de identidad. Por eso, el ciudadano, si percibe (aunque sea erróneamente por nuestra falta de claridad) una deriva hacia la derecha de nuestra política, acompañada por una crisis de identidad nuestra, prefiere a la derecha que no tienen empacho ni crisis de identidad alguna, pasando de los más que evidentes casos de corrupción que le afectan.

Por eso, no todo es gestión. Siendo lo más importante que los ciudadanos nos han encomendado, no es lo único que los satisface ni lo que espera de nosotros. El ciudadano al que se le imponen sacrificios no tiene por qué responder con el rechazo, si se le explica, asume las causas y consecuencias y, sobre todo, si se le da ejemplo. Yo tengo mi propia experiencia al respecto y muchos compañeros y compañeras que han estado en la responsabilidad municipal, con una gestión magnífica, impecable,  eficaz y honrada, se han visto desplazados. En Almería, insisto, las causas externas se han agravado –se veía venir desde hace tiempo- con el mal ejemplo que hemos dado como organización.

Y, como esta larga reflexión se parece mucho a un examen de conciencia, termino aplicándome lo que muchos de mi generación estudiamos en la escuela franquista sobre la condiciones de eficacia del sacramento de la Confesión. Si queremos que ese necesario proceso de revisión y regeneración sirva para recuperar la confianza, hemos de cumplir dichas condiciones. A saber: “Examen de conciencia” (lo de más arriba); “Dolor de corazón” (reconocer nuestros errores); “Propósito de enmienda”(disposición a rectificar); “Decir los pecados al confesor” (Reconocimiento y compromiso públicos, sin reticencias ni falso pudor); y “Cumplir la penitencia” (Aprovechar esta travesía del desierto en empeñarnos en renovarnos y resurgir con fuerza, que somos más y mejores).
     Amén.

Aprovechar el cambio, también en Andalucía

Javier Salvador
Director de Teleprensa

Si reflexionan un poco, verán que en esta situación que se ha generado desde el 22-M hay algo que no cuadra. Lo esencial es que en vez de vivir una semana de descontrolada euforia del PP, de hacerles el pasillo allí por donde pasan, toda la atención se ha centrado en qué iba a suceder en el PSOE. De hecho todos los titulares han sido para Chacón, Zapatero, Rubalcaba, Patxi López y otros muchos, pero de alguna manera la aplastante victoria de la derecha ha quedado silenciada por el clamor hacia un cambio en las filas de la izquierda. Estrategia o casualidad, lo cierto es que si los medios que navegan escorados a estribor no le hubiesen cedido sus portadas a Mariano Rajoy en el día de ayer para que el pobre dijese algo, hubiese sido la victoria menos impactante mediáticamente de la última década. Y no, no creo que sea justo, pero sí sintomático.

El PSOE se ha rehecho en una semana, a partir de la que viene empieza un proceso de primarias que no será más que una precampaña de Rubalcaba para empezar a recuperar esos dos millones de votos perdidos y puede que, aunque con un panorama muy difícil, consiga darle la vuelta a la tortilla. Pero eso es España y el candidato para todos los españoles. ¿Pero en Andalucía qué?

Un cambio de tendencia pasa por un cambio tan brusco en Andalucía como el de Madrid. Aquí, en el sur, en ese territorio que pilla desde Ayamonte hasta San Juan de Los Terreros, el PP ha ganado la mitad de los votos que ha subido en toda España. Ese es un dato incuestionable que convierte en cuestionable el liderazgo de Griñán. La situación es complicada, porque quitarle de en medio puede parecer una venganza por su declarado apoyo a Chacón, pero no es momento de guerras y hay que tener altura de miras.

El primero que debe demostrar esa capacidad es el propio secretario general de los socialistas andaluces y también presidente de todos ellos en la comunidad, y de él debe salir el ofrecimiento de copiar el sistema de Madrid. Es decir, como mínimo un proceso de primarias que ponga a todos en su lugar y en Andalucía un candidato con opciones.

Javier Arenas, presidente de los populares andaluces y hoy más que nunca incuestionable candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía, le ha tomado la medida a Pepe Griñán, a quien ya no llama José Antonio ni presidente desde hace mucho tiempo. Le da para chistes fáciles que hasta, hay que reconocerlo, tienen su gracia, y esa ventaja electoral y psicológica ya no la va a soltar a no ser que aparezca una nueva cara capaz de bajarle un poco el ego al de Olvera. Por cierto, el pueblo de la infancia de Arenas sigue igual de izquierdas que siempre, con seis concejales de IU, cinco del PSOE y dos del PP, así que no creo que dejase muy buenas sensaciones entre sus vecinos durante sus años más tiernos.

Pero volviendo a los cambios, Andalucía necesita uno. En primera fila se sitúa en estos momentos el ex consejero de innovación Francisco Vallejo, un tipo mediático, que dejó buenas sensaciones y con cierta química para atraer a la gente. Hay otros, pero dicen que él cuenta con más papeletas que nadie, y una fórmula a lo madrileño, en la que cambias el candidato pero dejas al mismo secretario general hasta después de las elecciones, no es una mala solución para intentar remontar el terreno perdido. Lo que está claro es que, aún con la paliza recibida por PSOE e IU, la mayoría de votantes andaluces siguen siendo de izquierdas.

Nadie conoce la hoja de ruta de Griñán, pero igual uno de sus primeros pasos debería ser precisamente hacia atrás. Enterrar el hacha de guerra, soportar la vuelta de algunos consejeros cuya salida sonó a vendetta, dejar que el partido lo organicen quienes tienen alguna oportunidad, tragar sapos y convertirse en el paradigma de la generosidad. O eso o enfrentarse a un choque total que ya ha perdido sin necesidad de que empiece, porque nadie gana en las guerras civiles internas de un partido.

A Griñán le hacen falta hoy menos gráficos y más filosofía, tirar de los clásicos y recordar aquello de Cicerón y sus Filípicas cuando decía que “cualquier género de paz entre los ciudadanos me parecería preferible a una guerra civil”. Pero es su elección, única y exclusivamente suya. Al menos por ahora, durante esta semana, de la que viene ya no sabemos nada.

Ya está bien

Luis Caparrós Mirón
Secretario General del PSOE de Purchena

No parece pertinente seguir con más de lo mismo. Los ciudadanos están hartos de nuestras peleas y por eso, entre otras razones, hemos perdido su confianza. Esto es parecido al gran amigo que tenías pero de no verlo ni hablar con él lo pierdes y se convierte en un extraño. No podemos seguir siendo el centro de atención sin que nadie nos mire ni nos escuche. No nos miran ni nos escuchan porque no decimos nada que les interese. Es hora del trabajo en equipo, es hora de redifinir cómo reconstruimos un partido útil que se mezcle y conviva con el pueblo, con raíces que puedan crecer fuerte en las necesidades y procupaciones de nuestra gente, que resuelva y dé soluciones a la vida cotidiana. Es aquí donde surgirá la credibilidad y un liderazgo legítimo basado en el trabajo y en los ideales y no en la supuesta parcela de algo que no tenemos, ni nos pertenece.

Lo que fuimos e hicimos ya es conocido, ahora toca nuevo trabajo, con nuevas propuesta desde la izquierda para la sociedad del S.XXI. La sociedad bien formada e informada que quiere una política basada en la transparencia, la participación, la coherencia y la honestidad. Es hora de escuchar y tomar buena nota, es hora del debate sincero, de la originalidad sin improvisación y de la frescura en el mensaje. Es hora de romper con el discurso interesado, aislado y egoista. Es hora del respeto y de la lealtad a nuestras nobles ideas y valores. Es hora de dar ejemplo con nuestra conducta y trabajo.

No hagamos díficil lo fácil. Lo fácil es dedicarnos al socialismo de las pequeñas cosas, que es lo que la ciudadanía nos demanda. Debemos huir de las conductas que nos identifican con la derecha, para ello la solidaridad es el pilar que nos debe distanciar de la ola neoliberal. Parafraseando a Rousseau en el Origen de la Desigualdad de los Hombres: “...probaría finalmente que si se ve un puñado de poderosos y de ricos en la cima de las grandezas y de la fortuna, mientras que la masa repta en la oscuridad y en la miseria, es que los primeros no estiman las cosas de que disfrutan sino en la medida en que los demás se ven privados de ellas y que, sin cambiar de estado, dejarían de ser felices si el pueblo dejara de ser miserable...”.

La autocrítica es necesaria

Jesús García Lozano
Secretario de Medio Ambiente del PSOE de Roquetas

Clemente García, ante la crítica del compañero Nono Amate sobre los resultados electorales de los últimos años en la provincia de Almería, crítica que comparto en todos sus extremos, reacciona intentando desacreditarlo manifestando a continuación que se vaya del partido y  asegura que lo va a proponer en el Comité respectivo. Es vergonzoso que un partido histórico como el nuestro tenga tan nefastos resultados, y es lógico que cualquier militante pueda expresar su opinión al respecto. Cada vez tenemos menos apoyos de los ciudadanos  y aquí no pasa absolutamente nada, con decir que es por la “crisis” ya está todo resuelto. De las crisis se sale y hasta,  si la gestionamos correctamente, más fortalecidos. Lo que no podemos hacer es seguir utilizando recetas de la derecha. Si somos socialistas, y creemos que así es, que nuestro proyecto es mucho mas justo y solidario, tenemos que demostrarlo y más en épocas de crisis, saliendo adelante “Todos”, ayudando a los más desfavorecidos y no a los banqueros.

Lo que no se puede hacer, porque entre otras cosas la actitud no es democrático ni respeta la libertad de expresión,  es lo que manifiesta Clemente García en los medios de comunicación, ya que deja entrever que intentará la expulsión del partido de Nono Amate. Ya, de paso, que solicite también la mía y así se quedarán sólo los dóciles y las personas que mientras no se les mueva del sillón dirán que todo va bien.

Sr. Clemente, le recuerdo que vivimos en una democracia y aquí, aunque a algunos les pese, tenemos libertad de expresión y los que luchamos por traerla a este país, incluido el compañero Nono Amate, tenemos  derecho a utilizarla. El compañero Nono Amate  ha sido y es el referente de la izquierda en Almería. Él decía que era socialista cuando el decirlo podría tener muy malas consecuencias y por ello merece un respeto que usted no  le ha tenido. También le tengo que comentar que a mí no me paga nadie, lo poco que tengo me lo he ganado con mi sudor y luchando antes y ahora por traer el socialismo real a este país.

Sr. Clemente, usted no es referente de absolutamente nada en nuestra provincia. Es más, su única actividad política conocida ha sido el ser Delegado, por supuesto cobrando suculentas sumas de dinero del PSOE. Su actividad dejó mucho que desear. Eran continuas las quejas  del personal sobre su conducta antidemocrática y totalitaria, y así le cesaron e inmediatamente le dieron otro puesto para seguir cobrando de asesor con el Sr. Chaves en Madrid.

Sr. Clemente, ser socialista es una forma de ser, de sentir, de tratar a las personas, de relacionarse  con ellas, de comportarse ante la vida. Se ve claramente quien lo es y quien no. El Sr. Amate lo es y cualquiera que se relacione lo percibe inmediatamente, ya está bien de intentar amordazar a quien no piensa igual que nosotros. Es necesario de una vez por todas la autocrítica y la libre expresión de nuestros pensamientos. Así y sólo así podremos tener aquella sociedad  que los socialistas una vez soñamos para todos nosotros.

La crisis del pepino

José Antonio Sánchez


El daño que se ha hecho a los agricultores almerienses y españoles es irreparable. Una vez más un país ´hermano´ de la Unión Europea decide arremeter contra la agricultura almeriense por diferentes intereses, ya sean económicos o sociales. Arremeten sin pruebas y sin preocupación del daño económico que se ha hecho a miles de familias, lo que agrava aún más la precaria situación de crisis que sufre nuestro país. Esta campaña “destructiva” en contra de los productos españoles se está extendiendo por toda Europa, y países como Dinamarca, Austria, Finlandia, Suiza y Francia, entre otros, se han sumado a los alemanes para retirar todos los productos hortofrutícolas de origen español de sus mercados. No solo retiran los pepinos, sino berenjenas, tomates, lechugas, leche…
Las pérdidas de los agricultores y productores españoles son ya millonarias e incalculables. Los compradores se escudan en la crisis del pepino para bajar los precios al mínimo, rozando la sinvergonzonería e inmoralidad. Los agricultores injustamente arrancan sus cosechas para no sumar más pérdidas ante la caída del mercado. Estos compradores son en muchos casos multinacionales y grandes cadenas de supermercados, los cuales  no atienden a hechos y se aprovechan de estas lamentables situaciones para conseguir beneficios económicos a corto plazo.

No existen pruebas de que los productos de origen español estén contaminados, pero por si acaso, los alemanes han decidido cargar contra la débil España. Han retirado la confianza de un plumazo a una agricultura de las más modernas del mundo, una agricultura de calidad, pionera,  segura y que sufre un alto nivel de control durante toda la campaña.

Una España débil, en la que ni el gobierno ni las autoridades son capaces de pedir explicaciones o enfrentarse al gobierno alemán para defender a los agricultores españoles. Una vez más, España está a la cola de los países que conforman la Unión Europea que tan poco miran por los intereses de los agricultores, como ya venimos sabiendo en casos como el acuerdo Marruecos-UE y la entrada de productos de países terceros que ni por el asomo se cumplen en cuanto a las cantidades que se introducen a través de las fronteras  y que nadie controla.

Las fuertes medidas de control que exigen los países exportadores son superadas con éxito una y otra vez por nuestros productos.  Todas las personas afectadas por la bacteria “Escherichia coli” están centralizadas en Alemania, lamentablemente han muerto ya una decena de personas y han enfermado cientos, todos ellos tras comprar productos procedentes del mercado central de Hamburgo.
 
Por lo tanto, si en España, país de origen de los pepinos –junto a otros no identificados por las autoridades alemanas- no existe ningún caso, ni se ha detectado ninguna infección tras los miles y miles de análisis a raíz de la alerta sanitaria, ¿cómo es posible que sigan acusando a España? ¿Debemos boicotear ahora todos los productos alemanes? No sería lógico.

Las claves de la crisis del pepino

- El producto es pepino de Almería, pero su contaminación es en origen. ¿Por qué se sigue rechazando el producto español en gran parte del mundo?

- Más partidas de pepinos del mismo agricultor de Roquetas de Mar se han comprobado que están limpias en su finca y fueron enviadas por la distribuidora a tres destinos diferentes, de las cuales dos están limpias y la tercera es curiosamente la infectada en Hamburgo.

- Más países, entre ellos Países Bajos (Holanda), estaban entre los pepinos analizados y solo acusan a España.

- La información llega antes a los medios de comunicación alemanes que a las autoridades sanitarias para que se produzca la alerta sanitaria que tardo en llegar varios días.

- Una partida de pepinos cayó en el camión de transporte mientras se descargaba en el mercado de Hamburgo y a pesar de ello se comercializaron.

- Las autoridades alemanas recomiendan no comprar productos hortofrutícolas españoles a sus ciudadanos. No solo pepinos, cualquier producto. Esta recomendación se extiende como la pólvora por los países vecinos. El daño es irreparable.

-  Más de 200.000 kilos se han quedado en las productoras almerienses y miles de kilos más se han quedado en los invernaderos. La producción se ha paralizado y los agricultores han arrancado sus cosechas, esto suman millones de pérdidas.

- Los agricultores no pueden vender los melones, sandias, pimientos, berenjenas, calabacinos… Todo a menos 20 céntimos. Una vez más los agricultores son los que lo pagan todo arruinando sus vidas.

¿Que futuro le espera al agricultor? ¿Tal vez se acerca el fin de la agricultura intensiva?

Desde la Puerta del Sol... que sale para todos

José Antonio Martínez Soler
Periodista /Pte. de la Junta Rectora del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar

Tengo una idea malvada, pero eficaz, para que algunas propuestas del 15-M se hagan realidad. En este Movimiento de los indignados veo el embrión de una renovación/revolución importante de la vida política española… que tanta falta nos hace. Imagino que la Junta Electoral Central (de la todavía vigente Ley Electoral que quieren cambiar nuestros hijos)  se habrá percatado ya de que hizo el ridículo prohibiendo la concentración pacífica de los “indignados”. Desde luego, estoy de acuerdo con Eduardo Punset cuando dice -como el 15-M- que “el cambio del sistema electoral es esencial”.

No pretendo ser oportunista, y nadie me ha dado vela en este entierro de los partidos políticos con los cimientos podridos pero, como digo, tengo una idea práctica para el 15-M. Bueno, en realidad, la idea no es mía, pues la estoy copiando de algo que hicieron/hicimos en 1974-75  a través de las ilegales y clandestinas Comisiones Obreras.  Los rojos (les llamabamos enanos infiltrados) se presentaron finamente a las elecciones sindicales de risa del sindicato vertical de la Dictadura disfrazados de oficialistas.

El resultado fue que, por primera vez, había en la España de Franco más representates sindicales de CC.OO. que del sindicato franquista. Yo dirigía entonces un semanario llamado Doblón (crítico, dentro de que se podía, con la dictadura) y pusimos en la portada a los enanitos de Blancanieves, subidos en un andamio, pintando de rojo la fachada del sindicato franquista en el Paseo del Prado (lo que hoy es el Ministerio de Sanidad). El título de portada (que no olvidaré nunca), y que nos costó más de un susto, era este: Ha ganado el equipo colorado.

Pues bien, para que algunas de estas propuestas del 15-M se conviertan en realidad deberíamos copiar a los enanos infiltrados de CC.OO. durante el franquismo.  Y, por nada del mundo, voy a comparar la democracia demediada actual con la cruel dictadura de Franco. Pero me gustaría explicar esta idea con más detalle: se trata de cambiar los cimientos podridos de los partidos políticos desde dentro antes de que ellos nos cambien y nos pudran también a nosotros. Pero no me atrevo aún  a ir, con esta pinta de abuelo cebolleta, a la Puerta del Sol para contársela a los coordinadores de las distintas comisiones de trabajo. Intentaré escribirla aquí mismo mañana, con mayor detalle, cuando mi hijo me haya contado cómo va la cosa.
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Mi compadre me ha enviado este mensaje, con el ruego de que lo lea y lo incluya en mi blog. Eso hago de mil amores, aunque no estoy de acuerdo con todas las propuestas del Movimiento 15-M tal como están escritas aquí. Nadie se ha molestado en sumar el coste de todas ellas ni, sobre todo, en señalar el origen de los fondos necesarios para que sean sostenibles. Pero la música me gusta.

Mi hijo aún no ha regresado y no sé, de primera mano, cómo acabó la sesión informativa de hoy en la Puerta del Sol de Madrid. Por tanto, copio y pego el mensaje de mi compadre tal como me ha llegado:

“Hola, estas son las propuestas aprobadas en la asamblea de la protesta de Sol. Difícilmente se oirán en los medios y la página web no para de caerse, así que está bien difundirlas por email. Haced un esfuerzo por leerlas.

Estas son algunas de las medidas que, en cuanto ciudadanos, consideramos esenciales para la regeneración de nuestro sistema político y económico. ¡Opina sobre las mismas y propón las tuyas en el foro!

1. ELIMINACIÓN DE LOS PRIVILEGIOS DE LA CLASE POLÍTICA:

- Control estricto del absentismo de los cargos electos en sus respectivos puestos. Sanciones específicas por dejación de funciones.
- Supresión de los privilegios en el pago de impuestos, los años de cotización y el monto de las pensiones. Equiparación del salario de los representantes electos al salario medio español más las dietas necesarias indispensables para el ejercicio de sus funciones.
- Eliminación de la inmunidad asociada al cargo. Imprescriptibilidad de los delitos de corrupción.
- Publicación obligatoria del patrimonio de todos los cargos públicos.
- Reducción de los cargos de libre designación.

2. CONTRA EL DESEMPLEO:

- Reparto del trabajo fomentando las reducciones de jornada y la conciliación laboral hasta acabar con el desempleo estructural (es decir, hasta que el desempleo descienda por debajo del 5%).
- Jubilación a los 65 años y ningún aumento de la edad de jubilación hasta acabar con el desempleo juvenil.
- Bonificaciones para aquellas empresas con menos de un 10% de contratación temporal.
- Seguridad en el empleo: imposibilidad de despidos colectivos o por causas objetivas en las grandes empresas mientras haya beneficios, fiscalización a las grandes empresas para asegurar que no cubren con trabajadores temporales empleos que podrían ser fijos.
- Restablecimiento del subsidio de 426€ para todos los parados de larga duración.

3. DERECHO A LA VIVIENDA:

- Expropiación por el Estado de las viviendas construidas en stock que no se han vendido para colocarlas en el mercado en régimen de alquiler protegido.
- Ayudas al alquiler para jóvenes y todas aquellas personas de bajos recursos.
- Que se permita la dación en pago de las viviendas para cancelar las hipotecas.

4. SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD:

- Supresión de gastos inútiles en las Administraciones Públicas y establecimiento de un control independiente de presupuestos y gastos.
- Contratación de personal sanitario hasta acabar con las listas de espera.
- Contratación de profesorado para garantizar la ratio de alumnos por aula, los grupos de desdoble y los grupos de apoyo.
- Reducción del coste de matrícula en toda la educación universitaria, equiparando el precio de los posgrados al de los grados.
- Financiación pública de la investigación para garantizar su independencia.
- Transporte público barato, de calidad y ecológicamente sostenible: restablecimiento de los trenes que se están sustituyendo por el AVE con los precios originarios, abaratamiento de los abonos de transporte, restricción del tráfico rodado privado en el centro de las ciudades, construcción de carriles bici.
- Recursos sociales locales: aplicación efectiva de la Ley de Dependencia, redes de cuidadores locales municipales, servicios locales de mediación y tutelaje.

5. CONTROL DE LAS ENTIDADES BANCARIAS:

- Prohibición de cualquier tipo de rescate o inyección de capital a entidades bancarias: aquellas entidades en dificultades deben quebrar o ser nacionalizadas para constituir una banca pública bajo control social.
- Elevación de los impuestos a la banca de manera directamente proporcional al gasto social ocasionado por la crisis generada por su mala gestión.
- Devolución a las arcas públicas por parte de los bancos de todo capital público aportado.
- Prohibición de inversión de bancos españoles en paraísos fiscales.
- Regulación de sanciones a los movimientos especulativos y a la mala praxis bancaria.

6. FISCALIDAD:

- Aumento del tipo impositivo a las grandes fortunas y entidades bancarias.
- Eliminación de las SICAV.
- Recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio.
- Control real y efectivo del fraude fiscal y de la fuga de capitales a paraísos fiscales.
- Promoción a nivel internacional de la adopción de una tasa a las transacciones internacionales (tasa Tobin).

7. LIBERTADES CIUDADANAS Y DEMOCRACIA PARTICIPATIVA:

- No al control de Internet. Abolición de la Ley Sinde.
- Protección de la libertad de información y del periodismo de investigación.
- Referéndums obligatorios y vinculantes para las cuestiones de gran calado que modifican las condiciones de vida de los ciudadanos.
- Referéndums obligatorios para toda introducción de medidas dictadas desde la Unión Europea.
- Modificación de la Ley Electoral para garantizar un sistema auténticamente representativo y proporcional que no discrimine a ninguna fuerza política ni voluntad social, donde el voto en blanco y el voto nulo también tengan su representación en el legislativo.
- Independencia del Poder Judicial: reforma de la figura del Ministerio Fiscal para garantizar su independencia, no al nombramiento de miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial por parte del Poder Ejecutivo.
- Establecimiento de mecanismos efectivos que garanticen la democracia interna en los partidos políticos.

8. REDUCCIÓN DEL GASTO MILITAR.

9.- ELIMINAR EL SENADO.


Con eso, y con rebajar un 30% las partidas 4, 6 y 7 de los Presupuestos Generales del Estado (transferencias a sindicatos, partidos políticos, fundaciones opacas y varios), se ahorrarían más de 45.000 millones de euros y no haría falta tocar las pensiones ni los sueldos de los funcionarios, como tampoco haría falta recortar 6.000 millones de euros en inversión pública.

Por un nuevo Conservatorio

Pedro Mena Enciso
Profesor de Historia

Todos sabemos que la música y la danza forman parte de la historia de la humanidad desde sus orígenes. No hay momento en el tiempo sin la presencia constante de estas expresiones magnas del espíritu. Actualmente, cuando viajamos por cualquier lugar de la Europa civilizada, vemos cómo sus autoridades cuidan y miman tanto la música como la danza dedicándole toda la financiación necesaria y contemplándolas dignamente tanto en los planes de estudio cómo en las manifestaciones culturales fuera del ámbito escolar por el interés que muestran también las autoridades regionales y locales. Se trata de educar la sensibilidad y transmitir arte y cultura por doquier. Porque, queridos lectores, como afirmó la reciente Premio Cervantes Ana María Matute es verdad que quien no inventa no vive y, por eso, debemos fomentar el arte y la cultura ya sea literatura, música, pintura, danza… pues son expresión de la creatividad que llevamos dentro y nos descubren un mundo de belleza y libertad que fomenta valores de convivencia pacífica y nos hace crecer como personas alejándonos de la violencia y la superficialidad.

En este tema también la dejadez de los responsables políticos ha sido constante ya que el arte por el arte no les interesa al no generar beneficios económicos inmediatos. A veces, como dice el gran poeta y escritor Manuel Alcántara, uno se plantea si sería conveniente (como hacen los equipos de fútbol) proceder a fichar políticos extranjeros para asesorar y mejorar el ambiente que nos rodea. Es increíble que no seamos conscientes de la importancia de la música y la danza ya que  junto al deporte pueden ser fundamentales en la formación de nuestros niños y adolescentes que se alejarían del alcohol y otras formas similares de diversión. Elevarnos por encima de la apariencia y la monotonía para cultivarnos por dentro es básico para luchar por un futuro mejor.

Hechas estas consideraciones, creo que todos podemos entender mejor la lucha de los profesores, padres y estudiantes del Conservatorio de Música y Danza de Almería que reivindican en la calle (ya que no se les hace ni caso desde hace años por las administraciones correspondientes) lo que todos los ciudadanos queremos: la construcción de un nuevo centro de danza porque el actual no solo no reúne las condiciones mínimas para la práctica de este bello arte sino que sonroja las pocas dependencias y la mezcla de música y danza así como el uso de las instalaciones de un Instituto cercano por falta de espacio.

Por otra parte, pedimos a los ayuntamientos de la provincia que reivindiquen con fuerza la construcción de escuelas municipales de música y danza para que nuestros niños y niñas entren en contacto con un mundo que fomenta la creatividad y hacen posible expresar lo que uno siente.

Desde este medio de comunicación damos nuestro total apoyo a los alumnos y representantes de padres y madres que exigen al Ayuntamiento y a la Junta de Andalucía que se pongan de acuerdo para que puedan comenzar las obras del futuro Conservatorio en la Vega de Acá. Tienen razón cuando expresan en sus pancartas que “sin la música es imposible vivir” y que “sin música la vida sería un error”.

Queridos chicos y chicas estudiantes de Música y Danza, vosotros sois un referente para tanto descerebrado que no ve más allá de sus narices y, por supuesto, que no sois culpables de los desacuerdos entre las distintas administraciones. Estoy con vosotros, porque lo he comprobado in siu, de que es imposible esperar más para disponer de un nuevo conservatorio de danza por las pésimas condiciones del actual centro. Como comenta uno de vuestros representantes, Pablo Darío Gómez, música y danza no son la misma actividad y no pueden impartirse en ese mínimo espacio. Os animamos a que no bajéis la guardia y luchéis con fuerza porque os asiste la razón al pedir unas instalaciones dignas y para que las cosas cambien hay que moverse, máxime cuando ya se dispone del solar y la aprobación por parte del Ayuntamiento.

La Música como la Danza nos ayudan a profundizar, a detenernos para ver por dentro las cosas. El Arte por el Arte, limpio de mercaderes, es fundamental para disfrutar de la naturaleza y de la vida, para alejarnos de tanta mediocridad superficial y contrarrestar un mundo excesivamente técnico, mecánico y sin tiempo para digerirlo. Es tiempo ya de que triunfen el  sentido común, la cultura y el buen gusto en unos momentos históricos donde decimos que buscamos  la calidad de vida tanto física como intelectual.