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Señor Ábalos, ¿qué hay de lo nuestro?


Ana Martínez Labella
Concejala de Urbanismo e Infraestructuras

⏩ El alcalde de Almería, Ramón Fernández-Pacheco, ha solicitado al ministro de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, una reunión para analizar la situación de las obras y proyectos dependientes del Gobierno de España que afectan a la ciudad y que se encuentran en desarrollo o esperan su puesta en marcha. Quiere medir en esta cita nuestro alcalde el compromiso real de un gobierno socialista que, a fecha de hoy, parecer haber apartado de las primeras páginas de su agenda aquellas cuestiones de interés para los almerienses.

Antogua Estación de Ferrocarril (Almería Trending)

En concreto, en la carta remitida a Madrid viene a preguntar por cuestiones de las que hoy ni conocemos planes ni plazos de ejecución ciertos. En esa lista de demoras encontramos proyectos como la llegada de la Alta Velocidad, las obras de integración ferroviaria, la conexión de la autovía A-7 con el Puerto o la rehabilitación de la antigua Estación de Ferrocarril y su cesión gratuita a la ciudad, una obra, ésta última, que debería estar concluida desde febrero de 2019 y que actualmente está parada.
Los almerienses tenemos una especial vinculación con la Estación, uno de los edificios más singulares y reconocidos con los que cuenta nuestra ciudad
Los almerienses tenemos una especial vinculación con la Estación, uno de los edificios más singulares y reconocidos con los que cuenta nuestra ciudad. Por eso, desde el Ayuntamiento queremos recuperarla como espacio cultural, una posibilidad y un deseo que hoy, sin embargo, es una incógnita, no sólo porque desconocemos la fecha de finalización de su rehabilitación, sino porque tampoco sabemos las intenciones del actual Gobierno, pese al compromiso público del anterior de cederla a la ciudad una vez recuperada.
Más allá de soflamas o frases hechas, como las que hemos tenido que oir en boca de la secretaria general del PSOE, Adriana Lastra, lo que queremos son fechas, compromisos, concreciones
Más allá de soflamas o frases hechas, como las que hemos tenido que oir en boca de la secretaria general del PSOE, Adriana Lastra, lo que queremos son fechas, compromisos, concreciones. Mientras tanto, los almerienses seguiremos preguntando al ministro Ábalos y al Gobierno socialista: “¿Qué hay de lo nuestro?”.

El problema ferroviario continúa


Jesús Martínez Capel
Presidente de Amigos del Ferrocarril

⏩ La reciente publicación de los nuevos horarios para los servicios Avant-AVE a través de la línea de alta velocidad Granada–Antequera vienen a confirmar lo que tantas veces hemos denunciado a través de esta tribuna: la desastrosa planificación y ejecución de las infraestructuras ferroviarias en España que, en este caso particular, afecta al corredor transversal andaluz, aquella A-92 ferroviaria que pudo ser y ahora ha saltado por los aires definitivamente. Y, como siempre, los peores parados salimos los que habitamos en la provincia de Almería.


Hace casi 20 años, los almerienses que querían viajar en tren hasta Sevilla o a Granada disponían de cuatro servicios de ida y vuelta sin transbordo con un tiempo de viaje de 4 horas y 56 minutos y de 1 hora y 56 minutos respectivamente en los más rápidos.  Ahora, el nuevo modelo que ha impuesto Renfe y Adif para los servicios de media distancia en el eje transversal andaluz supone una pérdida de calidad y no da respuesta a las necesidades de los ciudadanos, ya que obliga a transbordar en Granada (ya lo avanzábamos en 2015) y, además, solamente tres de los cuatro trenes actuales permitirán a los viajeros continuar hasta Sevilla e impedirá llegar a tiempo a la capital andaluza para poder hacer gestiones. Atención: El trayecto tendrá una duración de 5 horas y 45 minutos, ¡casi 50 minutos más que hace veinte años!, y será imposible ir y volver en el día.

Este es uno de los efectos de la chapuza que se ha hecho en la nueva línea de alta velocidad Antequera–Granada, donde existe vía única ente Archidona y la capital de la Alhambra, lo que disminuye considerablemente la capacidad de circulación de trenes (esto es lo que ocurrirá con la futura línea Murcia–Almería) y que, con los nuevos servicios, alcanzará niveles muy altos de saturación. Este nuevo tramo se ha convertido en un cuello de botella para la red regional, obligando a establecer dos puntos de transbordo, en Antequera para los trenes convencionales de Algeciras y Sevilla y en Granada para los de Almería. Si a esto añadimos que en la línea convencional Almería–Granada no se ha invertido ni un euro en su modernización para lograr un tiempo de viaje sobre 1 hora y 30 minutos entre ambas capitales, será imposible establecer una verdadera red ferroviaria que articule el territorio andaluz. 

Creemos que la Junta de Andalucía, como institución más próxima a los ciudadanos, debería ejercer sus competencias en materia de ferrocarriles para influir en la planificación de los servicios intracomunitarios y evitar el deterioro progresivo que se lleva produciendo desde hace mucho tiempo.

No entendemos que se siga expulsando a las personas del ferrocarril cuando la Unión Europea, en su agenda 2030, impone un reparto modal del transporte y una reducción de gases de efecto invernadero. Una vez más vamos en dirección contraria. 

Carta al ministro de Fomento, José Luis Ábalos


Jesús Martínez Capel
y Alfonso Rubí

⏩Los presidentes de Asociación de Amigos del Ferrocarril de Almería  (ASAFAL) y Foro Ciudad de Almería (FOCAL) entregaron en mano al secretario de Estado de Infraestructuras, Pedro Saura, este escrito dirigido a José Luis Ábalos:

Alfonso Rubí Cassinello, como presidente del Foro Ciudad de Almería (FOCAL), y Jesús Martínez Capel, como presidente de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Almería (ASAFAL), quisimos aprovechar la oportunidad del acto convocado por la Asociación Valenciana de Empresarios en la Institución Ferial Alicantina de Elche para transmitirle la inquietud de la sociedad civil almeriense por la evolución negativa de nuestros servicios ferroviarios, que no sólo no mejoran, sino que empeoran progresivamente.

Estación de Almería (Loa)

Como usted bien sabe, nuestras únicas comunicaciones actuales son con Granada-Sevilla y con Linares-Madrid, a través de Moreda. Las líneas mantienen su trazado decimonónico y están muy deterioradas por falta de mantenimiento, con cerca de treinta precauciones temporales en ambos recorridos, con frecuentes averías del material rodante (que han exigido que nuestros trenes circulen con dos locomotoras) y con tiempos de viaje de siete horas en los dos casos, en el primero incluidos tres trasbordos en autobús (en el segundo sólo uno).
Los proyectos ferroviarios están estancados, con múltiples indefiniciones y frecuentes sorpresas, que paralizan y obstaculizan su ejecución
Los proyectos ferroviarios están estancados, con múltiples indefiniciones y frecuentes sorpresas, que paralizan y obstaculizan su ejecución, y que denotan falta de rigor en su redacción, a pesar de su elevado coste y de la importancia de su impacto en la economía regional y local. Se adjudican con bajas temerarias (en algún caso superiores al 50%) que acaban dando problemas, generando modificados, y provocando incluso el abandono de las empresas adjudicatarias.

El caso más reciente es el del soterramiento de un tramo de un kilómetro en la entrada a la ciudad de la línea ferroviaria, para suprimir un paso a nivel muy conflictivo en la trama urbana (en aplicación de los planes de su ministerio de 2001 y 2005 y por lo tanto con más de catorce años de retraso). Se adjudicó con una baja del 35% y un plazo de ejecución de 13 meses, que terminó el 10 de octubre. Actualmente se ha ejecutado menos de la mitad, y las obras están prácticamente paralizadas por la interferencia de un vertedero de cien mil toneladas de material inerte, no tenido en cuenta en la redacción del proyecto.

Se estima que la ejecución se alargará otros 18 meses al menos y que será mucho más cara. Para ejecutar esa obra se descartó construir un bypass y se trasladó la Estación fuera de la ciudad, decisión que ha provocado un descenso del número de viajeros del 40% a Madrid y del 90% a Sevilla. A esto hay que añadir que no se ha definido aún el resto del modelo de integración urbana del ferrocarril. No sabemos cómo será el trazado antes y después de este tramo, ni cómo será la Estación definitiva. La tradicional lleva dos años con una obra de rehabilitación que iba a durar 13 meses y aún no se sabe cuándo acabará, ni cuál será su uso final. Ni cuándo ni cómo llegará el ferrocarril al puerto, que está a 500 metros de la Estación y que lleva sin acceso de trenes desde 1989, siendo (con el de Motril) el único de los 46 puertos nacionales de interés general que no tiene servicio ferroviario, y no está ni siquiera proyectado.
No se sabe casi nada del cambiador de ancho de vía en Granada, prometido hace varios años, y que podría producir un poco de alivio inmediato a nuestras comunicaciones
No se sabe casi nada del cambiador de ancho de vía en Granada, prometido hace varios años, y que podría producir un poco de alivio inmediato a nuestras comunicaciones. Las obras, licitadas y adjudicadas de la línea Almería-Murcia, no arrancan, no se sabe bien por qué. No hay un calendario ni siquiera aproximado, tan solo una fecha final poco creíble. Las zonas logísticas, la línea a Granada, la del Almanzora… duermen el sueño de los justos.

Lo único que se sabe es que se reducen las prestaciones: vía única, tercer hilo a Granada, etc. Mientras, se habla de la locura de añadir un tercer carril a la autovía A-7 en cada sentido, para que quepan en ella más coches, más camiones y más transporte insostenible, con una alta incidencia sobre la huella de carbono de nuestros productos hortofrutícolas.

Este panorama transmite una impresión de improvisación en la toma de decisiones, y de que estas se apoyan en criterios al menos discutibles, lo que no parece que sea un método adecuado para gestionar una infraestructura y un servicio tan importante como el ferrocarril. Además, la escasez de información (que debería ser concreta y frecuente) provoca en los ciudadanos ansiedad, incredulidad, hastío y la sensación de ser engañados y burlados continuamente. Echamos de menos que se nos tenga un poco más en cuenta con métodos participativos, y que se nos trate con algo más de respeto.

Por estas razones el ferrocarril en Almería está en su peor momento histórico, a pesar de las promesas que se nos vienen haciendo (e incumpliendo) desde hace más de veinte años por parte de los sucesivos ministros y altos cargos ferroviarios. El ferrocarril está pasando incluso de ser una debilidad de nuestro sistema económico, a convertirse en una amenaza para nuestro desarrollo futuro. Necesitamos certezas. Necesitamos esperanzas. Necesitamos soluciones. Porque Almería también existe. Perdone el atrevimiento, pero creemos que la gravedad de la situación exige que la pongamos en su conocimiento y que la denunciemos.

“Annus horribilis” para las infraestructuras ferroviarias almerienses


José Carlos Tejada
Coordinador de la Mesa del Ferrocarril de Almería

⏩⏩⏩ Parecía que el año 2019 que está a punto de finalizar iba a ser el año ferroviario para la provincia de Almería. Desde la Mesa del ferrocarril teníamos algunas esperanzas, de que como todos los tramos pendientes de construir de la alta velocidad de la provincia habían salido a licitación a primeros de año y que todos fueron adjudicados, esperábamos que a mediados de este año las tan ansiadas obras comenzarían a ejecutarse. También nos confirmaban que el intercambiador de ancho de vía que se iba a construir en la Estación de Granada y ello suponía otra buena noticia para nuestra tierra, desde el punto de vista que podríamos recuperar destinos y rebajar los tiempos de viaje. A primeros de año las obras del soterramiento del paso a nivel de El Puche llevaban ya tres meses de ejecución.

La visión de Miguel Arranz (La Voz)

Pero la felicidad no podía ser completa y seguíamos viendo con tristeza cómo nuestra vetusta línea convencional, con más de 125 años a sus espaldas, seguía acumulando retrasos, averías y aumento de límites de velocidad debido a su deteriorada plataforma en sus conexiones con Sevilla y Madrid. Aunque esas esperanzas se fueron difuminando con el paso de los meses y la losa del abandono ferroviario que sufre Almería desde hace décadas volvió a ganar espacio en una provincia donde tenemos que decir que la clase política que nos representa viene suspendiendo en materia ferroviaria año tras año.
Mucho nos tememos que el transbordo de Huércal se mantendrá durante varios años
Finalmente la recuperación de las obras del AVE, después de más de 7 años estancadas, este año 2019 tampoco podremos ver a los trabajadores y a la maquinaría funcionar en los tajos de las obras. Las promesas de que las obras del soterramiento de El Puche iban a durar 13 meses y que las mismas se ejecutarían al mismo tiempo del tramo de El Puche-Rio Andarax, pues al final tampoco se llevó acabo y ahora se anuncian modificados del proyecto en ambas obras, que nos tendrán sine die sin transito de trenes a la Estación de Almería capital.

Mucho nos tememos que el transbordo de Huércal se mantendrá durante varios años. Las últimas noticias que tenemos de la construcción del intercambiador también son malas, ya que, al parecer, las obras van demasiado lentas y tampoco las veremos terminadas para la primavera del año que viene como estaba previsto. Y qué decir de nuestra línea convencional, ninguna intención de rehabilitar su plataforma, ni de construir la catenaria entre Huéneja y Linares lo que permitiría la reducción de los tiempos de viaje. Y con la espada de Damocles de que Renfe elimine el único destino con Madrid vía Linares-Baeza, una vez comience el intercambiador a funcionar.

En fin, el 2019, que se prometía como una año ilusionante, al final ha sido otra vez más un “Annus horribilis” donde de nuevo no hemos visto grandes avances para las mejoras de nuestras infraestructuras ferroviarias. ¿Que pasará en el año 2020? Pues si los almerienses seguimos con esa posición pasiva de no meterle piedras en los zapatos a sus señorías, mucho nos tememos que el abandono ferroviario de Almería irá para largo. Veremos...

Reivindicación de mejoras en el servicio ferroviario


Alfonso Rubí
Presidente de FOCAL

➤➤➤Nuestro abandono en materia de comunicaciones, y del ferrocarril en particular, es un tema cansino por reiterativo, aunque constituye una cuestión primordial para nuestra economía y para nuestra relación con el mundo. Las promesas de mejora que se nos vienen haciendo desde hace muchos años no son creíbles, no sólo porque se incumplen sistemáticamente, sino porque la situación es cada vez peor.

Hartos de engaños (Loa)

Todos los almerienses tenemos claro que los tiempos de viaje a los escasos destinos a los que podemos acceder son escandalosos, impropios del siglo XXI, pero es que además se incrementan por las  continuas averías, trasbordos y otras muchas causas de retraso. Adif reconoce que el tren a Madrid ha perdido la mitad de sus viajeros y el de Sevilla el 90%.

A pesar de la gravedad de la situación, llaman la atención dos cosas: que no se adopte ninguna medida urgente para resolverla o al menos paliarla, y que los almerienses no  nos lancemos a la calle en tropel a denunciarla y a exigir que se adopten esas mejoras. 

En cuanto a la primera, el asunto del ferrocarril se ha convertido en un galimatías en el que es preciso poner orden. Son muchas nuestras necesidades a nivel internacional, nacional, regional, local,… y la mayoría tardarán al menos un lustro en empezar a ser satisfechas, pero hasta entonces convendría ir mejorando un poco y no empeorar como está ocurriendo 
La única solución para que se produzca una mejora inmediata es la construcción de un cambiador de ancho de vía en Granada que permita a nuestros trenes circular por la línea del AVE
En el Foro siempre hemos estado seguros de que la única solución para que se produzca una mejora inmediata es la construcción de un cambiador de ancho de vía en Granada que permita a nuestros trenes circular por la línea del AVE. Es lo que se había hecho en todos los puntos de la geografía nacional en los que la red de AVE se encontraba con las líneas tradicionales a medida que avanzaba desde Madrid a la periferia. Se han construido 40. 

La ministra Ana Pastor lo prometió en septiembre de 2015, pero su sucesor Iñigo de la Serna lo descartó en octubre de 2017. El 20 de noviembre el Foro le presentó un dosier de 40 págs. reclamando su construcción por compromiso, por credibilidad, por necesidad, por coherencia y por justicia. Algo debieron influir en el ministro los argumentos aportados para que cambiara de criterio y volviera a asumir el compromiso poco más de un mes más tarde. Se redactó el proyecto que salió a licitación el 26 de mayo con un plazo de ejecución de diez meses, para que pudiera empezar a funcionar en cuanto el AVE llegara a Granada.

El AVE llegó la semana pasada, pero en los discursos triunfalistas que se pronunciaron no se mencionó el cambiador, ni ninguna otra cuestión de nuestra grave situación ferroviaria. De hecho las obras no han comenzado, nadie sabe por qué. Sin embargo hace tres meses en su primera visita a Almería (largamente esperada) el ministro Ábalos anunció que el cambiador permitiría reducir el tiempo de viaje a Madrid a cinco horas. Es increíble cómo se olvidan los anuncios y qué poco comprometen a los que los hacen. 

Esta es una posible causa de nuestra falta de espíritu reivindicativo. Los incumplimientos y los olvidos producen hastío y desconfianza. Se comprueba que la lucha acaba siendo inútil y que las soluciones están sometidas al capricho de los gobernantes de turno. Lo mismo pasa con los de un color que con los del otro. Quizás sea por eso que las convocatorias de la Mesa son secundadas por un número escasísimo de ciudadanos, lo que genera dudas, falta de criterio, desorden y desaliento incluso en los más combativos, Y quizás sea por eso por lo que nos hemos distanciado de la Mesa el 75% de sus fundadores.

¿Quiénes son los culpables de los olvidos padecidos por Almería?


Pedro Manuel de la Cruz
Director de La Voz de Almería

➤➤➤ El miércoles, diez minutos antes de las siete de la tarde y once horas después de que La Voz llegara a sus lectores abriendo portada con el titular “El Gobierno ignora Almería al lamentar los retrasos del AVE”, un destacado miembro del equipo del Ministerio de Fomento se ponía en contacto con Simón Ruiz, redactor jefe y el tipo que, quizá, más sabe del estado de las obras del AVE de Almería y Murcia, para comunicarle que acababa de ser adjudicado un nuevo tramo entre Sangonera y Totana por 120 millones de euros.

La llamada pretendía demostrar la voluntad del Gobierno de que las obras continúan el ritmo previsto para que la Alta Velocidad llegue a la provincia en 2023. No pongo en duda que el olvido de Almería a que hacía referencia el titular de este periódico obedeció más a un lapsus que a una ignorancia premeditada. Ábalos no es un ministro torpe y nadie puede negarle al Gobierno actual su constatada voluntad de imprimir más velocidad a las obras previstas para la llegada de la Alta Velocidad; nadie puede negárselo salvo el PP, claro, que, después de siete años en los que no se hizo nada bajo su Gobierno, nada, ahora clama por retrasos y olvidos ajenos cuando han sido ellos los que con más insistencia han caído (hasta que llegó Iñigo de la Serna al ministerio, en los últimos años del gobierno Rajoy y así hay que reconocerlo) en estos dos pecados capitales que tanto se cometen en la realización de infraestructuras de comunicación en nuestro país.  

Concentrados en la Intermodal (Simón Ruiz)

De todas los olvidos padecidos por Almeria, este ha sido, hasta ahora, el último. Pero nos vendrán más. Como antes ocurrieron otros. Tal vez el más sonrojante, por consciente, ocurrió con el gobierno de Chaves en los 90 y en planificación de la A 92. 
Que el ministro Ábalos aludiera en su intervención al trato desdeñoso con que Granada y Murcia han sido tratados en los proyectos de los ejes ferroviarios, obviando Almería que es la que sufre un trato más lacerante de las tres y de toda España, es un lapsus que demuestra hasta qué punto continuamos siendo una isla ignorada
Almería es un territorio de ultramar en el que nadie ha reparado con la atención necesaria cuando se planifica el mapa de la trama de comunicaciones que unen el sur periférico con el centro del país. Que el presidente andaluz, sus consejeros sevillanos y sus palmeros en Almería no perdieran un minuto en darse cuenta que el tramo occidental de la A92 que unía Granada con Murcia por Vélez Rubio convertía Almería en una reserva india de casi imposible acceso fue un disparate que costó diez años en reparar. Que el ministro Ábalos aludiera en su intervención al trato desdeñoso con que Granada y Murcia han sido tratados en los proyectos de los ejes ferroviarios, obviando Almería que es la que sufre un trato más lacerante de las tres y de toda España, es un lapsus que demuestra hasta qué punto continuamos siendo una isla ignorada, el territorio inapreciado entre dos capitales que, sin pretenderlo siempre, pero pretendiéndolo a veces, nos sitúan en una tierra de frontera en la que ninguna administración ha reparado casi nunca. Esta ha sido la historia hasta hace apenas dos años cuando, después de la construcción de los grandes túneles de Sorbas durante el gobierno de Zapatero y con Jesús Miranda en la estructura de dirección del Ministerio de Fomento, el gobierno del PP dejó en vía muerta, durante seis largos años los tramos entre Murcia y Almería. De la Serna reemprendió la tarea y Ábalos la ha continuado.

Pero para que la marcha continúe es necesario que los almerienses sepan estar a la altura a la que, hasta ahora, no hemos sabido estar. No estoy aludiendo a los representantes políticos de la provincia en las instituciones de Almería, Sevilla o Madrid; o no solo hay que imputarles la responsabilidad a ellos. Tenemos que asumir nuestra parte de culpa todas y cada una de las personas que vivimos en la provincia. El lapsus de Ábalos es criticable porque muestra el olvido histórico padecido, pero lo que es mas criticable, lo que se acerca a la obscenidad es que, después de la catarata de agravios cometidos con los almerienses en materia ferroviaria durante mas de 125 años- Almería fue la ultima provincia peninsular a la que llegó el tren, en 1896-, apenas 125 personas asistieran el jueves a un acto de protesta reivindicativa demandando que se acabe, de una vez y para siempre, con el maltrato ferroviario que padecemos.

A veces no puedo evitar caer en la tentación de pensar que hay pecadores que tienen más que merecida la penitencia.

Doce parlamentarios sin verdad


Pedro Manuel de la Cruz
Director de La Voz de Almería

➤Sostenía Tarradellas que lo único que no podía permitirse un político era hacer el ridículo.  Pues bien, hay veces que tengo la tentación de caer en el error de pensar que algunos no saben hacer otra cosa. Su ventaja es que, cuando se despeñan en él, cuentan con aliados para no caer en el abismo de su propia vergüenza como la debilidad de la memoria colectiva y la ausencia de cualquier atisbo de pensamiento crítico entre la inmensa mayoría de quienes les votan. Si la vida transcurriera por otras vías y no contaran con tan potentes aliados, algunos no podrían soportar la intensidad del sol de la calle sobre el rostro sonrojado de impudor con que ya salen de casa.

Estación de Tíjola (Foto: Armuña Geographic)

El ultimo episodio de este Guadiana menor de incoherencias mayores, de esta parrala de que sí, que sí, que esto es urgente, que no, que no, que no lo es, es el chacachá del tren en la provincia. Hace unos días Podemos presentó dos proposiciones no de Ley en la Comisión de Fomento del Parlamento Andaluz en la que pedían la reapertura de la línea Guadix- Almendricos y una línea férrea entre la capital y el poniente, a las que hay que sumar otra aprobada anteriormente pidiendo un cercanías para el Bajo Andarax. Las proposiciones fueron aprobadas por unanimidad. Ninguno de los doce parlamentarios almerienses, por ellos o a través de sus compañeros en la Comisión, tuvo la valentía de mandar parar y decir la verdad: ninguna de esas aspiraciones es viable y, por tanto, dejemos de intentar engañar a los ciudadanos. Nadie lo hizo. Para qué, pensarían, si dentro de unos días nadie se acordará de esta pirotecnia parlamentaria.

Llevábamos contemplando cómo el gobierno del PP situaba siete años en vía muerta la llegada del AVE a Almería y, ahora que el tren ha salido de aquella estación después de tanta razón socioeconómica como presión de un colectivo potente pero reducido ( no nos confundamos: aquí no ha habido manifestaciones abrumadoras como en Murcia; para qué, que protesten otros), lo único que se les ocurre a los políticos y a algunos cofrades de la utopía no es fiscalizar el cronograma técnico y económico previsto para la llegada de la alta velocidad en el 2023, que es lo que habría que hacer, sino ampliar la playa de vías de la ensoñación y plantear nuevos trenes para el Almanzora, el Andarax y el Poniente. Ya puestos y puesto que el papel (y la demagogia) lo aguanta todo, no sería de extrañar que alguno de estos bienaventurados de guardia salga un día de estos reivindicando el tranvía de la bahía y el metro desde Pescadería a El Puche. Cuarenta años después, el mayo francés con su proclama de “seamos realistas, pidamos lo imposible”, ha llegado a Almería.

Soñar ha sido siempre un terreno fértil para las emociones poéticas y para los delirios proféticos, pero en el espacio donde se gestionan los intereses estratégicos compartidos, tan marcados siempre por la realidad, la ensoñación es un ejercicio inútil que solo conduce a la frustración.
Almería necesita con urgencia un AVE que le una con Madrid y Barcelona por el levante y un tren de altas prestaciones que nos conecte con Andalucía a través de Granada
Almería necesita con urgencia un AVE que le una con Madrid y Barcelona por el levante y un tren de altas prestaciones que nos conecte con Andalucía a través de Granada. Y punto. Todo los demás son sueños de una noche de lirismo utópico y borrachera parlamentaria.

El paso lento del tren del Almanzora por los ocres desolados de sus tierras o por los aislados oasis de sus naranjos forman parte de la memoria sentimental de quienes comenzamos a amar el machadiano cielo azul y aquel sol de la infancia mientras nos cobijábamos a la espera de su llegada sentados en sus andenes. Desde aquellas estaciones asistimos con inquietud a la llegada de algún familiar y con desazón a la partida de quienes desde el llanto contenido se despedían en busca de trabajo de aquellos a los que tanto querían.

Aquel tiempo de cerezas y limoneros se fue para no volver en aquel tren que cruzó el valle en el atardecer del último día de 1984. Nada hay más destructivo que la irrelevancia y en aquellos vagones solo viajaba ya la melancolía emocional de quienes un día lo llenaron de vida. Los coches habían llegado a los pueblos y nadie tarda cuatro horas en llegar a Granada o a Murcia sobre dos vías pudiendo hacerlo en dos sobre cuatro ruedas.

Otro tanto sucede con el imaginario de un tren de cercanías con el Andarax. La mejora de las comunicaciones con los pueblos que salpican el rio, la comodidad funcional del coche particular y el escaso nivel demográfico de quienes viven en sus pueblos lo hacen irremediablemente inviable. La demanda de un cercanías para los pueblos del rio es una ficción dibujada en el romanticismo ferroviariotardío de quienes aman el tren por encima de todas las cosas.

Nadie (o casi nadie) cogería ese tren porque nadie (o casi nadie) está dispuesto a perder más tiempo en la llegada y en la espera en sus estaciones que el que tardaría en llegar a la capital en el coche. Lo curioso es que, quienes más lo demandan, son aquellos que claman contra el traslado de la estación término de Almería a la de Huércal mientras se hace el soterramiento de El Puche alegando que eso supondrá mayor tiempo de viaje para quienes vayan desde la capital a Madrid o Sevilla. Y el tiempo del traslado desde cualquiera de los pueblos del rio un día tras otro para quienes utilizaran ese tren de cercanías, ¿no sería mayor -y para siempre-, que el que tardarán los viajeros que, solo durante los próximos doce meses, viajen a Granada, Sevilla o Madrid?

Cuestión distinta es un futuro tren que una el Poniente con la capital. Aquí la demografía, como factor limitante, no existe (al contrario, en esa comarca viven mas de 250.000 almerienses, frente a los poco mas de 35.000 del Andarax). El problema, por tanto, no es demográfico, pero sí orográfico y, sobre todo, económico. El laberinto, tan rico como endiablado de una geografía en la que conviven pared con pared el ladrillo de las casas con el plástico de los invernaderos, hace que resulte quimérico diseñar un trazado funcionalmente racional y económicamente sostenible.

Así las cosas, déjense sus señorías de ensoñaciones parlamentarias en las que ni ellos creen de verdad y pongan el cerebro sobre la realidad y no sobre el delirio. Y, sobre todo, dejen de hacer el ridículo. Todavía están a tiempo.

El AVE, una apuesta del PSOE


Juan Carlos Pérez Navas
Senador del PSOE de Almería

➤Era el 10 de diciembre del año 2010 cuando el entonces subsecretario de Fomento, Jesús Miranda Hita, un almeriense con un excelente currículum como servidor público, afirmaba y presentaba el trazado definitivo y la apuesta del Ministerio de Fomento y del Gobierno del PSOE para la línea de 185 kilómetros de AVE  Almería –Murcia. El proyecto tenía un presupuesto de 2.500 millones de euros, aunque ya se habían adelantado por este Ministerio las licitaciones de estudio para los tramos –denominados antes- de Rambla de Retamar-Los Mayorales, Pulpí-Vera y Níjar-Almería, estando ya en obras en esa línea casi 500 millones de euros, por ejemplo, los famosos túneles.

Red de Alta Velocidad

Con la llegada del Gobierno del PP en diciembre de 2011 todas estas realidades, obras, estudios, proyectos, licitaciones se frenaron y se arrinconaron durante otros 7 años. Incluso, puedo afirmar que hasta la financiación prevista se utilizó en otros territorios y tramos con el consiguiente castigo y paralización de las expectativas y el futuro de Almería, un retraso que nos ha supuesto pérdidas de oportunidades de empleo sin contar con que en este momento de haberse seguido y continuado aquellas obras y licitaciones, hoy estaríamos subiendo nuestras hortalizas en esa línea y los viajeros bajándose en varias estaciones de la provincia. Todo ello supondría un ahorro importantísimo al sector agrícola almeriense y, además, un revulsivo para el turismo en esta provincia. Es indudable que Mariano Rajoy nos ha hecho perder, y mucho, a esta provincia.

El último año de Gobierno del PP, desde mediados de 2017 y 2018, ante la incesante presión ciudadana, las acciones de la Mesa del Ferrocarril, las iniciativas políticas del Grupo Parlamentario Socialista a través de mociones, preguntas e interpelaciones, los continuos llamamientos de la Junta de Andalucía para iniciar obras y volver a poner en marcha las licitaciones frenadas, el PP se vio acorralado. Entonces, con toda la sociedad en contra, tuvieron que empezar a moverse, a hacer algo, a intentar contentarnos con cronogramas y power points. Incluso, hasta jugando y engañando a los almerienses con la nueva licitación de los estudios para ganar tiempo en su marginación a la provincia. De esta manera, el Gobierno de Rajoy quiso intentar demostrar –sin éxito- que hacía algo por el AVE después de habernos sacrificado como provincia por otras inversiones en otras que sí tuvieron mayor suerte .
Con la llegada del Gobierno de Pedro Sánchez vuelve la esperanza y un nuevo tiempo sin engaños, sin manipulaciones y con la firme decisión tras los compromisos que siempre mantuvimos como PSOE de que ésta era la obra más importante para el futuro de Almería
Y con la llegada del Gobierno de Pedro Sánchez vuelve la esperanza y un nuevo tiempo sin engaños, sin manipulaciones y con la firme decisión tras los compromisos que siempre mantuvimos como PSOE de que ésta era la obra más importante para el futuro de Almería y que era prioritario volver a empezarla y garantizarla. Algo que en tan sólo tres meses y desde el primer minuto siempre se afirmó y se garantizó por el Ministro Ábalos y con las reuniones del presidente del Gobierno y la presidenta de la Junta de Andalucía que se ha hecho realidad esta pasada semana con 444 millones de adjudicaciones y un mayor impulso para el resto de tramos.

Volviendo al principio de este artículo, ocho años después del abandono del PP nuevamente habrá obras y habrá AVE con quien ya lo inició y lo decidió para esta provincia, un Gobierno del PSOE.

La 'isla' almeriense


Pedro Manuel de la Cruz
Director de La Voz de Almería

➤ Solo hace falta una vuelta por la literatura para percibir el aislamiento de Almería. Hoy son ingenieros y arquitectos los que lo constatan, pero antes ya lo habían dejado negro sobre blanco escritores que tan bien nos conocían o nos llegaron a conocer (y a querer) como Gerald Brenan, Goytisolo, Pedro Antonio de Alarcón o Miguel Naveros. Como sostiene el catedrático Andrés Sanchez Picón, desde el siglo XV en que el puerto comenzó el camino amargo de la decadencia, Almería siempre ha sido una isla separada del resto del mundo.

Buscando vías

La geografía es una realidad discriminatoria irremediable y la orografía un escenario determinante contra la que durante miles de años no se pudo luchar. Estos dos factores han marcado decididamente la historia almeriense durante siglos. Hemos estado y seguimos estando lejos de los centros de poder y además las vías de comunicación con nuestros vecinos de extramuros más cercanos o no existían o eran, sencillamente, de un uso quimérico.

Hasta casi antesdeayer ir desde Almería a Málaga era poco menos que un viaje equinoccial en medio de una montaña rusa y siempre con la misma peligrosidad de una ruleta del mismo nombre. Los caminos o no han existido o, más que unir, separaban. Viajar a Murcia, Granada o Málaga era una aventura; hacerlo a Madrid o Barcelona se acercaba a la quimera. Todo estaba lejos; hasta viajar al vecino pueblo de al lado resultaba una experiencia excitante y, para miles de personas, tardía; tanto que aún hay almerienses para los que Mojácar es una estampa y El Ejido un invernadero.
Somos una isla que, hasta hace apenas veinte años, estaba conformada por islotes separados entre sí
En definitiva, somos una isla que, hasta hace apenas veinte años, estaba conformada por islotes separados entre sí. Pero en esa isla hay una playa en la que nadie se ha aventurado a entrar y en la que merece la pena detenerse, no desde el reproche (o sí), pero, sobre todo, porque su ignorancia contribuiría a que las olas que tan poco contribuyeron a mejorarla vuelvan a repetirse. Desde hace años hay una pregunta a la que vuelvo con frecuencia cuando miro Almería y sus entornos: ¿Qué han hecho nuestros vecinos de Málaga, Murcia o Granada para contribuir a desterrar el aislamiento padecido por los almerienses?

Nunca he encontrado otra respuesta que Nada y, a veces, ese vacío se ha llenado con el desaliento del desdén intencionado. Para los planes estratégicos de esas tres provincias, a pesar de estar tan cerca, hemos estado tan lejos que siempre nos han mirado desde el desdén intencionado o desde la irrelevancia. La afirmación puede parecer excesiva, pero a qué otra conclusión podemos arribar si reflexionamos sobre cuáles fueron las actitudes de los círculos de poder malagueños con la autovía que ya nos une con su capital; o la de los murcianos con la que nos une con Murcia, terminada mucho antes en el tramo almeriense que en el murciano; o qué presión hicieron esos mismos núcleos de poder sociopolítico en Granada para que la A 92 llegara hasta Almería una década después de pasar por Guadix.
Durante decenios fuimos una colonia agrícola, sanitaria y educativa de nuestros vecinos y a nadie le gusta perder hegemonías sobre territorios conquistados
Almería ha estado y está lejos de Madrid y Sevilla, pero también nos han mirado con lejanía desde la periferia que nos es mas cercana. Aquí cada uno ha estado a lo suyo en el mejor de los casos; en el peor ha estado a lo suyo y a no contribuir a lo de los demás por miedo a su competencia. Durante decenios fuimos una colonia agrícola, sanitaria y educativa de nuestros vecinos y a nadie le gusta perder hegemonías sobre territorios conquistados. El tiempo todo lo cambia y hoy hay un escenario distinto. Ya no somos aquella provincia que vendía sus productos a través de los intermediarios levantinos y estaba obligada a tener que pasar el puerto de La Mora para acceder a una sanidad o a una carrera universitaria. Ahora somos más iguales y las metrópolis agrícolas, académicas o sanitarias han desaparecido.
La alta velocidad abrirá para Almería un mar de oportunidades tan formidable que acabará desterrando para siempre el síndrome de isla que hemos padecido
Lo que no ha desaparecido, todavía, ha sido el aislamiento ferroviario. Pese a las promesas (incumplidas) de unos y otros continuamos estando en vía muerta. La alta velocidad abrirá para Almería un mar de oportunidades tan formidable que acabará desterrando para siempre el síndrome de isla que hemos padecido y, en la soledad de los andenes, continuamos padeciendo. Un padecimiento que será menor si, desde Almería, buscamos puntos de encuentro con nuestros vecinos murcianos. Quizá nunca sea mejor momento que ahora para que los alcaldes por los que transcurre la línea AVE entre Murcia y Almería soliciten una reunión interprovincial con el ministro Ábalos. Solo se puede ir más rápido a veces; pero acompañado siempre se va más lejos. Y aquí ya hemos sufrido demasiados siglos el gélido sentimiento de la soledad y sus lacerantes consecuencias.

AVE: 48 horas para la respuesta


Pedro Manuel de la Cruz
Director de La Voz de Almería

➤El mundo de la política tiene una irremediable pulsión por la desmesura. Y es en esa atracción irresistible por la exageración donde puede encontrarse la razón irrazonada e irrazonable que provocó la afirmación del secretario provincial del PSOE sosteniendo que a Almería le está sentando bien el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez. No, a esta provincia no le está favoreciendo el nuevo Gobierno, y solo habrá que esperar 48 horas, hasta el martes, para saber si le está provocando el efecto contrario en un tema de importancia extraordinaria como es la llegada de la Alta Velocidad.

Obras del AVE en Almería

No seré yo el que caiga también en el error de la desmesura defendiendo la tesis contraria a la difundida por Teruel y cayendo, por tanto, en su mismo error. El nuevo Gobierno lleva tan poco tiempo en Moncloa que cualquier valoración, positiva o negativa, será siempre apresurada y carente de argumentos sólidos que la sostengan.Nadie discute que una situación sobrevenida de forma inesperada exige un tiempo para conocer la realidad de los proyectos en marcha. El ministro de Fomento está actuando con arreglo a la prudencia que impone a un recién llegado la gestión de una realidad compleja por los múltiples proyectos que gestiona un ministerio tan colosal.
Lo que provoca inquietud es que, después de varias semanas, el Gobierno y el ministerio hayan ignorado en su reunión con la presidenta andaluza los cinco proyectos del AVE entre Almería y Murcia
Pero escrito lo anterior, lo que provoca inquietud es que, después de varias semanas, el Gobierno y el ministerio hayan ignorado en su reunión con la presidenta andaluza y en su visita a Sevilla los cinco proyectos del AVE entre Almería y Murcia y que., según las previsiones del Gobierno anterior, estaban preparados para salir a licitación antes del 30 de junio. Estamos a 48 horas del 31 de julio y todavía no sabemos el tiempo que habrá que esperar para que el compromiso del PP lo consume el PSOE. 

Es cierto que el ministro ha reiterado que cumplirán todos los compromisos en trámite del anterior Gobierno, que no han puesto ningún reparo a la solvencia técnica de los proyectos ya elaborados y que el proceso de las expropiaciones sigue su calendario. Pero esta realidad no es suficiente para convertir la sombra amenazante de la duda en la tranquilidad de la certeza. Llevan tanto tiempo, unos y otros (y en este tema y hasta hace apenas un año mucho mas el PP que el PSOE) mintiendo, que la confianza es un aval que solo los torpes de conocimiento, los cándidos de corazón o los militantes a sueldo son capaces de concederlo.
El ministro de Fomento se reúne el martes con la presidenta de la Junta y ese será el momento para que, de una vez por todas, el Gobierno diga cuándo van a ser aprobadas por ADIF la licitación de los cinco proyectos pendientes y cuando aparecerán en el BOE
Nos han mentido tantas veces y con tantas excusas que ya no admitimos ni una más. El ministro de Fomento se reúne el martes con la presidenta de la Junta y ese será el momento para que, de una vez por todas, el Gobierno diga cuándo van a ser aprobadas por ADIF la licitación de los cinco proyectos pendientes y cuando aparecerán en el BOE. Y que nadie busque excusas ni desfiladeros. Los proyectos están realizados, solo hace falta voluntad política para continuar el desarrollo y los procedimientos previstos. El martes no puede haber olvido; ni del ministro para poner fecha, ni de la presidenta para exigírsela.
La aritmética política puede cambiar en unos meses y un escenario distinto podría acabar escribiendo un argumento presupuestario en el que la llegada de la alta velocidad hasta Almería no estuviera presente
Almería no puede esperar más. Y no puede hacerlo porque ya no es solo la perdida de competitividad que provoca en nuestras exportaciones el aislamiento ferroviario que padecemos, sino porque otra dilación, otro retraso nos conduciría a una vía de imprevisibles consecuencias en las que la volatilidad de nuestra situación política nos acercaría peligrosamente al abismo del olvido y el abandono. La aritmética política puede cambiar en unos meses y un escenario distinto y con diferentes actores podrían acabar escribiendo un argumento presupuestario en el que la llegada de la alta velocidad hasta Almería no estuviera presente.

No es incredulidad en la voluntad del PSOE; es la convicción de que cualquier circunstancia electoral inesperada puede acabar modificando el camino trazado y llevarnos a un andén sin más salida que lo que pudo haber sido y no fue. El momento del AVE es ahora o nunca. Almería lo sabe y los almerienses tenemos derecho a saber qué piensa hacer el ministerio y cuándo. Solo hay que esperar hasta el martes. Si el ministro Ábalos da fechas concretas e inmediatas y adelanta los plazos, Sánchez Teruel habrá demostrado con razones su declaración. Si no es así, la razón estará de parte de quienes sostienen lo contrario.

Balance ferroviario del año en Almería

Alfonso Rubí Cassinello / Presidente de Focal
Coautor: Jesús Martínez / Presidente de Asafal

En el balance ferroviario de 2017 hay que destacar tres cuestiones: el protagonismo del ministro de la Serna, la petición de perdón del PP por el abandono al que hemos estado sometidos y la exigua partida que se nos adjudicó en los Presupuestos del Estado, mientras se entregaban suculentas tajadas a los nacionalistas vascos y canarios. 
La carencia de partidas presupuestarias es demoledora, y todas las alarmas se disparan ante la amenaza de que se prorroguen esas míseras partidas para el próximo ejercicio
La carencia de partidas presupuestarias es demoledora, porque sin fondos no hay progreso, y todas las alarmas se disparan ante la amenaza de que se prorroguen esas míseras partidas para el próximo ejercicio. Por otra parte el perdón solicitado exige propósito de la enmienda, concretado en mejoras que inviertan la situación. En ese sentido hay que analizar si las propuestas del ministro suponen mejoras y en qué.

Según la propaganda política se nos ha empezado a tomar en serio. El ministro ha traído dinero para rehabilitar la Estación y para soterrar el paso del Puche, ha licitado los proyectos del Corredor Mediterráneo a Murcia y ha comprometido un calendario que incluye la modificación de la línea a Granada. Estas son las luces aportadas por el Sr. de la Serna, pero no están exentas de importantes sombras.
La Estación es un edificio monumental en riesgo de ruina, que lleva doce años cerrado y que no se conoce su uso final
Las inversiones en la Estación y en el Puche son importantes y bienvenidas, pero hay que aclarar que ambas llegan con un considerable retraso. La Estación es un edificio monumental en riesgo de ruina, que lleva doce años cerrado, y cuya declaración como BIC se inició en 1982 y aún no se ha conseguido.  Tampoco se conoce su uso final. Por su parte el paso a nivel del Puche es una trampa urbana cuya eliminación se inscribe en el Plan de Seguridad del Ministerio de Fomento redactado en el 2005. 

Ambas cosas se nos han vendido como logros importantísimos, y lo son, pero con matices. Son obras de imperiosa necesidad que habría que haber ejecutado hace bastante tiempo, y que están ligadas a un problema fundamental para esta ciudad: la integración urbana del ferrocarril y su acceso al puerto, que llevan más de veinte años planteados y para los que sigue sin haber ni modelo, ni un plan definido y claro.
Esperemos que 2018 sea el año en el que la sociedad Almería Alta Velocidad se decida a cumplir sus fines, tras siete años de inacción absoluta
Esperemos que 2018 sea el año en el que la sociedad Almería Alta Velocidad se decida a cumplir sus fines, tras siete años de inacción absoluta. Pero lo más grave es que el compromiso de ejecutar esas importantes y justas obras suena a maniobra de distracción respecto de los grandes temas de nuestra problemática ferroviaria, que son la mejora inmediata de nuestras conexiones, y la llegada de la Alta Velocidad lo más rápidamente posible.

La mejora inmediata no sólo no está decidida, sino que por el contrario no se van a cumplir los compromisos que podrían facilitarla, como el cambiador de ancho de vía en Granada y la mejora de la línea por Guadix y Moreda. El Sr. de la Serna ha sustituido ambas cosas por un plan de mejora de la línea actual para 2024  manteniendo el trazado existente, con pendientes que duplican las recomendadas por Adif para tráfico de mercancías, y radios de curvatura que son un tercio menores de los necesarios no ya para AVEs, sino para velocidades dignas del siglo XXI.
No podemos seguir hasta 2024 con los nefastos servicios ferroviarios actuales, ni aceptar contrapartidas, ni distracciones, ni engaños
En cuanto al Corredor Mediterráneo tampoco debemos renunciar a que esté prevista la ejecución rápida de la segunda vía en cuanto sea necesaria, que lo será, a pesar de las contundentes afirmaciones del ministro de lo contrario.  Ni en la línea a Granada ni en ésta debemos renunciar a que las cosas se hagan mejor de lo previsto y con mayor celeridad. No podemos seguir hasta 2024 con los nefastos servicios ferroviarios actuales, ni aceptar contrapartidas, ni distracciones, ni engaños.

Integración urbana del ferrocarril en Almería

Alfonso Rubí
Presidente de Focal

De acuerdo con el guión previsto, se celebró la jornada que organizó el Colegio de Arquitectos con la Mesa del Ferrocarril sobre este tema. La intervención del arquitecto sevillano Antonio Ortiz obligó a comenzar la sesión a una hora intempestiva (las 16.30) lo que provocó que la asistencia fuese inferior a lo deseado, a lo que también contribuye el habitual desinterés de los almerienses y el hastío que ya producen los temas ferroviarios. Una pena, porque la intervención de Antonio Ortiz fue brillante, basándose en dos de sus obras: la Estación de Santa Justa en Sevilla y la de Basilea, ganada en un concurso con su socio Antonio Cruz. El último proyecto de ambos es el Estadio Wanda Metropolitano.

No se pronunció sobre nuestros problemas, alegando el escaso conocimiento que tiene de ellos, pero dejó sobre la mesa algunas reflexiones sugerentes que convendría tener en cuenta. Se fue apresuradamente para no perder el avión a Sevilla, y entonces comenzó la segunda parte del acto, en la que varios ponentes expusieron sus puntos de vista y se produjo un debate también interesante por la importancia de los temas debatidos.

El tema de la jornada era la integración urbana del ferrocarril en nuestra capital, pero  es inevitable que en cualquier debate ferroviario vayan saliendo los demás problemas que padecemos que son muchos y graves. Por eso también se habló de la línea convencional, las de Granada y Murcia, las deficiencias de los servicios, los cercanías, el tranvía, y otros aspectos importantes de nuestra movilidad, aunque no formen parte del tema principal.
La integración del ferrocarril en nuestra ciudad tiene tres aspectos: el trazado urbano de las vías ferroviarias, la ubicación de la Estación y el acceso al puerto
Centrándonos en ese tema principal, la integración del ferrocarril en nuestra ciudad tiene tres aspectos que deberían estar claros desde hace muchos años: el trazado urbano de las vías ferroviarias, la ubicación de la Estación y el acceso al puerto.

El trazado urbano se refiere al soterramiento, cuya conveniencia parece que está ya fuera de discusión. Lo increíble es que aún no contemos con un proyecto concreto que permita acometer su ejecución, por el desinterés e ineficacia de nuestros políticos, pero también por nuestra falta de capacidad reivindicativa, y por la inoperancia de Almería Alta Velocidad, sociedad constituida en 2010 para ocuparse de este tema.
Se desea mayoritariamente que la Estación actual se mantenga con su función de puerta de la ciudad, con los retoques arquitectónicos necesarios
La ubicación de la Estación es otro tema recurrente, sobre el que también parece haber cierto consenso: se desea mayoritariamente que la Estación actual se mantenga con su función de puerta de la ciudad, con los retoques arquitectónicos necesarios. A juicio de FOCAL la única alternativa que merecería la pena considerar es su ubicación en la Goleta. Su traslado a la periferia de la ciudad parece por fin felizmente descartado.

En cuanto al acceso al puerto las opiniones no son tan rotundas. Hay consenso sobre la necesidad de hacerlo, pero para que sea soterrado se habla de dificultades técnicas y económicas “casi insalvables”. El Foro siempre ha defendido su soterramiento. La gran transformación que se espera del proyecto Puerto-Ciudad exige no sólo soterrar el ferrocarril sino además la Vía Parque, para que Casco Histórico, Parque y Puerto sean un territorio continuo.
En ninguna ciudad del mundo los trenes atraviesan su casco histórico en superficie
Ninguno de los ejemplos que se citan para justificar el acceso en superficie es aplicable a Almería, porque aquí el puerto forma parte del Casco Histórico. Incluso es lo más histórico de nuestra ciudad, cuya existencia, tanto en tiempos romanos (el Portus Magnus) como bajo el dominio del Califato de Córdoba, se justificó por su actividad portuaria. En ninguna ciudad del mundo los trenes atraviesan su casco histórico en superficie.

En cuanto a las dificultades técnicas, si el tren pasa por debajo del Canal de la Mancha, seguro que nuestros problemas tienen una solución razonable. De hecho se trata de construir un túnel que tendría la mitad de la longitud de cada uno de los de Sorbas. Y si en otros sitios se consigue, no sé por qué nosotros tenemos que renunciar a las soluciones óptimas. Hace algunas semanas se licitó la ejecución del acceso del ferrocarril al puerto de Ferrol por 90 millones de euros, costo superior al del nuestro. Sin decisión ni firmeza, nos merecemos estos agravios comparativos.
Es inaudito que llevemos más de 25 años hablando de los mismos temas sin definir el modelo urbano deseable
Esa firmeza sólo será posible si contamos con soluciones y proyectos definitivos para esas tres cuestiones. Es inaudito que llevemos más de 25 años hablando de los mismos temas sin definir el modelo urbano deseable, y en consecuencia paralizados y perdiendo oportunidades de resolver nuestros problemas, una tras otra. Por eso jornadas como la celebrada y a pesar de su importancia, suscitan el aburrimiento de un debate escuchado ya muchas veces, en el que cambian las caras, pero no el guión, que permanece inalterable. Estas razones explican el hastío, el escepticismo y el desinterés de los ciudadanos. Y que no consigamos avanzar.