Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

El mundo al revés

Antonio Quesada
@AntonioFQuesada

No alcanzo a imaginar qué puede mover a alguien a retorcer la realidad de la manera que lo ha hecho el Ayuntamiento de Almería para disculpar lo ocurrido con la anulación de la adjudicación realizada a la empresa concesionaria de los servicios funerarios. La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía señala, entre otras cosas y de manera clara, que el equipo de Gobierno municipal se habría saltado los trámites legales correspondientes y que la transparencia en esa concesión habría brillado por su ausencia.

"Se ha culpado a la oposición..."
Todo lo ocurrido con este caso nos recuerda mucho a otros que también han salido a la luz pública relacionados con distintas concesiones administrativas y por las que aún se deben muchas explicaciones. Una vez más, ya ven, la transparencia –esa bandera que en la capital parece estar siempre a media asta- queda en entredicho, tal y como apuntaba recientemente un estudio que situaba al Ayuntamiento de Almería en penúltimo lugar en el conjunto del país. Feo asunto.

Me cuesta trabajo, por lo tanto, entender que si la ventolera que nos ha acompañado durante estos días no ha influido de manera determinante en las justificaciones que se han ofrecido a este nuevo varapalo judicial, cómo es posible que no se estén asumiendo responsabilidades y pidiendo disculpas al máximo nivel.

No parece, sin embargo, que nadie esté dispuesto a seguir esa línea de entonar el mea culpa. Lejos de eso, se ha culpado a la oposición de airear estas y otras sentencias contra el Ayuntamiento y de ir contra los intereses de la ciudad y de los ciudadanos. El mundo al revés.

Si alguien ha entendido que la que fiscalización de las decisiones que toma una Administración, especialmente cuando pueden conllevar un quebranto de las arcas públicas, supone un ataque directo a los almerienses es que no ha entendido nada o que, entendiéndolo, solo pretende salvar su trasero y muy poco más.