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Rocío Carrasco cobrará 150.000 euros de canon por el museo de su madre

Tania Artajo
@opinionalmeria

El Centro de Interpretación Rocío Jurado tiene ya día y hora de apertura: será mañana, 2 de febrero, a las 9 de la noche. El día de la inauguración solo pueden asistir personas invitadas, pero el día 7 se abrirá al público. En un anterior artículo expusimos los acuerdos del convenio firmado entre la hija de La Más Grande y el Ayuntamiento de Chipiona, que se pueden leer en su integridad en el Portal de Transparencia del consistorio. Este artículo puede ser ilustrativo: https://www.laopiniondealmeria.com/2022/06/las-claves-del-convenio-firmado-entre.html.


Se ha especulado mucho sobre el canon que percibirá Rocío Carrasco por ceder el fondo del museo al Ayuntamiento para su exposición al público. Según el convenio firmado entre el alcalde y la hija de Rocío Jurado, el canon se establece en 150.000 euros, más impuestos, durante toda la vigencia del convenio, que se alarga hasta el 28 de enero de 2025. Los pagos se realizarán por mensualidades a partir de la fecha de apertura del museo.

Como ya hay fecha de apertura del museo, según el acuerdo suscrito la percepción mensual del canon establecido  ascendería a algo menos de 5.000 euros mensuales, que anualmente supondrían algo más de 58.000 euros. Hay que tener en cuesta que el convenio del Centro de Interpretación tendrá una vigencia de 31 meses, hasta el 28 de enero de 2025. El Ayuntamiento y Rocío han considerado prorratear de esta forma los 150.000 euros acordados, y así saldar el trabajo realizado en estos dos últimos años.

Tras la polémica surgida en las redes sociales, el Ayuntamiento ha decidido borrar del Portal de Transparencia, donde se publica el convenio, los datos personales de Rocío Carrasco, tales como el domicilio y el DNI, no así el DNI del alcalde, que sigue figurando. 

In memoriam: Pedro Carmona, "Yordi", garruchero de pro

Manuel León
Periodista

Los últimos años de su caudalosa vida se le podía ver aparecer por alguna caseta del Puerto hablando con los palangreros; o sentado en la puerta de la fonda de Paco el Maúro con Angel el Mojonero; o antes aún, almorzando en La Oficina de su cuñado Paco Visiedo. Los veranos solía bajar a la playa junto al Club con su sombrero de paja, caminando despacio hacia la orilla y agarrándose a la maroma del rompeolas. Se ha ido con 75 años plenamente vividos el Yordi de Garrucha.  Aunque el nombre que le pusieron en la pila bautismal de San Joaquín fue Pedro, todo el mundo lo conocía por Yordi. Fue toda su vida un genio de los negocios, aunque a veces se estrellase; un diamante en bruto para montar bares y restaurantes; una mina de oro para cualquier empresa, aunque su corazón inquieto a veces le impidiera reposar el éxito. Si hubiera nacido en California, probablemente hubiera inventado Amazon antes que Jeff Bezos, pero lo habría cerrado a los tres meses. 

Lo que nadie le puede arrebatar ya de su tumba aún caliente a este emprendedor es su condición de pionero de la hostelería garruchera, de mago de la plancha del pescado, de imán para los primeros turistas que acudían en los años 70 a sus  restaurantes hipnotizados por el embrujo de un Yordi de palabra fácil, embaucador con gracia marinera, que junto a las mesas de sangría y parrilladas montaba un tablao flamenco en el que zapateaban gitanillas de Turre.  

Yordi nació en Garrucha en 1947, hijo de Fernando Carmona el Campanero y de Teresa Martínez. Su padre tenía primero una taberna con mesas en el Malecón llamada La Campana. Después, su madre, tras enviudar, abrió una fonda de pensión completa con el mismo nombre en la calle Mayor, a la bajada del Cine del Porreras, que llenaba todas sus camas los veranos y donde se jugaba a la brisca y al dominó. Allí pernoctaron Rubén Rojo y Lina Rosales, cuando en Mojácar rodaron Sierra Maldita, y el cantante José Guardiola. 

Con ocho años, se puso Yordi a servir cafés en la barra de La Campana, junto a sus hermanos Juana, Fernando y Mariana. Y a ese bar llegó el primer televisor en blanco y negro al pueblo de la marca Aska con la gente pegando empujones para ver un poco de aquellos programas primitivos. Dejó pronto la escuela graduada de don José Aparicio y de Paco el Tuto, en la que compartía pupitre con el Macoles, el Tinto y el José el Colorao. Creció y se fue a  la Mili a Viator y cuando volvió licenciado se fue a ayudar a su hermano mayor Fernando en el bar de la Estación de Servicio de Vera.  

Hasta que decidió montarse con su cuenta -nunca quiso tener jefes- y quedarse con el restaurante del Club Náutico donde empezó a trabajar su célebre plancha, con una espátula en la mano. Después se le ocurrió utilizar una pequeña caseta de armadores para montar lo que fue el antecedente de El Almejero, donde Yordi asaba sardinas o calamar y servía quintos de Henninger a los turistas sentados en cajas de cerveza junto al maror de la mar y los barcos amarrados bajo la luna de verano, hasta que se lo traspasó a Pepe El Almejero, como germen del afamado restaurante que vino después y que ahora permanece cerrado.

Él también tuvo barcos -qué no tuvo el Yordi- el Margarita y Anita y el Nuevo Chelito, que le surtían de género fresco para su plancha noble.  

Pero la joya de su ajuar, de su vida como empresario de la hostelería, fue el Mesón del Puerto. Le brillaban los ojos cuando hablaba de él. Situado frente de la subida del Muelle, era un espectáculo ver esa vieja taberna marinera, ambientada con barquitas pintureras, redes y farolillos de traíña, que había sido el almacén de esparto de Diego Casanova, llena de turistas ingleses o alemanes de los que traía Rossell, que se ponían morados de comer gambas y cigalas y de beber sangría en veladores sobre la tierra del malecón y que después entraban a cantar el Porompompero y a ver al gitano Rufo bailar por bulerías en el tablao, donde a veces acudía la más faraona de todas que era su madre Teresa.  

Y cuando más triunfaba Yordi, antes se iba de los sitios. Abrió también una oficina inmobiliaria ‘Informa Yordi’ y conoció a un belga, el señor Bracks, que se lo llevó a Benidorm a que dirigiera un restaurante de categoría, El Ancla. Allí se llevó a muchos gitanos de Garrucha, quienes le empezaron a llamar ‘Papa Yordi’ a los que enseñó los secretos de la plancha y para los que fundó el equipo de fútbol Los Galgos que jugaba en El Salar. 

Y después de Benidorm, a Los Cristianos, en Tenerife, a regentar el bar La Barca, con su plancha de mariscos siempre a cuestas. Y también al restaurante La Ermita en la Plaza de Mojácar, y a Lorca, donde abrió una pizzería. Un no parar toda su vida, este Yordi, como un Botijara. Y Los Compadres, antecedente de Los Birras, y el Costablanca de Rossell y todo lo que se le pusiera por delante a este mito de la hostelería garruchera que se acaba de ir después de una vida de leyenda y 55 años en el gremio. Descansa en paz querido Papa Yordi, todas las planchas de pescado y de marisco de Garrucha están hoy más de luto que nunca. 

80 empresas almerienses, en la lista de morosos de 2021

Manuel León
Periodista

La Agencia Tributaria ha vuelto a publicar la lista de contribuyentes que tienen una deuda con Hacienda por encima de 600.000 euros al cierre del año 2021. En este listado de dudosa reputación se incluyen no solo los deudores principales, sino también los responsables solidarios. En este nuevo listado, en lo que corresponden a empresas que tienen Código de Identificación Fiscal (CIF) en la provincia de Almería, aparecen 80 empresas, 24 menos que al cierre del 31 de agosto de 2021. 

La deuda agregada de todos los morosos por encima de 600.000 euros suma 60,2 millones de euros, sin tener en cuenta los deudores individuales que no tienen CIF -sociedades anónimas, limitadas o unipersonales- sino NIF. La deuda de los morosos almerienses sigue capitalizada, sobre todo, por las empresas promotoras y constructoras que penaron tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria.  

Al frente de los morosos sigue apareciendo, como en los últimos ocho años desde que la Agencia Tributaria hace pública la lista de deudores, Predios del Sureste, de Miguel Rifá, con una deuda de 27 millones de euros, más otros 5,8 millones de Sudafricana de Hoteles. También sobresale Aguas de San Isidro, con 5,2 millones de deuda, la subasta Cehorpa con 2 millones y sociedades vinculadas a la actividad promotora y del ladrillo como Entertel y Esbamar, con más de 3 millones de deuda con Hacienda. El doble deben Grupo Inmobiliario Eureka e Inversiones Italán, que sobrepasan los 6 millones de euros. 

En cualquier caso, las grandes deudas que tiene Hacienda en la provincia de Almería son como una gota de agua al lado del océano que suponen los 17.700 millones de deuda acumulada en todo el país por una suma de 7.037 sociedades. 

En cualquier caso, la deuda en España también baja un 3% con respecto a la cantidad adeudada hasta el 31 de agosto de 2021. Fue en tiempos como ministro de Hacienda de Cristóbal Montoro cuando se publicó por primera vez la lista de morosos como elemento disuasorio, por el daño reputacional que supone aparecer en este documento.

Pedro Leonel Belmonte, del I.E.S. Azcona, ganador del premio Jóvenes Talentos

Juan Folío
@opinionalmería

El joven almeriense Pedro Leonel Belmonte, del I. E. S. Azcona, de Almería, se ha alzado con el primer premio nacional del concurso Jóvenes Talentos de Relato Corto de Coca-Cola, en su 61 edición, por su relato “Palabras negras”, en el que narra en primera persona un trauma de la infancia que marcó su vida.

Pedro Leonel Belmonte, Diana Gimeno y Mirella Prada / Coca-Cola

El jurado nacional ha destacado de su texto el uso de las imágenes y de la sinestesia, así como el ritmo y la plasticidad narrativa e imaginativa. La gala se ha celebrado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. En esta edición ha participado 12.623 alumnos de 2º de la ESO de toda España.

El segundo premio nacional ha sido para Diana Gimeno, del I. E. S. Ramón Arcas Meca, de Lorca, y el tercero ha recaído en Mirella Prada, de las Escuelas Pías de Tenerife.

Las claves del convenio firmado entre Rocío Carrasco y el Ayuntamiento de Chipiona

Tania Artajo
@opinionalmeria

El próximo sábado, 2 de julio, a las 9 de la noche se abrirá oficialmente el museo de Rocío Jurado, oficialmente denominado Centro de Interpretación Rocío Jurado. Ese día no se realizará apertura pública, sino que hay que acceder por invitación. La llegada de este momento viene precedida por una serie de episodios, que en algunos terminaron ante los tribunales de Justicia.

El museo se abrirá con pertenencias exclusivamente de Rocío Carrasco. Las pertenencias que en su día aportaron José Ortega Cano y su hija Gloria Camila fueron devueltas por el Ayuntamiento a su lugar de procedencia. Para no dejar ningún cabo suelto, la hija mayor de Rocío Jurado y el Ayuntamiento chipionero han firmado un convenio, del que destacamos los datos más interesantes:

Las instalaciones que albergará el Centro de Interpretación, así como su gestión, es de titularidad pública municipal correspondiendo al Ayuntamiento de Chipiona, si bien la utilización del nombre Rocío Jurado como los bienes cedidos que lo integran son de propiedad de Rocío Carrasco Mohedano, de conformidad con un inventario aprobado que podrá ser actualizado por Rocío.

El acto de inauguración y apertura será gestionado y consensuado entre Rocío Carrasco y el Ayuntamiento de Chipiona.

El Centro de Interpretación Rocío Jurado deberá facilitar el acceso para la contemplación y el estudio de sus bienes a las personas interesadas en investigar sus fondos y, en general, a todas aquellas que justifiquen, a juicio del titular de la institución, un interés científico, pedagógico o divulgativo, sin perjuicio de las restricciones motivadas por razón de la conservación.

Se podrán albergar actividades culturales distintas a las propias del museo e inclusive fuera del horario de visita pública, siempre y cuando éstas sean consensuadas y aprobadas por Rocío Carrasco.

Como contraprestación por la cesión de los fondos al Centro de Interpretación Rocío Jurado se acuerda por ambas partes que el Ayuntamiento de Chipiona abonará a Rocío Carrasco Mohedano un canon de 150.000,00 € para toda su vigencia (hasta 28-01-25). Este canon se abonará a partir de la apertura por mensualidades.

El Ayuntamiento de Chipiona se compromete a respetar los derechos de propiedad intelectual y de reproducción de los objetos depositados y que pertenecen a Rocío Carrasco Mohedano. Cualquier reproducción de los bienes y objetos cedidos para su exposición deberá contar con la autorización de la propiedad, y deberá respetar las limitaciones y exigencias que ésta imponga.

En el supuesto que sea el Ayuntamiento de Chipiona quien gestione directamente la venta o reproducción de dichos objetos, los beneficios netos obtenidos se repartirán al 50% entre el Ayuntamiento de Chipiona y Rocío Carrasco.

La venta del merchandising se podrá realizar en otros establecimientos públicos distintos al centro de interpretación siempre que se cuente con la autorización expresa de Rocío Carrasco que deberá recoger los requisitos y condiciones para dicha explotación.

En el supuesto de que Rocío Carrasco decida gestionar ella misma o a través de terceros, personalmente, los objetos del merchandising al ser la propietaria de los derechos de su madre, se reservará un espacio adecuado en las instalaciones del museo para su comercialización que será cedido por el Ayuntamiento de Chipiona.

Cualquier programa de actividades lúdicas, informativas, exposición y cualesquiera otras que se realicen ya sea dentro o fuera del recinto, y que versen sobre la vida y obra de la artista Rocío Jurado, deberán ser consensuadas entre el Ayuntamiento de Chipiona y Rocío Carrasco, contando siempre con la autorización expresa de esta última.

La Semana Cultural de Rocío Jurado será gestionada exclusivamente por el Ayuntamiento de Chipiona y contará con la colaboración exclusiva, aprobándose su gestión de manera consensuada entre el Ayuntamiento y Rocío Carrasco.