Edita: Fidio (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) / X: @opinionalmeria / Mail: laopiniondealmeria@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta nuevo gobierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nuevo gobierno. Mostrar todas las entradas

Lo peor no es lo que dicen


Antonio Felipe Rubio
Periodista

⏩Resulta ocioso e improductivo lacerarse y lamentar el impúdico comportamiento de unos gobernantes que se han acreditado como la peor tanda de políticos que, hasta ahora, ha conocido nuestra democracia y Estado de Derecho. A cinco minutos de detentar el poder ya se escuchan admoniciones del Consejo General del Poder Judicial ante las declaraciones del vice comunista denostando nuestras altas instancias judiciales a las que, dice falsariamente, Europa les lleva la contraria: todo un patriota y repentino converso europeísta.

Nuevo Gobierno (rtve.es)

Por otro lado, qué decir sobre la “novel” Dolores Delgado, que “se merece una oportunidad”, como si se tratase de un periodo de entrenamiento como becaria en prácticas ejerciendo de ministro de Justicia, conservando su escaño como diputada del PSOE… El problema no radica en la cualificación, sino en el cuajo que hay que tener como colaborador necesario de Pedro Sánchez para embaularse toda la mugre del “procés”.  

Esto no es nuevo. Zapatero se anticipó en la charlotada con la inolvidable portada del “Vogue”. Una fauna ministerial de inusual pelaje (me refiero a los atuendos de peletería de alta costura) que exhibían las que dotarían a ese presidente Némesis la cualidad de “conjunción planetaria”. Aquellos esperpentos adquieren hoy tintes de auténticos estadistas en comparación a la zafiedad de la siguiente tanda “progresista”. Punto y aparte para la tal Beatriz Gimeno, directora del Instituto de la Mujer, que aboga por la “penetración anal de los hombres para lograr la igualdad”. Me pregunto de qué contenedor se remueven estos nombramientos, y qué se pretende colocando a estos especímenes en instituciones que, con su hedor intelectual, las convierten en chiringuitos putrefactos.

Una tipa se mea en la Gran Vía de Murcia… y jefe de prensa de Ada Colau; otra aboga por la depravación y sodomía… y al Instituto de la Mujer; otra se codea con Villarejo y se regodea de la condición sexual de Marlaska… pues fiscal general del Estado; otra compra el silencio de una trabajadora explotada y humillada (escolta-recadera)… y ministro de Igualdad.

Ya digo que no merece la pena persistir en lamentar una caterva cuidadosamente elegida con el propósito de generar general indignación, desviando el interés de asuntos más importantes. Habrá que acostumbrarse a estas excrecencias, sinónimo de progresismo del nuevo PSOE (ahora, Socialismo de Autor).

En nuestro ámbito más inmediato, la provincia de Almería va a tener serios problemas ante las medidas que pergeña este gobierno socialcomunista. En lo que respecta a la facción socialista “a Almería siempre le fue bien con un gobierno socialista”, Sánchez Teruel dixit. Exactamente es todo lo contrario. Con el PSOE en el Gobierno de España; el PSOE en Andalucía; el PSOE en la Diputación; el PSOE en la capital y el PSOE en el 80% de los pueblos de la provincia tuvimos serios problemas para conseguir las autovías y se lanzó la campaña “Almería sin salidas” y “La Burromarcha”. Con esa conjunción planetaria del PSOE por tierra, mar y aire Almería no levantaba cabeza y se produjo la mayor contestación popular que contribuyó a acelerar las vías de comunicación vitales para sacar nuestros productos hortofrutícolas. Si no fuese por aquello, la autovía de Almería discurriría por los Vélez, y seguiría vigente la N-340 y el puente de Rioja.

En cuanto a la facción comunista, no olvidemos que el consejero áulico del vice Iglesias es el fracasado candidato por Almería (exJEMAD José Julio), que se fue de aquí haciendo fu como el gato. Por tanto, no es previsible que el general podemita tenga ánimo de premiación hacia un electorado que le privó del escaño, “garantizado” según los estrategas que prospectaron apoyos en el amplio colectivo militar de la plaza. 

Van a intentar perseverar a costa de cambiar los principios por los que sean menester en cada momento y circunstancia, adecuándolos al modelo marxista del genial Groucho. Ya sabemos quiénes son, pero no sabemos hasta dónde son capaces de llegar, y eso es lo más inquietante. Es más productivo precaverse ante los hechos y las intenciones de los que tienen el BOE. El resto, aun teniendo su cuota de poder, habrá que aceptarles como daño colateral de rasputines y “progresistas” espurios.

¡Cuándo os veréis en otra!


Antonio Felipe Rubio
Periodista

⏩⏩ Lo dijo la semoviente de Bildu: “Sois el último tren hacia la última estación”. Con estas pocas palabras se resume el espíritu de la legislatura del próximo gobierno antiprogresista (jamás comunismo, secesionismo, socialismo de autor y otras excrecencias ultralevógiras avanzaron en nada que no fuese la administración de la miseria y el liberticidio). Se refería esta individua a Pedro Sánchez (locomotora del tren socialista), único capaz de colmar las apetencias secesionistas de independentistas catalanes, vascos y gallegos; es decir, “alcanzar la última estación” no es otra que la “Termini España”. O sea, acabar con la unidad nacional a cambio de un gobierno que, con el argumento de evitar a la “ultraderecha”, se arrulla en el mórbido regazo de antiespañoles, antimonárquicos, anticlericales… pero decididamente afectos a la generosa soldada que les provee estipendios provenientes de la “putaespaña” que tanto dicen repudiar.

Posibles ministros de Podemos (El Comercio)

Es de general aceptación que la clase política surge de la extracción social de allá donde radican o pacen, según el tipo de grey. Pero resulta desconcertante que coincidan en bancada colindante tantos especímenes que, al parecer, jamás tuviesen experiencias inherentes a la sociedad civil “normal”. No se entiende que alguien suba al estrado para excretar “¡Me importa un comino la gobernabilidad de España!”. Imaginen un consejero que diga que le importa una higa la rentabilidad de su corporación… y que el consejero delegado o el presidente del consejo de administración le suba el sueldo. Imaginen un médico residente que le diga al jefe de Urgencias que le importa una mierda que se le mueran los pacientes… Me pregunto de qué tipo de sociedad han sido extraídos estos individuo/as que espetan estos argumentos.

A base de invectivas genéricas, filípicas personalizadas, exabruptos y algún escupitajo se ha logrado perder la perspectiva de algo tan esencial como es el compromiso. Comprometerse a mantener la palabra, en política, es la nueva acepción de mentira y fraude. Con Pedro Sánchez se ha hecho imposible encontrar una verdad de entre sus categóricas y enfáticas aseveraciones. Sánchez ha logrado anticiparse a la “última estación” que mencionaba la filoetarra. 

Acaba de liquidar al PSOE, y abre la nueva época del “Socialismo de Autor” (eludo la grafía de las siglas para evitar anfibología con las de Ernst Röhm -que no es mi intención-). Este nuevo socialismo, después de 140 años, explora y se conduce con partidos emergentes (de emergencia, no emersión) para una legislatura que, por supuesto, será duradera y, como dijo S.M., “el dolor vendrá después”. Queda saber el alcance, intensidad y persistencia de ese “dolor”… y si habrá pronta reversión de la avería.

Será duradera. No hay mejor escenario para los secesionistas y ventajistas del perrilleo que el que provee una legislatura que limpia la molesta broza de los tribunales de justicia, censura el periodismo discrepante y decreta ultraderecha a los outsiders de su “progresismo”.

Jamás se podrán ver en otra oportunidad como esta. Sólo queda la esperanza fundamentada en la naturaleza intrínseca del socialismo: fagocitar a sus socios. Ya lo vimos en Andalucía con la deglución del Partido Andalucista y la dentellada a IU-CA. La ecuación es sencilla: si el PSOE ha logrado engañar a todo su electorado; cómo no va a engañar a una camarilla de socios indeseables a los que desprecia indisimuladamente, salvo el tiempo de usar y tirar.

El Socialismo de Autor (antiguo PSOE) ha programado una fiesta en la sede de calle Horno para celebrar el advenimiento de Sánchez; supongo que para celebrar los determinantes apoyos de Sonia Ferrer Tesoro y José Guirao Cabrera, sin los que a Cataluña, País Vasco y Galicia no les va faltar de nada, todo gracias a los votos de los almerienses que creyeron que votaban a unos representantes que iban a defender los intereses de Almería y Andalucía.

Almería, con los 9 votos que consiguió decantar Consuelo Rumí, ya posibilitó que Zapatero ganase al favorito Pepe Bono. Un hito histórico para la catástrofe conocida y padecida que ahora se torna en incertidumbre inquietante gracias a la “generosidad” de Ferrer y Guirao. Y, encima, van y lo celebran.

El viaje a ninguna parte de Pablo Iglesias


Pedro Manuel de la Cruz
Director de La Voz de Almería

➤➤➤ Al final sonó el disparo. No fue en un garito húmedo y fétido de Saigón, como en ‘El Cazador’, sino bajo la bóveda pintada por Carlos Luis de Rivera y frente al tapiz con el escudo de España y las esculturas en mármol de Carrara de Isabel y Fernando. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias llevaban tiempo jugando a la ruleta rusa hasta que el percutor acabó disparando la bala que se alojaba en la recámara. No había que ser un visionario para prever que la partida acabaría mal. Los protagonistas son tan temerarios que dejaban poco espacio para la duda.

Pablo Iglesias (Loa)

Lo que nadie esperaba es que lo que desvelara el estruendo final fuese la insoportable levedad del líder que iba a asaltar los cielos y lo que se ha saltado ha sido su propia cabeza política. Proponer en el último segundo la concesión de las políticas activas de empleo a cambio de apoyar a Sánchez convierte a Iglesias, no en un pretendido y pretencioso estadista con aspiracion de mando en plaza, sino en un mago de verbena de barrio, tan malo, que, al intentar sacar una carta luminosa de la chistera, acaba sacando un wasapp que ni sabía lo que decía.
El mesías que había surgido desde las aguas del 15 M para salvar a la izquierda ha acabado pareciéndose a Tamarit, eso sí, con más pelo y menos alboroto en la coleta
El mesías que había surgido desde las aguas del 15 M para salvar a la izquierda ha acabado pareciéndose a Tamarit, eso sí, con más pelo y menos alboroto en la coleta. Con su petición (dicen que sugerida por Zapatero, otro ilustrado), Iglesias aparecía en medio del escenario como un ilusionista de tercera (¡a quien se le ocurre hacer depender su apoyo a un presidente en una desesperada subasta low cost!), pero, y lo que es peor, desnudaba la insoportable levedad de sus conocimientos sobre la estructura de un gobierno: pedía unas competencias que están transferidas a las comunidades autónomas.

Con la llegada de Zapatero, el PSOE comenzó a recorrer el camino de la levedad. Algunos decretos ley- como me dijo, con ironía, un secretario de Estado de aquel gobierno- se diseñaban en reservados de restaurantes por jóvenes que habían hecho de la política su única carrera y, por tanto, la única forma de cobrar una nómina a fin de mes. No eran malvados, como sostenía el sector de la derecha extrema que habitaba en el PP y la extrema derecha purpurada del clericalismo tridentino cuando tomaban las calles guiando a sus rebaños, eran simplemente tontos. Y ya se sabe: entre la maldad y la estupidez, siempre hay que optar por la primera, porque el malvado puede llegar a cansarse, pero el tonto no.

La ventaja y el acierto del PSOE es que, a la par de aquellos arribistas del zapaterismo y de estos ambiciosos del sanchismo, en la estructura del partido sobrevive una cultura política que hace que, aunque se acerquen peligrosamente al abismo, nunca se lancen al precipicio. Por eso llevan 140 años vertebrando con mayor o menor acierto España y, por eso, cuando el jueves Iglesias pidió la nada escrita en un wasap a cambio de una vicepresidencia y tres ministerios, el PSOE no cayó en la trampa.

Ahora se abre una nueva etapa. Desde el jueves Iglesias es un jugador tendido sobre la lona. No está muerto (en política nadie lo está; que se lo digan al Sánchez del comité federal del 2016), pero la bala de su negativa a investir por segunda vez a Sánchez le sitúa muy cerca del pudridero. No solo porque el PSOE no confiará ya en él (nunca lo hizo), sino porque quienes le acompañan en la aventura comenzarán, mas temprano que tarde, a abandonarle.

Los primeros en hacerlo serán los cofrades de la hermandad de las tertulias televisivas a los que tanto debe y tanto esperaban recibir del gobierno de coalición al que ellos y ellas, desde sus platós, tanto han luchado por construir.

Los segundos, los militantes de las confluencias que, como las Mareas, ya están mareados por tanto juego de tronos, o, como Izquierda Unida, que ha acabado cayendo en la cuenta de que no han llegado por primera vez al Gobierno desde la republica porque, quien podía hacerlo, nunca creyó en el poder de la unidad, sino en su iluminado cesarismo antisocialista. Los viejos rencores, ya se sabe, nunca nos abandonan.

Podemos (lo de Unidas Podemos es una marca, allí solo cuenta Iglesias y sus camaradas de adhesión inquebrantable) perdió el jueves la oportunidad de cogobernar la cuarta economía de la Unión Europea desde una vicepresidencia y tres ministerios. Dentro de apenas sesenta días sabremos cómo acabará la partida. En lo que no queda mucho espacio para la duda es de que, llegado ese momento, Podemos no podrá pedir al PSOE lo que el jueves tan infantilmente rechazó.

Pasarán los días y el fervorín emocional acabará dando paso al análisis sosegado y lleno de melancolía por lo que pudo haber sido y no fue. Y serán entonces, quizá, cuando en una noche de sueño interrumpido, alguien, en el desvelo inevitable de la frustración, acabe preguntándose por qué, pudiendo haber sido vicepresidenta, todavía sigue siendo una mujer de 32 años, con una licenciatura que nunca ejerció y con solo un año de cajera en una tienda de electrodomésticos en su haber laboral privado.

Claro que, contra esa nostalgia irremediable, siempre está el consuelo escrito en el capítulo primero, versículo primero, de la biblia del buen comunista: el partido nunca se equivoca, lo que se equivoca es la realidad.  Es la ventaja de llevar siglos caminando de victoria en victoria hasta la derrota final. Un camino que Alberto Garzón e IU no quieren continuar recorriendo y ya se lo han hecho saber a Iglesias y a los apóstoles que le acompañan en su, ya, viaje a ninguna parte.

Lo que la gente espera


Juan Carlos Pérez Navas
Senador del PSOE de Almería

➤➤➤ El clamor generalizado que está instalado en la sociedad, en estos días de comienzos de julio, es la necesidad de contar con un gobierno que dé estabilidad y certidumbre a nuestro país y que pueda presentar un programa para afrontar los grandes retos que tenemos por delante. Hace ahora dos meses, los españoles votamos para que se trabajara en este sentido y lo hicimos, por cierto, con una gran participación.

Pedro Sánchez (PSOE)

Con su voto, hasta en cuatro ocasiones en la mayoría del país, los españoles demostraron su madurez democrática y decidieron mayoritariamente que la única opción de gobierno quedara en manos de Pedro Sánchez y del PSOE. También decidieron que no hubiera otra alternativa posible y, efectivamente, no la hay.
Sorprende la actitud que están manteniendo la mayoría de los partidos políticos, empeñados en hablar sólo de ellos y de sus intereses
Por eso, sorprende la actitud que están manteniendo la mayoría de los partidos políticos, empeñados en hablar sólo de ellos y de sus intereses y que se han instalado en la obstaculización de un proceso democrático, como es la investidura del presidente.

Esta negativa a facilitar que haya un nuevo gobierno y que el resto de partidos empiece a ejercer la oposición, como han mandatado los españoles, resulta difícil de entender. De hecho, sería una irresponsabilidad que hubiera que volver a repetir unas elecciones por la actitud poco generosa de unos partidos que, de momento, sólo están consiguiendo paralizar la constitución del gobierno. Con su forma de proceder, únicamente están bloqueando el trabajo que permitiría abordar las grandes reformas que necesita el país, marcadas con la misma prioridad que ya se estuvo aplicando en la legislatura pasada y que fue la defensa de las políticas sociales.

Si esta actitud sorprende, más aún lo hace la escalada de declaraciones y posturas que están manteniendo algunas fuerzas políticas, también de izquierdas, como es el caso de Unidas Podemos, a la que se le presuponía responsabilidad y generosidad para alcanzar un acuerdo, sobre todo después de que el PSOE gobernara llegando a acuerdos con ellos tras la moción de censura. Ahora, esta fuerza se plantea irresponsablemente votar incluso en contra de la investidura de Pedro Sánchez como presidente por no acceder a un gobierno conjunto, lo que vuelve a colocar al país en las manos del resto de partidos para que no bloqueen la constitución del gobierno.
Especialmente llamativo es el caso de Ciduadanos, con un Albert Rivera que, en su camino de derechización y sumisión a PP y Vox, se niega incluso a dialogar
Especialmente llamativo es el caso de Ciduadanos, con un Albert Rivera que, en su camino de derechización y sumisión a PP y Vox, se niega incluso a dialogar. Esta cerrazón resulta muy preocupante, ya que, si desprecia la llamada al diálogo del candidato más votado y presidente en funciones, cabe preguntarse qué no hará con la ciudadanía.

La inmadurez de estos líderes que niegan al PSOE la opción de gobernar supone un boicot a los resultados de las urnas y pervierte el sentido de lo que decidieron los españoles. En el ánimo de estos líderes no aparece por ninguna parte el espíritu constructivo y de responsabilidad que el país reclama y que necesita en este momento clave.

Pese a estos antecedentes tan preocupantes, no cabe sino seguir confiando en la responsabilidad y la altura de miras de quienes no pueden ofrecer otra alternativa. En su mano está responder fielmente al mandato de las urnas y a lo que la gente espera, que no es otra cosa que un gobierno del PSOE. Por nuestra parte, ya hemos demostrado que estamos dispuestos a afrontar con diálogo y acuerdos los grandes retos que tiene nuestro país y que no pueden esperar más. Para ello nos presentamos a las elecciones, para que los españoles pudieran mirar al futuro siempre hacia delante, y así lo decidieron, al votar a Pedro Sánchez para que liderara ese futuro a mejor.

Administración de los tiempos


Antonio Felipe Rubio
Periodista

➤➤➤Aquellos que bien le conocen no dudan en destacar de Mariano Rajoy la administración de los tiempos como una de sus mejores virtudes en el ejercicio de su peculiar política. Y, en efecto, fue marcharse Rajoy y los tiempos políticos ya no los administra el Partido Popular. El PP está ahora imbuido, absorto y beligerante en “sus cosas”, dejando la faena de gobierno a la agenda de la revancha formulada por una radicalidad que se afana en el festival de la venganza guerracivilista, reapertura de las brechas ideológicas y manantial de ocurrencias que rearmen un nuevo Frente Popular alentado con similares argumentos que condujeron al fratricidio.
El nuevo “gobierno de la gente”: Pan y circo; futbol y toros; agitación y propaganda… y, ahora, ocurrencias y revancha
El nuevo “gobierno de la gente” y la solución de los problemas más perentorios de los más desfavorecidos ha quedado en una suerte de medidas que -como en las dictaduras de manual- no alimentan, pero entretienen. Pan y circo; futbol y toros; agitación y propaganda… y, ahora, ocurrencias y revancha.

Pedro Sánchez, con el Rey

Quitar la asignatura de Religión, eliminar la concertada, sacar a Franco de la tumba, reabrir las cunetas, sancionar los piropos, demonizar el diésel, subir impuestos a la banca, ilegalizar la Fundación Franco… y exigir el previo asentimiento e inequívoca conformidad en las relaciones sexuales son, entre otras, las medidas que estaba esperando el pueblo para una sociedad más próspera, justa y progresista. A partir de ahora, seguro que van a subir los sueldos, descenderá el paro, se facilitarán los créditos, bajarán los precios de la cesta de la compra y mejorará la enseñanza, la sanidad, la defensa… Todo va a observar una sustancial mejoría gracias a la Comisión de la Verdad, Memoria Histórica, Educación para la Ciudadanía y Alianza de Civilizaciones.
Cuatro nostálgicos acartonados y algunos descerebrados cachorros no es un contingente que justifique esta movilización de traslados, exhumaciones y nuevas y aberrantes versiones de la historia
Los regímenes políticos carentes de soluciones civilizadas y eficaces siempre han recurrido a acechantes enemigos externos para justificar su propia inutilidad. Franco hizo de la conspiración y el contubernio una constante para mantenerse como mal menor ante inexistentes amenazas mayores. Curiosamente, ahora es Franco otra vez el argumento para emprender una cruzada para cerrar -dicen- las heridas históricas que, mucho me temo, jamás seremos capaces de restañar por esta senda. Ni Franco ni el Valle de los Caídos supone amenaza alguna para la democracia. Cuatro nostálgicos acartonados y algunos descerebrados cachorros no es un contingente que justifique esta movilización de traslados, exhumaciones y nuevas y aberrantes versiones de la historia. La verdadera amenaza reside en un poder detentado con iniciativas inquietantes para la sostenibilidad de los principios democráticos insertos en nuestra Carta Magna.

Aquí lo que de verdad está amenazada es la integridad e identidad de España. Está amenazada la Corona y la Monarquía Parlamentaria. Está amenazada la preservación de la cultura occidental. Está amenazada la fe católica. Está amenazada la lengua española. Está amenazada la propiedad y seguridad privada. Está amenazada la economía. Está amenazada la reconciliación. En fin.
El gobierno que te da un mendrugo de por vida no es generoso y solidario; te condena de por vida a la miseria y te sujeta con tu voto a su providencialismo
Bastan pocos minutos de análisis para entender que los pasos iniciados por el gobierno socialcomunista de Pedro y Pablo nos conducen a abrir mayores distancias entre los territorios (concesiones a Cataluña, País Vasco, etc.), así como una sociedad enojada consigo misma por las fracturas ideológicas y el engañoso favoritismo que se esconde en las “políticas sociales”. No hay mayor aliento para que prospere la pobreza que emprender la carrera por ser los campeones en políticas sociales. Perseverar indefinidamente en las ayudas, subvenciones, bonos sociales… está bien para evitar las puntuales situaciones de emergencia social, pero no se pueden convertir en modelos sistémicos prolongados que producen una dependencia en condiciones de precariedad y sin expectativas para la inserción en el mercado laboral. No obstante, el providencialismo practicado por gobiernos totalitarios consiguió y aún consigue sojuzgar desde el modelo social comunista: administración de la miseria. El gobierno que te da un mendrugo de por vida no es generoso y solidario; te condena de por vida a la miseria y te sujeta con tu voto a su providencialismo.

El argumento “¡cuándo lleguen los nuestros…!” es la mayor mezquindad militante. La sociedad sometida al bucle de la revancha reformista por el sectarismo irredento está condenada al fracaso, y será cualquier cosa menos progresista. Los únicos que “progresarán” serán los conmilitones que hayan acertado en los apoyos, haciéndose acreedores de las prebendas personales. El verdadero progresismo es avanzar desde posiciones racionales, beneficiosas y productivas para la inmensa mayoría que ya no estamos por vengar pretéritas batallas perdidas por unos y ganadas por otros cuyo infortunio fue estar en el lugar inadecuado en el momento más inoportuno; pero ahora, este circunstancia involuntaria para las verdaderas víctimas la convertimos en rescate de la “dignidad”. Y cuando se acabe el momio franquista siempre quedará opción para hurgar en el Descubrimiento, don Pelayo y Viriato. Por recursos,  que no quede. 

El vuelo del AVE debe continuar


Pedro Manuel de la Cruz
Director de La Voz de Almería

➤➤En una provincia tan invertebrada como Almería, la llegada de la Alta Velocidad y la conjura para evitar la escasez de agua se han convertido en dos aspiraciones unánimes e irrenunciables. La convocatoria de La Voz para escuchar las voces de representantes políticos, empresariales y sindicales despejó cualquier espacio para la duda: El nuevo gobierno no debe modificar el cronograma inmediato de los pasos administrativos para la llegada del AVE, y el problema de la escasez de agua debe abordarse desde la trilogía complementaria y urgente de la desalación, los trasvases y la reutilización de las aguas residuales.

Nuevo Gobierno

Después de siete años de paralización ferroviaria, los compromisos contraídos con la sociedad almeriense por el ex ministro de Fomento se estaban cumpliendo con una escrupulosidad desconocida en una provincia en la que los proyectos o no llegan o llegan siempre tarde. El Gobierno de Mariano Rajoy, que desde 2012 no dio ni un solo paso, había desplegado en los últimos doce meses un ritmo formidable para que la Alta velocidad llegue a Almería en 2023.
El Gobierno de Pedro Sánchez se ha encontrado con la tarea hecha y, ahora, lo que tiene que hacer es desarrollar el siguiente paso. Nada indica que no lo vaya a hacer
En su cronograma tenía previsto que, antes de que finalizara junio, saldrían a licitación todos los tramos entre Murcia y Almería. Los proyectos técnicos están realizados, las expropiaciones en marcha y la salida a licitación comprometida. El Gobierno de Pedro Sánchez se ha encontrado con la tarea hecha y, ahora, lo que tiene que hacer es desarrollar el siguiente paso. Nada indica que no lo vaya a hacer.

Es verdad que el proyecto diseñado por el PP no era el que hubiese deseado el PSOE, pero 64 kilómetros de vía única en un trayecto de casi 200 no debe ser un obstáculo para un Gobierno que, por responsabilidad, está dispuesto a gestionar unos Presupuestos Generales del Estado con los que mantenía un desacuerdo abismal. Los políticos tienen el compromiso de gestionar la realidad aunque, a veces, se vean obligados a convivir con el perfil incómodo de la insatisfacción parcial.
No nos engañemos: o el nuevo Gobierno continúa la hoja de ruta diseñada por quienes le precedieron o la Alta Velocidad acabará despeñándose por el abismo de un retraso tan peligroso que puede ser eterno
Treinta y dos kilómetros no pueden situar en vía muerta un proyecto que, si ahora se detiene, nadie sabe cuando volverá a ponerse en marcha. No nos engañemos: o el nuevo Gobierno continúa la hoja de ruta diseñada por quienes le precedieron o la Alta Velocidad acabará despeñándose por el abismo de un retraso tan peligroso que puede ser eterno. Las fuerzas políticas y sociales almerienses así lo entienden y, aunque con matices -todos aspirarían a más- así lo explicitaron en el encuentro convocado por este periódico.

No es el mejor proyecto al que todas aspirarían, pero es el que Almería necesita para, como mínimo, los próximos treinta años. Ahora corresponde al Gobierno y al ministro de Fomento atender esa demanda sin demora. No hay ni un solo motivo -técnico, económico o estratégico que justifique un aplazamiento en el plazo comprometido para las licitaciones previstas.

Los socialistas, con los túneles ya realizados y los tramos construidos, pusieron Almería en el mapa de la Alta Velocidad. El ministro De la Serna retomó el proyecto con una voluntad tan decidida que nadie, ni sus adversarios, le niegan. Ahora lo que hace falta es que nadie retrase lo que tanto se necesita. El ministro Ábalos tiene en su mano convertir en realidad lo que los almerienses tanto desean y por justicia histórica y rentabilidad social les corresponde.

Los almerienses reciben al nuevo Gobierno con sorpresa, escepticismo y esperanza


Emilio Ruiz

➤➤Todo transcurre a paso ligero: El jueves prometieron sus cargos ante el jefe del Estado Felipe VI los nuevos ministros y ayer mismo se ha celebrado el primer consejo de ministros el nuevo Gobierno presidido por Pedro Sánchez. Es la primera vez en la historia de España que hay un Ejecutivo con más mujeres (11) que hombres (6). Al margen de esta novedad, ¿qué valoración hacen los almerienses del nuevo Gobierno y qué esperan de él? Las redes sociales siempre suelen ser un buen lugar para recoger opiniones ajenas. He aquí una pequeña muestra:

Juan Carlos Pérez Navas, senador del PSOE:
Con el PSOE siempre le ha ido bien a los almerienses

Juan Carlos Pérez Navas

“El Gobierno presidido por Pedro Sánchez será capaz de avanzar más en siete meses que durante siete años con Rajoy como presidente del país. Siempre que el PSOE ha gobernado este país le ha ido bien a los andaluces y a los almerienses”.

Adolfo González Montes, obispo de Almería:
La ausencia de la Biblia y el crucifijo es libertad religiosa

Adolfo González Montes

“El acto de investidura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sin la presencia de una Biblia o un crucifijo se enmarca en una decisión personal dentro de su libertad religiosa que hay que respetar aunque, en un contexto general, la presencia de estos elementos no coaccionan ni molestan a nadie".

José Fernández, asesor de Comunicación del alcalde de Almería:
Ausencia de vergüenza

Jose Fernández

 “Aseguran los socialistas que a Almería siempre le ha ido bien con gobiernos del PSOE, evidenciando que la falta de memoria es perfectamente compatible con la ausencia de vergüenza”.

Rafael Martos, director de ‘Noticias de Almería’:
Lo que transmite es bueno

Rafael Martos, en el centro, con Javier Irigaray (i) y Miguel Ángel Sánchez, redactor y director, respectivamente, de Radio Actualidad

“Hablar de un Gobierno cuando aún no ha empezado a trabajar es un atrevimiento, por lo que solo cabe valorar la imagen que transmite, y el de Sánchez transmite, y lo que transmite es bueno. Básicamente es bueno porque recupera la tradición del PSOE en la reciente democracia, que no es otra que la socialdemocracia, el centro izquierda, el europeísmo y la distancia con veleidades radicalistas”.

José María Pérez Vicente, exsecretario general de Asempal:
Un inteligente se rodea de inteligentes

José María Pérez Vicente

“Una persona inteligente demuestra que lo es si se rodea de gente válida y competente. Un mediocre se rodea siempre de mediocres y altaneros, y a veces también incluso de corruptos”.

Emilio Sánchez de Amo, presidente del Comité de Ética del PSOE de Almería:
Gran acierto

Emilio Sánchez de Amo, a la derecha, con los diputados socialistas Juan Jiménez y Sonia Ferrer Tesoro

“Gran acierto del presidente a la hora de conformar su equipo de gobierno. Aquí es donde se ve la solvencia, la trayectoria y la experiencia de un partido de gobierno centenario como el PSOE, con personalidades con una hoja de servicio más que acreditada para volver a dar un impulso al país dentro de la modernidad y los retos que nos encontramos hoy. Y además, como plus importantísimo, consigue romper ese techo de cristal que históricamente ha dejado apartada de las decisiones importantes a la mitad de nuestra sociedad, las mujeres”.

Emelina Fernández Soriano, presidenta del Consejo Audiovisual de Andalucía:
Y por si no fuera bastante, Sol Gallego-Díaz, director de ‘El País’

Emelina Fernández Soriano

“Un Gobierno para la historia y que deseo por el bien de España que haga historia. Les deseo lo mejor, que sus aciertos nos lleven a una sociedad igualitaria y por tanto más justa. Permitidme que lo diga una vez más, 11 ministras de 17. Y por si no fuera bastante, Sol Gallego-Díaz, nueva directora de ‘El País’ y Lina Gálvez, al Gobierno andaluz. Vaya, que no se puede pedir más”.

Noemí Cruz, diputada autonómica del PSOE:
¡Pedazo de Gobierno!

Noemí Cruz

“¡Pedazo de Gobierno! Mujer, feminismo, modernidad, frescura, capacidad, progresismo, preparación, experiencia, sabiduría y limpieza. Un gobierno dialogante que ha despertado mucha esperanza e ilusión. Magnífica interpretación de Pedro Sánchez de lo que necesita y reclama la sociedad española a la hora de elegir el consejo de ministras. ¡Qué orgullo!”.

Rafael Hernando, diputado por Almería y portavoz del PP en el Congreso de los Diputados:
Extrañeza por la elección de María Jesús Montero

Rafael Hernando

"Me choca mucho que el PSOE haya elegido para ministra de Hacienda a María Jesús Montero, una persona que ha sido consejera de Hacienda en la Junta de Andalucía cuando es la comunidad autónoma con más paro, con los impuestos más altos, los servicios públicos más deteriorados, donde se invierte menos y donde se gasta menos en dependencia, porque las listas de espera son más amplias, o en educación".

Fernando Martínez, secretario general de la Agrupación local del PSOE de Almería:
Un Gobierno del siglo XXI

Fernando Martínez

“Es un excelente Gobierno de prestigio, feminista y europeísta. Podemos estar orgullosos del equipo que Pedro Sánchez ha configurado. Se puede decir que este Gobierno sí nos representa. Es un Gobierno del siglo XXI y capaz de encarar los principales retos que tiene nuestro país en estos momentos”.

Eugenio Gonzálvez, senador del PP:
La ambición de Albert Rivera ha aupado a Sánchez a La Moncloa

Eugenio Gonzálvez

“La ambición desmedida de Albert Rivera, pensando sólo en él y en sus encuestas, ha aupado a Sánchez a La Moncloa. Es el presidente de las victorias estériles, como estéril fue su victoria en Cataluña. Ahora, qué se puede esperar de quien no ha gobernado ni una comunidad de vecinos...”.

Rafael Esteban, portavoz de IU en el Ayuntamiento de Almería:
Empieza un tiempo nuevo

Rafael Esteban

“Empieza un tiempo nuevo y esperanzador que tenemos que emprender con decisión, firmeza, sensatez y pensando en nuestro país. Lo más revolucionario, en este momento, es construir un país más justo y devolver la ilusión y la confianza a la ciudadanía. Nada va a ser fácil y nada se nos va a regalar. Si Gobierno socialista hace honor a su nombre, avanzaremos; si no, todo será un sueño”.

Javier Salvador, editor de ‘Teleprensa’:
Se van a convertir en el saco de boxeo de un PP herido

Javier Salvador

“El PSOE tiene ante sí la difícil tarea de intentar acciones de gobierno con unos socios para los que deberá utilizar enormes dosis de diálogo, que no es imposible, al mismo tiempo que se van a convertir en el saco de boxeo de un PP herido de muerte y un partido como Ciudadanos absolutamente enrabietado”

Antonio Felipe Rubio, periodista:
Pedro Sánchez enseña músculo a Susana Díaz

Antonio Felipe Rubio

“De momento, Pedro Sánchez enseña músculo a Susana Díaz desde su posición de privilegio. Se lleva al consejo de ministros y ministras a dos susanistas y nombra ministro a su rival de la primarias, Luis Planas. No está nada mal para empezar”.

Fran García, gestor cultural:
Un Gobierno progresista y modernizado

Fran García

“Me gusta lo que voy viendo. Por fin en España un Gobierno verdaderamente progresista y modernizado, realmente comprometido con la igualdad”.

María del Carmen Crespo, portavoz del PP en el Parlamento de Andalucía:
Lo mejor por el bien de España:

María del Carmen Crespo

“Espero que esto no sea la antesala del modelo de 'nación de naciones' que vaticinaba Zapatero y que España no se adentre en una peligrosa inestabilidad política, económica y social. Y por tanto le deseo lo mejor al presidente Sánchez por el bien de España.

Carlos Herrera, director de ‘Herrera en Cope’:
Una excelente campaña de marketing

Carmen Herrera

“De Sánchez muchos esperaban una suerte de Frente Popular con superficialidad estética y con no pocas concesiones al populismo que le ha aupado a la presidencia del Gobierno. No ha sido así: el gobierno nombrado puede ser una excelente campaña de marketing, pero ha sido, también, un respiro para ganar tiempo y distraer los meses que restan antes de convocar elecciones. ¿Problema?: está solo”.

Los retos de Almería ante el nuevo Gobierno

Pedro Manuel de la Cruz
Director de La Voz de Almería

El pasado 11 de septiembre publiqué una Carta en la que hacía referencia a tres conversaciones mantenidas durante el mes de agosto con tres importantes políticos almerienses. Fueron conversaciones informales de las que guardé el nombre de sus protagonistas hasta que la realidad acabara convirtiéndolas en actualidad. A una de aquellas confidencias le ha llegado el día. Fue la que hacía referencia a la posición que mantendría Rafael Hernando en la decisiva etapa posterior a la configuración del nuevo Gobierno.

Rafael Hernando

La transcripción libre de aquella conversación fue la siguiente y, si la reproduzco, es porque su importancia es ahora mucho mayor que en aquel domingo de verano en que fue desvelada.

“Hombre, que Rafael Hernando vaya a un ministerio sería una buena noticia para Almería, claro que sí. Y, además, Pedro, si la cartera fuera la de Fomento, pues imagínate; el AVE estaría mucho más cerca y más pronto. Pero el puesto de portavoz es, tal vez, más importante que el de ministro. ¿Por qué? Pues, muy sencillo. El próximo gobierno no va a tener mayoría absoluta y esa situación de debilidad parlamentaria va a obligar a pactar permanentemente. Y en esa situación tan compleja el portavoz va a tener que pactar con todos los partidos todas las propuestas que deban ser validadas por el pleno”.

“El portavoz es el “hombre” de todos los ministros en el Parlamento porque es el que negociará con los grupos que apoyen al gobierno, o de la oposición, para sacar esos temas adelante. Ese puesto sitúa a quien lo realiza en una situación privilegiada; difícil, sí, pero privilegiada. Porque su comunicación con los ministros deberá ser y será permanente y total. Cualquier llamada suya será atendida por cualquier ministro. No tomará decisiones, pero influirá en quienes las toman”.

“Hacer el trabajo en el Congreso negociando proyectos de ley, decretos…en fin, todo lo que es normal en el trabajo parlamentario requiere una conexión personal permanente y es en esa relación fluida y de complicidad donde se puede influir de forma notable a la hora de la toma en consideración de determinadas partidas en el capítulo de inversiones de los Presupuestos. Vamos, que yo no sé qué es mejor para Almería, si una portavocía nacional del partido del gobierno o un ministerio; sobre todo, como te decía antes, en una situación donde no hay mayoría absoluta, la Cámara está fragmentada y hay que negociarlo todo. Habrá que esperar, pero si hay gobierno de Rajoy las perspectivas para la llegada de la Alta Velocidad a la provincia pueden beneficiarse de un empujón importante, definitivo”.

Como habrán deducido ya el protagonista de estas reflexiones es el propio Rafael Hernando y la novedad (o mejor, la no novedad) es que, desde aquel verano hasta este otoño, quien las protagonizó no ha cambiado de opinión. Así lo pude constatar apenas unas horas antes de que el presidente Rajoy hiciera público su gobierno el jueves. Cuando la inquietud recorría la llegada de un nuevo gobierno en una ciudad como Madrid, tan llena de embustes (para medrar) y escaleras (para trepar), hablé con el diputado almeriense. Lo encontré tranquilo.

“Pedro, no sé qué va a pasar; Rajoy no me ha llamado ni creo que lo haga. La última vez que hablamos le dije que estaba cómodo en mi posición, que estaba feliz con mi trabajo (que, a partir de ahora y entre tú y yo, va a ser difícil de cojones, pero también apasionante) y que no aspiraba a nada más. Me escuchó con atención y no me respondió. No creo que vaya a haber cambios con respecto a mí. Ni lo espero y, créeme, salvo por el prurito personal o familiar, ni lo deseo. Porque es lo que hablamos en agosto: se abre una nueva etapa política y en ella puedo jugar un papel importante para el partido y en el partido, pero también para Almería. Mi trabajo será de portavoz, pero también de intermediador, de negociador. Se acabó el tiempo de la mayoría absoluta y ha llegado para quedarse el tiempo de la negociación”.

Creo, sinceramente, que Hernando lleva razón. El portavoz parlamentario de un gobierno en minoría y en una cámara de una complejidad aritmética tan extraordinariamente variable adquiere una importancia táctica y estratégica formidable. Las grandes leyes, las reformas pendientes, los decretos, habrán de ser negociados y, en todas esas negociaciones, el hombre del gobierno será Hernando.

El diputado almeriense será el puente que buscará unir la posición del gobierno con la orilla de la oposición para hacer posible el tránsito entre la propuesta ministerial y la aprobación parlamentaria. Esa posición le convierte en un guardagujas en el tráfico ferroviario de una estación parlamentaria en la que -salvo el iluminado Iglesias, el cínico de Homs y el rufián de Rufián- a nadie le interesa que descarrilen los trenes. Y es en los trenes -en el AVE concretamente- es donde la actual posición de Hernando puede considerarse de extraordinaria importancia para Almería.

Porque si en algo coincidimos los almerienses, todos los almerienses, es que es esta la legislatura decisiva para que la provincia quede conectada, o no, por alta velocidad con el resto de España. El PP lo tiene en sus manos, y en las manos de Hernando está la capacidad de influencia del diputado almeriense (la voluntad no se le puede negar; ni a él ni a ningún político almeriense) para que el compromiso de Rajoy con esta provincia -expresado en su última visita- pase de las musas de un puñado de palabras soltadas al aire en un mitin electoral a la realidad de los Presupuestos Generales del Estado.

El AVE llegará a Murcia en los próximos meses y, para terminar los tramos pendientes en la provincia de Almería se necesitan una inversión cercana a los ochocientos millones, de los que cien ya están aprobados y paralizados por la inoportuna tortuga levantina. Estaríamos hablando de setecientos millones, una cantidad nada quimérica si se tienen verdaderas intenciones de acabar con la marginación milenaria de la provincia.