Edita: Fidio (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) / X: @opinionalmeria / Mail: laopiniondealmeria@gmail.com

La okupación de viviendas: otra consecuencia del confinamiento


Águeda A. Llorca
Asesora de Comunicación

⏩ Durante las últimas semanas hemos visto cómo los okupas han acaparado parte de la actualidad noticiosa. Un problema que podría agravarse si no se toman medidas drásticas y que está afectando a numerosos municipios de nuestro país. De hecho y tras el estado de alarma, algunos propietarios podrían encontrarse con esta desagradable sorpresa al llegar a sus segundas residencias. El comparador de seguros acierto.com analiza la situación y ofrece algunas soluciones.


El impacto de la okupación
Así, desde 2008 y con la crisis económica el movimiento okupa empezó a hacerse más fuerte. En concreto y según las cifras de condenados por el delito de usurpación de viviendas publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2018 se dictaron 6.028 sentencias por este tipo de infracción y alrededor de 90.000 viviendas fueron okupadas en toda España. Actualmente y según datos a los que ha tenido acceso acierto.com, se calcula que la cifra ronda las 100.000.
Por desgracia, los números continúan creciendo, y las zonas de costa y segundas residencias empiezan a situarse entre las más afectadas
Una práctica castigada por el Código Penal con multas de entre tres y seis meses y, en caso de violencia o intimidación, de uno a dos años de prisión. Por desgracia, los números continúan creciendo, y las zonas de costa y segundas residencias empiezan a situarse entre las más afectadas. La falta de movimiento ocasionada por el confinamiento y las calles poco frecuentadas podrían acabar agravando la situación.

Herramientas contra los okupas
Tan grave es el asunto que el Congreso aprobó en 2018 una ley que permite el desahucio exprés (garantiza una sentencia en menos de 20 días). Y si bien los propietarios cuentan con un mayor respaldo judicial, el asunto económico es otra cuestión. Un proceso judicial puede suponer un gran desembolso: abogado, procurador, trámites jurídicos, etc. Por fortuna, existen seguros que contemplan estos supuestos.

Por ejemplo, existen seguros de hogar que, además de cubrir los riesgos básicos, ofrecen coberturas adicionales en caso de ocupación ilegal. Otra herramienta puede ser contratar un seguro de protección jurídica, que contemple las reclamaciones también en el ámbito de la vivienda y que nos ampare legalmente si alguien okupa nuestra vivienda.

Si nos centramos en la primera modalidad, algunas compañías cuentan con pólizas de hogar “Premium” que cubren, dentro de su garantía de defensa jurídica, los procedimientos por ocupación ilegal de la vivienda. En este seguro también pueden contemplarse los actos vandálicos y acciones tumultuarias, de manera que los daños ocasionados por los okupas quedarían cubiertos.

Respecto al seguro de protección jurídica, ofrece una protección sobre los derechos de la vivienda, encargándose entre otras cuestiones de las reclamaciones por ocupación ilegal.

En definitiva: si bien no es obligatorio asegurar una vivienda deshabitada, sí es recomendable. En todo caso y más allá de un buen seguro que cubra la Responsabilidad Civil –que se haga cargo de los daños causados a los vecinos colindantes y otros terceros–, será especialmente interesante contar con una amplia cobertura de defensa jurídica. Con esta garantía tendremos el respaldo de la compañía, que se hará cargo de las demandas de terceros y de los problemas legales fruto de la okupación.

Para acabar, no podemos perder de vista el derecho constitucional a la propiedad privada y a la inviolabilidad del domicilio. Ni tampoco que otros derechos (como el “derecho a una vivienda digna”) no deberían satisfacerse a su costa. Asimismo, la okupación no solo perjudica a estos particulares, sino que tiene un impacto negativo sobre la seguridad jurídica, el urbanismo y las inversiones.

In memoriam: Diego Miguel Alarcón, magistrado jubilado


Javier Pajarón
Periodista

El magistrado jubilado Diego Miguel Alarcón Candela ha fallecido este jueves en la ciudad de Almería a los 73 años de edad. Alarcón desarrolló gran parte de su carrera profesional en la provincia de Almería, donde labró gran reputación como experto en derecho laboral y destacó por su colaboración con otros operadores jurídicos. 


Comenzó a ejercer como juez de Primera Instancia e Instrucción del Partido Judicial de Vélez Rubio en 1989. Después se hizo cargo del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Purchena y del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número Dos de Berja. Fue promovido a la categoría de magistrado en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Granollers (Barcelona) en 1991. Regresó a Almería en 1993 como titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número Cinco de Almería y desde 1996 hasta su jubilación en 2017 encabezó el Juzgado de lo Social número Uno.

Diego Alarcón fue profesor de la Universidad Nacional a Distancia y cuenta en su currículum con la Medalla de Plata al Mérido Profesional del Colegio de Graduados Sociales de Almería y la Cruz Distinguida de Primera Clase de la Orden de San Raimundo de Peñafort, recibida en un acto con el entonces ministro de Justicia, Rafael Catalá, en 2018.

Su cuerpo descansa en el Tanatorio Portocarrero. Su muerte ha provocado un gran impacto en el mundo judicial almeriense, donde era persona querida y respetada. 

Sin noticias de Moreno Bonilla


Juan Carlos
Pérez Navas

⏩⏩El presidente del Gobierno andaluz anda desaparecido. Sí, lo pueden ver en las televisiones, escuchar en alguna radio o leer algunas de sus reflexiones en la prensa, pero en realidad, créanme, no está. Si estuviera, ya sabríamos a estas alturas cómo van a volver en septiembre a los colegios nuestros hijos e hijas, las ratios por aula o la forma en la que habrán de desempeñar sus enseñanzas los profesores. Pero no, seguimos sin noticias de Moreno Bonilla, igual que en aquella novela de Eduardo Mendoza donde Gurb se perdía por las calles de Barcelona.


Esta pandemia nos está dejando varias lecciones que la derecha debería de asumir más pronto que tarde: la necesidad de contar con unos servicios públicos de calidad para afrontar de ese modo cualquier adversidad. Esto es aplicable a la educación, la sanidad y los servicios sociales, pero, a pesar de lo que ha llovido, da la sensación de que a Moreno Bonilla todo esto le sigue importando muy poco.

Frente a esa deriva de la derecha en Andalucía, los socialistas hemos demostrado siempre nuestra apuesta por los servicios públicos allí donde hemos gobernado y que ahora el Gobierno de Pedro Sánchez sigue poniendo en práctica. De esta manera, y para seguir defendiendo una reconstrucción desde lo básico y lo social, el Gobierno de coalición en España ha destinado un fondo económico extraordinario a las comunidades autónomas como consecuencia de la crisis del Covid19, cuyo 70% se ha de servir para compensar los gastos que en materia sanitaria haya tenido cada territorio. Asimismo, esa inversión servirá para fortalecer nuestro sistema sanitario público con la dotación de más medios humanos y técnicos para preparar a las comunidades ante cualquier rebrote que pudiera sobrevenirnos en los próximos meses.

Andalucía recibirá, de este fondo, una cantidad que supera, incluso, los gastos declarados por la propia Junta aunque no sepamos con exactitud las cifras que baraja debido a la opacidad en los números y en la gestión que están realizando PP y Cs en esta crisis. Ahora, con esta inyección económica no tienen excusas para no reforzar de una vez por toda la sanidad pública.

El presidente andaluz, en todo caso, sigue sin aclarar su plan sanitario en esta nueva etapa y son muchas las incógnitas que debe despejar. Tiene que decir a los andaluces y andaluzas cuándo va a hacer efectiva la paga extra a los profesionales sanitarios que se ha aprobado en el Parlamento andaluz, a instancias del PSOE y con los votos en contra de PP y Ciudadanos. Se trata de una compensación económica por el esfuerzo realizado durante la pandemia, algo que es de justicia a pesar de la cicatera actitud que ha demostrado la derecha.  También tiene que decir cuándo va a aumentar un 25% más la plantilla sanitaria o cuándo va a reforzar la atención en salud en las zonas rurales.

Con todo, lo más grave es que Moreno Bonilla haya decidido dejar en suspenso el decreto que establecía los tiempos de espera máximos para que cualquier enfermo pudiera ser atendido por un especialista, someterse a una prueba o a una intervención quirúrgica. Es decir, las listas de espera ya no se rigen por ningún parámetro que permita al paciente exigir que se le atienda en un periodo razonable.

Entrar en esta nueva normalidad de esta manera es absolutamente lamentable y dice mucho de lo que podemos esperar de este gobierno de las derechas en Andalucía. También nos indica para qué quería el mando único Moreno Bonilla, para seguir haciendo de las suyas.

El incremento de desplazamientos tras el estado de alarma podría disparar el riesgo de accidentes


Águeda A. Llorca
Directora de Comunicación

⏩ El fin del estado de alarma y la apertura de la movilidad entre provincias ha lanzado a cientos de conductores a la carretera esta semana en busca de esas ansiadas vacaciones o camino de sus segundas residencias. Este hecho, sumado a la inminente llegada del mes de julio, aumentará el número de desplazamientos y, consecuentemente, el riesgo de sufrir un siniestro. Una realidad que ha querido analizar el comparador de seguros Acierto.com.


La siniestralidad española, una gran ignorada
Y es que la mayoría de conductores no son conscientes de los riesgos que puede entrañar la carretera. Según los datos a los que ha tenido acceso el comparador, casi el 78% cree que el número de fallecidos en carretera es muy inferior a la cifra real. De hecho, 2 de cada 5 cree que las víctimas no llegan al millar (los datos de la DGT indican que en 2018 alcanzamos los 1.806).

Por no hablar de los heridos graves con hospitalización, que ese mismo año alcanzaron los 8.935. Además, anualmente los accidentes de tráfico generan entre 20 y 50 millones de traumatismos no mortales. Estos son la primera causa de muerte en jóvenes de 15 a 29 años.

¿Y cuáles son las causas de estos accidentes? Las distracciones –el 32%–, el exceso de velocidad –22%– y el consumo de bebidas alcohólicas –21%–. Por desgracia, el 42% de los encuestados por Acierto.com reconocen haber conducido alguna vez tras haber consumido alcohol.

1 de cada 4 conductores no revisarán su coche antes de ponerse en marcha
Es decir, que esta falta de concienciación se plasma también en un comportamiento poco prudente. Por otra parte, según los datos recabados por la empresa, hasta 1 de cada 4 conductores no revisará su coche antes de salir de viaje. Además, hay que tener en cuenta que la reducción del tráfico durante el estado de alarma puede generar una falsa sensación de seguridad.

No obstante, existen diferencias por sexos: solo el 22% de las mujeres reconoce que no prepara adecuadamente su coche antes de emprender sus vacaciones o de realizar un desplazamiento largo. El porcentaje asciende hasta el 27% en el caso de los hombres.

Asimismo, si nos centramos en las revisiones estipuladas por el fabricante, hasta 2 de cada 5 españoles admiten no pasarlas. Lo peor del caso es que casi la mitad de ellos solo lo haría si detectara un problema y que hasta el 18% ignora cuándo realizarlas.

Las revisiones no son lo único que pasan por alto muchos conductores, sino que casi el 60% tampoco cambia sus neumáticos a tiempo: el 46,2% lo hace después de recorrer con ellos más de 50.000 kilómetros y el 11,7% tras superar los 65.000. Una cifra preocupante si tenemos en cuenta que los expertos establecen el límite alrededor de los 40.000 kilómetros.

Toda esta falta de precaución podría incrementar el riesgo de accidente. Por no hablar de que se trata de imprudencias que, además, repercuten sobre la vida útil de nuestro coche. Tampoco hay que olvidar el riesgo que supone la edad media del parque automovilístico español –12,4 años–. Tal es así que los coches antiguos son protagonistas de 2 de cada 5 accidentes de tráfico. El riesgo de accidente en turismos de 10 a 14 años es 1,6 veces superior también.

Recomendaciones para salir de viaje
En este contexto, es necesario señalar que, antes de realizar un trayecto de larga distancia, es muy importante revisar el coche, y también comprobar que contamos con una buena cobertura de asistencia en carretera en el seguro de nuestro coche.

Respecto a esta primera cuestión (el vehículo) deberemos comprobar los niveles de líquidos –líquido refrigerante, de frenos, aceite, limpiaparabrisas...–, la batería, que los filtros del aire estén limpios, que las luces funcionen correctamente –inclusive las antiniebla e intermitentes–, que la presión de las ruedas es la adecuada –recuerda hacerlo con el vehículo en frío–, mirar la rueda de repuesto, y que el motor no emite ruidos o chasquidos; entre otros. El estado de los amortiguadores es otro punto básico.

Más elementos fundamentales de seguridad son los triángulos de emergencia y el chaleco reflectante, así como la póliza de seguros. En cuanto a la asistencia en carretera de esta última, resulta muy útil comprobar si se hace cargo desde el kilómetro cero, si garantiza la llegada a nuestro destino con un coche de sustitución y demás. Las coberturas varían en función del seguro y de la aseguradora. Comprobar que el resto de la documentación está al día –ITV, permisos de conducir y circulación– será también elemental.

Durante la marcha el conductor también debería tener en cuenta su hidratación –beber agua o bebidas con azúcar para mantener la concentración–, estar alerta a su nivel de fatiga, evitar las comidas copiosas –la digestión puede generar adormecimiento– y las bebidas alcohólicas, usar un calzado cómodo adecuado para la conducción, etcétera. Asimismo, es recomendable planificar la ruta con antelación, incluso alternativas en caso de atasco; evitar las horas calurosas, y mantener la temperatura del coche entre los 20 y 22 grados.

Nos vemos en la rambla


Jose Fernández
Periodista

⏩ En los años juveniles de fiera adolescencia, las cuitas colegiales en La Salle se dirimían en el cauce seco de la rambla que cruzaba Almería. Con el colmillo lo suficientemente retorcido como para evitar la vigilante mirada de algún hermano o profesor en el patio durante los recreos, si el desencuentro derivaba en la necesidad de resolver el asunto de manera manual, el debate se aplazaban al final de las clases y los ponentes bajaban al pedregoso lecho del seco Andarax para explicarse con cariño un par de cosas. La voz se corría y los compañeros asistían como padrinos improvisados o, más previsores (en una ensalada de guantazos nunca sabes a quién le puede caer una aceituna con hueso) se quedaban en el pretil observando el duelo, que no era a muerte, pero tenía mucho de escena corralera. Las viejas reglas del marqués de Queensberry nunca estuvieron vigentes en ese campo del honor lagartijero. Los que por diversas circunstancias nos vimos envueltos en alguna de esas explosiones de hormonas mal encauzadas teníamos el consuelo de saber que en caso de necesidad bastaba con cruzar esa rambla para subir a la cercana Casa de Socorro. Pero nadie resultó nunca severamente malparado en alguno de esos lances.


Y admito que hoy me siento un chaval. El arquitecto y urbanista Gerardo Roger me reta a bajar a la rambla dialéctica del cansino debate sobre el Pingurucho, dejándome el privilegio de escoger escenario y arma. Algo debemos estar haciendo mal en Almería cuando el único asunto que mueve los resortes del honor es el pinguruchismo. Pero vayamos por partes. El señor Roger me cita en LA VOZ DE ALMERIA, que fue el medio en el que publicó el artículo que motivó mi respuesta en redes. Yo soy, o he sido, columnista de este, mi periódico, durante décadas, aunque los cambios generados por la pandemia han obligado a algunos cambios en la política de publicación de columnas habituales que me mantienen, por el momento, a la espera de novedades.  Habría sido mucho más adecuado que el intercambio fuera sobre el papel del periódico, que es donde se disparan las balaceras verbales que tanto entretienen al personal que desayuna su tostada de actualidad tipográfica. No obstante, las redes sociales como ésta (yo ya no sé en dónde puede estar usted leyendo estas líneas) sustituyen al papel con, a la vista de los resultados, similar eficacia.
Las memorias y las percepciones fallan más de lo que quisiéramos porque del mismo modo que Roger nunca fue concejal, yo tampoco soy “un cualificado representante de la institución municipal”
He de decir que mi primer escrito sobre el tema incluía un error de concepto. Gerardo Roger no fue concejal del PSOE, tal como afirmaba, porque yo le recordaba como tal al inicio de mi trayectoria profesional en medios. Roger era la voz de referencia en el urbanismo almeriense de finales del siglo pasado, cuando todas las administraciones eran gobernadas por los socialistas. Y a su labor, dominada por un carácter amable e inteligente, tal como vuelvo a repetir, debemos los almerienses obras tan determinantes como el Paseo Marítimo o el encauzamiento de esa misma rambla en la que nos calzábamos hostias como panes. Cuando me di cuenta de que mi memoria había trabajado mal, escribí otra columna en redes explicando que él nunca fue concejal, aunque era quien realmente mandaba en la cosa. Las memorias y las percepciones fallan más de lo que quisiéramos porque del mismo modo que Roger nunca fue concejal, yo tampoco soy “un cualificado representante de la institución municipal”, como me define hoy en una carta abierta en LA VOZ DE ALMERIA. Yo escribo a título personal en el periódico y en mis redes sociales y mis opiniones, errores y aciertos, son realizados en nombre propio y no en el de nadie o nada más. Las percepciones, ya digo, nos juegan malas pasadas.

Pero no pasa nada. Por mucho que dialoguemos o por mucho que nos zurremos verbalmente (un hombre inteligente nunca es mal duelista) no nos vamos a poner nunca de acuerdo. Uno, porque entiende el Pingurucho no solo como un símbolo político capaz de transmitir una cierta idea de modelo social, como cuando en su 2001 Kubrick plantó un monolito misterioso ante los desconcertados simios, sino porque lo entiende legitimamente como un apéndice biográfico. Y otro porque piensa que es una pieza sobrevalorada, recalentada de relato artificial y que interfiere en la necesaria remodelación de un espacio que ha de ser motor de dinamización del Casco Histórico, algo que ningún equipo de urbanistas o arquitectos ha conseguido hasta ahora en Almería. 
El PSOE, con sus militantes y arrimados en modo máxima potencia, está intentando hacer del Pingurucho no ya un debate, sino una causa capaz de polarizar y dividir a la sociedad almeriense, porque piensa que ese escenario les favorece electoralmente
Y la evidencia es que el PSOE, con sus militantes y arrimados en modo máxima potencia, está intentando hacer del Pingurucho no ya un debate, sino una causa capaz de polarizar y dividir a la sociedad almeriense, porque piensa que ese escenario les favorece electoralmente. Craso error, vista la evolución del voto en Almería capital durante los últimos veinte años. Pero estoy ya mayor para recomendar o sugerir estrategias, sobre todo a quienes se consideran los inventores de todas las astucias y los progenitores A y B de todas las batallas. Allá ellas y ellos.

Lo último que voy a hacer, por tanto, es contribuir a megafonizar un debate cansino, que no interesa a nadie salvo al PSOE, al que, por cierto,  algún día habrá que pedir cuentas por su pulsión soberbia de ralentizar o torpedear cualquier cosa que se quiera hacer en Almería sin su bendición y sin su permiso, (el Corte Inglés, el Palacio de Congresos, el traslado del Pingurucho...) con independencia de que los votos de los almerienses vayan en su contra. 

Yo lo llamaba ayer en este mismo lugar la TARIFA PINGURUCHO. Entenderán que no vaya de pardillo apoquinando para el tema, igual que en su día muchos empresarios almeriense se vieron forzados a palmar dinero para erigir el famoso monolito por una falsa suscripción popular. Ya tenemos una edad como para no caer en provocaciones.