Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

El camino de la integridad


Iván Gómez
Jefe de Local de Diario de Almería

Ningún legado es tan rico como la honestidad. Lo dijo en su día William Shakespeare y su frase célebre evidencia que el actual delegado de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, José Manuel Ortiz, dejará cuando se marche la mejor de las herencias. Habrá puesto punto y final a una trama de malversación de los caudales públicos por la que han salido sin justificar de las arcas de la Junta de Andalucía una cantidad que ronda los 300.000 euros. Y es que no vaciló ni un solo instante, ni siquiera llamó a los exdelegados provinciales Clemente García y Sonia Rodríguez para pedirles explicaciones. En el momento en el que la secretaria general de la Delegación de Medio Ambiente, María Rosa Plaza Olivares, llegó a su despacho con los datos de una cartilla sobre la que podían operar políticos y funcionarios que desde hace tiempo deberían ser ajenos al funcionamiento económico del departamento, Ortiz Bono tuvo claro que había que poner el asunto en manos de los tribunales.

Una primera impresión que confirmó cuando se iniciaron las comprobaciones sobre los últimos movimientos y reintegros de la cuenta en la que se ingresaban tasas por aprovechamiento del monte público por parte de agricultores, cazadores e incluso pastores. De la sospecha inicial pasó a una percepción clara de que estaban ante un fraude en toda regla y ningún funcionario supo explicarle lo que necesitaba oír en ese momento: ¿Por qué figuraban Clemente García y Augusto Segura de Torres Tito, fuera de la Delegación desde hace años, en una cuenta con fondos públicos? El funcionario Miguel Gallardo, que en su día fue cesado por García Valera y restituido poco después por Sonia Rodríguez, es otra de las cuatro personas que podía autorizar operaciones bancarias y no supo decir el destino de las cantidades desaparecidas durante los últimos cuatro años. Era el tercero en discordia de la trama y cuando le han pedido que justifique las operaciones económicas siempre vinculó la salida de los talones a los exdelegados y exsecretario. Clemente y Tito, precisamente ya compartieron antes un proceso judicial, al ser denunciados por la mercantil Círculo Agroambiental por presunta prevaricación administrativa cuando  ordenaron la paralización de las obras de construcción de su hotel en el Campillo de Cabo de Gata en 2010.

El cuarto de los implicados en el caso en manos de la justicia es el funcionario Francisco Javier Torres, quien fue trasladado a la Delegación de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo tras su paso por Medio Ambiente. Ha sido citado, al igual que Clemente García y el actual delegado, para declarar por la jueza Alejandra Dodero. Ortiz Bono tendrá que comparecer el martes para ratificar la denuncia que presentó en el Juzgado de Instrucción nº 1 de Almería en el mes de enero.

El delegado tiene constancia de que se han emitido más de cien cheques, la mayoría para cantidades inferiores a los 3.000 euros, desde el 2 de marzo de 2009 y noviembre de 2012, pero desconoce si esta dinámica de fuga de capitales sin justificar su uso y destinatario pudo ser una práctica habitual durante los años anteriores. Tendrá que ser la investigación judicial, que ya habrá accedido a los extractos de la cuenta en cuestión del BBVA de la calle General Tamayo de la capital, la que determine quiénes son los beneficiarios de parte de los fondos del aprovechamiento de montes, que proceden de las tasas del antiguo Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA), un organismo estatal desaparecido en 1991.

José Manuel Ortiz ordenó el bloqueo de la cuenta y los poco más de 20.000 euros que aún no habían sido saqueados están ya seguros en otras cartillas de la Delegación de Medio Ambiente. Si Gallardo emitía unos talones y cheques respondiendo a órdenes de cargos que ya no tenían nada que ver con el departamento no se descarta que también tenga que dar explicaciones. Si Javier Torres, en otra área, estaba al tanto de los movimientos, será partícipe también. Y si Augusto Segura y Clemente autorizaron estos talones aún habrá más tela que cortar. El exdelegado dice que su firma se falsificó y augura sorpresas. Ortiz Bono calla, pero eligió el camino de la integridad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario