Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

Mamoneos

Rafael M. Martos
Director de Noticias de Almería
 
En la recién inaugurada nueva temporada de la tertulia de La Luna, en Interalmería TV, junto a Antonio Felipe Rubio hemos estado algunos de los habituales, como Rafael Lázaro y Antonio Ruano, pero en esta ocasión se ha sumado Paco Amizián, ya exconcejal del Ayuntamiento de Almería y político peculiar que tiene una visión transparente de las cosas, lo que unido al conocimiento adquirido en los años dedicados a la cosa pública y su contacto permanente con los ciudadanos, le permite apuntar claves que a otros escapan. Es por eso que cuando tratamos el reciente caso del Festival de Cortos de la Diputación, en el que el PSOE se gastó 250.000 euros (un cuarto de millón de euros) y en el que las opulentas comidas a base de chuletones, gambas, costosos caldos y abundantes bebidas espirituosas para facilitar la digestión, costaron más de 95.000 euros, Amizián, más que entrar en la polémica, señaló que por eso habían perdido las elecciones los socialistas, y que no había que darle más vueltas.
 
En su opinión, la pérdida de las elecciones en Almería se debe precisamente a este tipo de asuntos, pero quizá no sea así. Los almerienses es ahora cuando hemos conocido este despilfarro, como los granadinos es ahora cuando han sabido que sus diputados provinciales socialistas se habían puesto un sobresueldo, ya que además de su nómina, se hacían pagar "dietas" por mantener reuniones en sus despachos, asistir a actos oficiales tales como conciertos o procesiones... ¡Y hasta pasaban a la Diputación los 10 euros que les costaba recargar el bonobús!
 
Resulta que todo esto estaba ocurriendo cuando se suponía que los políticos tenían asumido que estamos en una situación de crisis, una situación en la que hay que ahorrar, en la que no se puede despilfarrar... Una situación en la que muchas familias de clase media están abocadas a la miseria porque de repente sus empresas cierran, o no se les pagan las facturas pendientes de cobro, las hipotecas ahorcan y no sólo en sentido literario.
 
Hemos tenido que soportar a nuestros políticos criticando la burbuja inmobiliaria y ahora nos enteremos que, el que menos, tiene dos o tres casas... o más. Por supuesto, sin alquilar, es decir, por pura especulación, por pura inversión en el ladrillo. Pero es que el colmo es ver que el más antimercados de todos los antimercados, el comunista Llamazares, tiene 300.000 euros "en los mercados financieros".  Y eso sin entrar a investigar el dudoso origen de algunos de estos abultados patrimonios, no vaya a ser que el presidente del Congreso, José Bono, se nos despeine.
 
Pues sí, nos toman por tontos, en serio. Lo que no sé es si haríamos mejor en correrlos a gorrazos o movilizarnos todos al ritmo de "a galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar". Amén.

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