Edita: Fidio (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) / X: @opinionalmeria / Mail: laopiniondealmeria@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta impuestos andalucia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta impuestos andalucia. Mostrar todas las entradas

La ‘eliminación’ del impuesto de sucesiones y donaciones


Emilio Ruiz
@opinionalmeria

➤ El Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) ha publicado, en la tarde del jueves, un número extraordinario con el decreto-ley 1/2019, que modifica ciertos tributos “para el impulso y dinamización de la actividad económica mediante la reducción del gravamen de los citados tributos cedidos”. Entre esos tributos destaca el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, que está siendo objeto de debate en Andalucía desde hace varios años.

Juanma Moreno, en la firma del decreto (Foto: Loa)

En primer lugar, conviene descalificar una afirmación que se hace con frecuencia en los medios de comunicación, entre ciertos políticos y entre los contribuyentes en general: Dice así: “La Junta de Andalucía suprime el Impuesto de Sucesiones y Donaciones”.  No es verdad, nada más lejos de la realidad. Ese impuesto sigue vivito y coleando y está en un error quien crea que puede ignorarlo a la hora de recibir una herencia o una donación.
Como la figura impositiva no se puede suprimir por tratarse de un tributo estatal, lo que ha hecho la Junta de Andalucía es aprobar una bonificación del 99% en la cuota del impuesto
Ahora bien, es cierto que las modificaciones introducidas por el nuevo Gobierno de Andalucía pueden suponer un ahorro considerable a cierto tipo de contribuyentes, no a todos, sujetos a este tributo. Como la figura impositiva no se puede suprimir por tratarse de un tributo estatal, lo que ha hecho la Junta de Andalucía es aprobar una bonificación del 99% en la cuota del impuesto, por lo que en lo sucesivo solo se tributará el 1% de la cuota que resulte al calcularlo.

Pero los posibles beneficiarios deben tener en cuenta dos consideraciones  importantes. Una, positiva, y otra, negativa. La positiva es que permanece la bonificación del 100% de la cuota cuando se trata de una herencia que no supera el millón de euros por cada uno de los herederos. Este millón se sitúa como listón exento en el caso de importes superiores y no es aplicable a las donaciones.
Estas bonificaciones solo son aplicables a  hijos y nietos o padres y abuelos, así como sus cónyuges, pero al resto de familiares (tíos, sobrinos, hermanos, bisnietos…) no afecta para nada
La consideración negativa afecta al grado de parentesco de los beneficiarios. Tanto en donaciones como en sucesiones, estas bonificaciones solo son aplicables a los familiares de parentesco I y II (es decir, hijos y nietos o padres y abuelos, así como sus cónyuges). Al resto de familiares (tíos, sobrinos, hermanos, bisnietos…) no afecta para nada la modificación de la ley. Ante las quejas recibidas de parte de la asociación Stop Sucesiones, el presidente Moreno se ha comprometido a estudiar esta cuestión en el futuro. Hay que recordar que el Partido Popular presentó una enmienda a los últimos presupuestos generales de la Junta presidida por Susana Díaz en la que pedía que la exención del millón de euros se hiciera extensiva al resto de familiares. Ahora, con la presidencia de la Junta en las manos, el PP no ha aprobado la petición que entonces hizo al PSOE.

Tal como queda ahora configurado, el Impuesto de Sucesiones y Donaciones en Andalucía tiene una regulación similar a la que tiene en Madrid y en otras comunidades autónomas. Sorprende con qué mal carácter ha acogido el PSOE de Andalucía el cambio de tributación realizado por el Partido Popular. Que se sepa, la oposición socialista de Madrid no ha presentado nunca ninguna enmienda a los presupuestos generales de aquella comunidad autónoma para acercar los tipos impositivos a los que se aplicaban en Andalucía. Podemos sí lo hacía.

En cualquier caso, la armonización de impuestos de este tipo está siendo necesaria desde hace muchos años. Mientras llega esa armonización, dejemos que los andaluces ‘disfruten’ de las mismas ventajas fiscales que tienen los madrileños desde hace muchos años. Los gobiernos andaluces de turno tienen que hacerse a la idea de que nuestra tierra no debe ser siempre la comunidad autónoma que más elevados tenga los tipos impositivos de los tributos que le son cedidos. Eso es lo que ha pasado hasta ahora. Y eso es lo que Moreno Bonilla está dispuesto a evitar. Con buen criterio, en mi opinión.

Los profetas del ombliguismo

Romualdo Maestre
 
«El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido [...] es, generalmente, un hombre poco hecho, un hombre que hace cientos de años que pasa hambre y que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de comunidad. A menudo da pruebas de una excelente madera humana, pero de entrada constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes: es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. E introduciría su mentalidad anárquica y pobrísima, es decir, su falta de mentalidad.» Quien esto escribe no es ningún iluminado de Esquerra Republicana de Catalunya. De esos tipo Puigcercós que van diciendo por ahí para enaltecer a los suyos que en Cataluña está instalada la Agencia Tributaria y que aquí, por el contrario, no pagamos impuestos «ni Dios».
 
Tamaño dislate está extraído del libro «La inmigració, problema i esperança de Catalunya», (Editorial Nova Terra, Barcelona, 1976, págs. 65, 67 y 68), escrito por un tal Jordi Pujol i Soley. La fecha, apenas iniciada la transición, podría ser, o no, un eximente de ese racismo tan democrático que practican algunos a los que no se les cae la cara de vergüenza de lo que han rubricado, ni tampoco, que se sepa, han pedido perdón públicamente y reconocido que se les fue la mano ideológica cegados por su nacionalismo excluyente.
 
Pero esto es la triste realidad. Cuanto más avanza la ciencia y nos demuestra con rigor la nula diferencia genética que existe entre los hombres, más «listos» quieren vivir a costa de creerse y hacer sentirse diferentes. Son los profetas del ombliguismo, esa fuerza que propugna que no miremos hacia delante sino hacia abajo, hasta que veamos las disimilitudes sustanciales que nos separan de nuestros iguales. El problema es que en ese egocentrismo también han caído los que antes creían en la internacionalización de los problemas. Esa izquierda que se ha vuelto igual de rancia que los nacionalismos, es la que ahora se rasga las vestiduras porque un socio de su gobierno en Barcelona insulta a los andaluces. Son los fundamentos del totalitarismo. Creemos un enemigo imaginario —todo lo que no huela a Cataluña—, cuanto más cercano y fácil de identificar mejor —en este caso los andaluces—, y ya tenemos las bases para argumentar una identidad propia. ¡Qué pena de España!

Infamias y topicazos

Juan Carlos Blanco
Subdirector de El Correo de Andalucía

Ya tardaban las lumbreras habituales en meter a Andalucía en el debate de las elecciones catalanas. Que Joan Puigcercós diga que en Andalucía no paga impuestos ni Dios ni enfada, ni hiere, ni irrita, ni desagrada. Simplemente aburre. Es tal la majadería intelectual y la pereza mental con la que actúa este hombre con aspecto de desayunar más veces de la cuenta, que lo peor sería caer en la provocación barata de un tipo que ha visto demasiadas veces Braveheart. Le hubiera bastado al simpar dirigente nacido en Girona con haber tecleado Google para saber que en Andalucía  su cumplimentan en torno a 3,2 millones de declaraciones de la renta al año. Es decir, para comprobar que, sumando lo que pagamos a título personal y lo que tributan nuestras sociedades y empresas (alrededor de otro medio millón al año), estamos muy lejos de esa apatía fiscal que denuncia. Hay piratillas, por supuesto, y más de los que quisiéramos, pero ni más ni menos que en otras partes.

Eso sí, no caigamos en la provocación de responder con topicazos de la misma ralea. El que haya quien esté dispuesto a creerse que en Andalucía estamos las 24 horas del día en el sofá viendo Arrayán no implica que tengamos que devolverles la monserga generalizando sobre qué hacen o dejan de hacer los catalanes. ¿Para qué ponernos a la altura de los bobos demagógicos?

P.D. Un día después de su contribución a las buenas relaciones entre los pueblos de España, Puigcercós afirma que no quiso ofender a nadie con sus palabras. Pues nada, si es así no quiero ni pensar entonces qué hubiera dicho si de verdad hubiera querido molestar.
(Publicado en El Correo de Andalucía)