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In memoriam: Diego Ortiz Morales, fundador de Comercial Zitro

La Voz de Almería
Obituarios

Almería llora la pérdida de uno de sus empresarios más insignes: el fundador de Comercial Zitro. Diego Ortiz Morales (Almería, 1935) ha fallecido este sábado, a la edad de 85 años. Todos aquellos que lo han conocido coinciden en que Diego Ortiz ha sido a lo largo de toda su vida un luchador incansable, por lo que esta terrible noticia deja no solo a una familia desolada, si no a muchos conocidos, amigos, clientes y proveedores con el corazón roto. Su mujer, María Ortiz, así como sus hijas, Carmina e Inma; y sus nietas María y Miriam, han querido agradecer las numerosas muestras de cariño que han recibido en el día de su despida.

Será velado en el Tanatorio Albia de Almería (calle Suflí, 2 – frente al Hospital Torrecárdenas). A las 13 horas de este domingo se oficiará la misa y a continuación será el entierro funeral en el cementerio de Fernán Pérez. Debido a las restricciones sanitarias, el aforo máximo en el velatorio es de 10 personas en el interior y de 15 en el patio exterior.

La trayectoria de Diego está marcada por el trabajo duro y la superación. En 1961, decidió marcharse a Francia para buscar un futuro mejor. Poco antes había contraído matrimonio con su mujer, en Las Hortichuelas, Níjar. Desde el primer momento, Diego ya tenía en mente que había que trabajar duro para salir adelante y pudo prosperar en la localidad de Aix-en-Provence, cercana a Marsella. Allí nació su hija Carmina y allí vivió una intensa etapa de su vida, de la que hasta el final de sus días ha guardado una gran cantidad de buenos recuerdos. 

Sus esfuerzos en el sur de Francia dieron sus frutos, después de ganarse la confianza y aprecio de sus patronos. Este hecho le permitió reunir los ahorros suficientes para volverse a su tierra, Almería, y abrir un bar en el Barrio Alto. Diego y María se entregaron a la tarea de hacer de aquel establecimiento un lugar recordado. Residían en el mismo edificio donde estaba el negocio. Era la lucha incansable de un matrimonio que quería lo mejor para los suyos.

Poco después, Diego optó por adentrarse en otros terrenos. Así las cosas, en 1974 comenzó a dedicarse a la comercialización de material de saneamiento y materiales de construcción. En la calle María Auxiliadora instaló su primer local: así nació Zitro, su apellido y el de su mujer, escrito en sentido inverso. Con trabajo duro y mucha dedicación, convierte a Zitro, siempre de la mano de su mujer, en la gran empresa que es hoy.

Durante estos últimos años, Diego ha seguido con orgullo el crecimiento de Zitro, ahora con sus dos hijas al frente, por las que tenía una admiración absoluta. Las largas jornadas de trabajo pasaron a ser, en esta última etapa, tiempo de disfrute con sus nietas, por las que sentía amor incondicional.

La pérdida de Diego deja un dolor irreparable en todos aquellos que tuvieron la suerte de compartir vivencias con él.

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