Francisco Giménez-Alemán fue director de ABC y
rememora lo mal que lo pasó cuando llevó a las páginas de su periódico a
Santiago Carrillo. El histórico dirigente comunista, denostado en su medio dado
que el marqués Juan Ignacio Luca de Tena, director de ABC, y el financiero Juan
March financiaron el alquiler del avión Dragon Rapide que trasladó a Franco a
África para inicial el golpe de Estado de 1936. “Se acercaban las elecciones de
1982 y me dijeron que Felipe González podía salir, pero Carrillo ni muerto.
Felipe fue entrevistado ese año en la sede del diario. Para que Carrillo fuera
protagonista de ABC me inventé una fórmula. Le dije a Pilar Urbano, que formaba
parte de un grupo de mujeres que hoy son historia de la crónica parlamentaria,
que lo invitaran a los desayunos del Ritz que ellas organizaban. Fue un acto
del periódico y la mujer me dijo lo invitáis y a partir de ahí le publicáis
testimonios. Yo pretendí que gente del ABC y de la izquierda tuvieran una
reconciliación”. Claro que me costó disgustos de alguna gente muy conservadora
me decía, pero, cómo has traído a un enemigo, pero el director de entonces,
Guillermo Luca de Tena, más abierto que muchos de la redacción y de la
propiedad, me felicitó diciendo hemos hecho lo que había que hacer”. Curiosamente
años después por iniciativa del añorado Fausto Romero y de Pedro Manuel de la
Cruz tuve oportunidad de asistir a un almuerzo con el dirigente del PCE y con
Giménez-Alemán.
| Eusebio Rodríguez Padilla, Francisco Giménez-Alemán y Antonio Torres, en una cafetería del Paseo de Almería / Foto: Cabrera |
Comenzó a estudiar Periodismo en
1965 en la Escuela Oficial de Madrid. Realizó prácticas profesionales en el
decano La Voz de Almería donde tuvo la anécdota de que un gobernador civil en
una inauguración se percató de que el periodista no levantaba el brazo. El
representante de la dictadura le espetó: “Niño, es que no sabes cantar”. Eso
llegó al director del medio. Francisco Giménez: “En mi casa me dijeron desde
siempre que fuera respetuoso con todo el mundo y desde siempre me confesé
demócrata, de centro derecha y monárquico”. De las portadas más duras que
menciona fue el asesinato de Miguel Ángel Blanco. “Una dura tarde cuando me
adelantó el ministro Jaime Mayor Oreja la noticia”.
Guerra Civil. Echa de menos las
referencias periodísticas y de historiadores en el aniversario sobre la Guerra
Civil. Trabaja en un capítulo destacado relacionado con la provincia de Almería
así nos confesó en un desayuno en Dulce Alianza, junto al incansable Eusebio
Rodríguez Padilla, ambos se profesan reconocimiento. Eusebio acaba de sacar
otra obra sobre La Guerra Civil en Almería con referencia a las mujeres en la
retaguardia. En uno de sus capítulos, nos recuerda la película El maestro que
prometió el mar nos llevó directamente al comprobar las carreras truncadas. Un
gran maestro de verdad ante tanta adversidad. Sobre las
maestras de escuela y la represión en Almería, recuerda a la Junta Nacional de
Burgos prohibió la coeducación en todos los centros de enseñanza media de
España. En esa misma orden se ordenaba a los gobernantes y alcaldes que
procediesen a destruir las obras irreligiosas o marxistas que obrasen en las
bibliotecas escolares. “En el BOE de 29 de octubre de 1936, el ministro de
Educación, general Fidel Dávila, firma las destituciones de numerosos
profesores. Todos quedan suspendidos de empleo y sueldo. Al acabar la guerra,
en la escuela de los pueblos ocupados: los maestros debían proveerse de
crucifijos, banderas y cuadros del general Franco que habían de presidir las
aulas. Muchos maestros/as quedaban defenestrados, perdiendo su puesto de
trabajo y desposeídos de su título académico”. El historiador cita a un grupo
de maestras que trabajaron desde la legalidad republicana almeriense. Ofrece
muchos nombres de personas que comienzan con Petra Roberta Bueno García de la
Torre, natural de Burgos y vecina de Laujar de Andarax, Juana Céspedes
Ontiveros, natural de Huércal Overa y que ejerció en Almería y Ángeles Felices
Jiménez, de Níjar y maestra en la capital.
Giménez-Alemán desarrolló buena parte de su carrera profesional en ABC, medio al que llegó en 1967. En 1975 fue designado redactor jefe. Director adjunto en 1980, encargándose de la transformación digital del periódico. En 1984 sustituyó en ABC de Sevilla a Nicolás Jesús Salas y compatibilizó su nuevo puesto en Andalucía con la de director adjunto. Fue director del diario monárquico en la edición nacional desde Madrid, sustituyendo al ínclito Ansón, durante el periodo 1997-1999, dejando la dirección en septiembre de 1999 para ser el puesto de asesor de la presidencia de Prensa Española, editora del medio. Además, ha sido director general de Telemadrid con gran consenso en las deliberaciones del PP y de la oposición del PSOE e Izquierda Unida. El almeriense pasa a la historia de la televisión en España porque la primera decisión que tomó en el canal madrileño fue cargarse Tómbola, programa amarillo y de chismorreo que aportaba a la cadena el 33 por ciento de audiencia: “Era un programa infame, producido por la televisión valenciana y que se emitía también simultáneamente por Canal Sur Televisión y por Telemadrid. Fue mi primera decisión. El tiro de gracia para ese espacio de chismorreo, pionero en la llamada tele del corazón, que desapareció poco después al no contar con el aliento de audiencias tan importantes como la andaluza y la de la capital de España. Deede la televisión oficial de la Comunidad de Madrid, cuya idea fundacional era la del servicio público, no se podía recurrir a programas basura que alimentaban las bajas pasiones sin el menor decoro informativo y cero rigor periodístico”. “Pese a ello, lo hice y hoy considero que es una de las más valientes decisiones que he tenido que tomar en mi larga carrera profesional”, dijo a El Correo de Andalucía, medio del que es colaborador desde hace varios y donde mantiene una columna, muy leída, sobre la actualidad política. Posteriormente, ha denunciado despidos, descapitalización del medio, la consecuente toxicidad política y la falta de audiencia. No se despega de su tierra natal y en periodos de vacaciones se le ve a menudo y compartimos conversaciones, desayunos y almuerzos anuales en casa Tadeo de Villaricos como el previsto para este domingo 16 de agosto. Sigue la actualidad de Almería. Hijo del farmacéutico y escritor liberal Francisco Giménez Fernández del que nos contó historias humanas durante la guerra y después de la contienda. El padre no quería que estudiara periodismo. Estudió en La Salle y recibió un premio como gran alumno del entonces ministro Ruiz Giménez que inauguró en 1953 el Instituto de Vera. Antes de irse a Madrid, n Granada compartió residencia estudiantil con el abogado acusador del caso Almería Darío Fernández Álvarez al que le contó que su pasión era el periodismo. Es autor de varios trabajos monográficos y autor de varias novelas y la primera fue Elvira Buvión, publicada en 1995. Fue presentada en Almería por Beatriz Senosiáin Zabalza, mi antigua colega en Canal Sur Televisión.

No hay comentarios:
Publicar un comentario