Edita: FIDIO (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) C. I. F.: G04253035 Presidente del Consejo Editorial: Emilio Ruiz

El despoblamiento del centro

Agustín de J. Muñoz Soler
Comentarista político

La creación del Centro Comercial Abierto ha producido el despoblamiento de la zona con el aniquilamiento de los aparcamientos y el cierre al tráfico rodado de las calles que lo conforman, con lo que los residentes en esta área de la Ciudad se encuentran con una transformación de sus hábitos cotidianos.

Desde mi punto de vista la construcción del Centro Comercial Abierto no favorecerá a largo plazo a los comercios y demás establecimientos públicos a los que teóricamente se pretende favorecer, por cuanto esta reordenación comercial ha anulado los accesos en un momento en el que son más determinantes que nunca para el desarrollo económico y la evolución social.

Siempre en mi opinión, la remodelación de la zona centro de la Ciudad para su reconversión en un Centro Comercial Abierto supone el más craso error del Equipo de Gobierno que solo beneficiará a corto plazo a los parkings públicos allí instalados y producirá sobre los pequeños comercios y demás instalaciones comerciales el mismo efecto que produjo sobre las 'tiendas de barrio' la apertura de las grandes superficies comerciales.

La peatonización del centro de Almería ha anulado totalmente cuantos aparcamientos existían a ambos lados de las vías públicas, aumentada la amplitud de usa aceras que solamente dos veces al año se llenan de gente e imposibilitado que los residentes accedan con comodidad a sus viviendas. La imposibilidad de aparcar con un coste económico mínimo genera un gravamen en las personas que acaban de incorporar al mercado de trabajo, se han jubilado o poseen unos  emolumentos bajos/medios, ya que se ven en la necesidad de buscar una alternativa alquilando una plaza de aparcamiento o haciéndolo en el parking público.

Y deberíase haber considerado que la práctica totalidad de las viviendas ocupadas poseen un automóvil, que ahora no puede ser aparcado en la zona. Por tanto el residente en esta zona peatonal se encuentra, por ejemplo, como primera consecuencia de la remodelación con que no puede aparcar su coche y que el hábito tan cotidiano y elemental como aparcar bajo su vivienda para subir la compra del hipermercado de la gran superficie no puede hacerlo sin provocar las sonoras protestas de los conductores que se ven obligados a esperar mientras se descarga la compra o el material que se pretende subir a la vivienda.

El problema generado por la imposibilidad de encontrar un aparcamiento no solo lo padece el residente que tiene que hacerlo día a día sino por la persona que no reside en la zona y que se plantea acudir a comprar al Centro Comercial Abierto y se ve obligada a aparcar en el parking más próximo y al precio establecido por ese parking con lo que el coste de la compra se incrementa y la incomodidad de ir paseando la compra no se olvida, circunstancias que necesariamente tienen que repercutir negativamente por necesidad en los comercios y demás instalaciones públicas.

Estas incomodidades objetivas y que padecen día a día los residentes en el Centro Comercial Abierto  se suman a cuantas se derivan de la anulación práctica de lo que en el mundo desarrollado se ha venido a considerar un elemento de primera necesidad como es el coche, y ello ya está produciendo un vaciado poblacional por cuanto los residentes jóvenes y menos jóvenes han buscado como alternativa otros núcleos urbanos en los que el acceso es sumamente fácil y que esta facilidad ha sido el factor determinante del que se han servido y evaluado los comerciantes para la peatonización de la zona. De poco o nada sirve la llave de los pivotes electrónicos que se han instalado en varias calles porque también se averían y existen medios de transporte o de comunicación públicos que ven imposibilitado el acceso.

Llama la atención que los estudios de mercado y sociológicos que se deberían haber hecho no hayan puesto de manifiesto que primar al sector comercial en estos casos implica un perjuicio para el sector social ahí residente, y  si se le ha aumentado el acceso al comercio se le está disminuyendo a la población residente. Cuando a toda instalación pública, comercial, deportiva o cultural de lo primero de lo que se le dota es de una comunicación idónea, en el caso que nos concierne se le niega.  Y consecuentemente ello ha producido un cierto despoblamiento sobre todo en la población joven con lo que nos encontramos con que la población residente en el Centro Comercial Abierto envejece y el comercio y demás instalaciones públicas que lo conforman se encuentran con que se hallan insertados entre una población envejecida con menos recursos y menores necesidades.

Las ancha aceras y angostas calzadas cerradas en la mayoría de los casos no se están convirtiendo precisamente en un deambular con bolsas pero sí en una alteración del ánimo de cuantos allí habitan, aceras tan anchas que solamente se ven ocupadas en su práctica totalidad los días previos a Reyes Mayos y durante los pasos procesionales de Semana Santa.
(lagacetadealmeria.com)

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