Las portadas de las cinco revistas semanales
Unas reflexiones sobre lo ocurrido en la Puerta del Sol
Esta mañana, la Puerta del Sol de Madrid ha sido escenario de una situación que debería invitarnos a reflexionar sobre la juventud, el autoritarismo y esa necesidad de estos chicos de sentirse superiores a los demás. Como bien es sabido, en la Puerta del Sol permanece una acampada de ciudadanos, en su mayoría jóvenes, que reivindican el derecho a una vivienda digna, el fin de los desahucios y salarios acordes para vivir.
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| Grupo de jóvenes canta el Cara al Sol en Puerta del Sol esta mañana / Foto: Isa Sáez |
Tras
el desfile militar del 12 de octubre, hasta allí han llegado grupos de jóvenes,
algunos aparentemente menores de edad, portando banderas de España, y también cruces de
Borgoña y simbología vinculada al fascismo y al nazismo. Entre ellos había
numerosas chicas y, según lo observado, unos pocos adultos que parecían animar
u orientar sus movimientos. Se han escuchado insultos, consignas contra Pedro
Sánchez y se han visto brazos levantados realizando saludos fascistas.
Los
acampados han formado una barrera humana para proteger el campamento, mientras
respondían con consignas antifascistas y también con vivas a España para dejar
claro que los símbolos del país no pertenecen solo a los que se han apropiado
de ellos. La Policía Nacional ha intervenido para separar a ambos grupos.
Es
difícil comprender qué es lo que lleva a jóvenes de quince, dieciséis o diecisiete
años a increpar a ciudadanos que reclaman derechos sociales de los que ellos
mismos podrían beneficiarse en un futuro cercano. Los que han acudido a
provocar no estaban interesados en esas reivindicaciones, sino solo en su
rechazo hacia los acampados, en mostrar odio hacia los que luchan por los
derechos.
El
fascismo siempre supo del valor de la juventud. Mussolini, Hitler y la Falange
española aprovecharon la necesidad de pertenencia, la búsqueda de identidad y
el deseo de reconocimiento de los adolescentes para movilizar a miles. Las
Camisas Negras, las Camisas Pardas, las Juventudes Hitlerianas y las
organizaciones juveniles falangistas, con sus diferencias, utilizaron símbolos,
uniformes, disciplina y camaradería para construir una identidad colectiva que
les definía frente a sus enemigos.
El
filósofo Franco Berardi «Bifo» explicaba por qué algunos jóvenes hoy se alinean
en lo que él denomina el fascismo contemporáneo de la impotencia frente a aquel
fascismo histórico, que exaltaba la potencia masculina, la conquista y la
promesa de un futuro grandioso. Son jóvenes educados bajo ideales masculinos de
éxito, poder y reconocimiento que se encuentran con precariedad, dificultades
para independizarse, incertidumbre y, a veces, frustración afectiva. Algunos
encuentran en discursos autoritarios la promesa de recuperar la fuerza y el
protagonismo que sienten perdidos.
No
toda adhesión a la extrema derecha, como se cree, nace de la frustración.
También existe la que tiene origen en el privilegio y en la herencia familiar.
Jóvenes de clase media y alta que han crecido en entornos donde las jerarquías
sociales, prejuicios e identidades políticas forman parte de su educación.
Pierre Bourdieu lo explicó mediante el concepto de habitus:
incorporamos desde la infancia formas de pensar y juzgar que terminamos
considerando naturales.
Luego
están esos jóvenes que no pertenecen a clases acomodadas, pero que adoptan sus
símbolos de prestigio. Desprecian a otros adolescentes por vestir ropa
corriente, no llevar marcas reconocidas o defender ideas de izquierda,
llamándolos «sucios», «perroflautas» o «vagos». Su desacuerdo político lo
convierten en descalificación moral. No discuten las ideas del otro porque
directamente le consideran inferior.
Esta
idea del desprecio ayuda a entender esa expresión escuchada hoy en Sol:
«limpiar la Puerta del Sol». Chillaban y alegaban que la plaza es un espacio de
todos. Pero sin entender que si realmente pertenece a todos, también pertenece
a quienes están ejerciendo pacíficamente su derecho a manifestarse.
El
verbo «limpiar», cuando se utiliza para referirse a la expulsión de personas
por sus ideas, conlleva mucho más. Convierte a los que protestan en una
presencia indeseable, algo que debe desaparecer del espacio público. Cuestiona
la legitimidad de los ciudadanos para ocuparlo.
Sus
insultos contra Pedro Sánchez también resultan contradictorios, pues los
acampados achacan responsabilidad al Gobierno central, además de a las
administraciones autonómicas.
Ha
llamado la atención la presencia de numerosas chicas entre los grupos que hoy
acudieron a Sol participando con los que defienden jerarquías de género,
cuestionan el feminismo y proponen limitar derechos de las mujeres. Ya no se
trata únicamente
de jóvenes varones que exaltan la fuerza.
Algunas
chicas pueden encontrar en esos grupos una estética compartida, una promesa de
protección o un ideal de feminidad. Incluso pueden vivir esa identificación
como una forma de rebeldía frente a los valores de su entorno.
Simone
de Beauvoir explicó cómo los modelos de feminidad se construyen socialmente y
pueden interiorizarse como elecciones propias. La curioso es que una joven
puede sentir su participación en estos movimiento como una afirmación de
libertad personal mientras apoya un proyecto político que limita la autonomía
de otras mujeres o la suya propia.
Otra
contradicción aparece con la presencia de algún adolescente de familia
inmigrante junto a los que defienden políticas de exclusión. Algunos jóvenes de
extrema derecha desprecian a compañeros con quienes han compartido aulas,
institutos y barrios. Jóvenes que han nacido y crecido en España, pero a
quienes se sigue considerando extranjeros por su origen familiar.
Hay
otro detalle de lo sucedido a lo que hay que prestar atención, y es la
presencia de unos pocos adultos entre tantos jóvenes que parecía que estaban
orientando sus movimientos y animando los cánticos. La captación política de
menores no puede analizarse solo como una decisión individual de los adolescentes y se debe apuntar a quienes organizan o alientan sus comportamientos.
También
deberíamos preguntarnos por qué algunos adolescentes encuentran más atractiva
la pertenencia a grupos ultra derechistas que
a participar en organizaciones
políticas o sociales de izquierdas. Quizá parte de la respuesta esté en las
nuevas formas de comunicación, las
redes sociales, la transmisión generacional y las facilidades de participación
que les ofrecen estos grupos a esas edades.
No
se trata de equiparar a la extrema derecha actual con el fascismo histórico, ni
considerar que todos los jóvenes conservadores comparten estas actitudes. Pero
llama la atención la insistencia en la construcción de una identidad colectiva,
la exaltación de la fuerza, la identificación con el poder y el desprecio hacia
quienes son considerados inferiores.
La cuestión de fondo es cómo una sociedad transmite a sus jóvenes la necesidad de sentirse superiores a otros, sobre qué valores se están transmitiendo y qué futuro plantean estos que consideran a sus propios vecinos como enemigos a los que hay que expulsar del espacio público, la Puerta del Sol.
La comisión del Senado sobre RTVE se disuelve antes de estrenarse
La disolución de las Cortes Generales el pasado 6 de octubre de 2026 ha puesto fin, entre otros trabajos parlamentarios pendientes, a la comisión de investigación del Senado dedicada a la gestión de RTVE. Creada en abril y formalmente constituida el día 28 de ese mes, la comisión apenas avanzó más allá de la aprobación de un plan de trabajo en julio y no llegó a citar a ningún compareciente. Su existencia formal durante unos cinco meses, sin actividad investigadora efectiva, generó un coste en complementos retributivos a los senadores que la integraban.
| José Pablo López, presidente de RTVE / Foto: RTVE |
Las razones alegadas para su creación. La iniciativa partió del Partido Popular, que contaba con mayoría absoluta en la Cámara Alta. Fue presentada a finales de marzo de 2026 y aprobada por el Pleno del Senado el 8 de abril, con el apoyo del PP y de Vox, mientras el resto de grupos se abstuvo de participar en la votación en señal de rechazo.
En la solicitud se justificaba la necesidad de investigar la gestión directiva, financiera y patrimonial de la Corporación RTVE y el cumplimiento de su misión de servicio público. Se alegaba un alejamiento de los fines institucionales previstos en la ley, con prioridad de criterios de audiencia y una utilización partidista de la información. Entre los aspectos señalados figuraban la falta de neutralidad y pluralismo, la mezcla de información y opinión, los nombramientos discrecionales, las contrataciones externas de contenidos de infoentretenimiento que eludían la obligación de producción propia de los informativos, irregularidades en procesos de selección de personal y problemas de transparencia en la contabilidad, incluidos aspectos relacionados con el IVA y con fondos europeos. El objetivo declarado era fiscalizar la gestión y contribuir a regenerar el servicio público.
En el debate se argumentó que el control parlamentario ordinario resultaba insuficiente ante la acumulación de dudas sobre contenidos, dirección, contratación y uso de fondos públicos.
La incongruencia con la comisión mixta ya existente. La principal objeción formulada por la oposición y por la propia Corporación fue la existencia previa de la Comisión Mixta Congreso-Senado de Control Parlamentario de RTVE y sus Sociedades, constituida en diciembre de 2023. Este órgano, previsto expresamente en la Ley 17/2006, realiza el control parlamentario ordinario de la Corporación mediante sesiones periódicas en las que el presidente del ente comparece y responde a las preguntas de los parlamentarios de ambas Cámaras.
Quienes se opusieron a la nueva comisión sostuvieron que su creación duplicaba un mecanismo ya establecido por ley, erosionaba el carácter mixto del control y situaba al Senado por encima del Congreso. Desde el PP se defendió que la comisión mixta atiende el control permanente y ordinario, mientras que una comisión de investigación constituye un instrumento específico para examinar en profundidad irregularidades graves acumuladas, de modo que ambos órganos pueden coexistir sin sustituirse.
RTVE manifestó respeto institucional a la Cámara, pero advirtió que el objeto de la investigación incidía en la línea editorial y los contenidos informativos, lo que podía tensionar las garantías de independencia editorial reconocidas en el marco europeo de libertad de los medios. Solicitó supervisión a la autoridad de competencia y recibió el respaldo de la organización europea de radiodifusores públicos.
Por qué no citó a nadie. En los cinco meses transcurridos desde su constitución, la comisión celebró únicamente dos sesiones: la constitutiva del 28 de abril, en la que se eligió la Mesa, y la del 20 de julio, en la que se delegaron facultades y se aprobó el plan de trabajo a puerta cerrada. No se elaboró ni se aprobó lista de comparecientes, ni se convocó ninguna audiencia. Permanecía en una fase inicial cuando las Cortes se disolvieron.
Los retrasos en este tipo de comisiones son frecuentes —negociación del plan, disponibilidad de documentación, calendario y periodo estival—, pero en este caso no se alcanzó la fase de comparecencias antes de la disolución.
El coste económico. Durante los aproximadamente cinco meses de vigencia formal, los senadores integrantes percibieron complementos retributivos vinculados a su participación en la comisión, que se suman a su asignación ordinaria. Estos complementos, previstos en el régimen económico del Senado y devengados desde la constitución del órgano, superaron en conjunto los 74.000 euros, a pesar de que no se celebró ninguna comparecencia. La presidenta recibió una cantidad global cercana a los 8.700 euros; los vicepresidentes y los portavoces de grupo percibieron un complemento mensual superior a los 1.200 euros, y los secretarios uno algo inferior a los 850 euros.
En definitiva, la comisión se creó con un mandato amplio de fiscalización, se enfrentó desde el inicio a la crítica de duplicidad respecto del control mixto ya existente, apenas superó la fase de constitución y plan de trabajo, y desapareció con la disolución de las Cortes sin haber escuchado a un solo compareciente, dejando un coste retributivo sin resultados investigativos. El episodio pone de manifiesto tanto las posibilidades que ofrece una mayoría absoluta para abrir investigaciones como los límites temporales y de eficacia de estos instrumentos cuando no llegan a desarrollarse.
Juan Sánchez Miranda, padre de Almería Acoge y de NOESSO
NOESSO, No estás solo, celebró el viernes un acto
institucional en la Escuela Municipal de Música de Almería. El Obispo de
Almería, Antonio Gómez Montero, recordó que conoció en Dublín al sacerdote Juan
Sánchez Miranda en 1994 cuando lo llamó a un encuentro internacional para que
diera su opinión como experto sobre un encuentro que soluciones solidarias a
componentes de distintas religiones. “Cuando llegué como Obispo a Almería lo
primero que hice es preguntar por Antonio Felices y por Sánchez Miranda y desde
siempre me ha gustado su frase hay salida, tú tienes la llave”. El presidente
de la Federación Almeriense de Personas con Discapacidad (FAAM), Valentín Sola
Caparrós, mostró también admiración: “Juan tiene una capacidad de escucha
inigualable, un liderazgo para hacer mejor a la sociedad”. La
coordinadora de Informativos de Canal Sur Radio y Televisión, Rocío Amores,
moderó la jornada intensiva del viernes subrayando las 35.000 historias de
superación para el conjunto de la provincia. Juan Sánchez Miranda
(Tahal, 1959), hijo de agricultor, trabaja desde hace medio siglo en atender a
los primeros migrantes y la inserción social del conjunto de la provincia y con
envidiable talante comunicativo desde que quien firma lo conoció en los
primeros años ochenta. Siempre ha estado buscando trabajo y vivienda para los
más necesitados, los que no tienen voz. El pasado viernes celebraron en Almería
una jornada institucional bajo el epígrafe “NOESSO: más de 35 años de historia.
Pasado, presente y futuro en la intervención con personas en situación de
vulnerabilidad”. Fue un encuentro de compromiso y de trabajo junto a personas
que, en distintos momentos de sus vidas, han necesitado apoyo, oportunidades y
un lugar desde el que volver a empezar. Se recordó parte del camino recorrido
y, sobre todo mirando al futuro para renovar impulsos para los retos que
vienen. Sánchez Miranda mantiene su rebeldía y las ganas por realizar un
servicio público de verdad. Tiene un perfil pastoral por los puntos por los que
ha pasado y un plus social, marcado por el servicio a los demás. Su larga
trayectoria y el afecto que le tenemos nos habla de una persona que sabe de lo
que habla porque está en el tajo. Siempre está en tajo, codo con codo,
aplicando su filosofía de igualdad. El sacerdote Juan Sánchez no tiene tiempo
para lo insustancial. Huye de los perfiles falsos marcados por los aires de
grandeza o mejor de la mediocridad.
| Juan Sánchez Miranda, Rocío Amores, Miguel Martín y Beatriz García / A. Torres |
Juan Sánchez Miranda fue el primer presidente y
fundador de Almería Acoge por conciencia y la justicia social en 1987.
Representa a esas personas que sabes que están ahí siempre para ayudar a los
demás. En una de las noches de febrero del año 2000, durante los sucesos
racistas de El Ejido, me infiltré en un grupo de “imbéciles o desarmados” que
pegaban fuego a casas de inmigrantes, a negocios, y que se dirigían a la sede
de El Ejido Acoge “para quemarla”. Llamé a Sánchez Miranda y le advertí de la
tragedia que se avecinaba con la intención de que salvaguardara los documentos
o materiales más importantes de la sede dentro de unos días en los que la
trabajadora y ciudad ejidense salió en todas las pantallas del mundo. Supo
adelantarse a la transformación de la provincia, volcado con la ayuda a los
migrantes e inmigrantes.
Samba, ejemplo de integración. Sánchez
Miranda sigue pegado a la realidad. Las personas son su inspiración. Un ejemplo
es el de Samba, marcado por la pobreza. No quería irse de su país, pese a que
había razones para salir huyendo. Sánchez Miranda se muestra orgulloso: “Con
apenas 16 años, tomó una decisión que cambiaría su vida para siempre. No fue
una decisión fácil ni compartida. De hecho, su padre no sabía nada. Una noche,
en silencio, preparó una mochila, salió por la ventana de su casa y emprendió
un viaje incierto. No huía de su tierra; huía de la falta de oportunidades. Lo
hacía con un objetivo claro: ayudar a su familia”.
El camino fue duro desde el primer momento. Llegó a
Bamako sin apenas recursos, durmiendo en la calle y comiendo lo que
podía.
El desierto fue uno de los tramos más difíciles: un
territorio hostil, peligroso, donde la vida humana muchas veces pierde valor.
En Argelia trabajó en la construcción, ganando lo justo para continuar. Más
adelante llegó a Marruecos, y desde allí, como tantos otros, se subió a una
patera rumbo a España. No hablaba el idioma, no tenía documentación y se sentía
solo. Durante un tiempo vivió en un centro donde permaneció dos
años. Al cumplir los 18 años tuvo que abandonar ese recurso, y fue
entonces cuando llegó a NOESSO, en Vícar. Recuerda aquel momento con una mezcla
de miedo y tristeza. Dejaba atrás un lugar donde había hecho amigos y tenía
cierta estabilidad. Al llegar, volvía a ser un extraño, no conocía a nadie.
Durante la primera semana apenas hablaba. Sin embargo, poco a poco, algo empezó
a cambiar. Encontró acogida. Encontró personas que le escuchaban, que le
acompañaban en lo bueno y en lo malo. “En NOESSO no solo le ofrecieron un lugar
donde estar, sino un camino para reconstruirse. Aprendió el idioma, algo que al
principio parecía imposible. Aprendió a leer y escribir, a desenvolverse en una
sociedad completamente nueva. Ganó confianza en sí mismo. Uno de los momentos
más importantes de su vida llegó cuando consiguió la documentación. Hasta
entonces, no podía trabajar legalmente, lo que le generaba frustración y una
profunda sensación de inseguridad. Cuando por fin obtuvo los papeles, sintió
que una puerta se abría de verdad”, destaca Miranda. A partir de ahí, su vida
comenzó a estabilizarse. Encontró un trabajo fijo en una empresa, donde se
siente valorado y bien tratado. Con esfuerzo y constancia, logró algo que para
muchos resulta inalcanzable: comprarse una casa. Hoy la comparte con
compañeros, también vinculados a su proceso, construyendo juntos una nueva
etapa”. “Samba reconoce que ha cambiado mucho. Ha conseguido aquello que soñaba
cuando salió de Malí: ayudar a su familia. Cada mes envía dinero para
contribuir a su sustento, algo que para él tiene un valor enorme. Si antes su
objetivo era llegar a Europa, ahora su mirada vuelve a su origen. Quiere regresar
a su país. Quiere estar con su familia. Quiere emprender allí un proyecto que
genere empleo y oportunidades, para que otros jóvenes no tengan que pasar por
lo que él vivió”.
Vida digna. “Cuando piensa en jóvenes de su edad que se plantean emigrar, su mensaje es contundente: que no lo hagan. Que intenten formarse y trabajar en su país, porque el viaje está lleno de riesgos y sufrimiento”. “Guarda un profundo agradecimiento por lo vivido en España. Considera este país como un lugar maravilloso, donde ha encontrado personas que hoy siente como su familia. Porque, aunque esté lejos de los suyos, no ha estado solo”. Ha habido esfuerzo, acompañamiento y esperanza. “Cuando mira atrás, no solo ve el camino recorrido, sino todo lo que ha sido capaz de lograr. Y cuando mira hacia adelante, lo hace con un propósito claro: devolver a otros lo que la vida, con mucho esfuerzo y ayuda, le ha permitido alcanzar a él”. Este es un sucinto ejemplo, hay muchos más. Sánchez Miranda sigue trabajando en dar oportunidad a los de aquí y a los de allá. “Las personas, siempre en el centro de todo”.
La fortaleza del modelo agrícola de Almería
Almería vuelve de Fruit A raction con la satisfacción de haber mostrado al mundo la fortaleza de un modelo agrícola que, pese a las incertidumbres y a las fluctuaciones del mercado, continúa siendo una referencia internacional. Nuestra presencia en esta gran cita europea de las frutas y hortalizas ha permitido comprobar, una vez más, que la agroindustria almeriense es robusta, estable y capaz de adaptarse a los retos de un escenario global cada vez más exigente. Detrás de cada dato hay una realidad construida con esfuerzo, compromiso y talento.
En los primeros seis meses del año, Almería ha liderado las exportaciones agroalimentarias de Andalucía, con más de 1,7 millones de toneladas comercializadas por un valor superior a los 3.059 millones de euros. Esto significa que el valor de las exportaciones en la provincia aumenta casi un 16 por ciento con respecto al mismo periodo el año anterior.
Son cifras que reflejan el peso económico de nuestro sector, pero también su capacidad para generar empleo, riqueza y bienestar para miles de familias. La agricultura almeriense es, sobre todo, la historia de muchas mujeres y muchos hombres que trabajan cada día en el campo. Personas que han sabido convertir un medio natural árido y difícil en una oportunidad de progreso y que han hecho de la constancia, la innovación y la responsabilidad sus principales herramientas.
A todos ellos quiero trasladarles el reconocimiento y el respaldo permanente del Ayuntamiento de Almería. También a las empresas instaladas en nuestra ciudad y en nuestro entorno, que han convertido el campo almeriense en un auténtico motor productivo. Empresas que no solo producen, sino que transforman, comercializan y exportan a todo el mundo sabor, calidad, hábitos saludables y seguridad alimentaria. Su actividad proyecta el nombre de Almería internacionalmente y demuestra que nuestro territorio es un lugar de oportunidades, inversión y crecimiento.
Y junto a agricultores, cooperativas y empresas, debemos reconocer el papel esencial de nuestros investigadores y profesionales. Su trabajo permite mejorar los cultivos, optimizar los recursos, avanzar en sostenibilidad y aprovechar un talento que nace y crece en Almería. Gracias a ese conocimiento, nuestra agricultura se encuentra a la vanguardia de la innovación y la tecnología, preparada para afrontar desafíos como el cambio climático, la eficiencia hídrica o la transformación digital. Fruit Atraction ha sido también una ventana al mundo para mostrar una Almería que produce, innova y exporta, pero que además genera conocimiento y ofrece un potente ecosistema empresarial y profesional.
Para el Ayuntamiento, la participación en esta cita internacional supone igualmente una oportunidad para dar visibilidad a la propia ciudad, reforzar su posicionamiento y mostrar las posibilidades que ofrece Almería no solo como territorio agrícola, sino también como destino para la inversión, el talento y la celebración de encuentros profesionales. Una ciudad estrechamente vinculada a su modelo agrícola y preparada para atraer inversión, talento y nuevos encuentros profesionales. El Ayuntamiento de Almería seguirá estando al lado de nuestro campo, de nuestras empresas, de nuestros investigadores y de todas las personas que hacen posible que la agricultura almeriense continúe siendo una garantía para los clientes y una esperanza cierta de futuro. Seguimos trabajando.










