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Almería tiene la tasa más baja de Andalucía de nulidades, divorcios y separaciones

Alberto Godoy
La Voz

Las rupturas matrimoniales en Andalucía han experimentado cambios significativos en los últimos años, con variaciones que no afectan por igual a todas las provincias. Mientras en algunas zonas la tendencia es de crecimiento, en otras, como Almería, las cifras muestran un retroceso que la sitúa en una posición diferenciada dentro del conjunto regional.

Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE) en cuanto a nulidades, divorcios y separaciones, en 2024 Almería contabilizó 1.146 casos de separaciones y divorcios, lo que la coloca como la provincia andaluza con la tasa más baja: 1,5 disoluciones por cada 1.000 habitantes. La cifra supone un descenso del 1,4% respecto a 2023, cuando se registraron 1.163 casos, y un retroceso más acusado si se compara con 2022, año en el que hubo 1.258.

1.101 divorcios en Almería

La gran mayoría de los casos fueron divorcios: 1.101 frente a los 1.133 de 2023 y los 1.199 de 2022, lo que confirma una disminución sostenida en dos ejercicios consecutivos. Por el contrario, las separaciones experimentaron un repunte hasta las 45 en 2024, un 50% más que las 30 de 2023, aunque aún por debajo de las 59 contabilizadas en 2022. 

No se registraron nulidades matrimoniales. En comparación con otras provincias, Almería presenta un peso relativo mucho menor de las separaciones. Cádiz, por ejemplo, contabilizó 152 en 2024, y Jaén, 54, ambas por encima de la cifra almeriense. Además, mientras la tendencia autonómica es de aumento interanual, Almería encadena dos años a la baja, situándose junto a Granada como las únicas provincias que no superan los datos de 2022.

¿Cuánto dura el amor?

La duración media de los matrimonios disueltos en Almería fue de 16,3 años, idéntica a la de Cádiz y Huelva y solo por encima de Málaga, que marcó el mínimo regional con 16,2. Así lo dice el último balance elaborado por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), que sitúa en el otro extremo a Jaén, que lideró con 19 años y Córdoba alcanzó los 18,1. Las rupturas más frecuentes se dieron en matrimonios de cinco años (4,8% del total) y de siete (4,3%), con un 17,4% de casos en uniones de cinco años o menos y un 3,4% en enlaces que no superaron el primer año.

En cuanto a la presencia de hijos menores, el patrón provincial se asemeja al regional: casi la mitad de las rupturas se produjeron en parejas sin hijos menores, y en las separaciones ese porcentaje fue aún mayor. Entre los casos con hijos, la custodia se otorgó mayoritariamente a la madre, aunque las custodias compartidas aumentaron en línea con la tendencia autonómica. Si se observan los datos del resto de provincias, Sevilla lideró en términos absolutos con 3.570 disoluciones, seguida de Málaga con 3.133. Cádiz registró el mayor crecimiento interanual, con un 16,4% más que en 2023, y Córdoba creció un 17,8%. Granada avanzó un 21,2%, hasta 1.733 casos, mientras que Jaén sumó 1.016, un 10,1% más que el año anterior.

Balance andaluz

En el balance regional, Andalucía cerró 2024 con 15.383 separaciones y divorcios, un 11,3% más que en 2023. De ese total, 14.579 fueron divorcios (94,8%) y 803 separaciones (5,2%). Las nulidades siguieron siendo testimoniales. La tasa bruta se situó en 1,8 por cada 1.000 habitantes, igual a la media nacional. Cádiz y Córdoba presentaron las tasas más elevadas (1,9), mientras que Almería se mantuvo como la provincia con menor incidencia relativa.

La duración media de los matrimonios disueltos en la comunidad fue de 16,9 años. El 46,6% de las rupturas correspondió a parejas sin hijos menores; el 26,3% tenía un hijo y el 23,7% dos. En separaciones, la ausencia de hijos menores alcanzó el 68,5%. En cuanto a custodias, el 55,9% de los casos se resolvió a favor de la madre, el 3% a favor del padre y el 40,9% en régimen compartido. Además, se contabilizaron 385 disoluciones de matrimonios entre personas del mismo sexo, el 2,5% del total andaluz.

Antonio Llaguno publica 'Las alcaldías de Cuevas del Almanzora en el siglo XX'

Antonio Torres
Periodista

Antonio Llaguno, exalcalde de Cuevas del Almanzora, ha reunido en su última publicación a todos los alcaldes del siglo XX. Cuevas tuvo como último alcalde del franquismo a Jesús Caicedo, padre de un hijo que llegó a alcalde y que es actual senador. Jesús Caicedo, padre, vaticinó que el polifacético Antonio Llaguno Rojas (Almería, 1955), hijo de guardia civil, sería un buen alcalde de Cuevas del Almanzora. “Jesús Caicedo Gómez”, rememora Antonio Llaguno, “fue la primera persona que ´predijo` que yo sería alcalde. Fue en una reunión que le solicité en 1978, en nombre de un grupo de amigos precursores de la Asociación Cultural Poeta Álvarez de Sotomayor. El alcalde era una persona accesible que veía con gracia mis argumentos y dialéctica utilizada para que nos dejase una sala del antiguo convento de San Francisco para que se celebrase allí la primera semana cultural.  En un momento de la discusión, me cortó y me dijo, por el tono y argumentación que utilizaba: Tú vas a ser alcalde. Lo veo en la pasión con la que defiendes tu petición, la que yo tuve hace tiempo“. 

Antonio Llaguno, con su libro / A. Torres

Apenas una década después, en 1987, su predicción se cumplió y Antonio Llaguno fue alcalde durante 12 años. Por eso y el rigor con el que aborda el perfil de alcaldes, personajes y acontecimientos importantes merece la pena leerse su libro Las alcaldías de Cuevas del Almanzora en el siglo XX merece la pena. Llaguno se vio arropado por más de 200 personas y con las intervenciones del alcalde de Cuevas, Antonio Fernández, que ha dado con la tecla de llenar de contenido el rico y variado patrimonio de una ciudad histórica marcada por el Museo Antonio Manuel Campoy, ubicado en el palacio de los marqueses de los Vélez, la aportación del cronista oficial, Enrique Fernández, el registrador de la propiedad Ángel Chacón y el editor Juan Grima Cervantes que cada verano presenta decenas de obras. 

“Ha sido un honor”, afina Llaguno, “formar parte de la nómina de más de cuarenta alcaldes que han transitado por la alcaldía de Cuevas del Almanzora. Considero que todos ellos dieron lo mejor de sí para hacer de Cuevas un municipio próspero, al tiempo que intentaban solucionar las adversidades que acontecieron, desde la peste, hambruna, cierre de las minas, inundaciones, sequía. Igualmente, me ha sido muy gratificante adentrarme en los distintos movimientos culturales y sociales que acontecieron durante este siglo. Este recorrido por el pasado de Cuevas, estoy seguro que conforma y explica el presente de mi municipio. He tratado, como puede observarse en el índice onomástico dar cuenta de los más de 500 protagonistas desde esta historia que se cuenta”.

El otro día almorcé en Cuevas con Llaguno: “La construcción del pantano y encauzamiento del río Almanzora ha garantizado la provisión de agua de abastecimiento y de regadío, impidiendo desastres como los ocurridos en las trágicas riadas de 1973”.

“Portadas de periódicos hicieron alusión al anteproyecto del pantano que se presentó en el Congreso de los Diputados. Aunque no llegó aprobarse hasta la llegada de la democracia, casi toda Cuevas, animada o dirigida por el Gobierno Civil de Almería, salió a la calle para la exaltación con pancartas encargadas del tipo ´Gracias Franco`. 

La manifestación ciudadana más potente de la historia de Cuevas tuvo lugar 7 de mayo de 1955 en 1955 El 7 de mayo de 1955, siguiendo las indicaciones del gobernador civil. “El alcalde en funciones, Antonio García-Alix (el titular era Agustín Soler Bans), convocó a la población a manifestarse por todo el pueblo, agradeciendo a Franco retomar el viejo proyecto hidráulico de una presa en el Almanzora. La excusa fue llevar a las Cortes el anteproyecto de la presa. Más de 3.000 personas siguieron la consigna. Acabó la manifestación frente al ayuntamiento. “Franco, Franco. Salvaste a España y ahora redimes al valle del Almanzora. Arriba España“.  Fue un espejismo. Tuvieron que pasar 20 años para que el proyecto de la presa se materializase”. 

La pretensión de la obra es acotar en un siglo las diferentes alcaldías que se han sucedido en Cuevas del Almanzora durante ese período de tiempo, es decir desde el 1 de enero de 1901 al 31 de diciembre de 2000. En esos 100 años estudiados se sucedieron 43 alcaldes que ejercieron su autoridad durante 48 alcaldías, pues algunos de ellos repitieron en más de un mandato. Además de la crónica política de las diferentes alcaldías que se sucedieron, se abordan en muchas ocasiones los fenómenos sociales, culturales y económicos que ocurrieron durante esos momentos, para intentar conseguir un retrato lo más fidedigno de la sociedad en el período analizado. Son unas 500 personas y citas las que se mencionan en sus páginas con todo lo que ello significa de trabajo riguroso. 

Autor de un libro de referencia, La Segunda República (1931-36) y la Guerra Civil en Cuevas del Almanzora, población que permaneció hasta el final de la contienda civil leal al régimen constitucional republicano que se instauró el 14 de abril de 1931, ocho años en los que la población cuevana se fracturó socialmente en dos, en un contexto económico depauperado, alejado ya del esplendor minero del siglo XIX, afirma Llaguno. El libro hace un recorrido por la vida municipal, informando de la sucesión de las distintas corporaciones locales, con sus alcaldes, concejales y partidos políticos, así como de la vida cultural que se vivía en la ciudad y de la situación económica del municipio, dando cuenta de los sucesos más importantes que vivió la ciudadanía, entre los cuales, desgraciadamente, hubo desórdenes públicos y políticas represivas, incluidos asesinatos, en los dos bandos opuestos: los republicanos y los nacionales. Un trabajo que aporta la máxima objetivad posible y conocimiento científico.

Antonio Llaguno es doctor en Ciencias Humanas y Sociales, licenciado en Psicología es articulista en revistas especializadas de Psicología clínica, Psicología social y de medio ambiente, así como diplomado en Alta Dirección de Empresas. Miembro del Instituto de Estudios Almerienses (IEA) y del grupo de investigación Estudios del Tiempo Presente /ETP) de la Universidad de Almería, coautor del libro Recursos naturales y medio ambiente de Cuevas del Almanzora y autor de La conquista de Tombuctú (Almuzara 2006), entre otros trabajos. 

Los Gallardos, mucho más que cien años de historia

Antonio Torres
Periodista

El libro sobre la historia del ya centenario municipio, Los Gallardos. Mucho más que cien años de historia, y el trabajo que hay detrás no han caído del cielo. El libro de la historia de Los Gallardos ha sido un ejemplo dinamizador para el Levante almeriense y un nexo de unión. Hay una foto significativa con mascarillas por los últimos coletazos de la Covid-19 sobre la génesis del libro, fechada el primero de mayo de 2021 en la que aparece el alcalde Fran Reyes, Esther González, Manu Flores, el autor de esta información, Isabel María Haro y Alonso Guerrero. Luego sumamos a Rocío Muñoz García (Los Gallardos, 2003), que ha trabajado de forma denodada, como los citados. 

Acto de presentación del libro

El libro reúne la firma de 30 personas cualificadas, entre ellas cuatro catedráticos de la Universidad de Almería (UAL), tras mucho derroche de reuniones y de escaleta como si fuera una redacción para darle forma al trabajo que ha editado el Instituto de Estudios Almerienses (IEA). Tenemos el compromiso de una segunda edición para que nadie se quede sin la historia que es también parte del conjunto de la provincia. Obviamente, hay errores. De lo contrario no sería un libro, frase atribuida a Jorge Luis Borges. Nos llegó tarde la foto de Diego Rodríguez Pérez (Los Gallardos, 1921-2005), hijo de Juan el Meco. Este tenía el carro más grande del pueblo desde antes de 1890 y el encargado de regar los pinos actuales que se sembraron en la carretera N-340. 

La actual Plaza de Abastos fue durante la Guerra Civil Plaza de la República y casi todo el siglo XX la Era de los Mecos donde se hacía la trilla. Hay algunas fechas de nacimiento equivocadas como la mía. Faltó el repaso final del conjunto de la obra, reiteramos imprescindible. No está la referencia que Los Gallardos inauguró el campo del Aguilón de Pulpí, con un 0-3, los tres goles de Juan Llorente. Hay que poner en valor la figura de Salvador Gallardo Jódar (Los Gallardos, 1915-Sant Just Desvern, Barcelona, 1982) inspirador del escudo de Los Gallardos sobre el que he conversado en los últimos días con su hija Montse. La segunda edición resolverá todo. En cualquier caso, reitero que estamos ante un documento, imprescindible, documentado y revelador, escrito con precisión, gracias a los desvelos de Esther González Alarcón, docente en la UAL y concejala de Cultura.

Ese citado grupo de trabajo, génesis del libro, surgió con la convicción de culminar el trabajo, a sabiendas de que nos enfrentábamos a un escenario por definir con elecciones en medio. Emulando a nuestro César García Flores, el hijo de Melchor, el director creativo de la agencia Sra. Rushmore, “un pueblo sin memoria es algo así como una urbanización sin alma”. 

Tenemos los documentos audiovisuales de Juan Grima y de Pedro Padilla que contribuyen también a explicarnos de dónde venimos. El valor de los pueblos no se limita solo a su historia y sus tradiciones. El periodista de Oria,José Luis Masegosa Requena, el que mejor retrata la sociología de nuestros pueblos, escribe desde Granada para La Voz de Almería que ahora que “el individualismo y el aislamiento parecen dominar, recordar y valorar la esencia de los pueblos es un acto de resistencia y de amor hacia nuestro pasado, presente y futuro, pues los pueblos son un tesoro oculto, el alma de la humanidad, de la que hay que aprender de su sabiduría y su forma de vida”. 

En cada casa, las puertas estaban abiertas. Ejemplos están en todo el municipio como las historias que contaban en el lavadero conocido como Los pilares donde pasaba el agua procedente de La Cimbra. La cochera del añorado Agustín Ros, donde cada tarde había un ateneo de entrada y salida de personas, para leer en mi infancia los deportes que traía su suscripción del Abc, tal como recordé el pasado miércoles en esa casa a Luis Ros Ortega (Los Gallardos, 1934), residente en Nueva York desde hace 70 años, que vino acompañado de varios nietos y de sus hijos Luis y Agustín. 

Sabemos en los pueblos calle o esquina donde hubo un grifo de agua, cuando paseamos, tomamos el fresco o acudimos a un bar sabemos quién vivió ahí, qué historias de amor se cocieron, la evolución de familias o el patrimonio urbanístico. Esa generosidad de conocimiento se plasma en Los Gallardos. Mucho más que cien años de historia que constituye una herramienta de estudio útil para hoy y el futuro. Esther González afirma que se rinde homenaje a los ciudadanos que un 15 de septiembre de 1924 se reunieron en una casa-almacén de granero de la calle Mayor, actual Ayuntamiento, para celebrar el primer pleno de Los Gallardos como municipio independiente, tal y como así teatralizamos el verano pasado. “Este libro”, reitera Esther González, “es un mero recordatorio de lo orgullosos que nos sentimos de nuestros mayores y el gran respeto que les tenemos. Decían nuestras madres que como mejor se educa es con el ejemplo. Con estas páginas hemos intentando hacer eso, seguir el ejemplo de nuestros padres y abuelos. La mejor herencia que nos dejaron fue el amor a nuestras raíces y esta publicación es prueba de ello”. 

Alonso Guerrero Cabezas: “Han sido cuatro años de reuniones, ideas, investigaciones, trabajo de campo para intentar abarcar la mayor información posible”, subraya Guerrero que destaca cómo ha cristalizado la obra de teatro del centenario, la teatralización del pleno de constitución del municipio, el renovado Auto Sacramental de los Reyes Magos, etc. “Ha sido una tarea apasionante hecha por gente muy transversal en lo generacional y en lo profesional. Aunque suene a tópico, ha sido un trabajo sellado únicamente por el cariño al pueblo”. Ese ha sido el nexo de unión. Hay una voluntad regeneradora con la incorporación de jóvenes para que el futuro investigador continúe tal como ha ocurrido con el imprescindible Los Gallardos. Mucho más que cien años de historia.

Iván Gómez, nuevo director de 'Diario de Almería'

Juan Folío
@opinionalmeria

No ha habido sorpresas. La empresa propietaria de Diario de Almería, el Grupo Joly, ha echado mano de su fondo de armario local para nombrar al nuevo director del periódico que sustituye a Antonio Lao. El mejor posicionado, Iván Gómez, ha sido finalmente el elegido.

Diario de Almería informa del nombramiento de Iván Gómez como director del periódico en sustitución de Antonio Lao

Francisco Iván Gómez Úbeda (Benahadux, 1981) está en la plantilla de Diario de Almería, procedente de La Voz de Almería, desde un primer momento, el 11 de noviembre de 2007. Comenzó su andadura profesional en el joven periódico como jefe de Local para pasar a redactor jefe. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Málaga.

La nota informativa hecha pública por la empresa editora de Diario de Almería no indica si su hasta ahora director, Antonio Lao, continuará vinculado al periódico o al grupo. En medios profesionales almerienses está muy generalizada la opinión de que la desvinculación es total. 

La revista de Sorbas 'El Afa' cumple 25 años

Antonio Torres
Periodista

Es una cita, en la tarde de hoy, que se ha consolidado en el panorama cultural de la provincia. El Afa es una publicación genuina de Sorbas. Constituye un proyecto ilusiónate, protagonizado por personas cualificadas y que se preocupan por los neorrurales del Río Aguas. La génesis de la revista se remonta a octubre de 1999. Un grupo de jóvenes decidieron que era el momento de iniciar una aventura que celebra este sábado 25 años de historia. El 10 de agosto de 2000, apenas ocho meses después de creada la Sociedad de Amigos de Sorbas, se presentó en el teatro Villaespesa de Sorbas el primer número de la publicación. 

Revista El Afa

“En ese tiempo, en los años 90, el equipo de gobierno del Ayuntamiento se había esforzado mucho por la revalorización y puesta en valor del patrimonio del municipio, lo que supuso un impulso al turismo. El Karst en Yeso de Sorbas era reconocido como espacio natural protegido. Habían iniciado su andadura algunas empresas de turismo activo y varias relacionadas con la restauración y el alojamiento esparcidas por todo el municipio. A la vez, se había abierto la Oficina Municipal de Turismo que actuaba como motor dinamizador. Miles de turistas nacionales y extranjeros nos visitaban, al igual que numerosas personas de la provincia. Poco a poco, el patrimonio de Sorbas (cuevas, alfarería, geología, arquitectura, gastronomía, etc.) se iba conociendo y poniendo en valor”, escriben Ana María Rodríguez Agüero y Andrés Pérez en un amplio y detallado trabajo en la edición especial de la revista que todo el mundo debe coleccionar. 

“Desde el principio, pensamos que la manera más idónea de dar a conocer los valores patrimoniales de Sorbas era hacer una publicación. Una revista con distintas secciones y artículos, abierta tanto a los historiadores y estudiosos de la historia de Sorbas y de su patrimonio, como a cualquier persona interesada en participar, ya fuese a través de sus recuerdos y experiencias, como con fotografías o cualquier otro documento relacionado con Sorbas. El título de la revista nos costó un poco más. Después de barajar algunos nombres escogimos El Afa porque encontramos que era un nombre muy nuestro, muy sorbeño, con el que iba a ser fácilmente identificarse. El logotipo de la revista fue obra de Pedro Soler, al igual que el logotipo de la Sociedad de Amigos de Sorbas”.

Comercio de Los Angulo, a finales de los 70 / El Afa

El Afa es el nombre árabe del tajo que a lo largo de su historia ha defendido y protegido a la población desde la prehistoria hasta la actualidad a modo de fortaleza natural. El éxito de la publicación de Sorbas, según Juan Grima, de Arráez Editores, preguntado por este periodista, se debe al método y la pasión por la historia por una ciudad importante. “Hay autores fundamentales y ansiosos de descubrir el papel jugado y que juega Sorbas como comunidad histórica. Une al altruista Andrés Pérez con una persona con trabajo y pasión por la publicación y la tercera figura es el artista Pedro Soler Valero. Han sabido unir a los neorurales como los del Molino del Río Aguas, extranjeros y ciudadanos motivados por la búsqueda de sostenibilidad que han levantado cortijos abandonados. Tienen futuro porque pueden seguir trabajando en ese paraíso, hiperconectados con la ilusión que genera el AVE”.

Ferias de Artesanía.  La Sociedad de Amigos de Sorbas conoce la importancia del patrimonio sorbeño. La alfarería es quizás la más conocida y la que sigue resistiendo la embestida de las modas y la falta de relevo generacional, pero Sorbas también ha sabido mantener otras artesanías que si bien no son medios de vida, sí continúan desarrollándose en el entorno doméstico. Conscientes de este hecho y de la fragilidad del patrimonio organizó tres ferias de artesanía en el barrio de las Alfarerías. La I Feria de Artesanía de Sorbas se llevó a cabo en 2004. Estuvo dedicada a la alfarería y tuvimos la ocasión de ver llenar y cocer el horno de la alfarería Mañas. Aprovechamos la generosidad de los vecinos para hacer exposiciones en sus cocheras e incluso utilizamos el solar de la antigua fábrica de ladrillos de la familia Ayala. Implicamos a la Asociación de Amas de Casas Zuleima y a la Asociación de Mujeres Villa Cariana de Cariatiz que colaboraron con talleres y degustaciones. También nos ofrecieron degustaciones de gastronomía local el Restaurante El Rincón, la panadería Mañas, la panadería Noelia, Mielsol, la carnicería El Cacho y la carnicería María Teresa, rememoran Ana María Rodríguez y Andrés Pérez. En ese detallado trabajo nos recuerdan la exposición que disfrutan los hijos de Sorbas por el mundo que regresan para sus fiestas de agosto. “La exposición La vuelta a la estación se puede contemplar en las fachadas de distintas casas situadas en lo que conocemos como la estación corta. “Muestran la historia de Sorbas desde 1928, foto más antigua expuesta hasta el 2009 que es la más nueva. Esta muestra es una de las numerosas actividades que estamos llevando a cabo para conmemorar el XXV Aniversario de la Sociedad de Amigos de Sorbas y de la revista cultural El Afa. Contiene fotografías de particulares, (como quien firma), pero también un número importante del archivo de Fotos Zamora”.

Se han publicado tres monográficos a lo largo de la historia. “El primero estuvo dedicado a la alfarería de Sorbas (revista número 10); el segundo, para conmemorar el XX Aniversario del Paraje Natural Karst en yeso de Sorbas (revista número 20); y el tercero para celebrar el 450 Aniversario del Apeo de Sorbas a partir del estudio del Libro de Apeo y Repartimiento de la villa de Sorbas (revista número 40). El monográfico número 30 aún queda pendiente dada la dimensión del proyecto dedicado al Folclore de la comarca, aunque no descartamos que pudiera por fin ver la luz para final de año añadiéndose a la celebración de este 25 aniversario”.

El senderismo es una actividad en auge. Han organizado distintas rutas de senderismo bajo el título Conoce tu entorno, conoce tu identidad, aunque las primeras que se realizaron se llamaron Conoce Sorbas. 

La primera Junta Directiva fundacional de la Sociedad de Amigos de Sorbas estaba constituida por: Andrés Pérez Pérez que ocupaba la presidencia, Felipe Matías Alcaraz Guzmán como secretario, Eulogio López Cayuela como tesorero y Diego Contreras Contreras, Rosa María Piqueras Valls, Javier López Cayuela, Ana María Rodríguez Agüero, Miguel Mañas Cabezas, Manuel Navarro González, Enrique González Pérez, Juan Miguel Mendoza Garrido y Ángel Pedro Gómez Rebollo como vocales. En lo sucesivo hubo diferentes juntas directivas presididas por Pedro Soler Valero y Ana María Rodríguez Agüero, actual presidenta.