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La casa del poeta

Antonio
García Fernández

Ahora que se celebra el Día del Libro es un buen momento para recordar a José Ángel Valente. El poeta, uno de los más grandes del siglo XX en España, vivió en el centro de la ciudad de Almería y tenemos la suerte de disponer de su casa para que sea un museo. Este espacio, después de muchos años de espera, parece que en unos meses, al fin, abrirá sus puertas. Tan larga ha sido la espera que hasta se creó una plataforma para pedir la apertura de la casa.

Casa de José Ángel Valente
Del proyecto escogido poco sabemos, pero hay que tener confianza. Porque sí, porque es mejor tener confianza que no tenerla y porque no nos queda otra. Esperemos que se respete el esfuerzo del gran proyecto que hizo Ana Gaviera para la casa y se mantenga el espíritu absolutamente moderno de su Valente itinerante. Ojalá que sí, porque lo habitual en estas tierras es que, cada vez que a alguien le encarga un proyecto, quiera hacer tabula rasa y empezar de nuevo, dejar su impronta de genio e ignorar todo lo anterior, como si lo de antes no valiera ya nada.

Estamos hablando de respeto. Que cuando entremos en la casa del poeta haya un poco de imaginación, que no haya un vídeo de un viejo explicándole a un niño quién era el poeta y que la casa no tenga esos terribles paneles con lenguaje político-administrativo que igual valen para presentar a un músico que a un encofrador y que pudren los museos cuando hablan de poner en valorimplementar, ser proactivo, dinamizar y toda esa jerga que tan poco tiene que ver con los artistas y su obra. Ojalá que cuando entremos en la casa del poeta reconozcamos a Valente. Ojala que sí.

OJD marzo 2015: ni siquiera las elecciones hacen resucitar a los diarios de Andalucía

Emilio Ruiz

Se esperaba que el descenso continuado que ofrece la OJD (Oficina de Justificación de la Difusión) de los diarios de Andalucía invirtiera su tendencia en el mes de marzo como consecuencia de la celebración de las elecciones autonómicas en Andalucía. Y no, no ha sido así. También el mes de marzo ha descendido la difusión de los diarios andaluces, según los datos facilitados por la OJD.

Si en el mes de enero los diarios que se editan en Andalucía sumaban una difusión de 96.832 ejemplares, un mes después esa cifra bajó hasta 96.110. Y en el mes de marzo, el descenso ha llegado hasta los 94.911 ejemplares. No se ha podido sumar en ninguno de los meses la difusión de El Correo de Andalucía porque este diario no facilita los datos a la OJD.


La realidad es que este descenso acumulado de la difusión de los diarios de Andalucía no afecta por igual a todos los medios. Los hay que sufren una caída vertiginosa y también hay otros que mantienen bien el tipo, incluso unos pocos aumentan su difusión.

Entre los diarios que ven caer con más ímpetu su difusión se encuentran Diario de Sevilla, de Joly, que en tres meses ha pasado de 15.241 ejemplares a 12.827 ejemplares. Una caída también alarmante la ha padecido Ideal, de Vocento, que en tres meses ha caído de 20.520 ejemplares a 19.708. Sin embargo, otro diario de Vocento, el malagueño Sur, no sólo no ha disminuido su difusión sino que la ha aumentado. Ha pasado de 17.547 ejemplares a 18.590.

Los dos diarios que se editan en Almería, Diario de Almería y La Voz de Almería, tienen motivos para mostrar una sonrisa. El periódico que dirige Antonio Lao ha superado otra vez la barrera sicológica de los 2.000 ejemplares (2.019), que perdió a finales del año pasado. El diario que dirige Pedro Manuel de la Cruz también ha superado su listón de los 5.300 ejemplares (5.317), que perdió el año pasado.

No llamemos ‘traje de flamenca’ a lo que ha sido y es un ‘traje de gitana’

Juan de Dios Ramírez-Heredia
Abogado y periodista

No puedo evitar una cierta tristeza cuando oigo como le llaman al traje típico andaluz, ese que se ponen las mujeres no solo en la Feria de de Sevilla sino en cualquier festejo de cualquiera de nuestra provincias andaluzas, “traje de flamenca”. Pues no, no se llama “traje de flamenca” ni he logrado encontrar ninguna razón de suficiente fuste que justifique tan extraño como inapropiado nombre. Esa preciosidad de vestido con el que cualquier mujer resalta poderosamente su belleza se llama “traje de gitana”.

Traje de gitana / Foto: Sur
Desde hace muchos años vengo repitiendo incansablemente que ser gitano o gitana en Andalucía es una forma de manifestar la ciudadanía española distinta de de la del resto de los gitanos de la península. Lo que no quiere decir que sea mejor o peor, que no se trata de eso. Tan  solo decimos que de Despeñaperros para arriba decir “gitano” o  “gitana” suena de una forma, y que decirlo de Despeñaperros para abajo suena de otra. Y excepciones las que se quieran, que posiblemente sean muchas.

Ese pensamiento lo he reducido de forma contundente afirmando que en verdad yo no se si los gitanos están “andaluzados” o los andaluces “agitanados”. Y si alguien pone en duda lo que digo reconozcan conmigo que toda las mujeres españolas, de cualquiera de las comunidades que conforman el acerbo cultural de nuestra nación, tienen su típico traje regional, menos las andaluzas.

Pienso en la gandalla con que se recogen el pelo las catalanas o en sus faldas de lino ornamentadas con motivos florales. O en las mujeres gallegas que lucen preciosas faldas largas, generalmente rojas, rematadas al final por cintas negras, sin olvidar el dengue que es una especie de capa que reluce decorada con perlas y terciopelo. Y con mi imaginación estoy viendo a las mozas extremeñas con su faltriquera, pegada al refajo, que son auténticas obras de arte. Y el gorro extremeño inconfundible, adornado con botones nacarados, trozos de fieltro de colores y lentejuelas a las que no falta el espejito característico de las mozas solteras. Sin olvidar a las castellanas, tanto a las de arriba como a las de abajo, así como a las mujeres leonesas de planta tan firme como elegante. El refajo era antiguamente lo que caracterizaba el traje de la mujer castellana adornado con brocados de flores. Y encima no podía faltar el jubón con una pañoleta cogida con alfileres. Las gráciles mujeres madrileñas han heredado en gran medida las formas del traje femenino castellano leonés.

Bien sé que alguien me podrá describir algunas variedades puramente provinciales de vestidos andaluces con los que las guapísimas mujeres almerienses podrían diferenciarse de las aladas y gráciles muchachas gaditanas. Pero solamente sería eso: variedades de territorios menores. Cuando la mujer andaluza quiere revestirse de lo que es: portadora de la cultura trimilenaria de los fenicios, alegre y voladora como las golondrinas que cada temporada se alojan en los cables de nuestro paisaje urbano, apasionada y valiente como las gaditanas que se hacían tirabuzones con las bombas que tiraban los fanfarrones, entonces la andaluza se viste de gitana, no de flamenca, que eso no existe, de gitana. Porque los gitanos somos la quintaesencia de Andalucía o como dijo y escribió Federico, “los gitanos son lo  más elevado, lo más profundo y lo más aristocrático de mi país".

¿Se ha de extrañar alguien, por lo tanto, que las andaluzas, mujeres tan sufridas como rebeldes, tan inteligentes como maltratadas por la vida y la política, tan femeninas y apasionadas como la hicieron la mezcla de tantos impulsos heredados, castellanos y árabes, que vinieron desde oriente hasta formar en Córdoba el emporio más rico y culto del mundo civilizado, se ha de extrañar alguien, repito, que en el fondo de sus sentimientos más puros e independientes, las andaluzas quieran ser gitanas?

Y porque quisieron ser gitanas, sin distinción de clases, hicieron suya la forma de vestir de nuestras mujeres que conservaban a pesar de su pobreza la elegancia del gesto altivo y el embrujo heredado de oriente. Y en esa transición todos salimos ganando. Las gitanas que ya eran andaluzas desde hacía tres siglos y las andaluzas que sin ser gitanas terminaron siéndolo. Una vez más Andalucía, la tierra de las cuatro culturas (no tres, que eso es un despropósito) ofreciendo al mundo un maravilloso ejemplo de convivencia desde la interculturalidad.

Hay que desterrar la definición de “traje de flamenca”
Y hay que hacerlo porque es de justicia y por no seguir manteniendo una ficción que no hay por donde agarrarla. Hay quien dice que el origen del “traje de flamenca” está en los vestidos de faena de la mujer andaluza. ¡Que disparate! A mí me cuesta mucho imaginar a las campesinas granadinas, sevillanas o malagueñas trabajando en el campo revestidas con la moda flamenca ─esa sí que era verdaderamente flamenca─ que se implantó en España después que los Reyes Católicos casaran a su hija Juana con Felipe el Hermoso que fue un autentico referente de la moda flamenca implantada en España. La especial relación que tuvieron Don Fernando y Doña Isabel con la corte de Borgoña, dice Rafael Muñoz, fue “símbolo de distinción e indica que la sociedad castellana seguía las pautas de la moda más refinada de Europa, la borgoñona. El gusto por las cosas ‘al uso de Flandes’ fue una constante en Castilla”. Por eso Andalucía, como Castilla, fue en los siglos XV y XVI, un estupendo cliente en los mercados de Amberes y Brujas.

En conclusión
Que el origen del traje con el que la mujer andaluza reafirma su condición de pertenencia a una de las tierras más variopinta y compleja de España es la vestimenta con que las gitanas de todos los siglos han atravesado el mundo desde la India hasta llegar a Jaén en 1462. El referente más próximo de esa indumentaria es el sari indio. Y que cuando en el año 1847 los gitanos y las gitanas acudieron al Prado de San Sebastian para celebrar allí su Feria de Ganado, ellas vestían tal como aparecen en las viejas fotografías que reproducimos. Y a partir de ahí empezó la verdadera y más eficaz revolución cultural: la que ha hecho que gitanos y andaluces, a pesar de los racistas,  nos consideremos parte de una misma familia.

Lástima que esa identificación se haya quedado tan solo en la identificación cultural y haya olvidado la verdadera revolución social que es aquella que debería sacarnos de la miseria y el abandono con que todavía vive una parte muy importante de los gitanos andaluces.

Las facturas de electricidad de Elsur

Tomás Elorrieta
Candidato del PSOE a la alcaldía de El Ejido

El PSOE de El Ejido ha vuelto a pedir al equipo de gobierno información sobre el pago de las facturas eléctricas de Elsur, al entender que ha pasado el tiempo suficiente como para que sea atendida su primera petición en este sentido, realizada el pasado mes de diciembre.

A lo largo de este mandato, el Ayuntamiento ha asumido el pago de facturas de luz correspondientes al suministro de agua de Elsur por importe de varios millones de euros, unos pagos que hubieran debido corresponder a Elsur. Y en la escasa información que tenemos los grupos de la oposición, no figura si el Ayuntamiento ha recuperado ese dinero.

Oficinas de Elsur
Ante la falta de información que tenemos los grupos de la oposición sobre esta cuestión, nosotros pedimos en diciembre información detallada acerca de las facturas pagadas desde mayo de 2011 en concepto de suministro eléctrico por abastecimiento de agua y saneamiento, así como por cualquier otro concepto cuyo pago debería corresponder a Elsur; la relación de facturas emitidas para cobrar estos pagos a Elsur, con su correspondiente fecha de emisión y cobro; y el acceso a los documentos originales a los que se refieren los dos puntos anteriores.

La respuesta a esta petición remitida por el concejal de Hacienda fue que, “dado que solicita documentación desde el ejercicio de 2011, le comunico que en la actualidad todo el personal de contabilidad se encuentra dedicado a los trabajos correspondientes al cierre contable del ejercicio. Por tanto, en cuanto sea posible, se pondrá a su disposición la documentación solicitada, lo que se le comunicará oportunamente.

Ha pasado ya cuatro meses desde que nos llegara esa contestación, y el equipo de gobierno ha presentado en Pleno incluso la liquidación de 2014, por lo que entendemos que el personal de contabilidad podrá recabar la información que hemos pedido. Ya no caben excusas, por lo que, por si la petición anterior se les había olvidado, la hemos vuelto a registrar.

Estos pagos son demasiado elevados como para que no sepamos nada concreto sobre ellos, y por eso consideramos que debemos insistir para saber algo acerca de ellos. Y si el equipo de gobierno persiste en la opacidad en este sentido, lamentablemente, habrá que sospechar que hay algo turbio en todo esto que no quieren que se sepa.

Los almerienses José Gabriel Muñoz y Paloma Navarro, finalistas del Concurso de Jóvenes Diseñadores de Santa Cruz de Tenerife

Juan Folío
La Opinión de Almería

Finalmente ha sido Andrés Jarabo, con su colección ‘Multimateria’, quien ha resultado ganador del  VII Concurso de Jóvenes Diseñadores,  que organiza el Cabildo de Tenerife, celebrado en el Recinto Ferial de Santa Cruz y en el que han participado cinco finalistas, entre ellos dos almerienses, José Gabriel Muñoz y Paloma Navarro.

Paloma Navarro
El vencedor del concurso, el zaragozano Andrés Jarabo, se ha situado por segundo año consecutivo como finalista, en esta ocasión con la colección ‘Multimateria’. Formado en Bellas Artes, con cursos en patronaje y confección, su propuesta se basa en un estilo futurista que fusiona la ficción, las nuevas tecnologías y las reminiscencias hacia antiguas civilizaciones. Una colección repleta de toques étnicos para diseños “modernos pero tradicionales” en la que predominan líneas sobrias y cortes depurados en tonos fríos y neutros como verdes, azules, grises, negros y blancos.

El almeriense José Gabriel Muñoz (26 años) ha presentado su colección ‘Praxilias’, palabra que simboliza la tradición y el arte de tejer la lana con la que ha crecido en su entorno familiar. Técnicas ancestrales que dan vida a una propuesta actual que se centra en la sastrería y en la que el blanco roto se entremezcla con colores fríos y elegantes. Cortes rectos y volumetría en prendas ideadas para crear sensualidad.

Diseños de José Gabriel Muñoz

En cuanto a Paloma Navarro (23 años), el ocultismo, la magia, la alquimia, el espiritismo y la  adivinación dan vida a ‘Sensorio’, una colección con la que pretende desenredar los secretos del universo y del ser humano. Un estilo muy personal y arquitectónico salpicado de pedrerías y tonos oscuros en prendas confeccionadas en tul, neopreno, polipiel y pelo. Cortes depurados, asimetrías, transparencias y pronunciados escotes visten su magia femenina.

Diseños de Paloma Navarro

El principal objetivo de este certamen es fomentar la aparición de nuevos valores en el diseño de la moda y la confección textil. Pretende incentivar a todos los jóvenes diseñadores con el fin de que puedan iniciar su andadura en el ámbito de la creación de moda y apoyar así una industria, como es la textil y de la confección, que se ha consolidado ya como un sector fuerte y dinámico.