Edita: Fidio (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) / X: @opinionalmeria / Mail: laopiniondealmeria@gmail.com

El precio de no hacer nada

Fátima Herrera
Portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Almería

Cuando el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía da la razón a quienes llevan años denunciando el exceso de ruidos en el Casco Histórico, no hablamos solo de una sentencia: hablamos de personas que han tenido que soportar molestias durante demasiado tiempo y de un Ayuntamiento que, según la resolución, no aplicó las medidas que debía. Y como si eso no bastara, un dictamen del Consejo Consultivo de Andalucía estima indemnizar con 150.000 euros a tres vecinas afectadas. Un varapalo judicial que se paga con el dinero de todos los almerienses. ¿Por qué hay que esperar a que la justicia marque el camino para que el Ayuntamiento cumpla? 

En Almería, en demasiadas ocasiones, existe la sensación de que la alcaldesa parece dedicada a otra cosa. A eventos y actos de lucimiento personal. Todo eso puede llenar minutos de las redes sociales, pero no mejora el día a día de los almerienses. Cuando la gestión falla, el perjuicio no se reparte por igual, pero la cuenta sí. El coste no lo asumen quienes deciden no hacer nada, lo asume quien menos culpa tiene: la gente que paga sus impuestos. 

Lo lógico sería que, tras una sentencia así, ésta se convirtiera en una lección inmediata: revisar actuaciones, aplicar medidas preventivas, en definitiva, garantizar el cumplimiento de las propias ordenanzas municipales. Eso es gobernar. Pero si la política se convierte en espectáculo y la Alcaldía se llena de actos que no responden a lo que preocupa a la ciudadanía, entonces el tiempo pasa y la dejadez crece. Y llega el momento en que lo que empezó como un problema vecinal termina como un expediente judicial y, finalmente, con una cuantía, 150.000 euros, que todos debemos asumir por no hacer lo que tocaba cuando tocaba. 

Cuando las ordenanzas no se aplican, el Ayuntamiento no solo incumple; también manda el mensaje de que las normas valen poco, que las denuncias pueden esperar, que quien sufre tendrá que pelear hasta el final. Almería merece una alcaldesa que no se esconda detrás de la inercia ni se acostumbre a llegar tarde. Porque, al final, la ciudad no se arregla con actos y eventos, se arregla con trabajo diario, con criterio y con respeto por la convivencia.

Belén Esteban y Julia Janeiro se reparten tortas dialécticas

Nuria Torrente
@opinionalmeria

La eterna guerra familiar entre los Janeiro y Belén Esteban ha vuelto a encenderse con fuerza este agosto. La colaboradora de televisión y Julia Janeiro (conocida como Juls), hija de Jesulín de Ubrique y María José Campanario, se han cruzado en un duro intercambio mediático. Lo que empezó como una historia de Instagram se ha convertido en un cruce de acusaciones públicas en el que no han faltado las pullas directas, los reproches y las descalificaciones.

El detonante: la historia de Instagram

El 8 de agosto, Belén Esteban publicó una historia en Instagram con una fotografía de su hija Andrea de pequeña. El mensaje era claro: «Mi niña, lo que más quiero en mi vida, tú no eres una nepo baby, otras sí». El término nepo baby (hijos de famosos que se benefician del apellido y la trayectoria de sus padres) fue interpretado de inmediato como una indirecta dirigida a Julia Janeiro, quien en los últimos meses ha incrementado su presencia mediática como maquilladora, influencer y futura concursante de La caja amarilla en Antena 3.

larazon.es

Belén no confirmó ni desmintió la alusión, pero el mensaje se entendió como una defensa de la decisión de Andrea de mantenerse al margen de los focos y trabajar lejos de España, en contraste con la exposición pública de su hermana.

La respuesta contundente de Julia Janeiro

El 13 de agosto, Julia Janeiro, abordada por la prensa a la salida de su residencia en la zona norte de Madrid, no se mordió la lengua. Fue directa y sin rodeos:«¿Ella sabe escribir la palabra? ¿Sabes qué pasa? No soy tanto de indirectas, soy más de decir las cosas claras. Si hablamos de nepo babies, ella, sin ser hija de mi padre, ha sido prácticamente lo mismo. Claro, se ha pasado la vida hablando de mi padre».Y añadió: «Prefiero llamarla “la sombra de Jesulín de Ubrique” porque es que claro, si nos ponemos a hablar… Me parece un poco ridículo que hable así de la hermana de su hija, me parece vergonzoso, la verdad». La joven continuó: «Al menos mis padres tienen respeto y clase. […] Parece que odia mi existencia una persona que me triplica la edad… La verdad, un poco fuerte».

Dirigiéndose expresamente a la colaboradora, sentenció: «Creo que todo el mundo está un poco cansado de la misma historia que simplemente se resume a un meme televisivo. Lo siento mucho, Belén, me dirijo a ti porque hablo directamente. Eres un meme televisivo, cariño; no tengo más que decirte». Y remató: «No eres el ombligo del mundo».

Julia también reveló que tiene «500 capturas y grabaciones de pantalla» de Belén viendo sus historias de Instagram y le pidió que dejara de hacerlo. Insistió en que ella no había nombrado a Esteban en ningún momento y que no entendía que se tomara como una indirecta su frase de que «muere y mata» por sus padres.

libertaddigital.com

Antecedentes de un conflicto de décadas

Esta no es una polémica aislada. El enfrentamiento entre Belén Esteban y la familia de Jesulín de Ubrique y María José Campanario se remonta a más de 25 años, a la ruptura del torero con la de Paracuellos de Jarama a principios de los 2000, poco después del nacimiento de Andrea. Desde entonces, las acusaciones mutuas, las versiones enfrentadas sobre la relación paterno-filial y las críticas por el trato diferencial a los hijos han sido recurrentes en televisión y redes.

En julio de 2026, Julia ya había lanzado un dardo al afirmar ante los medios que «se ha contado una versión toda la vida que no es» sobre la historia familiar, sin nombrar directamente a Belén pero dejando clara su posición. También defendió a sus padres con la frase «muero y mato por ella [su madre] y por mi padre también», eco de una de las expresiones más recordadas de Esteban.

infobae.com

Julia ha pasado de reivindicar durante años su derecho al anonimato (incluso judicialmente) a dar el paso a la exposición pública: portada en ¡Hola!, declaraciones frecuentes y su inminente debut televisivo. Belén, por su parte, ha mantenido durante años la defensa pública de su hija y las críticas al entorno de Ambiciones.

Hasta el momento de redactar estas líneas, Belén Esteban no ha respondido públicamente a las duras palabras de Julia. El cruce de «tortas dialécticas» deja, una vez más, al descubierto las heridas abiertas de una de las sagas más mediáticas de la crónica rosa española.

La Liga F no interesa a la televisión

Tania Artajo
@opinionalmeria

La Liga F afronta una de las situaciones más delicadas de su corta historia profesional. A apenas dos semanas del inicio de la temporada 2026/27, previsto para el fin de semana del 29 y 30 de agosto, la competición carece de operador televisivo. El primer concurso para adjudicar los derechos audiovisuales ha quedado desierto: ninguna empresa presentó una oferta que alcanzara el precio de reserva fijado por la Liga Profesional de Fútbol Femenino.

Liga F Moeve

Según datos publicados por distintos medios, el mínimo exigido era de cinco millones de euros por temporada para emitir los ocho partidos de cada jornada en cerrado y con exclusividad, y de dos millones para un lote de cuatro encuentros en abierto. Los derechos internacionales se valoraban en unos 800.000 euros. El silencio del mercado ha sido total, tanto a nivel nacional como extranjero.

El precedente de DAZN y la desconfianza generada

La temporada pasada (2025/26) la competición se emitió principalmente a través de DAZN, que había adquirido los derechos en 2022 por un contrato de cinco campañas valorado en 35 millones de euros (alrededor de siete millones por temporada). La plataforma, sin embargo, constató que la operación resultaba deficitaria: los ingresos por suscripciones vinculadas a la Liga F quedaban muy lejos del coste del contrato.

En noviembre de 2025, DAZN y la Liga F firmaron un acuerdo transaccional por el que la plataforma renunció a la exclusividad de hasta cuatro partidos por jornada, permitiendo su emisión en abierto. A partir de la jornada 19, RTVE y TV3 ampliaron la cobertura en abierto, lo que impulsó las audiencias. Pese a ese ajuste, el vínculo se interrumpió un año antes de lo previsto y la Liga F se vio obligada a sacar de nuevo a concurso todos los derechos a partir de la temporada 2026/27.

Ese precedente ha generado una clara desconfianza entre los operadores. El mercado no ve un retorno económico suficiente y prefiere esperar a que la competición demuestre una mayor capacidad de atraer audiencia de forma sostenida.

Segunda ronda sin precio mínimo

Ante el fracaso de la primera licitación, que cerró el 10 de agosto, la Liga F abrió el 12 de agosto una segunda ronda de ofertas que se prolongará hasta el 19 de agosto a las 12:00 horas. En esta fase ya no existe precio de reserva. La urgencia es evidente: faltan apenas diez días para el inicio del campeonato y los clubes afrontan una incertidumbre económica importante, ya que los ingresos audiovisuales constituyen una parte relevante de sus presupuestos

.La organización ha dividido los derechos en varios lotes (emisión en cerrado, en abierto y mercados internacionales) y contempla contratos de tres, cuatro o cinco temporadas. El objetivo es encontrar cuanto antes un operador que garantice la visibilidad de la competición.

La situación pone de manifiesto las dificultades de consolidar el producto profesional femenino en el mercado audiovisual español. Mientras otras ligas europeas mantienen acuerdos estables, la Liga F se enfrenta al riesgo de comenzar la temporada sin televisión, con el consiguiente impacto en la difusión, el patrocinio y la estabilidad financiera de los equipos. El reloj sigue corriendo y la respuesta del mercado, de momento, no ha sido la esperada.

Cazadores de personas

Ignacio Ortega
@opinionalmeria

Las fronteras de Ceuta y Melilla vuelven a enseñarnos su rostro más antiguo: una línea trazada sobre un mapa que para unos significa seguridad y para otros significa el lugar exacto donde empieza la esperanza o termina la vida.

En estas dos ciudades caben los dilemas reales de la gestión fronteriza: la presión geopolítica, la falta de infraestructuras de acogida o la urgencia de regularizar a quienes sostienen nuestra economía. Pero mientras la política discute sobre todo ello, la gestión pública real carece de infraestructura y solidaridad interterritorial.

Y junto a todo eso aparece, a veces, el oportunismo político: aprovechar una crisis, con todos los problemas que tiene, para endurecer un discurso contra la inmigración. Pero hay otra palabra que debería estremecer a quienes hacen de la inmigración un argumento político: “cazar”.

Una palabra que yo preferiría no volver a escuchar aplicada a una persona. Porque cazar significa perseguir, acorralar, convertir a alguien en presa. Y cuando esa palabra sale de la boca de un político, ya no parece una simple manera de hablar. Algo cambia en la mirada: la persona que está delante deja de ser alguien al que conocemos o del que sabemos algo para convertirse en un objetivo.

Me inquieta que, mientras en las calles de Torre Pacheco se llamaba a “cazar moros”, una diputada por Almería, Rocío de Meer, defendía en el Congreso la “remigración” de millones de personas. Las palabras no son las mismas, pero el territorio que dibujan empieza a parecerse demasiado. Y más aún cuando otro diputado de Vox, José María Figaredo, acaba de utilizar los verbos “cazar” y “pescar” para referirse a migrantes en plena crisis de Ceuta. Cazar coloca a uno arriba, armado, legitimado; y al otro abajo, deshumanizado, corriendo. Ya no es una persona con historia, sino un objetivo.

Almería lo sabe. Esta tierra que se ha levantado durante décadas con manos de inmigrantes, marroquíes primero y después subsaharianos y latinoamericanos, vio en 2000 el estallido de El Ejido, uno de los episodios de violencia xenófoba más graves de nuestra democracia.

Por eso conviene detenerse en una palabra que puede parecer una más, pero no lo es. Cuando un político utiliza desde el atril del Congreeso el lenguaje de la caza contra personas inmigrantes, no está simplemente hablando de un problema. Está señalando al que debe ser perseguido.

 La historia de España ya sabe a dónde conduce ese verbo.

Las portadas de las cinco revistas semanales

Aarón Rodríguez
@opinionalmeria

Ya están en los puntos de venta las revistas semanales. Cuatro de ellas (Lecturas, ¡Hola!, Diez Minutos y Semana) salen los miércoles, mientras la revista Pronto se adelanta sobre sus compañeras y se pone a la venta los lunes. Estas son las portadas de esta semana: