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110 km./h.

Carlos Sánchez
Presidente de Nuevas Generaciones

Ya está. Ya hemos llegado a ese momento de la crisis en el que todos los miembros del Gobierno y entorno pierden la cabeza. Y lo que es peor, pierden la cabeza y para no admitir que estan locos, pues nos dicen que la locura del día es por nuestro bien. El Gobierno ha aprobado hoy que el límite de velocidad en las autovías sea de 110 Km/h. ¿Por motivos de seguridad vial? No. Para ahorrar gasolina. !Magnífica idea! Es decir, que para que ahorremos en gasolina no bajan los impuestos a los carburantes, no, limitan la velocidad con el gasto que conlleva de por sí (cambiar todas las señales de España de velocidad en autovías).

Teniendo en cuenta que de cada euro que pagamos por repostar nuestro vehículo, en torno a 60 céntimos son impuestos, ¿no es más útil tocar directamente los impuestos que dependen de ese gobierno que ahora limita la velocidad? Quizás ZP no se haya enterado aún que ni el café cuesta 80 céntimos, ni la velocidad es la madre del cordero. País.

Andalucía y Almería

Fausto Romero-Miura Giménez
Abogado

Andalucía rememora mañana, como fiesta nacional, la fecha de un fracaso: el día en que, en referéndum, no salió adelante su autonomía, lo que no ocurrió hasta el 20 de octubre de 1981 y en contra de la voluntad de Almería -manifestada con rotundidad en las dos ocasiones-, pese a lo cual, violando inconstitucionalmente esa voluntad, fue echada al saco en el que no quería estar: en esa Andalucía. Nada, pues, hemos -supongo, yo, al menos- de celebrar mañana, día que los almerienses dedican, por tradición ya, a visitar El Corte Inglés e Ikea en el tan cercano extranjero murciano. Es que, además, otros destinos más lejanos resultan, ya, imposibles. Ayer, por ejemplo, me quedé con las ganas de estrujar a mi nieto y de oírle decir que la lámpara no furula: lo que no furula es el precio y la combinación de los vuelos a Madrid: los dos de Iberia costaban 768,77 euros, más el hotel, claro. Y, con Ryanair -171,39 euros- no sólo no hay ida y vuelta en el día sino que el horario de ésta para el domingo es matador: a las 7:55 sale de Barajas. Y Andalus, la compañía participada por la Junta de Sevilla, quebró, como es notorio.

Resumiendo, pues: al cabo de tantísimos años, Almería sigue siendo una isla por aire, carretera -¡para cuándo la autovía con Málaga!- y ferrocarril: sin tren nocturno con Madrid ni Sevilla, con un lentísimo Talgo y sin AVE, al que le queda mucho para llegar.

Es evidente que Almería y los almerienses somos marginales en Andalucía: la prueba más reciente la tenemos en la absoluta marginación -casi una verdadera humillación- del PSOE de Almería por el de Sevilla cuando todo apuntaba a que habría de ser al contrario: la estrepitosa derrota del socialismo almeriense en las últimas elecciones regionales debería haber llevado a sus compañeros -¡bueno!- sevillanos a darle a Almería el trato que se merece, e incluso preferente, justamente el opuesto al que hasta ahora le ha dado, pues -escribí el 23 de marzo de 2008- le ha visto las orejitas al lobo: desde el Levante avanza una marea que puede arrebatarle el poder, lo que, tres años después, confirman todas las encuestas.

El nombramiento de Martín Soler como eficaz Consejero, primero de Agricultura y luego de Innovación, parecía apuntar en ese sentido, pero, con la designación a dedo -que no elección, como es habitual: designados fueron Plácido Fernández Viagas y Pepote Rodríguez de la Borbolla, y cesados a mitad de camino, Escuredo y Chaves- del entonces José Antonio Griñán -hoy, Pepe- entró en funcionamiento -¿estamos mejor o muchísimo peor?- la guillotina: el PSOE de Sevilla da ya por perdida a Almería y, en consecuencia, se desentiende definitivamente de ella.

Almería, mediterránea, limítrofe con Murcia y cercana a Valencia, con las que histórica y espiritualmente se siente afín, compara la situación socioeconómica de éstas con la de Andalucía, en la que aumenta el diferencial en renta con Europa y el paro supera la tasa nacional, así como el fracaso escolar, y, lógicamente, saca conclusiones: elección tras elección se acentúa la tendencia a la identidad del voto almeriense con el levantino y su distanciamiento del andaluz. Y el pueblo vota como es.

Tras treinta y dos años ininterrumpidos de presidentes socialistas -Fernández Viagas fue designado el 27 de mayo de 1978- ninguno de ellos ha acertado a integrar Almería en Andalucía, por lo que sigue siendo tierra de frontera, de nadie, que es la peor de las situaciones posibles. ¿Tenemos algo que celebrar mañana?
(www.lavozdealmeria.es)

Tampoco hay que pasarse

Kayros
Periodista

Aunque ya sea larga la historia de incumplimiento y desidia administrativa del gobierno americano respecto a los secretos revelados por los papeles de Palomares, y aunque también España tendría probablemente que entonar el mea culpa por inanidad, yo pienso que estas cosas de la diplomacia van despacio y que no debemos sobrepasarnos en juicios de valor movidos incluso por descubrimientos recientes sobre niveles de plutonio etcétera. No se olvide que si queremos llevar a buen término el plan radiológico dejando la puerta abierta para nuevos análisis, hay que cuidar de alguna manera la capacidad tecnológica del país contaminador.

Lo digo porque, a lo que yo puedo entender, la reacción de la prensa provincial ha sido bastante negativa, exacerbada sin duda, por los cuarenta y cinco años que el plutonio lleva amenazando la salud ciudadana. ¿Acaso se esperaba de una comisión mixta, compuesta por funcionarios españoles y norteamericanos, que llega en visita de inspección, cuando no a cumplir el expediente diplomático después de las revelaciones de Wikileaks, iba a salir, tras hacerse los comisionados la foto de rigor y visitar las mejores casas de comidas, la sublime decisión de llevarse la cincuenta mil metros cúbicos de tierra contaminadas? Estas cosas van más despacio, entre otros motivos porque primero es el informe de la comisión mixta, luego su presentación en el Departamento del ramo y, finalmente, las aprueba el Congreso.

Ha pasado mucho tiempo; un tiempo cruel si se quiere, pero si después de la buena voluntad manifestada por Hilary Clinton y las negociaciones de Trinidad Jiménez, tiramos otra vez el carro por el pedregal, la solución podría atascarse de nuevo. El agregado de la embajada norteamericana ha sido bastante explícito en este sentido: “La decisión de trasladar la tierra no está tomada aunque estamos colaborando en la solución”. También la delegación española reconoce cierto avance en el proceso de rehabilitación y limpieza del suelo para lo cual es imprescindible la colaboracion de los dos países. No es propiamente Mister Marshall, pero como diría el alcalde desde el balcón: “Os debo una explicación y esa explicación os la voy a dar.”
(http://www.lavozdealmeria.es)

Lo de Camps y Enciso

Fausto Romero-Miura Giménez
Abogado

Sigue el rasgado de vestiduras. Ahora, porque Francisco Camps -imputado, acusado, investigado, llámele como prefiera para entenderlo, pero no condenado- se presenta a la reelección como presidente de la Generalidad valenciana. Lo he repetido muchas veces, a propósito de la decisión -fundada en Derecho- de Juan Enciso de no dimitir de la Alcaldía de El Ejido, a pesar de encontrarse en la misma situación que Camps. Por repetirlo, que no quede: con la vida política de un ciudadano sólo pueden acabar los ciudadanos, con su voto; la muerte; la dimisión y una sentencia penal firme -que quiere decir ya inapelable- condenatoria que lleve aparejada la inhabilitación.

Ni la opinión pública ni la publicada ni la imputación de delitos ni la prisión provisional por algo de lo que puede ser absuelto si llega a celebrarse el juicio, tienen fuerza para poner fin a la carrera de nadie: no entenderlo así es subvertir la democracia: bastaría una acusación -falsa- para acabar con la vida pública de adversarios inocentes. De ahí, pues, que toque a su conciencia la decisión última: si se consideran culpables, no deben competir; si inocentes, continuar, haciendo bueno el verso de Calderón: "tuve amor y tengo honor. / Esto es cuanto sé de mi".

Nadie puede hacer conjeturas de culpabilidad, so pena de negar la esencia misma del Estado de Derecho que tanto nos ha costado conquistar. Les recomendaría, pues, a quienes se han rasgado sus vestiduras, que vayan al sastre a recomponerlas en el marco de la Constitución y de la Ley. O que las usen para el Carnaval, con censura, de El Ejido. ¡Eso sí que es un despropósito inconcebible!
(www.lavozdealmeria.es)

Letrillas

José Fernández
Periodista

Cuando el despropósito entra a un Ayuntamiento, el sentido común salta por la ventana. De esto saben, y mucho, los vecinos de El Ejido, víctimas inocentes del estado de decaimiento y postración económica y moral de un Ayuntamiento saqueado a conciencia desde y por el entorno de su máxima autoridad institucional.

Hace un año, la situación de desgobierno y desbarajuste era tal (el alcalde estaba entre rejas por presunciones más o menos considerables) que se decidió no hacer carnaval. La falta de recursos y probablemente de humor privó a los ejidenses de una manifestación cultural ciudadana que se fue al garete porque el horno de la autoridad accidental no estaba para bollos. Pero como con determinadas personas todo despropósito aumentable, este año se ha anunciado que sí habrá carnaval, aunque con la recuperación de esa figura tan fina y elegante que es la censura previa. Las agrupaciones que quieran participar habrán de entregar previamente las letrillas de sus composiciones por si, en opinión de los censores, resultasen ofensivas para el señor alcalde o alguno de los suyos.

Es decir, que los responsables municipales autorizan este año un carnaval tutelado, filtrado y decantado, quizás para dar sensación de normalidad. Pues me parece francamente penoso. Espero sinceramente que ninguna agrupación se someta al vergonzante trámite del esquilmado de puyas para evitar incomodar así a quienes no se alteraron lo más mínimo por permitir, autorizar y protagonizar otro tipo mascaradas con el dinero de todos los ciudadanos. Se puede amordazar un escenario, pero nunca a la calle.