Luis Caparrós
Secretario General del PSOE de Purchena
En la Comarca del Almanzora, en el corazón de mármol, no estamos para que se nos utilice políticamente aprovechándose de unos momentos difíciles por los que venimos atravesando como consecuencia de la crisis y en especial por el descenso de la actividad en la construcción. Lo digo por el artículo de opinión que ha escrito el Secretario General del Partido Popular en la Provincia de Almería. El mármol, la piedra natural, tiene lógicamente más dificultades para utilizarlo en la construcción como también lo tiene el cemento, el ladrillo o el hierro o cualquier otro material como consecuencia de que se construye menos, parece obvio que es así. Como está ocurriendo en la mayoría de los sectores productivos del país. Nadie es ajeno a estas dificultades, ni los trabajadores, ni los empresarios, ni la sociedad en general. No se trata tampoco de echarnos en cara los partidos políticos quién ha hecho más o menos por el sector de la piedra, entre otras razones, porque los hombres y mujeres de esta tierra no se lo merecen. Es una ofensa a la inteligencia, al buen hacer de una tierra, a su sacrificio permanente en un trabajo arriesgado por sus dificultades de extracción y elaboración.
El Partido Socialista, los diferentes gobiernos de la Junta de Andalucía y los alcaldes han estado siempre cerca, como también los sindicatos, trabajando por mejorar las condiciones de vida de los pueblos del Almanzora, pero quienes verdaderamente se los han ganado a pulso por su trabajo son los habitantes de esta tierra. Sinceramente, no quiero herir sensibilidades de nadie pero me parece una hipocresía tremenda que el Partido Popular quiera “pescar a río revuelto” utilizando la crisis por la que venimos padeciendo y responsabilizar a los socialistas de todos los males.
Aquí, en el Almanzora, nos hemos hecho nosotros mismos, con mayor o menor acierto en el devenir, y sabemos muy bien quiénes a lo largo de la historia más reciente nos ha negado el pan y la sal, que no son otros que los que nos obligaban a desprendernos de nuestras raíces para emigrar a otras tierras. Es vergonzoso, ruin y miserable que el Partido Popular, que jamás ha mostrado el más mínimo interés por esta tierra, venga ahora a erigirse en la voz de los trabajadores y empresarios del mármol sin el más mínimo pudor.
No voy a enumerar tantas y tantas buenas actuaciones e iniciativas llevadas a cabo por las instituciones de gobiernos socialistas y por los ayuntamientos y sus alcaldes, por los empresarios del mármol y en general por los diferentes agentes sociales. Todos los conocemos y los tenemos presentes. Un buen trabajo de un pueblo unido que ha sabido y sabe trabajar como pocos, con mucha identificación y complicidad. Es verdad, seguro que nos hemos equivocado en más de una ocasión los socialistas, pero el que no se equivoca nunca es el que no toma decisiones, el que no hace nada.
Ahora no es momento para mirarnos al ombligo, ni para tirarnos, ni hacernos reproches los unos a los otros. Es el momento de recuperar ilusión y esperanza, de estar cerca y sentir el aliento de los que lo están pasando mal y arrimar el hombro afrontando los problemas con generosidad y buscando soluciones imaginativas.
Entiendo que bastantes cosas se pueden hacer: Unas ya están caminando o encarriladas como el Centro Andaluz Tecnológico de la Piedra o, en relación a las infraestructuras en la comarca, la Autovía del Almanzora, el eje Norte-Sur que comunicará la A-92 norte con la Autovía del Mármol, la Variante de Macael-Olula del Río, el Corredor de la Sierra con la A-92 sur, la llegada del gas natural, la suficiencia del recurso hídrico para la industria y el abastecimiento público del trasvase del Negratín, el corredor ferroviario Pulpí-Huércal Overa-Purchena-Baza-Guadix... Otras, habrá que impulsarlas con mayor fuerza: un nuevo modelo económico más diversificado que no esté únicamente asentado en el mármol y sí en otros yacimientos de empleo y riqueza. El turismo de interior, el medio ambiente, en las vertientes del aprovechamiento sostenible de los recursos forestales de nuestra Sierra de Los Filabres o la reutilización de los subproductos del mármol, las energías renovables, la agricultura y su innovación en calidad y productividad ecológica, la agroalimentación artesanal y el sector cárnico y lácteo. El sector de nuestros mayores, la reinserción social de menores, que es un buen ejemplo de creación de empleo joven en Purchena, Oria, Chirivel o Arboleas. La formación profesional acomodada a las necesidades de la comarca para una mayor cualificación en el trabajo. La movilidad y el transporte público…
¿Y el mármol? A mi juicio hay que acometer cuanto antes varias iniciativas con la complicidad de todos:
1. Si somos los primeros productores a nivel nacional parece lógico que la Comarca del Mármol tenga el museo al aire libre más importante del mundo en materia de esculturas en piedra natural. No es complicado, tenemos la escuela Andaluza del Mármol en Fines, tenemos experiencia en la organización de simposium de escultura… sabemos, podemos y debemos hacerlo. Será en el tiempo la mejor fórmula para dar a conocer nuestro material noble y a la misma vez un gran recurso de interés turístico y cultural.
2. La economización y mayor rentabilidad de la maquinaria pesada para la extracción. Tenemos precedentes con el aire comprimido de la sierra. Evitaríamos mayor endeudamiento empresarial.
3. La Unión de los pequeños y medianos empresarios. Un gran centro de exposición, comercialización y almacenamiento. Una comercializadora de material elaborado y clasificado con un equipo de expertos en búsqueda de mercado con el apoyo del gobierno central y autonómico. Un solo precio y una sola voz de los pequeños y medianos empresarios.
4. La especialización de los pequeños empresarios en sólo producto de calidad. Investigación, innovación y diseño.
5. Acuerdo–Convenio con todas las instituciones de la inclusión de materiales de la tierra en la obra pública.
6. Los Premios del Mármol vienen demostrando la validez de los mismos como proyección exterior de la comarca. Profundizar en la mejora de los mismos con mayor transparencia, objetividad y un jurado con mayor representatividad de los diferentes sectores económicos, sociales y políticos.
7. La creación de una Fundación de los empresarios y trabajadores del mármol que se nutra de recurso financiero suficiente y que complemente las prestaciones sociales garantizando una vida digna de aquellas familias que en un momento determinado se puedan encontrar con gravísimas dificultades de cualquier índole.
8. He dejado para el final el necesario e imprescindible apoyo financiero a las empresas y en especial a la micro-empresa, que viene padeciendo graves dificultades de liquidez para mantener la actividad. Ahora bien, las ayudas de financiación han de hacerse apoyándose en estudios de viabilidad cargados de objetividad y transparencia que garanticen la viabilidad de la empresa. Transparencia y control público así como obligado compromiso, responsabilidad y garantías suficientes por parte del empresario.
A diferencia del Partido Popular, los socialistas, con mayor o menor acierto, venimos trabajando por una comarca, facilitando la vida de sus gentes y, lo que es más importante, lo hacemos con coherencia, compromiso y sinceridad. Lo más hermoso de esta tierra es su gente, todos nos hemos hecho a sí mismo, desde la buena vecindad, armonía, equilibrio, respeto y lealtad, con independencia de ideología, creencias e intereses legítimos de cada uno. Una gran comarca unida con grandes potencialidades y con un gran futuro.