Edita: Fidio (Foro Indalo de Debate, Ideas y Opinión) / X: @opinionalmeria / Mail: laopiniondealmeria@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta redes sociales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta redes sociales. Mostrar todas las entradas

Periodistas de Facebook


Joaquín Abad
Exdirector de La Crónica de Almería

➤ Llevo varios días escuchando lamentos de editores, de periodistas, que se quejan de que en las pasadas campañas electorales a sus digitales no les han llegado ni las migajas de lo que se han gastado los partidos políticos en sus campañas electorales. Es más, algunos me muestran como los responsables de algunos partidos informaban que la campaña publicitaria estaba destinada a Google y Facebook, exclusivamente. Y que no había presupuesto para los periódicos digitales.


Los de Infolibre.es informan que sólo Unidas Podemos ha destinado, en las pasadas municipales, casi un millón de euros sólo en Facebook, por lo que está claro que las redes sociales han fagocitado el trabajo de los periodistas sin que los editores reaccionen.

¿Y como deberían reaccionar? Yo lo tengo muy claro. Cuando una vez constituidos los gobiernos municipales sus gabinetes de prensa convoquen a los medios para ofrecer ruedas de prensa, notas de prensa, pues contestarles que mejor inviten a Facebook, a Google… Si esos son los que reciben los millones, si se acuerdan de ellos para invertir en sus medios, pues que cuando necesiten que alguien tome nota de sus declaraciones, que pidan a las redes sociales que envíen a sus periodistas. ¿O no?

Este mismo argumento acabo de plantearlo, en el turno de ruegos y preguntas, en la Asamblea General de la AEEPP, donde se integran cientos de medios informativos de toda España. Y es complicado, porque muchos digitales, los dinosaurios de siempre, esos sí tienen publicidad en las campañas, no como las redes, pero no creo que les interese iniciar una guerra para que los políticos, nuestros políticos, que cobran de nuestros impuestos, reaccionen y entiendan que el periodismo morirá si nos volcamos sólo a utilizar las redes sociales para informar. La labor del periodista que investiga, contrasta y elabora noticias, quizá incómodas al poder, corre peligro de extinción. A lo mejor de eso se trata. ¿Verdad?


Los datos que regalamos a las redes sociales


Joaquín Abad
Exdirector de La Crónica de Almería

Estamos tontos. Si, somos tontos del bote. Y somos tontos todos los días porque entusiasmados con todo lo que nos ofrecen, gratis, Google, Facebook, Whatsapp, y otros muchos, se han creado unas bases de datos donde la privacidad se ha ido al carajo. Con todos los datos que entregamos, inocentemente, a esas redes tecnológicas, se hacen paquetes que venden a terceros y se hacen millonarios. Muy millonarios mientras nosotros, tontos del todo, regalamos nuestra intimidad cada vez que entramos en el navegador y aceptamos las cookies que nos espían hasta el hígado.

Millonarios mientras nosotros les regalamos los datos

El escándalo que estos días ha puesto en jaque a la empresa de Mark Zuckerberg, donde se ha demostrado que cincuenta millones de usuarios de Facebook de Estados Unidos han sido utilizados fraudulentamente para influir en las elecciones de Donald Trump, solo es el comienzo. Porque ahora sabemos que también en la campaña de Obama se influyó con la herramienta de la red social y los responsables lo admitieron porque eran partidarios de la candidatura.

Todos los días cometemos la tontería, porque seguimos siendo tontos informáticos, de navegar en abierto, sin privacidad, porque es muy cómodo que el navegador, que Google, que las agencias de publicidad, nos exploren hasta el hígado sin que nos salten mensajes de dónde están mirando y qué datos se llevan de nuestros gustos, de nuestra agenda, de nuestra vida privada, que la verdad es que no evitamos que se la guarden para bombardearnos con productos que deberemos comprar.
Somos tontos entusiasmados con las app’s gratuitas que descargamos en nuestros móviles
Somos tontos entusiasmados con las app’s gratuitas que descargamos en nuestros móviles. Con el Whatsapp que no nos cobra, pero que luego vende nuestros datos, y el de miles de millones de usuarios a empresas de márketing que sí saben como ganar dinero con nuestros perfiles, con nuestros gustos. Hasta la aplicación de linterna del móvil chupa nuestra agenda y como no leemos lo que nos preguntan al instalarla aceptamos inconscientemente que nos monitoricen.
El día 25 de mayo acaba el plazo dado por las autoridades europeas para que se adapten los navegadores al nuevo reglamento de protección de datos
El día 25 de mayo acaba el plazo dado por las autoridades europeas para que se adapten los navegadores al nuevo reglamento de protección de datos. Las empresas que venden nuestra intimidad, los fabricantes de las cookies, de los programas espías que se instalan en nuestros ordenadores cada vez que aceptamos su uso, están que se tiran de los pelos porque se les acaba el chollo. Y ya están presionando para que no entre en vigor y sigan chupando nuestra intimidad en la llamada publicidad programática que ven peligrar, por lo menos en Europa, si el reglamento entra en vigor. Conglomerados tan importantes como los editores alemanes Axel Springer AG están presionando, junto con colegas de toda Europa, para que se retrase y modifique el reglamento. En este confuso cambio de modelo de negocio en los medios que han dejado de invertir en el papel, habían encontrado el chollo de vender datos de nuestra intimidad a los anunciantes. Ahora, ese chollo se ve en peligro y hacen lobby contra el reglamento.

Aunque mal lo tienen, dado que el escándalo de los cincuenta millones de perfiles, utilizados torcieramente en la campaña de Trump, es un argumento oportuno para restringir el masivo uso de cookies que todos instalamos, de forma inconsciente, incluso de forma genérica, en nuestros ordenadores para que los anunciantes nos chupen la sangre de nuestra intimidad.