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Palomares, otro Gobierno que lo abandona


José Herrera Plaza
Investigador

⏩⏩⏩ El Gobierno de España acaba de responder a la CE que no está obligado a preparar un informe sobre los progresos en la descontaminación pendiente de Palomares y término municipal de Vera. Lo ha hecho en un documento anónimo, sin timbrar, sin remite, sin firma e incluso sin fecha; al estilo de casi todo lo relacionado con Palomares. Algo inaudito. 

Fraga, en Palomares

La actitud de nuestros políticos de Madrid con los problemas de la periferia no sorprende. En este tema no importan los partidos, ni las ideologías, ni dictadura o democracia. Son 54 años de suma y sigue; de engaños, de dejarlos convivir con unos cuantos kilogramos de plutonio, de experimentación con seres humanos, de ser tratados como seres de segunda clase, de respirar altos niveles de polvo radiactivo en 1966-71 y 1984-86 y luego pontificar el Consejo de Seguridad Nuclear y el CIEMAT que no ha habido consecuencias para la salud. Sin estudio epidemiológico, sin evidencia científica alguna. Si algunos osados investigadores lo han intentado, todo han sido trabas y negativas.
Hace 10 años la CE ya instó a España a desarrollar el Plan de Rehabilitación (PRP). Ni el CSN, ni los ejecutivos de Zapatero, de Mariano Rajoy o el actual han hecho algo en esa dirección
Hace 10 años la CE ya instó a España a desarrollar el Plan de Rehabilitación (PRP). Ni el CSN, ni los ejecutivos de Zapatero, de Mariano Rajoy o el actual han hecho algo en esa dirección, más allá de reclamar tímidamente a los EE.UU. Solo se han movido arbitrariamente, pero para declararlo secreto, como en tiempos de Franco, o para ahondar en el estigma social, trayendo en secreto desde Madrid 3.050 kg. de residuos radiactivos. 

La CE tiene poderes para instar a los gobiernos a que sus ciudadanos gocen del derecho básico a vivir en un entorno libre de radiactividad. El art. 35 de EURATOM deja bien claro la obligación de cada Estado de la observancia de las normas básicas. ¿Eso qué significa? Pues que no puede haber lugares donde la radiactividad supere la dosis al público de 1 miliSiervert/año y si existe, se ha de remediar de inmediato. En las parcelas valladas (zonas 2, 2-bis, 3 y 6) se supera ese límite desde 1966. En algunas la contaminación es superior al 600% de tal límite. 

La funcionaria que ha redactado la respuesta con ese tono chulesco sesga u olvida que la CE tiene todas las competencias si el Gobierno incumple la ley. Se obvia el art. 38, que permite a la Comisión dirigir recomendaciones específicas a los Estados miembros en relación con los índices de radiactividad. En caso de incumplimiento, puede emitir directivas y, si no hubiese otra salida, recurrir al Tribunal de Justicia.

Como nuestros gobiernos parecen incumplir sistemáticamente la legislación con respecto a Palomares y demás lugares radiactivos (Huelva, Cartagena, Tarragona) parece que no queda otra alternativa que la vía judicial en la jurisdicción nacional o internacional, mientras los afectados de Vera y Palomares sigan con su silencio cómplice e insolidario con sus descendientes.

Dreambeach Villaricos, a por los 150.000 asistentes


Guillermo Mirón
Periodista

➤➤➤El objetivo no es sencillo pero tampoco imposible para un festival que se ha consolidado como uno de los más relevantes del país. El evento de música electrónica Dreambeach buscará en su próxima edición “superar los 150.000 asistentes” según ha informado el Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora tras la presentación del festival, celebrada ayer en la costa cuevana.

Dreambeach 2018

Avalado por una gran puesta en escena y organización, Dreambeach se celebrará del 8 al 12 de agosto en playas de Villaricos y Palomares. Dreambeach Villaricos 2018, uno de los festivales internacionales de música electrónica más importantes de nuestro país, presentó así un cartel y las novedades de esta edición, destacando Martin Garrix, Axwell Ingrosso, Hardwell, Ricardo Villalobos y raperos como Kase O, La Mala y SFDK, entre otros.

La organización del festival espera superar los 12 millones de euros de impacto económico en la zona con este macroevento al que acudirán unas 150.000 personas, según las estimaciones. Durante la presentación, los promotores del festival han ofrecido una visita al recinto de conciertos, “el más grande del territorio” nacional con una extensión de 780.000 metros cuadrados de los que 150.000 se han destinado a la zona de acampada -90.000 en un pinar- mientras que otros 500.000 conforman todo el perímetro de esta “ciudad de la música, la cultura y la innovación audiovisual”.

Con la generación de unos 1.000 empleos directos y el mantenimiento de otros 1.000 más en el “momento máximo” del festival, Dreambeach Villaricos aspira a “seguir creciendo” en los próximos años y conseguir que “el 25 o 30 por ciento de las personas vengan de fuera”, con lo que confían en dotar de una dimensión “internacional” al evento, según explicó el director artístico de Dreambeach, Gonçalo Miranda.

Miranda ha destacado la “apuesta clara por la calidad” con la llegada de artistas que hasta ahora no habían pasado por el festival y actuaciones exclusivas en el país. Igualmente, ha recalcado la importancia del undergroundpara la organización, que se ha afanado en confeccionar "el mejor cartel de techno de la historia del festival" .

Bombas de Palomares: en secreto 52 años después


Eva de la Torre
Periodista

Ocurrió en enero de 1966 y si en lugar de en España el accidente de Palomares hubiese tenido lugar en otro país, incluido Estados Unidos, ya se habrían podido conocer los detalles del suceso. Sin embargo, 52 años después, la legislación española mantiene el secreto oficial sobre el expediente. Esta situación tiene muchas y variadas consecuencias y una de ellas es el bloqueo del proceso que la Audiencia Nacional (AN) sigue contra el Consejo de Seguridad Nacional (CSN) en base a la denuncia presentada por Ecologistas en Acción.

El secretismo sigue 52 años después

Así, la Abogacía del Estado ha trasladado ante la Audiencia Nacional que los documentos del CSN sobre la limpieza de los terrenos contaminados con radioactividad en Palomares, en Cuevas del Almanzora propuestos como prueba son “confidenciales”, informa europa Press. Por tanto, no pueden ser aportados al procedimiento contencioso-administrativo impulsado por los ecologistas para que se obligue a la ejecución del plan de rehabilitación aprobado hace ocho años por el Gobierno.

La Abogacía del Estado justifica su negativa, alegando  que el Ministerio de Asuntos Exteriores aplicó a todo el proceso relativo a Palomares la normativa sobre secretos oficiales, calificando los documentos como reservados, y, como consecuencia, “los documentos generados en él, por cuanto hacen referencia o contienen información incluida en la documentación presentada, se clasificaron internamente como confidenciales para su tratamiento y protección”.

Ecologistas en Acción presentó la demanda que ha impulsado este procedimiento contencioso-administrativo para instar a la puesta en marcha del Plan de Rehabilitación de Palomares acordado por el pleno CSN en mayo de 2010 y obligar a que se fije un plazo para llevar a efecto el tratamiento “de los 50.000 metros cúbicos de tierra previstos”.  En su demanda, Ecologistas sostiene que en 2015,  “a instancias del Department of Energy, DOE” de EEUU, se  produjo una modificación de los criterios radiológicos acordados en el Plan de 2010, lo que se ha traducido en una reducción del volumen de tierra a descontaminar.

La necesidad de que se aporte el Plan de Rehabilitación reside, según remarcan desde el colectivo demandante, en que se trata de una prueba “fundamental”para acreditar que si bien este preveía la limpieza de 50.000 metros cúbicos de tierra, el aprobado por el CSN en julio de 2015 “únicamente prevé limpiar 28.000 metros cúbicos de tierra contaminada”.

“Por la Abogacía del Estado se alega que el Plan de Rehabilitación ha sido declarado confidencial pero no se acredita ni la fecha, ni los motivos, ni la autoridad que lo ha decretado, lo que no se entiende cuando es un plan de limpieza de una población que no afecta ni a la seguridad ni a la defensa nacionales”, subraya Ecologistas en Acción.

Dado que la AN ha requerido que se le remita el informe de 2015, pero no el plan de 2010Ecologistas ha presentado un recurso de reposición para que el tribunal exija que el Consejo remita todos los documentos: el Plan de Rehabilitación aprobado en 2010, el informe del departamento de Energía de EEUU remitido al CSN en 2015 y el anexo del acta de la sesión celebrada por el Consejo ese mismo mes con los nuevos niveles de intervención para la restauración de Palomares.

Christopher Morris, el reportero al que Franco quiso expulsar de España por informar de las bombas de Palomares

Antonio Torres
Director de Canal Sur en Almería

El reportero Christopher Morris (Luton, Bedfordshire, 1938) es un  periodista inglés que ha informado sobre una veintena de guerras durante medio siglo y ha sido corresponsal de la BBC en distintos países. Es uno de los primeros corresponsales extranjeros en llegar a Palomares tras el accidente de los aviones americanos.  Su olfato y agudeza periodística lanzó  la exclusiva: se trataba de un accidente con bombas nucleares.

Franco quiso expulsarlo de Madrid donde colaboraba para varios medios escritos y audiovisuales de su tierra como Daily Express, Sunday Times, Independent Televisión News, entre otros. Es  uno de los periodistas pioneros en la sinergia entre radio y televisión. Lo que intentan hacer en RTVE y en otros medios ya lo hacía este periodista, aficionado al jazz y el rugby, y que se ha convertido en un enamorado de la Costa de Almería desde que llegó a Palomares.

Christopher Morris
Morris ha vivido todos los géneros periodísticos y ha informado de más de 120 países. Sus libros son traducidos a varias lenguas. Tiene los premios internacionales más importantes de la televisión como la Ninfa de Oro de Montecarlo o Premio Plata de Cine y Televisión de Nueva York (1983).

Desde su casa en Turre recuerda que desde el primer momento descubrió que había contaminación: Los americanos con trajes blancos, mascaras y gorros, excavando en la tierra y regando la zona. “Mi historia fue desacreditada por el Gobierno español. Franco estaba muy enfadado, pensando que iba a destruir el turismo en la costa de España usando la historia de la radioactividad y, en ese momento, no tenían información de los americanos sobre lo que pasaba. La guardia civil vino a mi hotel en Mojacar con un delegado enviado por el ministro Fraga Iribarne con la orden de expulsarme. Yo pregunté por qué, y dijeron que estaba diciendo mentiras sobre España”.

Evitó su expulsión del país con algunas fotos del accidente que dejaron estupefactos a los gobernantes por la evidencia de la falta de transparencia ante los ciudadanos: “Me dijeron que el Gobierno español había hablado con los americanos y que en unas horas el Pentágono haría una declaración, y en esa situación, tres horas más tarde, el Pentágono admitió que había radiactividad en Palomares".

Morris cubrió los primeros asesinatos de ETA, el de Carrero Blanco y la muerte de Franco para la BBC. Cuando el 23-F, estaba dentro del hemiciclo. Estuvo narrando la apertura de la Verja de Gibraltar, la caída del Muro de Berlín (1989) y los grandes acontecimientos mundiales. La Guerra del Golfo (1991) la cubrió para Sky News, obteniendo una medalla  del Ministerio de Defensa por  su valentía, que se puso de manifiesto al acompañar a los pilotos de la Royal Air Force en todas las misiones de ataque aéreo.

Morris observa el periodismo actual con asombro por las nuevas tecnologías, que permiten una comunicación instantánea de la noticia. “Es más complicado para el reportero conseguir una exclusiva en los tiempos de las redes sociales, de los ordenadores. Ya no hay télex, solo tienes que presionar una tecla y la historia está en Londres".

El  periodista británico es autor de decenas de documentales y es uno de los primeros reporteros que escribió un libro sobre Palomares, El día que perdieron la bomba (1967). Vive a caballo entre Reino Unido y Almería.  Disfruta  un merecido retiro entre Turre y Los Gallardos, donde olvida guerras, conflictos y una mina que a punto estuvo de costarle la vida en Chipre, hasta el punto que la prestigiosa BBC y agencias internacionales lo dieron por muerto.

"Almería  es uno de los mejores lugares del mundo". Este periodista, amable, amante de la música y el rugby, es un gran conversador. No olvida su primer viaje: “El día 17 de enero de 1966 fue un lunes negro para Palomares, una aldea almeriense próxima al Mediterráneo…”.

José Herrera Plaza presenta el libro "Accidente nuclear de Palomares. Consecuencias, 1966-2016"

Juan Grima
Arráez Editores

Quisiera invitaros a la presentación del libro Accidente nuclear en Palomares. Consecuencias, 1966-2016, escrito por José Herrera Plaza, que tendrá lugar el próximo sábado, día 16 de enero, a las 21'00 horas, en el Teatro Echegaray de Cuevas del Almanzora (Plazoleta Sotomayor). El acto es la primera gran aportación al 50ºAniversario de la caída de las bombas atómicas en Palomares, y en el mismo intervendrán Antonio Fernández Liria (alcalde de Cuevas del Almanzora), Indalecio Modesto Alonso (concejal delegado de Cultura y Turismo), Juan Grima Cervantes (editor), Enrique Fernández Bolea (cronista oficial de Cuevas del Almanzora) y José Herrera (autor del libro).

Cartel de la presentación
En enero de 1966 colisionaron en la zona de Palomares (Almería) un avión cisterna y un bombardero B-52 cuando repostaban en el aire. El B-52 dejó caer su carga de cuatro bombas termonucleares. Dos explosionaron parte de su carga convencional, diseminando en más de 266 ha. entre 8-9 kg. de combustible nuclear muy radiactivo.

A pesar de los intentos minimizadores de los gobiernos español y norteamericano, el accidente nuclear de Palomares ha sido a nivel global el más importante hasta Chernobyl (1986). En contradicción a su significación, es uno de los sucesos más oscuros y desconocidos del franquismo y de nuestra Memoria Histórica reciente, plagado de falsos mitos y leyendas; una historia inconclusa y deliberadamente oculta, de aireada banalidad e ignorada relevancia.

Computado el gran despliegue de medios humanos y materiales de la USAF en los primeros meses, fácil hubiese resultado una óptima limpieza de la zona para así evitar futuros quebrantos. Pero otras eran las actitudes y otros los objetivos. Interesaba olvidar pronto la contaminación radiactiva. Muchos miles de millones de dólares andaban en juego con el turismo y las primeras centrales nucleares.  Prioritario también dejar las condiciones para un laboratorio vivo en un medio rural donde coexistían cultivos agrícolas, flora silvestre, seres humanos y ganado. Por eso se asumieron riesgos ajenos para los vecinos por políticos y militares de EEUU y España, que han condicionado y condicionan el devenir de la zona y sus pobladores. Este libro intenta reconstruir y aglutinar -mediante evidencia documental inédita e historia oral-, lo acaecido en estos 50 primeros años".

Estamos ante una obra rigurosa y clave para entender la verdadera historia de lo que pasó en Palomares y sus proximidades en 1966, pero también todo lo que ha sucedido desde entonces hasta el presente. José Herrera fue coautor del documental y de la exposición Operación Flecha rota, en 2003, y ha dedicado dos décadas de su vida a investigar y a esclarecer todos los hechos en torno al 'Accidente de Palomares'. El trabajo es de un gran compromiso intelectual y moral con la investigación de los hechos reales y sus consecuencias. Un libro en gran formato, muy bien editado, con muchas fotografías e incluido en nuestra Colección Clío ama la Historia (Serie Mayor), una colección de libros muy elaborados y de gran profundidad sobre la historia almeriense.

Como en otras ocasiones os esperamos para hablar de cultura, libros, historia, radioactividad... en una presentación emotiva a la que asistirán muchas personas por tratarse de una obra muy esperada. Al final del acto el autor firmará ejemplares de su libro y nos tomaremos una copa de vino español. Por último, la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Cuevas ha organizado para culminar este acto y arrancar este año de conmemoraciones, la actuación del grupo musical Los Salteños, grupo almeriense que tienen temas tan bonitos como El cóndor pasa, Alfonsina y el mar ...

Las bombas de Palomares

Kayros
Periodista


No me gustan los artículos conmemorativos sobre cuestiones del año la pera, pero ya se sabe que hay asuntos que nunca se van. Uno de ellos por su enorme trascendencia y por su perenne actualidad es el de las bombas de Palomares. El 17 del próximo enero se cumple el 50 aniversario de aquel suceso que sacó el nombre de Almería de su habitual anonimato poniéndolo en órbita internacional a pesar de los temores y recelos propagandísticos de la prensa franquista.

Fraga, salido de las aguas
Lo han contado mil veces y de mil maneras pero, básicamente, el núcleo de la noticia son dos aviones americanos que repostaban sobre el claro cielo almeriense, a la altura de Palomares. Pocos sabían que aquellos aviones de la guerra fría transportaban bombas nucleares. Cuatro de ellas cayeron aquí y de explosionar alguna nos hubiera asimilado a los horrores de Hiroshima y Nagasaki. No fue así por fortuna pero llama la atención la historia explicativa que se desplegó después para quitarle hierro al asunto.

El más sonado fue el baño de Fraga junto al embajador norteamericano tratando de convencer a los almerienses de que las aguas estaban tan incontaminadas como en los primeros días de la creación. Desde entonces el meyba del gallego se ha convertido en una pieza de museo abierta a la adoración peregrina de la gente. No podía faltar tampoco la interpretación mesiánica de los indalianos atribuyéndole al Indalo poderes taumatúrgicos: Perceval aseguraba que Almeria se salvó por la protección del Gran Fetiche. Desconozco en qué fuentes informativas bebía el maestro.

El caso es que de todo esto ya llevamos 50 años y ahora el Ayuntamiento quiere aprovechar el aniversario para hablar de limpieza de suelos, de terrenos vallados y de posibles restos de plutonio que nunca se sabe. Desde hace diez años se viene hablando de la descontaminación de la tierra. Sin embargo, las autoridades norteamericanas no están por el asunto a pesar de las promesas diplomáticas de rigor. Como dice el alcalde, mientras no se haga una” reivindicación silenciosa”, Palomares será siempre sospechosa cargando para los restos de un suceso del cual nadie puede culparle.

El polideportivo de Palomares

Indalecio Modesto
Portavoz del PA en el Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora, en vez de actuar arreglando esta infraestructura de la pedanía de Palomares, la utiliza como propaganda política tanto de Diputación como del propio Ayuntamiento, al decir que Diputación aportará este arreglo como daños provocados por los desperfectos de las lluvias del 28-S del pasado año, cuando no es así. 

El presidente de Diputación hace entrega del
proyecto de reparación del polideportivo de Palomares
La realidad es que en una reunión de vecinos convocada en febrero de 2012 por los andalucistas en el salón social de Palomares, una de las reivindicaciones de los vecinos asistentes fue la reparación del polideportivo, que presentaba anomalías desde su fase de construcción sufriendo inundaciones y no tenía ventilación, entre otras cosas. Lo denunciamos los andalucistas en el siguiente pleno.

El ayuntamiento confunde a los vecinos con estas actuaciones, pero no logra engañar a nadie. La historia de este tema es que, lejos de pedir responsabilidades a los constructores, el ayuntamiento solicitó una partida económica, concretamente 140.000 euros a la Junta en 2006. Pero esta partida no era para el arreglo del pabellón de Palomares, sino para reformas en el pabellón polideportivo de Cuevas del Almanzora. Partida que finalmente llegó en 2008. Pero que nunca se llegó a ejecutar.

El año pasado, el ayuntamiento cambia esa partida de 140.000 euros destinada a las reformas del pabellón de Cuevas para dedicarla al arreglo del Polideportivo de Palomares. Hasta ahí todo bien. Llegan entonces las lluvias. A día de hoy, septiembre 2013, sigue sin ejecutar la obra y sale en prensa un titular que dice que Diputación va a arreglar los desperfectos ocasionados por las lluvias del pasado septiembre, entre ellas, el polideportivo de Palomares, poniendo una parte importante de una partida total de 140.000 euros que cuesta tal arreglo. Vuelve a salir la partida de  140.000 euros para tal arreglo. ¿Dónde está la partida anterior?

En el Pleno  de la Corporación el concejal andalucista  ha hecho alusión a esa cantidad de dinero con la siguiente pregunta:

¿Les suena de algo 140.000 euros? ¿Cuántas veces van a publicitar las inversiones para reparar el polideportivo de Palomares? Primero cambian la partida de 140.000 € que se solicitó en el 2006 y que se aprobó en el 2008 que era  para reformar  el polideportivo de Cuevas para arreglar el de Palomares.

Después meten en los presupuestos de 2013  para mejoras de infraestructuras deportivas 140.000 euros. Todo eso en vez de pedir responsabilidad a la empresa constructora, que no sé quién fue, que es verdaderamente quién debería tener la responsabilidad civil de las reparaciones.

Ahora sacan una nota de prensa que dice que Diputación se va a hacer cargo de los destrozos de las lluvias de septiembre del año pasado, y otra vez aparecen los 140.000 euros, solo que esta vez, un porcentaje importante lo va a poner Diputación para arreglar el polideportivo de Palomares. Cuando saben que esas deficiencias de la obra son de nacimiento, no de las lluvias.

A raíz de esas anomalías en la construcción y que ya denunció el Partido Andalucista y después  ha pasado lo de las lluvias, ¿por qué no han pedido responsabilidad en su momento a la empresa constructora y ese dinero no lo ha puesto Diputación para reparar por ejemplo la Estación Depuradora de Agua Residual de Los Lobos? Que eso si es desperfecto ocasionado por la catástrofe de las lluvias.

Los andalucistas estaremos contentos si se arregla finalmente el polideportivo de Palomares, pero estamos en contra de la demagogia política y de los bailes de partidas dinerarias.

Plutonio en Palomares

Manuel León
Redactor-Jefe de La Voz de Almería

Desde 1993 -cuando aún gobernaba Felipe González- las autoridades españolas a través del Consejo de Seguridad Nuclear tienen conocimiento del alto nivel de plutonio existente en Palomares y no sólo en el subsuelo. Un informe del Departamento de Salud y Evaluación Ecológica del Gobierno de Estados Unidos con 200 muestras tomadas en Palomares en ese año revela que las partículas en suspensión de plutonio (ug/m3) detectadas en el aire arrojaban un promedio de 50 m3 UBQ, o lo que es lo mismo, de 100 a 300 veces más el promedio medio aconsejable.

El análisis fue realizado, por encargo del Gobierno norteamericano, al Laboratorio Lawrence Livermore dependiente de la Universidad de California con la colaboración del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat). Tras los resultados, el laboratorio comunica -en unos papeles sobre Palomares que han sido desclasificados por el Pentágono- que “nos agradaría seguir adelante con la investigación sobre el caso Palomares y completar del programa de análisis de plutonio en el terreno de manera oportuna”.

Otra comunicación del laboratorio californiano, fechado también ese mismo años (19 de julio) precisa que “no hay una oportunidad mejor en cualquier parte del mundo para estudiar una población con intensas actividades agrícolas con contaminación por plutonio sin control gubernamental”.

Para realizar el informe contactaron con numerosos directivos de área del Ciemat, entre ellas, Enma Iranzo, Asunción Espinosa, José Gutiérrez, Francisco Mingo, Emilio Mingo, Emilio Iranzo y Javier Martínez, según el propio laboratorio. El informe se congratula de que “ningún materia sensible o reservado sobre Palomares ha sido divulgado hasta ahora a los residentes o visitantes”.

Otros papeles desclasificados van más allá y explican algunos detalles más, siendo su emisor el Departamento de Sanidad. En este sentido revelan que “teniendo en cuenta que la forma primaria de ingresos para los ciudadanos de Palomares era el cultivo de tomate, el Gobierno de Estados Unidos, tras el accidente nuclear, decidió comprar todo el cultivo por un total de 250.000 dólares”.

Sigue relatando el escrito que “los tomates contaminados se lavaron, quedaron libres de contaminación y se consideraron seguros para comer. Y añade “los cultivos en campos altamente contaminados, con niveles superiores a 5 microgramos de partículas por metro cuadrado fueron desenterrados y quemados en incendios a cielo abierto, que incidió en la posible propagación de la contaminación a otros terrenos”.

Actividad en el Congreso

Aquí podría radicar la explicación de la zona radioactiva de 12 hectáreas perimetrada en la zona de Sierra Almagrera (Zona 6) frente a Villaricos, aunque no hay ninguna prueba que lo pueda avalar en su totalidad. El conocimiento del Gobierno español del problema de radioactividad residual en la pedanía cuevana no es de 2007, cuando se decide actuar en la zona con un estudio de caracterización del terreno: en la respuesta a una pregunta parlamentaria efectuada por el diputado Luis Carlos Rejón (Izquierda Unida), recogida en el Boletín Oficial de las Cortes Generales el 7 de enero de 2004, el Gobierno reconoce que “tal como señala en el informe del Consejo de Seguridad Nuclear relativo al año 2002, desde que tuvo lugar el accidente aéreo en 1966, se viene desarrollando en la zona de Palomares un programa de vigilancia radiológica”. Añade que “los resultados del programa de vigilancia del medio ambiente muestran que existe contaminación residual y que el inventario de plutonio remanente en la zona es superior al inicialmente estimado”.

En 2009 el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) decidió finalizar su colaboración económica a la investigación y análisis realizados a la población de Palomares, dejando abierta la puerta a una nueva asistencia técnica en el futuro.
(La Voz de Almería)